Incrementa la Inseguridad tras apoyo del Ejército.

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Francisco Cienfuegos Diputado de la bancada Priista dijo que aunque el Ejército anuncie que va a reforzar los patrullajes en las calles del Estado implica un retroceso en relación a lo que ya se había logrado en materia de seguridad y es evidencia de que hay un problema que no ha sido atendido por las autoridades correspondientes.

“Hay que reconocer la voluntad y la sensibilidad que siempre han mostrado las fuerzas federales con Nuevo León. No es la primera vez que los militares están en la calle, pero lo más alarmante es que ya el Estado había podido sobrepasar esa etapa de la presencia de los militares en las calles, pues había venido disminuyendo en gran medida la presencia o el patrullaje de las fuerzas federales dentro del Estado”, expresó Marco González.

Aseguro que el Ejército está optando por este tipo de medidas es porque hay evidencia de un aumento en la inseguridad.

“Siempre el Ejército se ha mantenido al margen de lo político; así que ahora están anunciando esta medida es porque ven que se necesita en Nuevo León la intervención del Ejército y que hay un área de oportunidad que no se está atacando o atendiendo en el Estado”.

González, presidente del Congreso Local, aseguró que el Ejército interviene porque hay un problema grave y el Estado se ha tardado en pedir apoyo.

Por su parte Carlos de la Fuente, coordinador de la fracción del PAN dijo que es necesario el patrullaje militar en las calles ya que en coordinación con las policías estatales y municipales se buscan atender y lograr resultados ante los grupos delictivos que buscan restablecerse en el Estado.

 

 

 

La creciente ruptura entre la sociedad civil y las fuerzas armadas

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No puede existir elemento más trascendental en la agenda política del gobierno entrante que la violencia que azota al país. 

La guerra que comenzó Felipe Calderón a finales del 2006 y que continuó, sin cambio alguno, Enrique Peña Nieto ha arrastrado al país a uno de los periodos más sombríos de la historia reciente. En cincuenta años los textos de historia narrarán (si es que son críticos) que del 2006 al 2018 se vivió una guerra en el país, con un saldo de más de 200 mil muertes. 

¡Así es, una guerra! No hay justificación para disminuir la gravedad de la situación que vive actualmente México. Las cosas deben ser nombradas de forma equivalente a lo que son: guerra, feminicidio, genocidio, etc.

A diferencia de lo que siempre se cree, las palabras condicionan la percepción de un fenómeno, ya que las palabras no son meras entidades semánticas, sino que se encuentran revestidas de poder. 

Si alguien se atreviera a llamar genocida a Calderón o a Peña Nieto, seguramente más de uno se exaltaría y afirmaría que el uso de dicha palabra es sólo para los grandes villanos de la historia: Mao, Stalin, Hitler, Pinochet o Pol Pot.

Sin embargo, si uno enlista los casos en los cuales los cuerpos militares o federales se enfrentaron contra sectores de la sociedad civil -Tlatlaya, Ayotzinapa, Nochixtlán, Tanhuato, Apatzingán, Palmarito y otros casos que no han salido a la luz- , teniendo consecuencias mortales para la sociedad, el término ya no resulta escandaloso. 

Es cierto que los casos de tortura, ejecución extrajudicial, desaparición forzada y detención arbitraria por parte de las fuerzas armadas pueden no ser órdenes provenientes directamente del Ejecutivo, sin embargo, el Presidente es jefe de las fuerzas armadas, lo que lo convierte en responsable, en última instancia, de las actuaciones de dicha institución. 

Es este contacto directo entre las fuerzas armadas y la sociedad civil lo que ha transformado la percepción que tiene la segunda de la primera. La militarización en múltiples municipios en los cuales la población convive cotidianamente con el Ejército o la Marina ha generado tensión entre ambos bandos. 

Sergio Aguayo señaló la semana pasada en su columna del periódico Reforma que en la masacre de Tlatelolco la sociedad civil no fue la única perdedora, también lo fue el Ejército, pues fue señalado como el gran villano. 

De esa manera, el 68′ marca una ruptura en la relación sociedad-fuerzas armadas, en el que la población da los primeros indicios de desconfianza hacia la institución responsable de la seguridad nacional. 

El desgarramiento de la relación continúa actualmente y es promovida por la política en seguridad actual. El despliegue de las fuerzas armadas para combatir frontalmente al crimen organizado -subestimando la estructura organizativa y su arraigo en distintas comunidades. fue contraproducente: la violencia se ha disparado, así como las violaciones a los derechos humanos por parte de las fuerzas armadas. 

