Endeudarse hoy es perjudicar el futuro de las siguientes generaciones

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La crisis de 2008 fue sistemática y se desarrolló primero en el sector financiero, esta misma colapso debido a una burbuja en el sector inmobiliario en Estados Unidos, a esta crisis se le conoció como la crisis de las hipotecas subprime. Después de los hechos del 11 de Septiembre del 2001 la reserva federal de los Estados Unidos (FED) mantuvo su tasa de interés al 1% al momento de esta decisión era muy barato pedir prestado dinero lo cual los llevó a un exceso de gasto en donde todo se dirigió a la compra de vivienda. El problema fue que sin ingresos y con una morosidad muy alta. La FED aumentó su tasa hasta un 5% lo cual ocasionó que la oferta de vivienda fuera mayor a la demanda lo cual produjo la burbuja. En fin eso fue el 2008 y la crisis que explotó. 

Actualmente estamos enfrentando una crisis que dio inicios con factores externos el 7 de marzo con la guerra petrolera entre Arabia Saudita y Rusia. Esta guerra provocó el Lunes 9 de marzo un desplome en todas las bolsas del mundo. El 26 de marzo Standard & Poor’s (S&P) junto con las demás calificadoras como Fitch Ratings y Moody’s bajaron la calificación de México para el grado de inversión, la baja calificación emitida por estas instituciones de prestigio provocó una fuga de capitales, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera informó que durante esta nueva crisis han salido más de 95,000 mdd. 

Dentro de una economía cuando hay una reducción de un factor de producción, en este caso la mano de obra se afecta la capacidad de producir bienes y servicios y se elevará directamente costo de las empresas debido a la escasez de trabajadores. El hecho de que se está viviendo un desempleo cíclico es alarmante, lo único que podemos esperar tanto como trabajadores y consumidores es llegar a una expansión dentro del ciclo económico, la expansión hará que reduzca el fenómeno del desempleo cíclico y poder esperar un aumento en el ingreso. 

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) el martes dio a conocer que durante abril, se perdieron más de medio millón de trabajos. El problema actual del COVID-19 no está controlado, el riesgo para reabrir la economía es demasiado elevado. Mucha gente dependía de su trabajo  y hoy su futuro está en manos del gobierno. Nuestro vecino ha implementado una Renta Básica Universal la cual sin duda ayudará directamente a la economía de las familias Estadounidenses, este plan ayuda a todos sin importar si se es empleado o desempleado, esto con un fin de cubrir las necesidades básicas y disminuir las necesidades económicas. 

¿Es necesario en nuestro país una Renta Básica Universal? 

Sin duda el dar una Renta Básica Universal a la gente en nuestro país tendría grandes desventajas, como por ejemplo, gente que no la necesita la recibiría y sobre todo que será un gran incentivo para no trabajar. Aqui en Mexico ya existe un programa similar: Jovenes Construyendo el Futuro. 

Quizás nuestros programas sociales no están dirigidos a quienes de verdad lo necesitamos. Nuestro gobierno se siguen endeudando y la inversión extranjera sigue corriendo de nosotros. La crisis del 2020 va a acabar no solo con nosotros mismos sino que también con nuestro país. 

Se lanza AMLO en contra de las calificadoras

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El presidente Andrés Manuel López Obrador se lanzó en contra de las calificadoras al señalar que están cambiando categorías y rangos en un momento de crisis y sin normalidad económica.

“Las calificadoras, por qué en estos momentos, además que no hay normalidad económica porque hay mucha inestabilidad de mercados reducen la calificación de los países, descalifican, No estoy de acuerdo con eso, entonces respeto, ¿no? todas las decisión que se toman, pero también con esto cambio sus parámetros ya no son la Biblia como era antes, al menos en el caso de México, nosotros estamos pensando en nuestras fortalezas, pensamos en la grandeza de nuestro pueblo, pensamos en la importancia de combatir la corrupción, pensamos en lo importante de actuar con austeridad, pensamos en lo importante que es el humanismo, son términos, conceptos, distintos, es una concepción diferente, entonces vamos nosotros a salir adelante”, señaló durante #LaMañanera de este sábado.

