La ciudad de los expertos

Cuando uno se siente enfermo debe ir al médico, presentar los síntomas, responder a las preguntas del doctor, escuchar el diagnóstico y seguir las instrucciones del profesional. Eso es lo correcto.  Pero siempre está la opción de considerarse experto, auto diagnosticarse y recetarse medicamentos que harán sentir mejoría por un tiempo pero tienen posibilidades de dañar más la salud.

¿Qué pasa cuando la ciudad es la enferma? 

En fechas recientes he visto gran polémica en algunos temas urbanos que se deberían tratar con un especialista y seguir sus sugerencias en lugar de exigir ser tratados bajo la auto medicación.

El incremento en la contaminación, el desmedido uso del automóvil privado como medio principal de transporte, la falta de un transporte público de calidad, el déficit de arbolado público, la falta de respeto al peatón en las calles, son algunos de los síntomas de una ciudad enferma de un urbanismo obsoleto, complaciente, con limitada visión social y poca capacidad de generar riqueza pública.

Andadores ecológicos en San Pedro, aplicación de verificación vehicular para el área metropolitana, ordenamiento del Barrio Antiguo, Distrito Tec, aplicación del reglamento homologado de tránsito, son algunas medidas que se presentan ante los síntomas de esta enfermedad progresiva y degenerativa pero hay grupos asintomáticos que se niegan a los medicamentos sugeridos y prefieren que se aplique la medicina que ellos mismos proponen.

Considerar que las mejoras en la movilidad peatonal son temas estéticos que no son prioridad, la generación de más carriles para la circulación de autos, buscar ampararse ante el reglamento de tránsito, preocuparse sólo por los beneficios privados, creer que solo las pedreras deben ser verificadas porque son las causantes de la contaminación y no los autos, y hacer mas vías de alta velocidad para autos son los medicamentos sugeridos bajo el auto diagnóstico.




¿En qué momento nos volvimos expertos? Seguramente cuando le perdimos la confianza al médico. 

Quizás una buena parte de la desconfianza consiste en que el diagnóstico cambio y nos están recetando cambiar espacios dedicados al auto por espacios verdes y peatonales, reducir el uso del auto, moderar la velocidad, respetar el reglamento de tránsito, propiciar ciudades que se puedan caminar y cambiar la cultura vial para dar prioridad al peatón.

¿A quién le gustan los medicamentos de sabor amargo que requieren cambios de hábitos? 

Y quizás también la explicación del diagnóstico no ha sido la adecuada y no se están percibiendo las consecuencias de seguir con el estilo de vida que llevamos. Siempre hay médicos faltos de tacto.

Lo importante de la condición clínica de la ciudad es que se empieza a reconocer que Monterrey y su área metropolitana  tienen síntomas de stress en su urbanismo que pueden degenerar en un repentino colapso.

Y como toda enfermedad grave, se está pasando por la etapa de negación que requiere una segunda opinión o incluso cambiar de médico. La opción que no parece viable es dejar pasar los síntomas y seguir con la auto medicación. No tener un tratamiento adecuado nos puede llevar a acelerar la enfermedad y tener una muerte súbita sin tener claro cómo sucedió.




Y por último, la medicina alternativa también es válida en este momento. No es necesario un diagnóstico ni medicamento. Hay que practicar unos minutos al día la meditación, olvidarnos de lo que queremos para nosotros de manera individual y hacernos la pregunta ¿Qué ciudad queremos para las generaciones más jóvenes? Nos puede ayudar a reducir el stress y estar preparados para cualquier tratamiento.

______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Fidel

En los últimos días, Fidel Castro, el dictador y líder de la Revolución Cubana cumplió 90 años y para festejarse el gobierno venezolano le organizó una fiesta con seguidores en el teatro Karl Marx de La Habana.

Lo que representa Fidel para la historia del mundo es más que un simple político o un vulgar dictador como tantos. Fidel Castro, un monstruo político, inteligente y visionario ha llevado a su país a una crisis que sistemáticamente ha paralizado a la sociedad en general.

La tragedia de la dictadura cubana radica en que el modelo marxista-leninista falló, que la versión de socialismo fracasó y que nunca tuvo un recambio para mantenerse en un letargo donde actualmente está.

Si bien el castrismo no será conocido especialmente por brutal o asesino, el comunismo cubano como en todas sus equivalencias mundiales no tolera ni acepta a la oposición de ningún tipo.