Y es que los soldados rasos, adiestrados al interior de la infraestructura institucional del ejército y forjados por su estructura jerárquica, se han enfrentado con una realidad distinta para lo que fueron entrenados, teniendo como consecuencia la búsqueda de la posición dominadora frente a la sociedad y subsecuentemente derivando en la objetivación de ésta. 

Su ejercicio acontece en el campo de batalla y su objetivo es la eliminación del enemigo, sin considerar los efectos colaterales. Además, por su adiestramiento, carecen de la capacidad de cuestionar y cumplen tajantemente las órdenes que provienen de arriba. 

A las fuerzas armadas no les compete la seguridad pública, sino nacional; el constante contacto con la sociedad civil puede generar efectos irreversibles en la percepción de ésta sobre aquéllas. 

El gobierno entrante debe de colocar la violencia que acaece como punto primordial a resolver: la militarización del país debe de terminar.    

AMLO anuncia creación de una Guardia Civil Nacional

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Desde la Plaza de las Tres Culturas el presidente electo Andrés Manuel López Obrador adelantó que el Ejército nunca será utilizado en contra de la ciudadanía.

Adelantó que elementos del Ejército, la Marina y la Policía Federal serán utilizados en la creación de una Guardia Civil Nacional que se encargará de labores de seguridad pública.

“A cincuenta años de la represión a jóvenes en Tlatelolco, en tres días se cumplen cincuenta años, aquí, en esta plaza histórica hacemos el compromiso de no utilizar nunca, jamás, al Ejército para reprimir al pueblo de México“, estableció el presidente electo.

En la asamblea de su gira de agradecimiento a quienes votaron por él en las elecciones del 1 de julio realizada en Tlatelolco, afirmó que se dará un giro a las tareas que desempeñan el Ejército, la Marina y la Policía, pues se dedicarán a labores de seguridad pública bajo la figura de la guardia civil nacional.

“Vamos a hacer llamado para darle un giro a la labor del ejército, que ya no se ocupe de las tareas que hasta ahora tiene encomendadas, que la defensa nacional la podemos hacer, si se necesita, todos.

“Vamos a crear una Guardia Civil a nivel nacional con apoyo de Ejército, de la Marina y de la Policía Federal, vamos a unir a estas corporaciones en una Guardia Civil Nacional, donde se va a limitarse el uso de la fuerza y se van a garantizar los Derechos Humanos“, puntualizó Lopez Obrador.

López Obrador recalcó que en la situación actual de inseguridad no es posible regresar a los soldados y a los marinos a sus cuarteles, sin embargo, con la Guardia Civil Nacional podrán permanecer en las calles con un nuevo régimen jurídico.

“Es una reforma que voy a proponer en su momento porque no tenemos muchas opciones.

“No es volverlos a los cuarteles, como frenamos la violencia, cómo detenemos los homicidios, los robos, por eso vamos a utilizar al Ejército y marinos, pero con una concepción distinta, que no se lesionen los derechos humanos“, enfatizó el tabasqueño ante la gente reunida en Tlatelolco.

En el mitin con sus simpatizantes en la Ciudad de México estuvo acompañado de la jefa de gobierno electa, Claudia Sheinbaum.

Corrupción, impunidad e inseguridad: el legado de Peña Nieto

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Ante la proximidad del relevo presidencial, resulta necesario dar un recuento general de lo que fue el sexenio de Enrique Peña Nieto a partir de tres ejes centrales: político, económico y social. 

En términos políticos, Peña Nieto apareció en un principio como un gran negociador; como un pragmático que para los primeros años de su sexenio ya tenía avalado un paquete de reformas estructurales en distintos rubros. 

En un sentido bonapartista, fue capaz de posicionarse por arriba de los conflictos partidistas de antaño y pactar con las fuerzas de ambos polos del espectro político. 

Las reformas representaban la continuación del proyecto de desarrollo económico emprendido en la década de los ochenta: la integración mexicana en el sistema económico mundial a partir de su apertura comercial y su liberación financiera. 

Si las reformas de primera generación se concentraron en reducir el manejo de los instrumentos de producción por parte del Estado, bajo el apotegma la iniciativa privada es más eficiente que el gobierno, las reformas de segunda generación buscaron crear las instituciones que permitieran el óptimo despliegue de las fuerzas del mercado -reformas laboral, en telecomunicaciones y en competencia económica- y el aumento de la productividad, lo que se traduce en un aumento en el salario real de los trabajadores -reforma educativa. 

Empero, si se puede aplaudir su capacidad negociadora, la implementación de dichas reformas es lamentable. Una modificación a la Constitución no se traduce mecánicamente a una transformación de la realidad social. Por el contrario, hace falta desplegar mecanismos políticos e institucionales para verlas materializadas. 

