Guajardo advierte que si hubiera caído el TLCAN existiría el peligro de regresar a la política de los setentas

Comparte este artículo:

El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal, advirtió que si se hubiera caído la renegociación del TLCAN existiría el peligro de regresar a la política comercial de los años 70, con una economía cerrada, que encarecería la vida de los mexicanos.

Durante su comparecencia ante el pleno del Senado, Ildefonso Guajardo resaltó que la ausencia de un acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá habría provocado la desaparición del mejor mercado de América del Norte.

Señaló que el mayor riesgo era la apertura de deseos de segmentos proteccionistas, que, dijo, aún están presentes.

Ante los cuestionamientos de los senadores, Guajardo Villarreal resaltó que los tratados comerciales internacionales no son instrumentos suficientes para resolver el dilema del desarrollo económico y social.

Destacó que, aunque su impacto positivo es innegable, se requiere también de políticas públicas adecuadas.

El secretario de Economía señaló que es necesario también establecer un compromiso con el mejoramiento del Estado de derecho en el país para combatir la informalidad.

México no negocia a través de las redes sociales: Videgaray

Comparte este artículo:

El secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray Caso, aseguró que el acuerdo comercial alcanzado con Estados Unidos y Canadá es una muestra de que México no negocia a través de las redes sociales ni con aspavientos.

Al comparecer ante el pleno del Senado de la República con motivo de la glosa del VI Informe de Gobierno, el Canciller resaltó que nuestro país negocia a través de profesionales técnicos especializados.

Señaló que el resultado más importante de esto es el acuerdo comercial que sustituirá al TLCAN, el cual, dijo, dará un horizonte de tranquilidad a la economía mexicana, aunque resaltó que la Cámara Alta tendrá la última palabra en este asunto.

Luis Videgaray reconoció que aún persisten algunas diferencias “irreconciliables” con el gobierno de los Estados Unidos, pero confió en que, actuando como país soberano, siempre saldrá avante el interés de México.

Apenas concluida su primera intervención, el Canciller enfrentó las críticas del senador independiente Emilio Álvarez Icaza, quien lo señaló como una expresión de la cúpula caracterizada por la corrupción dentro y fuera de México.

Emilio Álvarez Icaza reprochó a Luis Videgaray la invitación que se hizo a Donald Trump, cuando aún era candidato, a la Residencia Oficial de Los Pinos, lo cual calificó como un agravio y una gran vergüenza.

Luis Videgaray asumió su responsabilidad por la visita del hoy mandatario norteamericano, la cual, reconoció, tuvo graves consecuencias, pero afirmó que esto generó condiciones de interlocución y evitó que se materializarán muchas amenazas contra México.

Además, el Canciller atendió diversos cuestionamientos sobre el tema de los migrantes en el vecino país del norte. La senadora panista, Gina Andrea Cruz, lamentó que en el nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá no se haya incluido este asunto.

De igual forma, el senador por Morena, Héctor Vasconcelos, criticó la actitud del gobierno federal ante las constantes violaciones a los derechos humanos de los migrantes en nuestro país.

Asegura Trump que USMCA es pacto más importante en la historia

Comparte este artículo:

El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el acuerdo comercial con Canadá y Estados Unidos es el más importante de la historia del país, y defendió que está basado en la justicia y reciprocidad.

El mandatario dio una conferencia de prensa esta mañana en la Casa Blanca, donde acompañado de su gabinete económico, aseguró que después de que el Acuerdo Estados Unidos-México- Canadá sea firmado el próximo 30 de noviembre, América del Norte se volverá una potencia en manufactureras.

“Estas medidas apoyarán muchos, cientos de miles de empleos estadounidenses. Durante mucho tiempo he sostenido que el TLC fue quizás el peor acuerdo comercial que se haya hecho”, dijo Trump al afirmar que el acuerdo generara miles de empleos en su país.

Al ser cuestionado sobre los aranceles al acero y aluminio, el mandatario estadounidense aseguró que se mantendrán, y aseguró que por los aranceles se pudo llegar a un acuerdo comercial con los dos países.

“Son los aranceles no estaríamos hablando de un acuerdo”.

Trump agradeció al Presidente mexicano, Enrique Peña Nieto y al Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, por su disposición de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y reemplazarlo por el nuevo acuerdo.

“Quiero agradecer también al Presidente Peña Nieto de Méxicom con quien tuvimos algunos desacuerdos pero realmente me cae muy bien. El dejará pronto, pero el realmente ha hecho un buen trabajo”, dijo respecto al actual mandarlo mexicano.