Podrán venir con el cuento de la educación y la salud, Cuba tiene grandes profesionales en medicina preventiva pero jamás en especialidades donde el instrumental médico es carísimo y del otro lado del mar. En cuanto a la educación, sí, el analfabetismo está casi erradicado, pero ¿para qué? La educación no los ha hecho libres, los ha hecho ser ingenieros y licenciados que no pueden ejercer y donde la gran mayoría de los choferes que llevan al turista de La Habana a Varadero con todo y su título ganan menos que un cajero de McDonald’s en Miami.

Vea usted a los cubanos en Juegos Olímpicos, ganaron 4 cubanos una medalla para España, Italia, Azerbaiyán y Turquía en diferentes deportes. No se fueron por falta de patriotismo sino por las carencias que no decidieron aguantar.

Y no es que la izquierda falle por definición, sino que el socialismo a la cubana si falló, por falta de planeación, la caída de la URSS y una cerrazón a reconocer en la década de los 90’ que la Revolución se había terminado.

Leyendo el periódico La Jornada nos encontramos con una carta escrita por políticos e intelectuales del mundo que lanzan vivas al socialismo y a Castro de una manera lambiscona y fuera de toda realidad.

En dicha carta están personajes de todo el mundo como historiadores, ex sacerdotes, políticos, escritoras, intelectuales y diversos personajes. Del lado mexicano están algunos escritores como Pablo González Casanova, políticos y personajes extraños como Gilberto López y Rivas, autonombrado ex agente de la KGB, exdelegado de Tlalpan, también conocido como el “Comandante Perisur” y Yeidckol Polevnsky o Citlalli Ibáñez o como se llame, ex senadora y una de las porristas número 1 de López Obrador en sus mítines, la misma que públicamente ha reconocido tener 3 actas de nacimiento.

Es verdaderamente ridículo que esta gente aplauda la tragedia cubana, sea partícipe, tolerante y porrista del agravio al pueblo cubano. ¿Qué nadie piensa en el cubano de a pie?, ¿A nadie le importa?

Y aún más ridículo que exceptuando los políticos venezolanos y bolivianos que firmaron la carta el resto de los firmantes son públicamente opositores a los gobiernos de sus países, opositores que tienen la libertad de manifestar una idea que paradójicamente en Cuba no podrían expresar.

Cuba ya es una Disneylandia del comunismo, se ha vuelto una caricatura decadente de políticas fallidas donde artistas y músicos de todo el mundo realizan su turismo político y ridiculizan al régimen y su ideología.

Fidel es tan grande que ha podido mantener un régimen firme, ni Stalin pudo tener un régimen así, aunque claro está que la diferencia entre el tamaño de la URSS y Cuba es como de la Tierra con el Sol.

Hablar de logros de la Revolución Cubana es mentir, porque el Marxismo-Leninismo ya no encanta a los izquierdistas de este siglo, mataron la democracia, las libertades, el periodismo, la confrontación de ideas y solo quedan recuerdos de algo que quedó en promesa.

90 años, Fidel… Felicidades al hombre, jamás al personaje ni al político.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Violencia obstétrica…(¿Qué?)

Al momento de hablar de violencia obstétrica lo primero que la mayoría de las personas piensan es: ¿violencia qué?, y se debe a la falta de información que se tiene sobre el tema, pero sobre todo por el desinterés social y la poca empatía que se presentan respecto a él.

A veces tenemos una idea de que el embrazo son los meses más maravilloso de las mujeres (y aunque claro para muchas así lo es), hoy en día existen muchos casos de violencia obstétrica, en los cuales, mujeres pierden a su bebé en el transcurso del parto por negligencia médica o falta de infraestructura de los hospitales.

El Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) cuenta la historia sobre tres mujeres que sufrieron y fueron víctimas de violencia obstétrica; la primera de ellas se identifica con el nombre Rosa y perdió su embarazo de 15 semanas, pidió orientación para el uso de métodos anticonceptivos y la respuesta que obtuvo fue un simple: “el mejor es decirle no al palito”; a Mildren a pocas horas de haber dado a luz la forzaron a ponerse el dispositivo intrauterino, sin esperar a su recuperación; Verónica, en el Estado de México, exigió que se le atendiera y la respuesta de los médicos y enfermeras fueron risas y burlas, que resultaron en la pérdida de su bebé [1].

Casos como estos los vemos en las noticias muy frecuentemente, a una mujer no la atienden en un hospital, el resultado es un bebé muerto. Hay que recordar a la mujer indígena Oaxaqueña que dio a luz en el jardín del hospital, pues la hicieron que se aguantara (como si fuera algo que te pudieras aguantar). Así como estas historias existen más de 6 mil 800 mexicanas que sufren algún tipo de maltrato durante su embarazo, al momento de dar a luz, o hasta en su casa después del parto [2].

