Inflación de 2019, la segunda más baja registrada

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El día de hoy, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que  el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) cerró el 2019 con un aumento de 2.83 por ciento a tasa anual. Este dato representa el segundo nivel más bajo desde que se tenga registro, es decir, desde 1970.

Con esta situación, la inflación logró cerrar el año ligeramente por debajo del objetivo fijado por el Banco de México (3 por ciento +/- un punto porcentual), algo que no se daba desde el 2017.

Es importante destacar que la menor inflación registrada para un cierre ha sido la del 2015, durante dicho periodo el aumento generalizado y sostenido de precios reportó un nivel de 2.13 por ciento a tasa anual.

Resulta imperativo también comentar que el índice hiló siete meses dentro del rango objetivo del Banxico durante el 2019, siendo que dos veces se ubicó por debajo del 3%.

De acuerdo a especialistas, estos niveles de baja inflación se explican principalmente por el comportamiento del componente no subyacente (el cuál contabiliza los productos de alta volatilidad de precios como los energéticos y los agropecuarios), ya que durante diciembre registró su nivel más bajo en la historia siendo de una tasa anual de 0.59 por ciento.

Por su parte, analizando de manera desagregada, los productos agropecuarios fueron los que menos representativos para a la inflación durante diciembre, ya que presentaron una deflación de 0.03 por ciento a tasa anual (su nivel más bajo desde febrero de 2017), mientras que los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno reportaron un repunte de 1.04 por ciento.

Por otro lado, la inflación subyacente (el segundo componente que corresponde a los productos con alta volatilidad en sus precios) se ubicó 3.59% a tasa anual, siendo este su nivel más bajo en nueve meses.

Se observó que, dentro de este componente, las mercancías alcanzaron un movimiento a tasa anual de 3.56 por ciento (el más bajo desde febrero de 2016), mientras que los servicios presentaron una inflación de 3.64 por ciento.

En cuanto a la variación mensual, la inflación cerró el año con una tasa de 0.56 por ciento en comparación de noviembre del 2019.

Los productos que más elevaron su precio durante el último mes de 2019 fueron: el jitomate, la cebolla, el transporte aéreo, los servicios turísticos en paquete, el gas doméstico LP y las loncherías y fondas.

No obstante, los productos que menor cambio registraron en este mismo periodo fueron: el aguacate, la naranja, el limón, el chile serrano, las computadoras y el pollo.

En un video compartido por la cuenta de Twitter del Inegi se compartió la información más relevante al respecto, siendo que se especificó también que dichas cifras se actualizarán el próximo 7 de febrero.

Banco Mundial indica que México creció 0% en el 2019

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El Banco Mundial confirmó que la economía de México creció 0% en 2019, tras estimar que esta habría aumentado en 0.6%.

El documento Perspectivas Económicas Mundiales, que recoge las previsiones del organismo para 2020, indica que el crecimiento se beneficiará por una disminución en la incertidumbre normativa que ocasiona que las inversiones repunten.

El Banco Mundial explicó que el crecimiento de México en 2019 estuvo comprometido por un clima de inversión incierto, una política monetaria restrictiva y recortes al gasto público.

A pesar de aquello, las exportaciones continuaron creciendo, y el 80% de estas fueron hacia Estados Unidos.

Por otro lado, el Banco Mundial recortó la expectativa de crecimiento de México en 2020 a 1.2% y la de 2021 a 1.8%.

 

Con información de Reporte Indigo. 

Urzúa acusa a gobierno de AMLO de ser de corte neoliberal

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El hoy exsecretario de Hacienda y Crédito Público de Andrés Manuel López Obrador, Carlos Urzúa, afirmó que la administración que actualmente está en cargo, es un gobierno de corte neoliberal, siendo que “hasta podría competir con el gobierno de Donald Trump“.

Urzúa, quien también investigador, comenta que “la mayoría de las economías del mundo son neoliberales en el sentido lato del término“. Añadió que “pocos países han adoptado tantas políticas que previenen la intervención pública de los mercados, por lo que esto no fue solamente la norma en el caso de los gobiernos anteriores“, sino también en el de AMLO.

Urzúa hoy es catedrático del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) en su columna publicada semanalmente en el diario El Universal añade 10 ejemplos para apoyar el argumento. Algunos de los ejemplos fueron: Los tratados de libre comercio, en particular el T-MEC; la insuficiente recaudación tributaria acorde a estándares internacionales; independencia del Banco de México (Banxico); mínimo gasto en infraestructura pública; la libre flotación del peso; la escasa regulación económica de sectores con poder de mercado; entre otros.

Urzúa concluye que los simpatizantes de la “Cuarta Transformación” han tomado como “el mayor insulto” para un opositor de la doctrina que defienden, ha sido el llamarlos como “neoliberales“.  De hecho, reitera que la connotación que utilizan es equivocada respecto a este concepto.

Con información de Político MX

¿Qué le espera a la economía mexicana en el 2020?

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Sin duda, la actual administración federal ha quedado a deber respecto al cumplimiento de sus metas establecidas en cuanto al crecimiento económico se refiere. Concretar este pendiente ha tenido serias dificultades este año que está por culminar y tal parece que el esfuerzo que se tendrá que hacer para lograrlo el año entrante será máximo.