Cabe recordar que el 26 de marzo la agencia calificadora Standard and Poor’s (S&P) bajó la nota de deuda soberana de México en moneda extranjera de “BBB+” a “BBB” y en moneda local de “A-” a “BBB+”; sus principales argumentos es que se observa un impacto en la tendencia de crecimiento derivado de las afectaciones por la pandemia del COVID-19 y la cañada en los precios del petróleo.

Baja S&P calificación de México

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La calificadora de riesgo crediticio S&P redujo la calificación soberana México en moneda extranjera de BBB+ a BBB y de moneda nacional de A- a BBB+, debido a los efectos del coronavirus.

Prevemos un impacto pronunciado sobre la economía mexicana derivado de la combinación de shocks del Covid-19 -en México y en Estados Unidos, su principal socio comercial- y de la caída en los precios internacionales del petróleo“, afirmó la institución.

Además de esta baja, la perspectiva es negativa, lo que indica los riesgos de otra baja de calificación durante los siguientes 12 a 24 meses, como resultado de una ejecución de políticas irregulares o no efectivas, afirmó S&P.

El potencial debilitamiento de las finanzas públicas, debido al difícil balance entre sostener el crecimiento del PIB dada la baja base tributaria no petrolera del País y la rigidez en el gasto, y la creciente presión sobre Pemex, un potencial pasivo contingente para el soberano“, afirmó.

La calificadora anticipa un crecimiento de la deuda en México.

Sin embargo, la prolongada debilidad de su desempeño fiscal y el consecuente aumento en la deuda o el riesgo de una implementación débil de políticas podría llevar a bajar nuevamente la calificación, advirtió.

Además, los potenciales incrementos en los pasivos contingentes del sector energético podrían empeorar los niveles de endeudamiento del soberano.

El perfil financiero de Petróleos Mexicanos (Pemex), empresa propiedad del Gobierno, se ha debilitado significativamente durante los últimos cinco años y se ha vuelto más vulnerable en medio de la baja en los precios del petróleo, explicó la calificadora.

 

 

(Con información de El Norte)

Wall Street se desploma más de 12%; registra su peor día desde 1987

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Pese a las medidas anunciadas ayer por la Reserva Federal (Fed) ante el impacto económico por el coronavirus, el Dow Jones perdió 12.93 por ciento, o 2 mil 997.10 unidades, el S&P 500 cayó 11.98 por ciento y el Nasdaq retrocedió 12.32 por ciento.

Con ello, Wall Street sufrió su peor día desde 1987.

En apertura, el S&P 500 perdió 8 por ciento por lo que Wall Street detuvo operaciones por 15 minutos.

A media sesión, los principales índices incrementaron sus pérdidas con descensos de alrededor de 9 por ciento cada uno.

Wall Street se encuentra inmerso en un día de pérdidas en el que los tres principales indicadores han llegado a alcanzar retrocesos de alrededor del 12 por ciento, motivadas por la crisis del covid-19, la incertidumbre en cuanto a las restricciones en el desplazamiento y las medidas que se empiezan a adoptar en un buen número estados y que conllevan el cierre de muchos negocios y la cancelación de eventos con más de 50 personas.

El domingo, la Reserva Federal bajó su tasa principal en un punto porcentual, en un rango de 0 a 0.25 por ciento, mientras que los bancos centrales de Europa, Japón e Inglaterra han anunciado acciones para apuntalar las economías afectadas por la pandemia de coronavirus.

Los casos en Estados Unidos, que ha demostrado problemas de capacidad para realizar los test para detectar el patógeno, ascienden a 3 mil 774, con 69 muertos, según datos del Instituto John Hopkins.

Los analistas apuntan a que, aunque las medidas de la Reserva Federal que rebajó las tasas de interés a casi cero y que inyectará 700 mil millones de dólares, pueden ayudar a pacificar los mercados, muchos inversionistas están esperando a ver cuándo se alcanza el pico de casos de covid-19 en Estados Unidos y cuándo empieza a retroceder antes de tomar ningún riesgo bursátil y lanzarse a la compra de más acciones.

Asimismo, la volatilidad hoy se encuentra en máximos históricos en 76.53 puntos según el índice Vix, a menudo llamado “indicador del pánico”.