Hay que recordar a la mujer indígena Oaxaqueña que dio a luz en el jardín del hospital, pues la hicieron que se aguantara…Así como estas historias existen más de 6 mil 800 mexicanas que sufren algún tipo de maltrato durante su embarazo, al momento de dar a luz, o hasta en su casa después del parto.

GIRE manifiesta en su último informe: “Violencia Obstétrica: un enfoque de derechos humanos” que, la violencia obstétrica surge a partir de la institucionalización de los partos, al momento en que el parto dejó de ser algo natural para convertirse en una práctica médica [3]. Ahora bien, esto no quiere decir que la institucionalización no haya traído grandes beneficios, sino que también se han ido formando abusos y conductas que han generado discriminación y violencia en contra de la mujer [4].

La violencia se puede manifestar de diversas formas: regaños, insultos, amenazas, burlas, aplazamiento de la atención médica, intervenciones quirúrgicas mal realizadas, así como en el parto natural métodos arcaicos los cuales ocasionan perjuicios en la madre (no aceptados por la Organización Mundial de la Salud), para poder “sacar rápido” al bebé; ente otras.

El Informe contempla por una parte la violencia física, la cual está relacionada con el suministro de medicamentos no justificado, cuando se aplaza o no se atiende a la madre en el momento oportuno a la hora del parto [5], no obstante también se habla sobre la violencia psicológica a la que se le somete, la cual está basada principalmente en el trato discriminatorio, violento, y humillante hacía la madre [6].

La violencia se puede manifestar de diversas formas: regaños, insultos, amenazas, burlas, aplazamiento de la atención médica, intervenciones quirúrgicas mal realizadas, así como en el parto natural métodos arcaicos los cuales ocasionan perjuicios en la madre…

Ahora bien, replanteo la pregunta de Estefanía Vela Barba en su columna titulada: “La violencia obstétrica”: ¿cómo, cuando se supone que la maternidad y la vida prenatal son tan valiosas, se permiten semejantes abusos?. Algo que por más que pienso no logro entender, porque es cierto que nuestras madres son unas guerreras, pero eso no significa que tengan que sufrir más después de todo lo que tienen que pasar para traernos al mundo.

La violencia obstétrica claramente es un problema de género y como otros, está estructurado, es decir no depende solamente del personal que labora en el hospital, sino de la institución misma, los recursos que el gobierno otorga al sector salud y la ineficacia de acciones y políticas publicas que se han hecho al respecto.

Con esto no quiero decir que todos los médicos y/o enfermeras(os) sean responsables o toleren este tipo de conductas, yo personalmente estoy consciente del trabajo, dedicación y entrega que tiene muchos de ellos [7], lamentablemente vivimos en un país en donde la corrupción, el desvió de fondo, la falta de educación, los estereotipos y sobre todo la violencia y discriminación han dejado a la mujer en un plano sumamente preocupante de indefensión en un proceso como el parto.

[1] GIRE, Violencia Obstétrica, 2015. Disponible en: http://www.gire.org.mx/nuestros-temas/violencia-obstetrica
[2] Id.
[3] GIRE, Violencia Obstétrica: un enfoque de derechos humanos. Disponible en: http://gire.org.mx/images/stories/Informes/informeviolenciaobstetrica2015.pdf, 2015, pág. 8.
[4] GIRE, Violencia Obstétrica: un enfoque de derechos humanos. Disponible en: http://gire.org.mx/images/stories/Informes/informeviolenciaobstetrica2015.pdf, 2015, pág. 9
[5] GIRE, Violencia Obstétrica: un enfoque de derechos humanos. Disponible en: http://gire.org.mx/images/stories/Informes/informeviolenciaobstetrica2015.pdf, 2015, pág. 12
[6] GIRE, Violencia Obstétrica: un enfoque de derechos humanos. Disponible en: http://gire.org.mx/images/stories/Informes/informeviolenciaobstetrica2015.pdf, 2015, pág. 12
[7] Para mi hermana que sé que será una gran ginecóloga y esta por presentar el ENAR.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

LEYES CLARAS PARA FUMADORES

Antes de continuar con la lectura de este escrito, y en atención a los amables lectores, declaro que conozco y entiendo totalmente los riesgos y las consecuencias de la exposición al humo del tabaco, tanto de las derivadas del fumar activamente como de la exposición involuntaria en el caso de los llamados “fumadores pasivos”. Este artículo no tiene como objetivo ser una apología para el consumo del tabaco ni mucho menos pretende negar las graves consecuencias que puede acarrear la inhalación crónica del humo del tabaco, el propósito de este escrito es hacer una reflexión acerca del reciente debate sobre la llamada “Ley antitabaco” en el estado de Nuevo León.