Por su parte, sobre López Obrador, Trump aseguró que el futuro presidente estuvo involucrado en el proceso de renegociación y que hasta el momento ha desarrollado una buena relación.

(Con información de Grupo Reforma)

Asegura AMLO que Trudeau les pidió intervenir en renegociaciones del TLCAN

Comparte este artículo:

El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, dio a conocer este viernes que ayer durante una llamada telefónica el Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, le solicitó intervenir en la renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

“Lo que me pidió es que interviniéramos para llamar al Gobierno de Estados Unidos al entendimiento, nos comprometimos a eso, pero solo usando buenos oficios”, dijo López Obrador tras salir de una reunión con el Gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez.

El político tabasqueño dijo que recomendó a Trudeau que se dialogara si no había entendimiento entre las dos naciones para lograr un acuerdo trilateral.

“Hicimos recomendaciones de que se dialogara siempre, que si no había entendimiento, diálogo, y si seguía el desacuerdo, diálogo, y diálogo y diálogo, y no cancelar la posibilidad del acuerdo”, mencionó el presidente electo.

Guajardo advierte que México debe estar listo para pacto con EU

Comparte este artículo:

El secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, advirtió este miércoles sobre la posibilidad de que México deba firmar un tratado bilateral con Estados Unidos, si en dado caso los estadounidenses no llegan a un pacto con Canadá.

“Nos interesa mucho el acompañamiento de Canadá en este proceso, y su trilateralidad del TLCAN es un gran activo. Si vemos que finalmente es escenario que no esperamos, pero que no es descartable, es que no hay acuerdo, México tiene que tomar el siguiente paso, alcanzar un acuerdo bilateral, si es necesario”, dijo el titular de la Secretaría de Economía.

Esta semana funcionarios canadienses y estadounidenses se han estado reuniendo en Washington en busca de acuerdo para actualizar el TLCAN.

Ayer, fuentes canadienses dijeron que Canadá está lista para ofrecer a Estados unidos acceso limitado a su mercado de lácteos como una concesión en las negociaciones por el TLCAN.

Corrupción, impunidad e inseguridad: el legado de Peña Nieto

Comparte este artículo:

Ante la proximidad del relevo presidencial, resulta necesario dar un recuento general de lo que fue el sexenio de Enrique Peña Nieto a partir de tres ejes centrales: político, económico y social. 

En términos políticos, Peña Nieto apareció en un principio como un gran negociador; como un pragmático que para los primeros años de su sexenio ya tenía avalado un paquete de reformas estructurales en distintos rubros. 

En un sentido bonapartista, fue capaz de posicionarse por arriba de los conflictos partidistas de antaño y pactar con las fuerzas de ambos polos del espectro político. 

Las reformas representaban la continuación del proyecto de desarrollo económico emprendido en la década de los ochenta: la integración mexicana en el sistema económico mundial a partir de su apertura comercial y su liberación financiera. 

Si las reformas de primera generación se concentraron en reducir el manejo de los instrumentos de producción por parte del Estado, bajo el apotegma la iniciativa privada es más eficiente que el gobierno, las reformas de segunda generación buscaron crear las instituciones que permitieran el óptimo despliegue de las fuerzas del mercado -reformas laboral, en telecomunicaciones y en competencia económica- y el aumento de la productividad, lo que se traduce en un aumento en el salario real de los trabajadores -reforma educativa. 

Empero, si se puede aplaudir su capacidad negociadora, la implementación de dichas reformas es lamentable. Una modificación a la Constitución no se traduce mecánicamente a una transformación de la realidad social. Por el contrario, hace falta desplegar mecanismos políticos e institucionales para verlas materializadas. 

A ello, sumemos los casos de corrupción de la Casa Blanca, Malinalco, la estafa maestra, Odebrecht y el ramo 23. Estos sin duda son indignantes, pero más el intento de burlarse de la población mexicana al designar a un subordinado que investigara el posible conflicto de interés en los primeros dos casos. 

En el aspecto económico, el saldo no parece claro si matizamos. Por un lado, es cierto que aunque el crecimiento económico fue sostenido (2.5 por ciento anual en lo primeros cinco años de su administración), éste resulta insuficiente para comenzar a revertir los problemas de pobreza y desigualdad. 

Por otro lado, hasta marzo de este año la divisa mexicana se había depreciado 30.2 por ciento; cifra significativa, sin embargo, la pérdida del poder adquisitivo del peso se debió principalmente por factores externos -la elección presidencial de Trump, la renegociación del TLCAN, la caída del precio del petróleo, etc.- y no por distorsiones internas. 