A ello, sumemos los casos de corrupción de la Casa Blanca, Malinalco, la estafa maestra, Odebrecht y el ramo 23. Estos sin duda son indignantes, pero más el intento de burlarse de la población mexicana al designar a un subordinado que investigara el posible conflicto de interés en los primeros dos casos. 

En el aspecto económico, el saldo no parece claro si matizamos. Por un lado, es cierto que aunque el crecimiento económico fue sostenido (2.5 por ciento anual en lo primeros cinco años de su administración), éste resulta insuficiente para comenzar a revertir los problemas de pobreza y desigualdad. 

Por otro lado, hasta marzo de este año la divisa mexicana se había depreciado 30.2 por ciento; cifra significativa, sin embargo, la pérdida del poder adquisitivo del peso se debió principalmente por factores externos -la elección presidencial de Trump, la renegociación del TLCAN, la caída del precio del petróleo, etc.- y no por distorsiones internas. 

En cuanto a la inflación, el promedio anual de este sexenio (4.1 por ciento en los primeros cinco años) ha sido la más baja desde los últimos ocho sexenios. Empero, como señala Jonathan Heath en su columna del miércoles en el periódico Reforma, ello es mérito del Banco de México más que del gobierno federal. 

Por último, en términos de cuenta corriente, entre 2013 y 2018 el país tuvo un déficit comercial de 2.21 por ciento, cifra significativa sobre todo si consideramos la estructura de dicho balance -superavitario frente a Estados Unidos y Canadá y deficitario frente países asiáticos. 

En términos macroeconómicos, la economía mexicana parece encontrarse relativamente estable, más si la comparamos con otras economías emergentes como Turquía, Argentina y Brasil. 

Finalmente, en cuanto al aspecto social no existe la menor duda de que el sexenio de Peña Nieto fue infame. Principalmente por dos cuestiones: Ayotzinapa y la violencia. 

En el primer caso, el uso del Ejército y la Policía Federal y estatal para el levantamiento y el posible asesinato de estudiantes recuerda el viejo autoritarismo represor de los años sesenta y setenta.

En el segundo caso, Peña Nieto decidió continuar la guerra contra el crimen organizada que empezó Calderón. Sin ningún análisis previo y sin contemplar enfoques alternativos, el gobierno mantuvo a las fuerzas armadas en las calles, priorizando el combate frontal como única estrategia. Ante ello, se extiende uno de los periodos más sombríos de la historia reciente del país y se agrava la descomposición del tejido social. 

Aunque existan algunos aspectos que rescatar, el periodo de Enrique Peña Nieto será recordado como el sexenio de la corrupción, la impunidad y la inseguridad.   

“Violencia no se combate con violencia, sino violencia con fuerza legítima de Estado”, dice EPN

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El Presidente Enrique Peña Nieto dijo este día que la violencia que invade al país se combate con el uso legítimo de la fuerza, aunque algunos la confunden con violencia.

Durante un evento donde fueron entregadas Menciones Honoríficas a 32 integrantes del Ejército y a ocho de las Fuerza Aérea, el priista aseveró que la única vía para enfrentar al crimen organizado es con las fuerzas armadas y con la Policía federal.

Acompañado de los titulares de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Secretaría de Marina, Salvador Cienfuegos Zepeda y Vidal Francisco Soberón Sanz, respectivamente, Peña reconoció que utilizar a las fuerzas armadas sólo evidencia la debilidad institucional de sus policías locales.

“Como los han señalado el general Cienfuegos y al almirante Vidal Soberón, las fuerzas armadas no pidieron salir a las calles a combatir al crimen organizado, fueron los gobiernos locales y la población afectada, quienes requirieron el auxilio del Ejército, la fuerza aérea y la armada, para recuperar la paz y el orden en sus comunidades”.

Por su parte,  Cienfuegos Zepeda afirmó que en “el siglo XXI la humanidad  enfrenta nuevos retos, de diversa índole, que afectan el Estado de Derecho, la gobernabilidad y estabilidad de las naciones, y con esto su desarrollo y progreso“.

Colectivo tiñe de rojo sangre fuentes de la CdMx en protesta por la Ley de Seguridad

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Al menos seis fuentes de la Ciudad de México fueron teñidas de rojo sangre como parte de las acciones que emprendió el Colectivo Seguridad Sin Guerra en contra de la aprobación de la Ley de Seguridad Interior.

Se trata de las fuentes San Sebastián, Sátiro y Amor, Doríforo, Mercurio y Argos, y El Pescador, ubicadas en la colonia Roma, así como la fuente de Los Coyotes en Coyoacán.