Antes de extendernos, vale la pena que los ciudadanos exijamos una ley uniforme a lo largo y ancho de nuestro territorio nacional y no que sea facultad de las entidades federativas la interpretación y aplicación de la ley de acuerdo a los criterios locales. Para establecer los parámetros de esta discusión cito el Reglamento de la Ley General para el Control del Tabaco: http://www.tizimin.uady.mx/archivos/Reg_LGCT.pdf

En este Reglamento, se establecen 2 conceptos muy útiles para ser tomados en cuenta al hablar de los espacios 100% libres del humo del tabaco. En primer lugar, se habla de espacios al aire libre y también se habla de espacio interior aislado.

En este Reglamento, se establecen 2 conceptos muy útiles para ser tomados en cuenta al hablar de los espacios 100% libres del humo del tabaco. En primer lugar, se habla de espacios al aire libre y también se habla de espacio interior aislado. En el primer caso, se refiere a un espacio separado del edificio principal que no tiene techo ni está limitado entre más de una pared o muro, independientemente del material utilizado para su construcción y de que la estructura sea permanente o temporal. Para efectos de esta definición, el concepto de techo no incluye sombrillas, palapas, tejabanes, techos abatibles o desmontables y lonas. El espacio interior aislado es todo espacio interior destinado a consumir productos del tabaco e identificado como tal, que cuenta con las especificaciones técnicas establecidas en el Reglamento.

Lo que llama la atención del debate que ha surgido a raíz de la modificación a la ley por parte del Congreso es que, de acuerdo con la declaraciones de la Secretaría de Salud en Nuevo León, tenemos un 28% de población fumadora contra un 72% de NO fumadores y aun así los representantes de los dueños de bares y de restaurantes hayan cabildeado con nuestros legisladores locales para que modifiquen la ley y así permitir el consumo de tabaco en el interior de sus locales. Una pregunta que surge es: ¿qué margen de pérdidas económicas están presentando sus negocios para verse en la necesidad de impulsar una modificación a la ley?

Hay que tomar en cuenta que ni los restaurantes ni los bares son dependencias públicas ni pertenecen al ámbito de los servicios públicos. Son locales que pertenecen a particulares y que, sobre todo en el caso de los bares, cabarets y casinos, son negocios que prestan servicio a un público que pueda demostrar su mayoría de edad. Los clientes que acuden a estos locales acuden de manera voluntaria y son libres de elegir el establecimiento que mejor les convenga para satisfacer sus necesidades de consumo. De acuerdo con el Reglamento, existen especificaciones técnicas específicas para que un local pueda contar con un espacio interior aislado y entre estas especificaciones se encuentran: la debida advertencia mediante señalización de que es un área permitida para fumar, la prohibición del acceso a esa área a los menores de edad, la advertencia también por señalización visible a las mujeres embarazadas del riesgo en que incurren al permanecer dentro de esas áreas, y la prohibición para que esa área destinada a fumadores sea un paso obligado para otras zonas del local, entre otras especificaciones.

La prohibición para negocios particulares de tener espacios interiores aislados que cumplan con las especificaciones legales establecidas en la ley federal es un exceso en la aplicación de la ley y violenta los derechos de los empresarios.

La prohibición para negocios particulares de tener espacios interiores aislados que cumplan con las especificaciones legales establecidas en la ley federal es un exceso en la aplicación de la ley y violenta los derechos de los empresarios. Los empresarios deben garantizar que sus establecimientos cumplan con los requisitos legales, incluida la ley del trabajo; que los empleados tengan conocimiento total y estén de acuerdo con el riesgo sanitario, y este riesgo les sea compensado conforme a la ley; que garanticen la prohibición del acceso a menores de edad a estas zonas; que adviertan a las mujeres embarazadas del peligro al exponerse al humo del tabaco; que señalicen a los consumidores los riesgos a la salud por inhalación de humo de tabaco; y que se proporcione información de los centros de rehabilitación y apoyo para las personas que quieran abandonar la adicción al tabaco.