En cuanto a la inflación, el promedio anual de este sexenio (4.1 por ciento en los primeros cinco años) ha sido la más baja desde los últimos ocho sexenios. Empero, como señala Jonathan Heath en su columna del miércoles en el periódico Reforma, ello es mérito del Banco de México más que del gobierno federal. 

Por último, en términos de cuenta corriente, entre 2013 y 2018 el país tuvo un déficit comercial de 2.21 por ciento, cifra significativa sobre todo si consideramos la estructura de dicho balance -superavitario frente a Estados Unidos y Canadá y deficitario frente países asiáticos. 

En términos macroeconómicos, la economía mexicana parece encontrarse relativamente estable, más si la comparamos con otras economías emergentes como Turquía, Argentina y Brasil. 

Finalmente, en cuanto al aspecto social no existe la menor duda de que el sexenio de Peña Nieto fue infame. Principalmente por dos cuestiones: Ayotzinapa y la violencia. 

En el primer caso, el uso del Ejército y la Policía Federal y estatal para el levantamiento y el posible asesinato de estudiantes recuerda el viejo autoritarismo represor de los años sesenta y setenta.

En el segundo caso, Peña Nieto decidió continuar la guerra contra el crimen organizada que empezó Calderón. Sin ningún análisis previo y sin contemplar enfoques alternativos, el gobierno mantuvo a las fuerzas armadas en las calles, priorizando el combate frontal como única estrategia. Ante ello, se extiende uno de los periodos más sombríos de la historia reciente del país y se agrava la descomposición del tejido social. 

Aunque existan algunos aspectos que rescatar, el periodo de Enrique Peña Nieto será recordado como el sexenio de la corrupción, la impunidad y la inseguridad.   

#HojaDeRuta: “TLCAN: 3 apuntes de la renegociación”

Comparte este artículo:

Tras un turbulento periodo de negociaciones, Estados Unidos y México han alcanzado un preacuerdo comercial, lo que significará el siguiente capítulo en los mecanismos de libre comercio entre ambos países. En las próximas horas se sabrá si Canadá se suma y el acuerdo se mantiene trilateral.

“El mercado”, ese ente etéreo que cual dios antiguo cambia de humor a la menor provocación, parece haber reaccionado de buena gana ante la ofrenda que ha significado el entendimiento mexicoamericano. 

“El mejor acuerdo posible bajo las circunstancias actuales”, sentenció el informe para clientes generado por el banco BBVA tras el anuncio del acuerdo, quizá resumiendo el espíritu del momento. El Banco de México dijo que será bueno para la inversión. De lo perdido, lo hallado, diría la voz popular.

Si bien es cierto que se evitó una crisis de mayores proporciones, México cedió en temas sensibles como el sector automotriz y los mecanismos de solución de controversias. La lectura del momento político y el “mérito” del acuerdo llegan en un momento peculiar: el periodo de transición presidencial. Tres apuntes al respecto:

– El equipo de EPN llevó la negociación, pero el de AMLO ayudó a cerrarla. Luis Videgaray como Canciller e Ildefonso Guajardo como Secretario de Economía llevaron las prolongadas rondas de negociaciones. Según se ha reportado, hubo tensión entre ambos funcionarios sobre la postura y enfoque que debía adoptar México. 

Es cierto que los actuales funcionarios federales lograron evitar un descarrilamiento de las negociaciones y llevarlas cerca de buen puerto, dentro de lo que cabe, logrando por ejemplo sacar el tema del muro fronterizo del texto final. Sin embargo, la incorporación de Jesús Seade como representante del presidente electo acabó siendo decisiva, pues logró destrabar la famosa “Cláusula Sunset”, con la cual los norteamericanos pretendían que cada lustro el tratado terminase automáticamente, lo cual generaba una importante incertidumbre.

Seade propuso una duración de 16 años, con revisión cada 6 sin implicar terminación automática, lo cual finalmente fue aceptado por los norteamericanos ¿El detalle? Jesús Seade conoce a Robert Lighthizer, negociador en jefe de la delegación nortamericana, desde hace 25 años de otros rodeos desde la Organización Mundial de Comercio y el Banco Mundial, según apuntó Mario Maldonado para El Universal.

El aporte de Seade fue reconocido públicamente tanto por Videgaray como por Guajardo, lo cual se leerá como un importante acierto político del presidente electo y su equipo cercano (probablemente Marcelo Ebrard)

– Con el acuerdo comercial terminará una era en la relación México-EEUU y comenzará otra. El sexenio de Peña Nieto estará marcado por la pifia histórica de haber recibido a Donald Trump como candidato, a pesar de los múltiples insultos,  amenazas e injurias que para entonces había espetado hacia las y los mexicanos.