Recientemente, la agencia calificadora estadounidense Standard & Poor’s (S&P) publicó un artículo estimando el desempeño de las economías latinoamericanas; en el mismo, se argumenta que el dinamismo proyectado para México será uno de los menores de la región siendo que se espera se continúe con un lento crecimiento para el año entrante. Los economistas de S&P registran que se incrementará en apenas un 1% en el 2020, ya que este pronóstico incorpora una corrección a la baja desde el 1.3% que se estimaba anteriormente, asumiendo que “continuará la incertidumbre acerca de las políticas del presidente Andrés Manuel López Obrador que reducen la inversión privada en sectores estratégicos“.

El mismo texto establece que los riesgos para la perspectiva de crecimiento para la segunda economía Latinoamericana se colocan principalmente a la baja, ante un alto grado de incertidumbre derivada de políticas internas, de un “retraso significativo en la ratificación del tratado comercial que reemplazará al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)”.

No obstante, la agencia calificadora estima in ligero dinamismo y no una contracción en la actividad económica durante el ejercicio que cubre el año 2020, ya que si persisten estas situaciones adversas, la economía registrará un avance de apenas 0.4% en el PIB para el 2020, este sería el peor de los escenarios según sus estimaciones.

¿Qué dicen los organismos internacionales, las universidades y los bancos?

Organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI), así como otras instituciones multilaterales como el Banco Mundial (BM), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y organizaciones como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) han efectuado ya sus previsiones para el año 2020, siendo que en resumen, la tendencia global en el corto plazo no tiene una perspectiva positiva; es más bien, de un menor crecimiento.

En el mismo sentido, lo que suceda globalmente tendrá un impacto directo e indirecto en la economía mexicana siendo que las dinámicas de la economía, el comercio y las finanzas internacionales presentan un rol principal en lo que suceda a posteriori en Latinoamérica y por ende en México. La elección presidencial en los Estados Unidos, la estrategia que asuma China en sus vínculos comerciales con el país norteamericano y el mundo, así como las diferentes disputas geopolíticas en diferentes regiones del mundo.

Frente a esta situación, para México se estima que estas condiciones tendrán una fuerte presión sobre las expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto. De acuerdo al FMI, este podría quedar apenas en 0.4% para el 2019 y en 1.3 para el 2020. Esto añadiendo también otras circunstancias preocupantes ya que en el ranking de competitividad del Foro Económico Mundial, la posición de nuestro país se movió del sitio 46 al 48 de entre 140 naciones, mientras que en otro indicador relevante que es aquél que mide el ambiente de negocios en 190 países, el Reporte Doing Business del Banco Mundial, se cayó de igual manera del lugar 54 al 60.

Con base en estos indicadores, no hay lugar a dudas que el entorno económico general debe fortalecerse, por lo que debe ponerse especial atención en lo que llamaremos las directrices que impactan en lo inmediato.

En cuanto al mejor de los escenarios, se dependerá del momento y fuerza con la que se detone la estrategia de la actual administración federal, principalmente con las apuestas que se tienen en cuanto a grandes proyectos de infraestructura y, por otro lado, con la entrada del nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Santander

De acuerdo al banco español, la economía mexicana no ha mostrado signos de estar en la lona, por lo que se espera que comenzará a reactivarse en el segundo trimestre de 2020, por lo menos eso es lo que afirmó Héctor Grisi Checa, director general de Santander México.

La primera parte del año vamos a verla todavía un poco lentona, yo espero que para el segundo trimestre del año venga un poquito más de dinamismo y empiece a entrar el dinero de algunos de los proyectos, veo mucho más dinamismo en la parte energética, yo creo que esa parte nos va a ayudar”, indicó el banquero en reunión con medios.

Sin embargo, afirmó también que será de suma importancia que prevalezca un ambiente en el que la confianza por invertir en el país vaya a la alza por parte de la iniciativa privada.

BBVA

Los principales directivos del banco BBVA en México afirman que existe un optimismo ante el crecimiento que puede alcanzar México en el 2020. “Que de una vez por todas, la inversión si se desate. Ahí hay dos cosas que pueden influir: el programa de infraestructura (…) y la inversión extranjera que va a depender mucho de cómo concluyen las negociaciones del T-MEC.” Así afirma el presidente del Consejo de Administración del banco.

Así mismo, el directivo añadió que hay preocupación sobre algunos aspectos como el consumo, el cual ha tenido tendencias a la baja; sin embargo, han tenido buen ojo a movimientos como el alza en el salario mínimo. También añadió que no se puede depender de la inversión pública, pero el hecho de que haya un plan de infraestructura es muy bueno. En ese sentido, el banco ha pronosticado un crecimiento del 1.3% para el PIB mexicano en el 2020.

Las Universidades

Catedráticos de universidades como el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), el Tecnológico de Monterrey y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han anunciado su análisis y proyecciones para el año 2020. Por su parte, Valeria Moy, profesora del ITAM, considera que la meta de 4% ni siquiera está en papel, sino que está basada en lo que dice el presidente. Estima que el PIB de México crezca 1.2% durante este año “si bien nos va“, cifra por debajo de la estimación de Andrés Manuel López Obrador (de 2%). Aunque si bien cabe la posibilidad de crecer al 4%, no se ve de dónde el nuevo gobierno permita ese ritmo al final del sexenio, sobre todo “si sigue la tendencia de cancelar contratos con el Sector Privado, subastas eléctricas, farmouts petroleros, eso no es indicio de ningún buen augurio en temas económicas“.

Para Moy “la probabilidad de recesión es real” y depende del registro que se muestre en el segundo trimestre, aunque comenta que si bien los datos no indican una recesión, si podría darse un crecimiento estancado, de 0.1%.