A modo de sugerencia, dejo la propuesta para crear un impuesto estatal a los negocios que deseen tener espacios interiores aislados para los fumadores y de esta manera evitar que se presenten extorsiones o sobornos; los impuestos generados por esta vía además de ser transparentes se pueden destinar a centros de rehabilitación para enfermedades respiratorias. Los negocios podrían señalar en el exterior que cuentan con espacios interiores aislados para fumadores y los clientes tendrían la libertad de escoger el establecimiento de su preferencia, sin obligar a los no fumadores a exponerse en contra de su voluntad.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

CONSULTA PRESENCIAL

Durante mi tiempo como maestro en la escuela de Medicina de la Universidad de Monterrey, en cada uno de los cursos que impartí, les recomendaba a mis alumnos que nunca emitieran un diagnóstico sin antes haber revisado a su paciente. Esta recomendación la he hecho a muchas generaciones de estudiantes y procuro ser muy enfático cuando expongo mis argumentos, a lo largo de mi tiempo como médico he aprendido que no podemos menospreciar la exploración física de nuestros pacientes.

Tengo muchos ejemplos de diagnósticos mal realizados por no realizar una adecuada exploración de un paciente, mías y de otros colegas médicos.

Tengo muchos ejemplos de diagnósticos mal realizados por no realizar una adecuada exploración de un paciente, mías y de otros colegas médicos. En cada uno de estos cursos les compartía una experiencia personal mía, de cuando era yo estudiante del tercer año de la carrera. Cuando uno se decide a estudiar la carrera de médico, las personas que nos rodean se acercan a nosotros para realizarnos consultas médicas, para que les tomemos los signos vitales (en especial la tensión arterial) y/o para que les apliquemos inyecciones prescritas por otros médicos.

Las primeras consultas de un joven estudiante de medicina suelen ser acerca de métodos de planificación familiar y/o probables embarazos, así como de medicamentos que puedan ser equivalentes a los que les prescribió algún otro médico.

Cuando yo cursaba mi tercer año de la carrera un día recibí una llamada de una conocida de la familia, me llamó para comentarme que su hija de 17 años tenía un malestar “estomacal”. Me comentó que el dolor era tipo ardoroso y se localizaba en la “boca del estómago”, que cedía al ingerir alimentos y que regresaba aproximadamente una media hora después de haber comido. Como la mayoría de los lectores podrán sospechar, los síntomas son sugestivos de una gastritis, y eso fue lo que yo sospeché. Después de oír esa explicación y de haber realizado algunas otras preguntas de rigor, le recomendé una dieta adecuada y un antiácido por unos días. Al cabo de unos días llamé a esta señora para preguntarle como seguía su hija y mi sorpresa fue mayúscula cuando la señora me dice que la muchacha estaba bien pero que como no mejoraba. La llevaron con otro médico y le había diagnosticado hepatitis. Me pidió disculpas porque se le había olvidado decirme que traía los ojos y la piel de color amarillento.

Esta experiencia me marcó como profesionista, nunca más volví a dar un diagnóstico sin ver directamente al paciente.

Esta experiencia me marcó como profesionista, nunca más volví a dar un diagnóstico sin ver directamente al paciente. Esta experiencia personal se la he trasmitido a todos mis estudiantes como un ejemplo de un diagnóstico que no se hizo correctamente por no haber revisado personalmente al paciente.

Hoy he recordado este tema debido a una situación que se está dando con mucha frecuencia en la práctica de la medicina, y es que con las nuevas tecnologías disponibles, aunado a la falta de tiempo que padecemos por causa del ritmo acelerado de vida y en muchos casos debido a que los pacientes buscan ahorrar el costo de una consulta médica, los pacientes solicitan consultas por vía telefónica o bien por mensajes de texto o Whatsapp.

La salud es un bien muy preciado, no podemos tomarlo a la ligera ni subestimar la importancia de una consulta presencial.

Es muy importante que el médico haga un examen completo del paciente antes de emitir una opinión o un diagnóstico, aún después de esto a veces se requieren exámenes de laboratorio o gabinete para confirmar las sospechas clínicas. Recordemos que también es responsabilidad del paciente facilitarle al médico los recursos y la información necesaria para establecer un diagnóstico y en caso de ser necesario un tratamiento. La salud es un bien muy preciado, no podemos tomarlo a la ligera ni subestimar la importancia de una consulta presencial.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

LA CULTURA DE LA IMAGEN CORPORAL. ANOREXIA Y BULIMIA

ANOREXIA

Las personas que padecen anorexia sienten un miedo real a engordar y tienen una imagen distorsionada de las dimensiones y la forma de su cuerpo. Es por esto que no pueden mantener un peso corporal normal. Muchos adolescentes con anorexia restringen la ingesta de alimentos haciendo dieta, ayuno o ejercicio físico excesivo. Apenas comen, y lo poco que ingieren se convierte en una obsesión.

Muchos adolescentes con anorexia restringen la ingesta de alimentos haciendo dieta, ayuno o ejercicio físico excesivo. Apenas comen, y lo poco que ingieren se convierte en una obsesión.