Es un secreto a voces que aquel vergonzoso episodio fue orquestado por Luis Videgaray (entonces Secretario de Hacienda) a través de su cercanía con Jared Kushner, yerno y asesor del hoy presidente norteamericano.

Quizá la administración de EPN ha evitado el descarrilamiento del acuerdo y una eventual guerra comercial con sus consecuencias socioeconómicas, pero resulta difícil que la opinión pública otorgue importantes bonos al presidente. Será un bálsamo para el cierre del sexenio, pero no alcanzará para redimir a un presidente en desgracia política que fue castigado brutalmente en las urnas el pasado julio.

Termina la era del “back-channeling” entre Videgaray y Kushner. Se tenderán nuevos puentes (como el que evidentemente tiene Jesús Seade) y se notará la mano del nuevo canciller, Marcelo Ebrard, que evidentemente operó de manera importante en este último tramo de negociación, como se lo reconoció el propio AMLO ante su gabinete.

– La postura de México ante Trump está por verse. Si bien desde campaña AMLO ha sido insistente en una postura digna pero conciliadora hacia Donald Trump, es un hecho que los intereses mexicanos siguen bajo asedio del presidente norteamericano.

Trump, hábilmente, se ha expresado bien del presidente electo, pero ha seguido fustigando a las y los mexicanos. No hay que confundirse, para todo fin práctico, Donald Trump es un personaje hostil y contrario a México.

Durante el primer año de su administración, AMLO tendrá que fijar una postura clara ante Estados Unidos, que si bien es de esperarse que busque el entendimiento, no debiera ser caracterizada por la genuflexión que tuvo EPN y que caló profundamente en el ánimo nacional. Por el contrario, firmeza y dignidad es lo que se espera de un presidente que constantemente alude al patriotismo. 

Viene un importante reto en la redefinición de la política exterior y el encuadre discursivo que la acompañe. Nuevamente, el rol de Marcelo Ebrard será fundamental.

Un momento decisivo vendrá en noviembre -apenas unos días antes de que AMLO asuma la presidencia- cuando las elecciones intermedias de EEUU definan si el poder de Trump se afianza, o por el contrario, se acota de manera importante en caso de que los demócratas recuperen al menos una de las cámaras.

EPN aseguró que acuerdo con EUA fue un ‘ganar-ganar’

Comparte este artículo:

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, dijo hoy que el acuerdo comercial alcanzado con Estados Unidos es de “ganar-ganar” y disminuye la incertidumbre que se impuso tras la llegada al poder del mandatario estadounidense, Donald Trump.

“Hoy arribamos a un punto de entendimiento y acuerdo de ganar-ganar entre México y EU, y esperemos que muy pronto, de igual manera, ocurra con la negociación con Canadá y EU“, afirmó el mandatario en un evento oficial.

Peña Nieto se refirió al acuerdo, que se enmarca en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), unas horas después de que él y Trump anunciaran el pacto, al que podría sumarse Canadá para mantener la esencia original del documento, en vigor entre los tres socios desde 1994.

Cuando el llegó al poder el 20 de enero de 2017, indicó Peña Nieto, se desencadenó la “incertidumbre sobre lo que habría de deparar especialmente a la relación comercial entre México, EU y Canadá“.

“Fueron varios meses de arduo trabajo, para lograr y asegurar que las partes involucradas de esta negociación estuvieran sentadas a la mesa (…) y encontrar el entendimiento”, relató el presidente, quien recordó que “prácticamente el 80 % del comercio que México hace con el exterior lo hace con América del Norte“.

Dado que siempre se ha buscado que la renegociación del TLCAN diera como fruto “un acuerdo en beneficio de las tres partes”, Peña Nieto esperó que en los próximos días se pueda cerrar “de manera formal” el pacto con Canadá para tener un tratado de libre comercio entre los tres países.

El acuerdo tendrá una vigencia de 16 años, con una revisión prevista cuando se cumplan los seis primeros años.

Por su parte, el Ejecutivo canadiense ha asegurado que solo firmará el tratado comercial si es bueno “para Canadá y para la clase media”.

El impulso para reabrir el TLCAN fue la llegada a la Casa Blanca de Trump en 2017, quien lo calificó en reiteradas ocasiones de “desastre”, aunque hasta ese momento había sido considerado un éxito de la integración comercial por los Gobiernos de los tres países vecinos.

El TLCAN engloba más de 1 billón de dólares anuales de intercambio.