Durante el primer trimestre de 2019, el PIB reportó una caída de 0.2% en términos reales, con relación al trimestre inmediato anterior, con cifras ajustadas por estacionalidad divulgadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Aunque no existe una definición única de recesión, agrega la catedrática, la típica que se usa es la que apunta a dos trimestres con crecimiento negativo, y México ya tuvo uno entre enero y marzo.

Otro de los catedráticos, Ignacio Martínez, coordinador de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN-UNAM), anticipa que para el cierre de 2019 la economía avanzará sólo 1%

Martinez menciona cuáles sería los factores que ocasionarían una recesión, dentro de los cuales se destacan: las amenazas arancelarias de Donald Trump y la falta de confianza de los inversionistas en el gobierno federal.

En cuanto al TEC de Monterrey, Armenta también considera que la economía del país difícilmente crecerá por arriba del 1%, ya que la desaceleración del consumo privado y la inversión en el país está provocando dudas en torno al desempeño económico en el corto plazo.

Banxico

Durante el mes de diciembre del presente año, analistas y especialistas consultados por el Banco de México (Banxico) recortaron de 1.20% a 1.07% su pronóstico de expansión para 2020 esto de acuerdo a la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado.

Banxico ha estimado un crecimiento en el PIB de entre 0.8 y 1.8% para 2020, una cifra optimista si se compara con los ajustes y proyecciones de otros grupos financieros y casas de bolsa.

Se anticipaba una recuperación y un aumento de la actividad económica y lo que se está viendo es que se está retrasando pero se recupera la actividad económica y a un ritmo más moderado que lo que se tenía previsto hace tres meses“, se comenta en la encuesta.

Estos mismos especialistas consultados estiman una inflación de 2.95% para el cierre del año y de 3.50% para 2020, mientras que el tipo de cambio peso-dólar rondaría los 20 pesos.

El análisis general

En resumidas cuentas, el año 2019 no ha sido el ideal para la economía nacional siendo que la inversión tanto privada como pública han registrado caídas importantes este año, no vistas desde la última crisis financiera internacional de 2009. Otros factores que serán pilares del mejor desempeño del país son la actividad en las industrias, la inversión extranjera, las remesas, el turismo, la recaudación fiscal, el uso eficiente de los recursos así como las exportaciones ya que junto con la dinámica macroeconómica se puede llegar a un mejor entorno.

En cuanto a la inversión pública, es de conocimiento popular que se ha retrasado significativamente a lo largo del año y esto en gran parte por del recorte al gasto anunciado.  Hablando de la inversión privada este también se ha visto seriamente a la baja siendo que son varios los factores que la están desalentando: en primera se encentra la incertidumbre provocada por la cancelación de algunos proyectos gubernamentales (como el NAIM y la suspensión de las subastas petroleras, entre otras), así también el hecho de tener un sector externo desfavorable genera aversión al riesgo y por último el retraso en la ratificación del T-MEC por parte del congreso estadounidense. Además, a pesar de los recientes recortes, las tasas de interés se han mantenido en niveles elevados.

Ahora, en cuanto al consumo privado, este se ha desacelerado enormemente este año como reflejo del menor dinamismo de la actividad económica. La tasa de desempleo ya revirtió su tendencia hacia la baja y la creación de empleo formal ha sido menor que el año pasado. No obstante, el ingreso real de algunos sectores de la población ha mejorado debido a los aumentos en el salario mínimo y a una inflación que se ha mantenido muy baja.

Como se menciona anteriormente, el sector externo no presenta un clima favorable, ya que a pesar de haber tenido un buen dinamismo debido al sostenido crecimiento económico de EUA, recientemente se han registrado fuertes disminuciones en las exportaciones manufactureras hacia el país vecino, sobre todo automotrices, resultado de una desaceleración en la actividad industrial.

La dependencia con EUA

De acuerdo a diversos expertos, se mantendrá un panorama de incertidumbre que tendrá una especial dependencia hacia los Estados Unidos.

Si bien, se espera que la actividad económica mexicana repunte el próximo año, existen muchos riesgos a la baja, sobre todo relacionados con el sector externo. Es completamente cierto que lo que suceda en el dinamismo de la economía americana tendrá un impacto directo en la nacional, por lo que se espera que la economía estadounidense continúa creciendo y desafiando los pronósticos de algunos analistas que anticipaban una recesión económica.

Sin embargo, los riesgos a la baja para la economía de EUA persisten, sobre todo si analizamos las industrias que han sugerido una contracción recientemente. Si la economía de EUA comienza a desacelerarse fuertemente, tendría un impacto importante en las expectativas de crecimiento de México.

Recuento de lo que se espera para el 2020

Recientemente la Casa de Bolsa Bursamétrica compartió, a través de su director Ernesto O’Farrill, algunos de sus más importantes conclusiones respecto a qué esperar para el 2020 en materia económica para México, basándonos en ello se presentan los siguientes puntos.