Otras personas que padecen anorexia recurren a los atracones y las purgas: ingieren grandes cantidades de alimentos y luego tratan de deshacerse de las calorías induciendo el vómito, tomando laxantes, haciendo ejercicios físicos en exceso, o mediante una combinación de estas.

BULIMIA

La bulimia es similar a la anorexia. En el caso de la bulimia, quien la padece se da grandes atracones de comida (come en exceso) y después trata de compensarlo con medidas drásticas, como el vómito inducido o el ejercicio físico en exceso para evitar subir de peso. Con el tiempo, esto puede resultar peligroso, tanto física como emocionalmente. También puede conducir a comportamientos compulsivos (es decir, comportamientos que son difíciles de evitar).

El diagnóstico de la bulimia se da cuando una persona recurre a los atracones y a la purga de manera regular, al menos dos veces por semana, durante un par de meses. Estos atracones no equivalen a situaciones como ir a una fiesta, comer cantidades excesivas de pizza y al día siguiente decidir ir al gimnasio y comer más sano.

La mayoría de las personas que padecen bulimia luego recurren a los vómitos, a los laxantes o al ejercicio físico excesivo.

Las personas bulímicas comen grandes cantidades de comida de golpe (generalmente comida chatarra) y suelen hacerlo a escondidas. Con frecuencia comen alimentos que no están cocidos o que aún están congelados, o sacan comida de la basura. Suelen sentir que no pueden dejar de comer y sólo lo hacen cuando están demasiado llenos como para seguir comiendo. La mayoría de las personas que padecen bulimia luego recurren a los vómitos, a los laxantes o al ejercicio físico excesivo.

Si bien la anorexia y la bulimia son muy similares, las personas anoréxicas suelen ser muy flacas y suelen tener un peso inferior al normal. Por el contrario, las personas bulímicas pueden tener un peso normal o estar un poco excedidas de peso.

Los adolescentes que padecen anorexia o bulimia suelen sentir un miedo profundo a verse gordos o creen que son gordos cuando no lo son.

Los adolescentes que padecen anorexia o bulimia suelen sentir un miedo profundo a verse gordos o creen que son gordos cuando no lo son. Las personas anoréxicas suelen pesar los alimentos antes de comer o contar las calorías de todos los alimentos de manera compulsiva. Las personas a las que esto les parece “normal” o “adecuado”, o que desean que los dejen en paz para poder hacer dieta y verse delgados, pueden tener un serio problema.

Las personas anoréxicas pueden:
• adelgazar mucho, volverse frágiles o escuálidas
• estar obsesionadas con la alimentación, los alimentos y el control del peso
• pesarse de manera reiterada
• llenarse con agua deliberadamente cuando visitan a un profesional para pesarse
• contar o racionar los alimentos cuidadosamente
• comer solo determinados alimentos y evitar los lácteos, la carne, el trigo, etc. (por supuesto, muchas personas que son alérgicas a determinados alimentos o son vegetarianas evitan algunos alimentos)
• hacer ejercicio en exceso
• sentirse gordas
• aislarse socialmente, especialmente evitando las comidas o los festejos donde se sirve comida
• deprimirse, sentirse sin energía y sentir frío con frecuencia

Una persona bulímica puede:
• tener miedo a aumentar de peso
• sentirse realmente insatisfecha con el tamaño, la forma y el peso corporal
• inventar excusas para ir al baño inmediatamente después de comer
• comer solo alimentos dietéticos o con bajo contenido en grasa (excepto en los atracones)
• comprar laxantes, diuréticos o enemas con regularidad
• pasar la mayor parte del tiempo haciendo ejercicio o intentando quemar calorías
• aislarse socialmente, especialmente evitando las comidas o los festejos donde se sirve comida

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

LA CULTURA DE LA IMAGEN CORPORAL

Vivimos dentro de una sociedad cada vez más “globalizada”, en la cual la información fluye a una velocidad que, en muchas ocasiones, nos es difícil de alcanzar. Este acceso, fácil y rápido, a una gran cantidad de información puede ser un gran problema cuando buscamos integrar el conocimiento de un determinado problema. Debemos ser muy selectivos en los criterios de investigación, si no queremos terminar confundiéndonos con tanta información disponible, la cual muchas veces es muy contradictoria.

Uno de los temas en salud que más frecuentemente se abordan es, sin duda, el control de nuestro peso. La obesidad es una condición a la cual se le atribuye ser una de las causas más importantes en el desarrollo de muchas enfermedades de las llamadas crónico-degenerativas. Desde el siglo pasado se ha hecho mucho énfasis en la necesidad de mantener nuestro peso corporal bajo control, y el mantener una actividad física adecuada para prevenir enfermedades y complicaciones a nuestro estado de salud.