Ayer, el Congreso de la Unión aprobó la iniciativa de Ley de Seguridad Interior. Tras ser avalada, el Senado de la República deberá aprobarla. De ser así, el Ejecutivo federal tendría más atribuciones legales para disponer, a discreción y sin controles legislativos, de la totalidad de la fuerzas armadas (Ejército, Armada y Fuerza Aérea) y de las instituciones de seguridad pública para preservar el orden y prevenir “el surgimiento de amenazas”.

El riesgo, señalan analistas consultados, es la violación de derechos humanos a partir de una estrategia autoritaria.

A su vez el colectivo lanzó un llamado e invitación a la ciudadanía para que el próximo martes 12 de diciembre acudan a la Cámara de Senadores para protestar y presionar a los Senadores para que no aprueben dicha legislación.

Otra forma de ejercer presión es por medio de redes sociales o bien, ingresar a la plataforma de Seguridad sin guerra, en donde los ciudadanos se pueden sumar y enviar desde ahí un mail a los Senadores pidiendo no aprobar la ley.

Con la aprobación de Ley de Seguridad Interior, las autoridades estatales y el Presidente de la República podrán solicitar la intervención del Gobierno federal para contener cualquier “grave peligro a la integridad colectiva”, a partir de la emisión de una “Declaratoria de Protección a la Seguridad Interior“. Esto significa que, en todo caso en que haya una circunstancia de crisis en las que las fuerzas de seguridad pública no se den abasto, las fuerzas armadas podrán interceder.

 

Entre protestas, diputados de la Comisión de Gobernación aprueban la Ley de Seguridad Interior

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Con el voto de la panista Claudia Sánchez Juárez del Estado de México, el PRI logró 18 votos para aprobar la Ley de Seguridad Interior en la Comisión de Gobernación.

La oposición logró juntar 13 votos en contra, los cuales fueron de Morena, MC, PAN y PRD.

Se espera que la discusión inicie en breve en el Pleno, donde MC y el resto de la oposición presentarán reservas por considerar que la ley no sólo violaría los derechos humanos y generaría más violencia en el país, sino que, además, sería anticonstitucional pues el Congreso, según la oposición, no está facultado para legislar en materia de seguridad interior.

Esta mañana, la reunión pretendió arrancar cerca de las 9:00 horas en la oficina de la Comisión de Gobernación, sin embargo, ante el reclamo de integrantes de la agrupación social Cencos de estar presentes, y el rechazo de la oposición a que la discusión no fuera transmitida por el canal del Congreso, se tuvo de cambiar de lugar.

El debate fue a puerta cerrada en el salón de protocolo del edificio A, donde, además de los legisladores, se encontraban también camarógrafos de diversos medios de información, mientras que los integrantes de la sociedad civil y reporteros siguieron la sesión a través de una pantalla que se ubicó en exterior.

Durante la discusión, la diputada Carolina Viggiano, actual esposa del aún gobernador de Coahuila, Rubén Moreira, pidió no politizar el asunto y le dijo al diputado Jorge Triana, del PAN, que esta ley es necesaria ya que no se ha podido discutir la reglamentación del artículo 29 de la Constitución, relativo a la suspensión de garantías.

El diputado del PRI Carlos Sarabia Camacho, militar retirado, mencionó que el Ejército ya está en las calles y no porque lo quiera; por ello, dijo, se le debe dar el sustento legal para su actuación.

Tras dar luz verde a la ley, los integrantes de la Comisión de Gobernación salieron por la puerta de atrás del salón de protocolo, para evitar dar la cara a los diversos colectivos de defensa de derechos humanos que se encontraban afuera.

Una vez que se avaló la ley, integrantes de agrupaciones civiles que aguardaban en los pasillos, no dejaron de gritar a los diputados golpistas y violadores de derechos humanos.

Asegura “Bronco” que carreteras son seguras, inseguridad es percepción dice

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Durante un evento en el Cuartel de la Octava Zona Militar, donde se destruyeron 2 mil 261 armas, los gobernadores de Tamaulipas, Francisco Cabeza de Vaca y de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón “el Bronco”, afirmaron que inseguridad en carreteras tamaulipecas son una cuestión de percepción y no una realidad.

“Un día vinieron los de El Norte o no se quien ¿no hay vigilancia en la carretera? Caray, yo acabo de pasar y me encontré tres patrullas del Ejército, dos de la Polícia Federal y como siete de Fuerza Civil y otras de Fuerza Tamaulipas. Solo que sea mi percepción”, aseguro el mandatario de Nuevo León.