  1. La economía mexicana, se espera, observará de nuevo una condición de estancamiento en 2020. Por lo que se antoja difícil llegar a la meta del crecimiento del gobierno del próximo año de por lo menos 2%, sin embargo esto no significa que habrá una crisis.
  2. Es altamente probable que las calificadoras internacionales degradarán la calificación de la deuda soberana y la de Pemex en el segundo trimestre del año.
  3. Sin duda, la inflación será mayor que en 2019. A pesar de que podría mantenerse baja, O’Farrill comenta que se cerrará el año con una inflación mayor al 3%.
  4. En cuanto al tipo de cambio, se espera una estabilidad en niveles de 19 o 19.50 pesos por dólar. Sin embargo puede aumentar a más de 20 pesos en caso de que se cumpla la reducción de la calificación de la deuda soberana.
  5. El Banco de México podría bajar aún más su tasa de referencia por lo menos durante el principio del 2020, sin embargo, en caso de que se concrete la degradación de la calificación de la deuda soberana tendrá que subirlas.
  6. Siguiendo la tendencia, se espera que el desempleo aumentará gradualmente en 2020.
  7. La inversión privada observará una contracción de por lo menos -1.0 por ciento anual, después de bajar cerca de -6.0 por ciento en 2019.
  8. Se prevé que las finanzas públicas estarán sumamente presionadas a lo largo del 2020, siendo que también es probable que exista un recorte en el gasto público.
  9. De acuerdo a la Casa de Bolsa presidida por O’Farrill, el crédito a las empresas y al consumo se va a desacelerar.
  10. Los mercados accionarios de México, así como el Índice de Precios y Cotizaciones no tendrán buenos resultados en el 2020.

¿De qué va a depender la trayectoria de la economía mexicana en 2020?

El rumbo que la economía tome a partir de ahora y para este año entrante, tiene algunas condicionantes; como ya se ha mencionado anteriormente, este 2020 transcurrirá bajo un contexto de incertidumbre, por lo que situaciones como el desempeño de la economía de Estados Unidos, la ratificación del T-MEC, así como las condiciones económicas internas serán los determinantes principales sobre lo que sucederá en el futuro.

Hasta ahora, ninguna institución anticipa una caída económica, pero tampoco ninguna considera que el PIB pueda crecer al 2 por ciento, como lo supone Hacienda cuando estimó los ingresos públicos para el próximo año. Sin duda alguna, lo que se necesita es recuperar la confianza de los inversionistas, con reglas claras y permanentes, un esquema fiscal congruente y competitivo, y más importante aún, brindar seguridad y aplicar efectivamente el Estado de derecho. Sin embargo, ha sido un año tan complicado para México que también es absurdo asegurar que alguno de estos requisitos se cumplirá cabalmente. La pregunta para reflexionar y poder comprender el rumbo futuro de nuestro país podría ser ¿Cuánto del desempeño de nuestro país, aunque suene trillado y romántico, depende realmente de nosotros?, ¿es momento de exigirle y responsabilizar al gobierno federal por los malos resultados?, y si es así, ¿qué tanto es verdaderamente es su culpa?

Con información de artículos especializados, así como informes de la OCDE, FMI y CEPAL

¿Qué le espera al mundo económico en el 2020?

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No es ningún secreto que el año 2019 ha sido complejo en el sentido económico a nivel mundial; después de registrarse periodos de tensión y un estancamiento generalizado en el crecimiento de los países, las perspectivas respecto a una recuperación y eventual desarrollo y expansión no son las mejores de acuerdo a los expertos.

En general, “la economía mundial seguirá siendo frágil en 2020, después de haber registrado en el 2019 el menor crecimiento mundial desde la recesión de 2009“, vaticinó la agencia calificadora Moody’s. Pero de forma más específica, ¿cuáles son los riesgos a los que se enfrentará la economía a nivel mundial?, ¿cuáles son sus debilidades? O inclusive, ¿existe alguna esperanza sobre la cuál podamos recargarnos?

La directora administrativa adjunta de Moody’s, Elena Duggar, en el reporte establecido para el análisis del 2020 establece que “El crecimiento en las economías avanzadas se desacelerará (…) a medida que los mercados laborales continúen tensándose, mientras que el crecimiento en muchos países de mercados emergentes será inferior al promedio como resultado de la desaceleración de China a medida que el crecimiento del comercio mundial se detenga“.

Es importante destacar que, aunque la agencia no espera una recesión en el próximo año hablando globalmente, advierte varios factores que la posibilitan en un futuro. Entre ellos están, además de la política nacional e internacional, el espacio “limitado” disponible para las medidas fiscales y monetarias en las economías desarrolladas y, por último y como un mayor riesgo, un número alto de emisores de deuda de crédito de calidad baja.

¿Qué dicen los organismos internacionales?

Durante los meses finales de este año, los organismos internacionales han publicado sus proyecciones respecto a lo que sucederá en materia económica en el año 2020; en este sentido se tienen malos presagios, sustentados semana a semana, informe tras informe.

Fondo Monetario Internacional

En el mes de octubre se publicó el informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), en este mismo, se especifica la ralentización del crecimiento despuntó este año con un crecimiento global del 3%, el más bajo desde la crisis de la década pasada, conocida como la Gran Recesión.

En el mismo sentido, a Kristalina Georgieva quien se colocó recientemente al frente del organismo le cayó como agua fría sobre la economía mundial. En términos exactos se declara que la actividad crecerá poco este año aunque el próximo lo hará algo más, un 3,4%. Pero (como repitió la economista jefa del FMI, Gita Gopinath, en una comparecencia en Washington) esta recuperación futura es “precaria” y sometida a muchas amenazas.