Existe una gran cantidad de dietas, medicamentos, métodos y suplementos en el mercado para ayudar a perder peso. Cada vez más personas modifican sus hábitos alimenticios y los de sus familias buscando acercarse al peso ideal.

Este conocimiento ha generado una cultura de rechazo hacia la condición de obesidad en las personas. Se ha generalizado una conciencia colectiva en favor de una “alimentación sana” y una actividad física vigorosa, como los ideales a perseguir por nuestra sociedad. Existe una gran cantidad de dietas, medicamentos, métodos y suplementos en el mercado para ayudar a perder peso. Cada vez más personas modifican sus hábitos alimenticios y los de sus familias buscando acercarse al peso ideal. En particular se ha hecho mucho énfasis en evitar el sobrepeso tanto en niños como en los adolescentes para evitar que se conviertan en adultos obesos.

Aunque es un hecho comprobado el impacto que tiene el sobrepeso sobre nuestra salud, vale la pena analizar toda la información con cautela, para evitar caer en errores que puedan afectar nuestra salud.

Las personas con mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y metabólicas son las personas que se han sometido constantemente a dietas que las hace perder peso para luego volver a aumentar ese peso. La variación intermitente de peso es más riesgosa para nuestra salud que el sobrepeso.

En su artículo de revisión, la Dra. Linda Bacon (Nutrition Journal. 2011, Vol. 10 Issue 1, p 9-21), nos compartió información muy importante y esclarecedora. En este artículo se demuestra que la longevidad en las personas con sobrepeso ligero es igual o mayor que en las personas delgadas, también se demostró que las personas con mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y metabólicas son las personas que se han sometido constantemente a dietas que las hace perder peso para luego volver a aumentar ese peso. La variación intermitente de peso es más riesgosa para nuestra salud que el sobrepeso.

Las conclusiones de este artículo son muy claras: recomienda modificar los hábitos higiénico-dietéticos de manera gradual y sin enfocarse en el peso del paciente. Las dietas enfocadas en reducir de peso a los pacientes son la que con mayor frecuencia fallan, provocando que el paciente sufra los llamados “rebotes” (ciclos de pérdida de peso con recuperación rápida del mismo o mayor peso). No sólo provocan estas variaciones, sino que también son responsables de otros daños a la salud, como son la depresión causada por la frustración de haber fallado en sus metas, la baja autoestima en los pacientes, los trastornos alimentarios graves y la estigmatización y discriminación de los pacientes.

Nos vemos constantemente bombardeados por publicidad que nos intenta convencer que un cuerpo delgado es un cuerpo saludable.

Las ganancias que reporta “la industria de la pérdida de peso” en los Estados Unidos son de 58,600 millones de dólares anuales. Es por eso que nos vemos constantemente bombardeados por publicidad que nos intenta convencer que un cuerpo delgado es un cuerpo saludable. El impacto social de este fenómeno es muy costoso en términos económicos y de salud. El someterse a dietas constantemente, las cuales tienen efectos temporales y posteriormente volver a padecer el sobrepeso, es extremadamente dañino en términos del metabolismo. En términos psicológicos el impacto es aún mayor, los pacientes con sobrepeso son muy susceptibles de padecer trastornos emocionales, el “bullyng” hacia los niños y adolescentes con sobrepeso es una conducta común en escuelas y grupos sociales. Incluso muchos niños con sobrepeso sufren de maltrato familiar con el consecuente daño a su autoestima. El próximo viernes, en este mismo espacio, comentaremos más ampliamente el impacto psicológico del sobrepeso.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

¿EL SUICIDIO ASISTIDO ES UN DERECHO?

El pasado 5 de octubre el gobernador del estado de California, Jerry Brown, firmó la propuesta legislativa ABX215, la cual pedía autorizar a los pacientes terminales recibir asistencia médica para interrumpir su vida. Esta iniciativa había sido previamente aprobada por el Senado de California el día 12 de septiembre de este año (con 23 votos a favor y 14 votos en contra), al ser firmada por el gobernador esta propuesta pasa a convertirse en ley.

Con esta ley el estado de California se convierte en el 5° estado de la Unión Americana en permitir los suicidios asistidos, sumándose a los estados de Oregon, Washington, Montana y Vermont. Esta polémica ley fue impulsada por grupos de activistas en favor de las muertes asistidas después del caso de Brittany Maynard (noviembre de 2014), una joven enfermera de 29 años de edad, la cual sufría de un cáncer terminal, y tuvo que mudarse al estado de Oregon para poder recibir asistencia médica para poder terminar con su vida. En el estado de Oregon, la ley “Muerte con Dignidad” ayuda a morir a 70 personas al año desde su aprobación en el año 1997.