(Fuente: EFE)

Bolsas se recuperan de pérdidas de la semana pasada

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Las acciones estadounidenses registraron su mayor alza en 14 meses a medida que los inversionistas ganaron confianza en que los bancos centrales de las economías más grandes del mundo actuarían en conjunto para compensar cualquier impacto de la propagación del coronavirus.

El S&P 500 se recuperó 4.6 por ciento después de la noticia de que los Ministros de finanzas y los banqueros centrales del Grupo de los Siete celebrarán una teleconferencia el martes para discutir cómo responder al brote.

Las acciones tecnológicas lideraron el repunte después de siete días consecutivos de caídas para el índice de referencia, con los responsables de la política monetaria desde Japón hasta Inglaterra uniéndose a la Reserva Federal en la promesa de tomar medidas para apoyar sus economías si es necesario.

El coronavirus ya ha causado graves daños económicos, con la advertencia de la OCDE de que el crecimiento se hundirá a niveles no vistos en más de una década, pero los inversores apuestan a que los responsables políticos tomarán medidas decisivas para limitar el dolor.

“Los mercados ya están mirando más allá de la primera mitad, mirando hacia la segunda mitad para ver si tenemos o no una recuperación de la demanda”, dijo Anik Sen, jefe global de renta variable de PineBridge Investments.

Al cierre de la jornada, el índice S&P 500 Index subió 4.6 por ciento, mientras que el Dow Jones Industrial Average ganó 5.1 por ciento. En tanto, el Nasdaq avanzó 4.5 por ciento.

En Europa, el Stoxx Europe 600 Index aumentó 0.1 por ciento, mientras que el MSCI Asia Pacific Index subió 0.8 por ciento.

(Fuente: Bloomberg)

Bolsa Mexicana se desploma por miedo a recesión a nivel mundial

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La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) reportó una caída de 826.41 puntos, lo que equivale a 2.09% en su jornada de este miércoles 14 de agosto, lo que significa su peor nivel en cinco años.

El S&P/BMV IPC se ubicó en 38,834.21 unidades, por la mañana, un nivel que no se había visto desde 2014. Solo 15 de 63 emisoras presentaron ganancias, 46 con pérdidas, mientas dos emisoras permanecían sin cambios.

En cuanto a las bolsas estadounidenses, también presentaron ceñidas, con bajas de 2.23% en el Dow Jones, 2.41% en Nasdaq Composite y S&P 500, con caída de 2.20%.

El desplome se debe a temores de una recesión global.

El sistema de salud mexicano y la necesidad de la cobertura universal

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Uno de los temas más relevantes a los que se enfrenta el gobierno de López Obrador es detener el deterioro del sistema de salud mexicano. El modelo actual implementado en los años de la posguerra no parece resolver la problemática actual de la cobertura. 

Existen dos grandes sistemas de seguridad social (salud y pensiones), uno de origen alemán y otro de origen inglés. El primero se le conoce como modelo “bismarckiano” que nació en 1883 en Alemania, diseñado por Otto Von Bismarck. Bajo esta modalidad el Estado funge como gestor, definiendo la composición de las aportaciones para cubrir los costos de sanidad y de retiro. La cobertura se encuentra sujeto a un empleo formal y se financia a través de las aportaciones conjuntas del empleado, el empleador y, en algunos casos, el Estado. 

Por otro lado, encontramos el modelo de Beveridge, implementado en Reino Unido en los años de la segunda Guerra Mundial. En 1941, el gobierno inglés le encomendó a William Beveridge la tarea de llevar a cabo un análisis sobre las deficiencias del seguro social.

Beveridge observó que la sujeción de la seguridad social a la condición laboral generaba ineficiencias en la distribución de los servicios. Ante ello, este modelo propone la universalización de los servicios de salud financiado a partir de impuestos generales y uniformes, independientemente del nivel de renta del asegurado. La financiación depende en su mayoría del presupuesto del Estado, con lo cual éste no es un simple gestor, sino que administra y presta los servicios. 

En este mismo sentido, se puede hacer una serie de tipologías de la seguridad social: socialdemócrata, en el cual el Estado proporciona, por fuera del mercado, beneficios universales y homogéneos que son financiados con altas tasas impositivas; corporativo, en el cual la fuerza política de algunos sectores sociales les provee acceso a grandes beneficios y se encuentra sujeto a su posición laboral; y el liberal, en el cual el Estado transfiere recursos a la población más desprotegida, dejando al resto a disposición del mercado.