El crecimiento apagado es consecuencia de las crecientes barreras al comercio, de la elevada incertidumbre que rodea al comercio y a la geopolítica; de tensiones en economías emergentes y de factores estructurales como el bajo crecimiento de la productividad y el rápido envejecimiento en países desarrollados” se desarrolla en el documento. Por lo tanto, en resumidas cuentas, se vive un periodo de estancamiento, en donde, a pesar del entusiasmo por el acuerdo entre China y los Estados Unidos, no se descarta la preocupación por zonas específicas como la europea la cual vive un claro periodo de estancamiento en países como Italia y Alemania.

Una de las principales preocupaciones del organismo es el retroceso en el sector industrial, ocasionado principalmente por la caída en la producción, la baja confianza empresarial y las tensiones tecnológicas y comerciales.

Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)

El organismo internacional que cuenta con 37 países miembros, ha publicado sus previsiones destacando un clima de creciente tensión comercial, menor demanda privada e inversión lastrada por la incertidumbre, se prevé que para esta zona, el crecimiento se quedará este año y el próximo en el 2,9%, su nivel más bajo desde la Gran Recesión y casi medio punto por debajo de la media del último lustro. En su informe anual de proyecciones económicas se destaca de manera explícita este escenario adverso, con correcciones a la baja.

La OCDE destaca que la ralentización no responde a un “shock cíclico“, sino a “cambios estructurales” que los Gobiernos siguen sin atender y que se dividen en dos grupos: los que ya se podrían catalogar ya como clásicos las tensiones comerciales y dos nuevas variantes: la digitalización y, muy especialmente, el cambio climático, que sitúa como problemas “estructurales” y sobre los que hace un llamamiento especial para que sean atendidos con urgencia.

La economista en jefe de la OCDE, Laura Boone señala que “Sería un error considerar estos cambios como factores temporales: son estructurales y, en ausencia de una dirección política clara en estos cuatro temas, la incertidumbre seguirá cerniéndose sobre nosotros, dañando las perspectivas de crecimiento“.

El panorama es malo, pero de acuerdo al organismo, el riesgo de recesión permanece lejano, contrariamente a los lúgubres pronósticos que han ido ganando predicamento en los últimos meses. Sin embargo, es de destacarse de nuevo el estancamiento de los principales motores de crecimiento: el frenazo es especialmente brusco en la zona gobernada por el euro, que pasará de rozar el 2% de crecimiento en 2018 al 1,2% este año y el 1,1% en 2020, lastrada por sus dos principales polos industriales, Alemania e Italia y Estados Unidos, que pasará de rozar el 3% al 2,3% en 2019 y el 2% el próximo ejercicio pese al buen tono general del consumo.

Lo que le sucede a China también es de llamar la atención ya que por su parte, proseguirá su senda bajista bajo el mantra del “aterrizaje suave“, sin embargo en 2020 el crecimiento quedará por debajo del 6% y esto es sumamente relevante ya que sucederá por primera ves en tres décadas.

Es de destacarse el papel de la India que emerge como una de las escasas buenas noticias mundiales, con una expansión que recuperará el suelo del 6% en 2020.

Los casos al borde de la recesión

Tras esta breve explicación, y gracias a esta desaceleración mundial se ha visto a los bancos centrales obligados a bajar las tasas de interés cerca de cero o menos en un esfuerzo por proporcionar estímulo, en ese sentido, artículos de investigación elaborados por portales especializados como Forbes vaticinan que existen economías en alertas de recesión, por ejemplo:

Hong Kong: Este territorio ha tenido un 2019 muy complicado luego de cinco meses de protestas ciudadanas que han azotado la economía de la ciudad, ha entrado en una “recesión técnica“, con industrias como el turismo y el comercio minorista especialmente afectadas por la agitación en curso.

Reino Unido: Este es tal vez uno de los países con un riesgo mayor, ya que con su actual incertidumbre sobre dejar la Unión Europea (y todavía no se vislumbra un final), ha visto cómo su economía se contrae recientemente por primera vez desde 2012, y un Brexit sin acuerdo, sin duda podría llevarlo a una recesión, contrayendo sus PIB en por lo menos un 3%.

Alemania: Este es actualmente la economía más grande de la UE y una de las más frágiles en el momento, está preparada para caer en una recesión gracias a una disminución continua en su sector manufacturero, así como a las ventas mundiales de automóviles mediocres y una caída en los empleos de más del doble de lo estimado. Por su parte, el Banco Federal de Alemania (Bundesbank) asume que el país podría haber entrado en recesión técnica en el tercer trimestre de 2019, pues espera que el PIB sufra una ligera contracción en ese periodo.

Italia, la cuarta economía más grande de la UE, estuvo en una recesión técnica durante la segunda mitad de 2018 y se ha enfrentado a continuos problemas económicos debido a la débil productividad, el alto desempleo, la enorme deuda y la agitación política.

Estados Unidos

La economía estadounidense, por su parte, continúa creciendo y desafiando los pronósticos de algunos analistas que anticipaban una recesión económica. Los modelos Probit de la Reserva Federal los cuales son un indicador de probabilidad para incurrir en recesión, estimaban un 30% de probabilidad de una recesión hace un par de meses, hoy es solamente de 10%.

Sin embargo, los riesgos a la baja para la economía de EUA persisten, sobre todo si analizamos que los índices de gerentes de compras estadounidenses del Supply Managers Index, que se ubican en niveles menores a los 50 puntos, sugiriendo que la industria se encuentra en contracción.

¿Y América Latina?

Recientemente, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) revisó a la baja las proyecciones de crecimiento de la actividad económica de la región para 2019 y subsecuentemente para el 2020, actualmente se espera una expansión promedio de 0,1% en América Latina y el Caribe.