No solamente en los Estados Unidos se han aprobado leyes que permiten la asistencia médica a quienes desean interrumpir voluntariamente su vida, recientemente (febrero de 2015) Canadá aprobó una ley que entrará en vigencia a partir del año entrante, que permitirá recibir asistencia médica para morir a los pacientes con extrema gravedad y cuyos padecimientos sean incurables. Los suicidios asistidos también son legales en algunos países de la Unión Europea como Bélgica, Holanda, Suiza y Luxemburgo. Mientras que en otros como el caso de Noruega, Dinamarca, Alemania, Austria y España, las conductas de mera cooperación no necesaria o complicidad son toleradas. En los países latinoamericanos Colombia, Argentina y Uruguay lo permiten bajo ciertas condiciones.

Antes de continuar cabe aclarar que el suicidio asistido es un acto diferente a la eutanasia, y también a la inducción al suicidio. En el caso del suicidio asistido la actuación del personal médico se limita a proporcionar los medios para que el paciente termine con su vida por sí mismo. La eutanasia, en cambio, es un acto que requiere que otra persona sea el agente activo para lograr que el paciente termine con su vida. La diferencia entre eutanasia y suicidio asistido es la persona que lleva a cabo el acto de terminar con la vida. Es muy diferente hablar de inducción al suicidio, el cual es un acto que consiste en quebrantar la voluntad de una persona que no deseaba suicidarse para conseguir que cometa suicidio.

El suicidio asistido es un acto diferente a la eutanasia, y también a la inducción al suicidio.

Sin lugar a dudas este es un tema complejo, y que puede y debe ser analizado desde sus muchos aspectos. Se puede abordar este tema desde el punto de vista teológico, desde el punto de vista filosófico, desde el punto de vista legal, desde un punto de vista bioético, desde el punto de vista económico y, por supuesto, desde el punto de vista personal de cada uno de los individuos.

La profesión médica tiene una larga tradición humanista y tiene un estricto código de ética, al graduarnos los médicos hacemos un juramento ante otros médicos que sirven de sinodales en representación de la sociedad. En este acto juramos solemnemente luchar para preservar la salud y la vida de los pacientes que nos la confiaran. El participar en un acto de eutanasia o en un suicidio asistido contraviene todos los principios en los que fuimos formados. Si bien es cierto que en la relación médico paciente llegamos a desarrollar una fuerte empatía con nuestros pacientes, y más en el caso de estos pacientes que sufren enfermedades terminales e incurables, esto no debe distraernos de nuestro deber con los pacientes y de nuestro juramento hacia la vida.

Debemos considerar que el instinto de conservación de la vida es una condición inherente a los seres humanos. Bajo ciertos estados mentales y/o emocionales, como la depresión mayor, el ser humano puede llegar a perder ese instinto natural de conservación. Sin duda el dolor intenso sumado a un diagnóstico con mal pronóstico puede quebrantar el deseo de vivir de cualquier ser humano. Esto es triste y lamentable, como médicos debemos intentar darle la mejor calidad de vida posible. Pero nunca debemos participar ni directa, ni indirectamente, en la interrupción de una vida, sería contravenir nuestra esencia humana y nuestro sagrado juramento. Más aún si consideramos que la persona que ha perdido su instinto de conservación, por definición, no se encuentra en pleno uso de sus facultades mentales.

Nunca debemos participar ni directa, ni indirectamente, en la interrupción de una vida, sería contravenir nuestra esencia humana.

Como sociedad debemos preocuparnos por garantizar el derecho a la vida, tenemos que evitar caer en la tentación de legalizar actos como el suicidio asistido que, aparentemente son un acto de “misericordia” para un ser humano que sufre, pero que significan un atentado al derecho a la vida. Las sociedades que le niegan el valor a la vida están cometiendo un suicidio involuntario.

En nuestro estado no existen centros especializados en el cuidado de los enfermos terminales.

Es cierto además que el cuidado de estos pacientes conlleva un enorme costo económico para la familia, pero esto debe ser solucionado por la misma sociedad. En nuestro estado no existen centros especializados en el cuidado de los enfermos terminales. Es muy necesario implementarlos lo antes posible para aliviar la carga económica y emocional de los pacientes y sus familias, antes de que el desgaste económico, familiar y social, nos guíe por la falsa vía de legalizar el suicidio.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”