En el caso mexicano, el Estado posrevolucionario emprendió el modelo bismarckiano y ha integrado algunos elementos del modelo Beveridge desde los años ochenta. El gobierno mexicano benefició a algunos sectores sociales, sobre todo los que se encontraban sindicalizados, otorgándoles grandes prestaciones y beneficios.

En México, desde la creación del IMSS y del ISSSTE, trabajadores formales en el sector privado y público tienen la posibilidad de recibir servicios de salud y de seguridad social (pensiones) a partir de una cuota que se les descuenta de su salario o sueldo. Las otras partes del financiamiento son generadas por los patrones y el Estado.

Dado que la prestación de servicios del IMSS, ISSSTE y PEMEX están condicionadas al trabajo formal, existe toda una población que no puede acceder a ellos. Para ello, durante el sexenio de Vicente Fox y bajo la titularidad de Julio Frenk Mora en la Secretaria de Salud, se implementó el llamado Seguro Popular (SP), el cual buscaba cubrir las necesidades según una estructura de cuotas dado los ingresos de las familias que no contaban con trabajo formal. Si bien el proyecto era necesario, su implementación dejó mucho que desear, ya que los “gastos de bolsillo” -aquel gasto adicional que hacen las familias con SP para atenderse en hospitales privados por falta de atención en los hospitales asignados por el Seguro Popular- no descendió, sino que aumentó.

En las últimas décadas, las crecientes demandas de seguridad social sobre el IMSS han puesto en duda su viabilidad financiera para seguir prestando los servicios de los derechohabientes, dado que su capacidad de inversión se ha visto acotada. Según datos del IMSS, publicados por Reforma (06/07/2019) el pago de pensionados y jubilados equivale al 19 por ciento de su gasto. Si bien el Seguro Social cerró con un superávit de 14 mil 766 millones de pesos, sus pasivos llegaron a 290 mil 400 millones de pesos en 2018, 29 mil millones de pesos más que el año anterior. Según el IMSS, esto se debió al incremento de las aportaciones financieras que está obligado a hacer, las cuales representaron el 7.5 por ciento de su gasto.

En su visita al estado de Chiapas, López Obrador planteó integrar el IMSS y el ISSSTE al Seguro Popular (al cual obviamente le cambiará el nombre), para dar cobertura universal, es decir, prestar servicios tanto a derechohabientes como a la población abierta.

La descentralización del sistema salud que se intentó llevar a cabo en los sexenios pasados fue un fracaso. La corrupción, ineficiencia y displicencia de los gobiernos locales generó una seria degradación de las prestaciones sanitarias. 

Si bien la centralización acarrea sus problemas, en este caso parece ser necesario. Pero para ello, López Obrador deberá conciliar los distintos intereses de los trabajadores del IMSS -quienes tienen mejores prestaciones que los del SP. Si quiere integrar las distintas instituciones deberá saber dialogar y convencer a los implicados de los beneficios. Esperemos que haga un mejor trabajo que lo que observamos en el caso de la Policía Federal y su incorporación a la Guardia Nacional. 

“Nos toca pagar los platos rotos”: AMLO

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El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que las calificaciones negativas de la agencia Standard & Poor’s (S&P) a Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) es porque a su gobierno le “toca pagar los platos rotos”.

“Se está castigando al país por la política neoliberal en los últimos 26 años, sobretodo en los últimos años, y para hacer más preciso el año pasado. No teníamos nada que ver con el gobierno, pero nos toca pagar los platos rotos”, dijo López Obrador en su conferencia de prensa matutina.

Por otro lado, el político tabasqueño reiteró que la política económica neoliberal que se implementó en el país es sinónimo de corrupción y de robo.

“Tanto Pemex como CFE fueron las más saqueadas, no sólo de México, sino del mundo en el periodo neoliberal”.

Además comento que durante los sexenios anteriores las calificadores daban 10 a las paraestatales a pesar de la corrupción y robo.

Por último dijo que cuando se acabe el problema, espera que las calificadoras cambien de perspectiva, esto luego de que ayer S&P cambio a negativa la perspectiva para la CFE y a 77 entidades financieras.