Para el año entrante, el organismo proyecta que la región continúe en una senda de bajo crecimiento e inclusive un estancamiento profundo, con una expansión estimada del producto interno bruto (PIB) de 1,4%. Lamentablemente si se llegase a cumplir, serían siete años en que América Latina y el Caribe permanecería situada como una región de bajo crecimiento, entre las peores regiones en el mundo, que se ha traducido a su vez en un deterioro de los niveles de ingreso per cápita promedio. De hecho, como dato importante, el PIB per cápita de la región se ha visto reducido en un 4% entre 2014-2019, lo que implica una caída promedio anual de 0,8%.

Hoy en día, la desaceleración del crecimiento se ha extendido para la mayoría de las economías de América Latina, siendo que 17 de los 20 países se han ubicado con proyecciones a la baja en este 2019. Este preciso año, las economías de América del Sur, especializadas en la producción de bienes primarios, en especial petróleo, minerales, y alimentos caerían un 0,2%, la primera caída desde 2016. En 2020 se espera que el crecimiento en esta subregión sea de 1,3% en promedio.

Para las economías de Centroamérica y México, por su parte, se prevé una tasa de expansión de 0,7% para 2019 y de 1,6% para 2020, valores que implican una reducción respecto de la tasa media de crecimiento observada desde 2014 en esta subregión.

¿La antesala de una recesión global?

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) ha revelado hace apenas un par de meses, en septiembre para ser específicos, sobre el peligro de una recesión mundial para 2020. A través de un informe titulado sobre el Comercio y el Desarrollo 2019, se habla de que aún a una década de la crisis financiera de 2008 la economía mundial permanece sobrefinanciarizada y frágil.

El texto indica que “las perspectivas de la economía mundial actualmente se ven envueltas en una densa niebla de tensiones comerciales internacionales y conflictos geopolíticos“; aunado a esto, se destaca la situación del Estados Unidos, quien no ha podido reanimarse al 100% destacando que se encuentra inmerso en la “recuperación más prolongada jamás registrada” desde la crisis de 2008.

Se concluye que “La desaceleración de este año es patente en todas las regiones en desarrollo, sobre todo en América Latina, que ha sufrido un revés especialmente fuerte“.

Sería irresponsable señalar que esta evidencia es suficiente para declarar alerta de crisis global para el año 2020, sin embargo, cabe destacar que se corren serios riesgos para el porvenir, siendo que personajes tan impredecibles como lo ha sido el presidente Donald Trump en los Estados Unidos, representan un claro engrane que puede sucumbir para provocar serios problemas económicos en el mundo; cuando este personaje habló en Davos en 2018, justificaba que su política de poner a su país primero era algo que el resto de líderes del mundo deberían copiar. “América primero no significa América solo. Cuando la economía de América crece, crece todo el mundo“, decía entonces. La perspectiva que da el tiempo demuestra que esto no es así. Porque las trabas comerciales son la primera causa del enfriamiento de la economía global. Y, después de mucho anunciarla, esta es ya una realidad.

Sin duda, en cuanto a la economía global, se avecina un periodo de nueva incertidumbre que puede significar dos opciones radicalmente distintas: la más optimista se representa como una oportunidad para salir del estancamiento económico presentando alternativas de crecimiento global e íntegro para todos los países, combatiendo y atendiendo mediante soporte fiscal, a los retos del Siglo XXI como los son la tecnología y el cambio climático. Aunque también se encuentra el escenario de la catástrofe, vaticinado por el mal acatamiento de los problemas previamente mencionados, esto podría provocar una crisis, que sin duda, podría ser peor que la del 2008. ¿Qué es más probable? Lo más acertado sería preguntarle a una moneda en el aire.

Con información de artículos especializados e informes de la OCDE, FMI y CEPAL

Plantea Slim inversión del 5% del PIB

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El empresario Carlos Slim ha afirmado que la inversión de al menos 72 mil millones de dólares al año, lo cual es 5 por ciento del PIB, podría ser la “palanca del crecimiento económico” de México. Slim asistió a la ceremonia de apertura del Túnel Emisor Oriente (TEO), encabezado por el Presidente Andrés Manuel López Obrador. Según dice Slim, hay condiciones suficientes como para que inversionistas tanto nacionales como extranjeros canalicen sus capitales en el país.

“El planteamiento es invertir cinco por ciento del PIB -que no es una gran cantidad a nivel mundial-, estamos hablando de 72 mil millones de dólares contra una inversión de poco más del dos por ciento lo que se hizo (con el TEO), entonces, necesitamos hacer todo ese trabajo, 72 mil millones de dólares cada año en energéticos, la generación de energía y el manejo del agua”, planteó.

Slim retomó  el Plan Nacional de Infraestructura, puesto en marcha por López Obrador, aunque con un importe muy pequeño. “Lo que tenemos que hacer en el futuro inmediato es un reto de enormes niveles. Hay muchos proyectos, hay muchos recursos financieros en el mundo, y por qué hay muchos recursos financieros en el mundo: porque las tasas de interés son negativas en Europa, en Japón, en Estados Unidos son del 1.6 y no saben dónde conducir su dinero y no hay mejor alternativa que conducir su dinero a México. (…) “La Banca mexicana tiene una gran liquidez, los ahorros de los fondos de pensión son enormes y la verdad es que la posibilidad de ejecutar todos estos proyectos. Son mucho muy importantes y son la palanca del crecimiento económico que tanto ha necesitado México. Solamente con esta gran inversión en infraestructura sería el gran detonador del desarrollo económico del País”.