“El Bronco” también dijo que miles de regiomontanos transitan las carreteras de Tamaulipas para llegar a Mcallen, Laredo, La Pesca y Tampico, sin que estos sufran incidentes como lo son robos o persecuciones. Aseguro que los medios de comunicación son los que magnifican los problemas y no destacan lo bueno.

“Hay un solo caso que ustedes también magnifican, pero hay miles de personas que vienen de Monterrey rumbo a McAllen y no les ha pasado nada, la carretera está llena, los hoteles están llenos, la Isla del Padre está llena”, dijo el nuevoleones.

Las declaraciones Rodríguez Calderón se dan después de que el periódico El Norte diera a conocer el caso de dos familias regiomontanos que fueron acosadas por sujetos armados en la carretera a Reynosa, donde incluso a una de ellas le dispararon.

(Con información de El Norte)

Nuevo León: mucha grilla, muchos soldados, poco dinero

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Cosas raras pasan cuando la autoridad civil cede ante el Ejército la OBLIGACIÓN de brindar seguridad a la población…

Analicemos:

Primero, trasciende la renuncia el GENERAL Cuauhtémoc Antúnez a la Secretaría de Seguridad Pública de Nuevo León.

Unos días después, el Comandante Supremo de las fuerzas armadas de México, Enrique Peña Nieto, llega a Nuevo León, acompañado del Secretario de la Defensa Nacional, a inaugurar el Hospital Militar Regional de Especialidades de Monterrey, así como una sucursal del Banjército en la Séptima Zona Militar, mientras no apoya NINGUNA obra civil de las que prometió en campaña, como la Línea 3, el Penal de Mina.

O sea que el Presidente viene de gira a NL a darle regalitos a los soldados, y a los ciudadanos de aquí, nada.

Eso resulta ofensivo, particularmente si recordamos que en este 2017, NL fue uno de los Estados más castigados en el tema de presupuesto federal para obra pública.

¿Qué le hicimos al Sr. Presidente, para que nos brinde ese trato? Obvio: en 2015 le dimos un puntapié en el trasero a su partido, el PRI, y nos está “castigando” para que regresemos al redil.

Se me hace que logrará exactamente lo contrario.




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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Dimes y Diretes: “Cae Primer Chivo Expiatorio”

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El día de ayer cayó el chivo espiratorio del PAN. El ex gobernador de Sonora, Guillermo Padres, se entregó ante las autoridades, después de dar una entrevista exclusiva al periodista y comunicador Ciro Gómez Leyva, en Radio Formula. En cuanto el ex gobernador dijo que se iba a entregar, personal de la Marina y Ejercito Mexicano se hicieron presentes afuera de las instalaciones de la cadena radiodifusora.

 




Aunque Padres tiene algo de tiempo de ya no ser miembro del PAN, pues el partido lo expluso, claramente es la muestra del partido albiazul que están en el lado de combatir la corrupción. Eso sí, si uno les menciona Margarita Arrellanes o Fernando Larrazabal, no dicen ni pío, pero bueno no es el asunto.

Este movimiento de entregar en bandeja de plata a Padres, es una estrategia muy clara para el 2018, que no dudemos que el PRI en algún momento y si puede va a copiar.

Desde el mismo día de ayer, senadores del PRI le solicitaron o más bien exigieron al ex gobernador de Veracruz, Javier “Ñoño” Duarte, que siga el ejemplo del ex mandatario sonorense, y se entregue a las autoridades para que sea investigado por crimen organizado y lavado de dinero.

Lo interesante de esta cuestión, es que Duarte, a diferencia de Padres, dudo mucho que se entregue, al contrario, es muy probable que ya ni siquiera siga en el país.

Esto mismo pinta un panorama muy negro para el PRI en el 2018. El partido oficial debe de entregar a uno de los suyos para tener por lo menos las más mínimas posibilidades de llegar en tercer lugar en las elecciones Presidenciales. Pero esto se ha ido reduciendo cuando uno se da cuenta que todos, absolutamente todos los mandatarios que están acusados de corrupción, o están desaparecidos o se la pasan amparándose para evadir a la ley, como sucede en el caso de Rodrigo “Golden Boy” Medina.

Ahora no dudemos ni en lo más mínimo que el PRI y hasta el Gobierno Federal, se adjudique el triunfo de apresar a Padres.

 




Son tan descarados que dirán que esa fue la forma en la que demuestran que combaten a la corrupción, cuando en realidad el que quemó su cartucho y de manera muy estratégica fue el PAN, pero bueno ya saben que esto es puro show, así cómo la campaña de “El Bronco”, ¿o no?

¡Ahí Se Leen!

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