 

De tres quedaron dos

Comparte este artículo:

Después de un arduo año de renegociaciones del TLCAN, finalmente se anunció un avance contundente. Ayer por la mañana, se dio a conocer la conclusión exitosa de este proceso, con lo que se materializa el Acuerdo Comercial de Estados Unidos y México. Sin embargo, hay varios puntos que pueden resultar inusuales o hasta sospechosos.

El primero, es la ausencia de Canadá en esta noticia. De haber sido un acuerdo trilateral, hoy se tienen confirmados solo a México y a EEUU. Llama la atención, porque para México, Canadá tiene una importancia monumental. Si bien, no es el 81% que representa EEUU, Canadá es el segundo destino para las exportaciones nacionales. Y, aunque México tiene algunos privilegios comerciales a través del TPP11, este último no brinda los mismos beneficios que una zona de libre comercio, por lo que la inclusión de este tercer país en el acuerdo debió haber sido fundamental en la negociación. Aunque Peña Nieto declaró que estaba en comunicación con Canadá para lograr su incorporación al acuerdo, queda claro que la batuta la tiene Trump, quien anunció que Canadá solo se les unirá si asume las condiciones estadounidenses. 

El segundo punto, es el momento en el que se anuncia el cierre de las negociaciones. Parecería que, para los dos presidentes de los países involucrados, hay otros intereses de por medio. Para Donald Trump, y su partido, vienen las elecciones de medio término, en las que se vota por los 435 asientos en la Cámara de Representantes y por 35 de 100 puestos en el Senado. Para la administración de Trump, mantener la mayoría en ambas cámaras es de vital importancia. Por el otro lado, Peña Nieto tiene el fin de su sexenio persiguiéndolo de cerca. Al quedar pocos meses de su gobierno, podría parecer que las últimas negociaciones fueron aceleradas y bajo presión, para poder contar este acuerdo entre los logros del sexenio de Peña.

Por último, llama la atención que se haya optado por dejar de lado el nombre después de 24 años bajo el título TLCAN. Según palabras del mismo Trump, se decidió cambiarlo porque NAFTA, por sus siglas en inglés, tiene una connotación negativa, al haber sido el peor acuerdo comercial en la historia de los Estados Unidos. A pesar de que puede parecer un detalle pequeño, es un ejemplo de los caprichos a los que México se tuvo que someter. Si bien, el desempeño del equipo encabezado por Guajardo ha sido aplaudible, es innegable lo asimétrico de nuestra relación con el país vecino. No nos pudimos dar muchos lujos con diferencias políticas y económicas tan grandes. 

El acuerdo es preliminar y no hay nada escrito aún, por lo que la jugada podría cambiar. Sin embargo, por la prisa que demuestran tener tanto México como Estados Unidos por cerrar la negociación, hasta este momento todo parece indicar que de tres, quedaron dos, volviendo el TLCAN un acuerdo bilateral.

Llegan México y Estados Unidos a un acuerdo bilateral; Canadá próximo a unirse a negociaciones

Comparte este artículo:

El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump y el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, dieron a conocer que ambos países alcanzaron un acuerdo bilateral que abre las puertas para un nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

El mandatario estadounidense dijo en conferencia de prensa, en la que Peña Nieto estuvo enlazado vía telefónica, que llamarán a ese pacto el Acuerdo Comercial Estados Unidos-México, deshaciéndose del nombre Tratado de Libre Comercio de América del Norte, mismo que dijo “tiene mala connotación”.

Por su parte, el mandatario mexicano dijo que esperaba que con Canadá, el acuerdo se logre materializar rápidamente, aunque Trump que se podría hacer un acuerdo separado con Canadá o incluirlo en pacto con México, además amenazó con imponer aranceles sobre autos canadienses si no se llega a un acuerdo.

Minutos antes, Peña Nieto había enviado un mensaje por Twitter sobre el acuerdo comercial entre ambos países y su deseo de que Canadá se incorporé a las negociaciones.

El nuevo tratado requeriría que el 75% del contenido de los automóviles sea fabricado en ambos países, por encima del nivel actual del 62.5%, y también exigiría que entre el 40-45% del contenido de los autos sea hecho por trabajadores que ganen al menos 16 dólares por hora.

Trump dijo que el acuerdo también beneficia a los granjeros estadounidenses, y hasta se aventuró a decir que desde ya, Peña Nieto se comprometió a comprar todo lo posible de productos agrícolas de Estados Unidos.

Robert Lighthizer,  Representante Comercial de Estados Unidos, informó que probablemente el acuerdo se firme en noviembre y que se envíe el viernes al Congreso.