(Con información de Reforma)

¿Qué representa el aumento en el salario mínimo para la inflación y el poder adquisitivo?

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El día de ayer 16 de diciembre integrantes del sector privado, de los trabajadores y del gobierno federal que conforman la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) llegaron a un acuerdo por unanimidad de incrementar el salario mínimo en proporción de 20% para el inicio del 2020, con lo que en la República este pasaría de 102.68 pesos a 123.22 pesos diarios así como un aumento de 5% en la frontera Norte colocando el salario mínimo de 176.72 pesos a 185.56 pesos en esta región.

Este anuncio, se presume, es parte de la estrategia del gobierno federal que forma parte de una política que busca recuperar el poder adquisitivo del ingreso de los trabajadores en la segunda mayor economía de Latinoamérica como es la mexicana.

Sin embargo, este tipo de acciones no exime posibles consecuencias en el entorno macroeconómico, ya que de acuerdo a diversos expertos como Gabriel Lozano y Steven Palacio, economistas para México del banco estadounidense JPMorgan afirman que: “La política salarial del gobierno es uno de los principales riesgos en el proceso de la formación de precios“. Agregan que “en el pasado, el crecimiento de los salarios reales estuvo alineado con la productividad, como dicta la teoría; la nueva política salarial abrió una brecha entre los dos, que podría causar al final desequilibrios económicos“.

No obstante, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha reiterado que el pasado ajuste salarial 16% salarial del 2019 no presionó la inflación como anticiparon algunos sectores y ha dicho que su gestión busca cerrar la brecha salarial en un país donde casi la mitad de la población vive en la pobreza.

Inflación

Hasta ahora, la recuperación del poder de compra del salario mínimo tan solo para este año ha sido la más grande para un periodo similar en los últimos 20 años. Se destaca que en este periodo, los salarios reales de los trabajadores asegurados en el IMSS han aumentado en 4.6%, su mayor recuperación desde 2002, cuando aumentaron 3.97%. Esto en la frontera norte ha representado un aumento real de los salarios de 8.5% de acuerdo a las cifras del mismo instituto.

Durante la presentación del incremento del salario mínimo para 2020, Luisa María Alcalde, secretaria del Trabajado, indicó que el primer incremento del salario mínimo en el mes de enero del año en curso sacó de la pobreza salarial a 1.23 millones de mexicanos este año. En el mismo sentido añadió que este año, tras la instrumentación de la nueva política de salarios mínimos, la inflación no solo no se ha disparado sino que ha sido de las más bajas en los últimos cuatro años, lo que rompe con el mito con el cual se solía justificar el estancamiento del poder adquisitivo de las y los trabajadores.

La mayor prueba de que el aumento al salario mínimo no tuvo efectos inflacionarios es que en las principales ciudad de la zona libre de la frontera norte, donde el salario mínimo se incrementó al doble, se observaron menores tasas de inflación que en el resto del país“, explicó Alcalde Luján.

Dijo que el 10 por ciento de los trabajadores que menos ganan, ya que su ingreso aumentó alrededor de 72 por ciento en la zona libre de la frontera norte y en 8.5 por ciento del país.

En cuanto a la inflación se refiere, de acuerdo al cálculo presente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en términos anuales, el crecimiento sostenido de los precios se ha colocado hasta el mes de noviembre en 2.97%, colocándose dentro del rango establecido por el Banco de México de 3% (+/- 1%); inclusive, la inflación acumulada hasta el mismo mes de noviembre del presente año ha sido de 2.26%, por lo que se estima se coloque al final del mismo en un rango inferior al 3%.

¿Qué representa este aumento en el salario para los consumidores?

El líder de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gustavo de Hoyos, se congratuló por la noticia, comentando que este aumento representa un avance integrado, referencial del 20%, pero que en términos reales se ubica en 17.1%, el más alto en las últimas tres décadas.

Por otro lado, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Salazar, añadió que se está trabajando por recuperar el poder adquisitivo del salario mínimo.

Creo que es una buena noticia y una intención del empresariado mexicano, de juntos ir trabajando por recuperar el poder adquisitivo del salario mínimo y llegar a la línea de bienestar“, comentó.

Finalmente, durante la presentación de este aumento, el presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), Francisco Cervanes, explicó que el incremento salarial “sin duda contribuye al abatimiento del rezago histórico en materia de sueldos, ya que está por encima del nivel inflacionario estimado del próximo año.”

Cabe destacar que dado el comportamiento reciente en la alza de los precios, Banxico ha estimado que la tasa de inflación para el cierre del próximo año se coloque cerca del 3%, es decir, dentro de su rango objetivo, aunque no se descartan presiones inflacionarias.

Poder de compra

Adentrándonos de manera más profunda al impacto que tiene este aumento en los salarios en el tema del poder adquisitivo, es de suma importancia tomar en cuenta que para realizar este análisis se necesita una comparativa por lo que expertos han considerado que el año de 1970 logró el nivel más alto de salario mínimo, real al final de un sexenio, y con mayor poder adquisitivo de la historia, conservando la inflación bajo control. Traído a valor presente, el poder de compra del salario mínimo en ese entonces era de $260.11 pesos. Por lo que los incrementos en consenso, así como la procuración de una inflación estable a través de una política monetaria efectiva, ha representado un incremento paulatino en el poder de compra durante los últimos años, esto a pesar de que claramente no se ha llegado a esa capacidad de compra mencionada anteriormente.

Hablando del salario actual de 102.68 pesos, a comparación de 1970, representa apenas un 39.48% que es el poder de compra. O a su vez que el salario de 2018 ha perdido el 60.52% de su poder adquisitivo en dicho período.

Por lo tanto, manteniendo la expectativa de inflación para el próximo año como estable, es destacable concluir que el aumento de 20% en el salario mínimo de los mexicanos sí representará un aumento, aunque si bien no perfecto, en el poder adquisitivo de aquellos trabajadores que ganan esta cifra de dinero.

Cabe resaltar que en México, casi 11 millones de trabajadores reciben un ingreso equivalente a un salario mínimo, que en la actualidad, reiterando, se ubica en 102.68 pesos al día (5.4 dólares); por otro lado, en la franja fronteriza con Estados Unidos, en 2019 había tenido una alza de 100% colocándose 176.72 pesos diarios (unos 9.2 dólares); estos cambios se propusieron e implementaron a principios del presente año, por lo que ocurrió a partir del 1 de enero del 2019.

De acuerdo al presidente López Obrador, este incremento pondrá fin a la caída en el poder adquisitivo y beneficiará a por lo menos 3.44 millones de trabajadores inscritos de manera formal en el país.

Esto no se veía desde hace más de cuatro décadas. No se daba un aumento así. Es importante y ojalá sigamos recuperando todo lo que perdió el salario mínimo.” Sentenció.

Con el aumento, los asalariados estarán por encima de las líneas de bienestar establecidas por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). De acuerdo con el organismo, la línea de pobreza extrema por ingresos se ubica en mil 117.79 pesos mensuales por persona en zonas rurales y mil 576.06 en zonas urbanas; cantidad apenas suficiente para cubrir el costo de la canasta básica alimentaria que comprende productos como tortillas, pasta para sopas, galletas, leche, huevo, aceite, verduras, frutas, azúcar, leguminosas y bebidas no alcohólicas.

Con información de Milenio, El Universal, El Financiero y Expansión

Citibanamex pone en 0% el pronóstico de crecimiento para México

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Los economistas encuestados por Citibanamex revisaron la baja expectativa de crecimiento económico para México en 2019 y la colocaron en 0.1%. El pronóstico para 2020 se ubicó en 1.1%. 

Los analistas económicos de Banco Multiva son los más pesimistas para el crecimiento del PIB, ya que esperan una caída de 0.2%, seguidos por los de Banorte, Citibanamex y Grupo Bursamétrica, que esperan una contracción de 0.1%.

El banco francés BNP Paribas presenta la estimación más baja para 2020, quien espera que el crecimiento económico de México sea de 0.6%. Grupo Bursamétrica y Monex pronostican un crecimiento de 0.8%. 

Mientras tanto, en la política monetaria del Banco de México (Banxico), los analistas anticipan que la Junta de Gobierno del banco central recortará su tasa objetivo en 25 puntos base. Por esta razón, las instituciones consultadas estiman que la tasa de interés cierre 2019 en 7.25%.

Hay un rango más amplio de opiniones para 2020, con un pronóstico, según el consenso para la tasa de fondeo al cierre del año, de 6.5%. 

Las expectativas de inflación general para el cierre de 2019 y 2020 fueron ajustadas a la baja. Para este año disminuyeron a 2.93% desde 3% y para 2020 a 3.5% desde 3.54%. El pronóstico para la inflación subyacente hacia el cierre de 2019 disminuyó a 3.59% desde 3.60%.

La proyección para el tipo de cambio de un peso es un poco más fuerte para 2020, pues esperan que cierre en 20.05 pesos por dólar desde el pronóstico previo de 20.18 pesos. Para 2019 la estimación se mantuvo en 19.60, igual que en la encuesta previa.

Con información de El Financiero. 

Reducen estimado de crecimiento para 2019 y 2020

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Los especialistas consultados por el Banco de México (Banxico) prevén un nulo crecimiento económico para este año así como un recorte en su proyección para el siguiente; estos resultados fueron publicados de acuerdo con la encuesta de noviembre del banco central, dichos especialistas estiman que el año siguiente el Producto Interno Bruto del País se expandirá 1.07 por ciento, reduciendo su proyección en 13 puntos base; así mismo, cabe recalcar que para este año, la previsión pasó de 0.20 a cero por ciento.

Por otro lado, las expectativas a 10 años en cuanto a crecimiento se mantienen con un promedio anual de 2 por ciento. Así mismo, respecto a la tasa de fondeo, los especialistas consultados esperan otra reducción de 25 puntos base antes del final del año, para dejarla en 7.25 por ciento. Por lo que para 2020 prevén que exista otro recorte y se ubique en 6.50 por ciento, así lo estima la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del sector privado de noviembre.

En cuanto al tema de inflación, existió una reducción de 0.05 puntos porcentuales para diciembre, por lo que se prevé que sea de 2.95 por ciento para el cierre de este año.

El tipo de cambio tampoco presenta grandes cambios a futuro, siendo que la previsión del dólar mayorista pasó de 19.70 a 19.48 pesos para diciembre de 2019.

Finalmente, se presentaron los factores de riesgo para el crecimiento económico del País, entre los que se destaca el de la incertidumbre política interna es el que más preocupa a los analistas del sector privado, con el 21 por ciento del total de respuestas. Otros riesgos serían los problemas de inseguridad pública los cuales acumularon 18 por ciento de respuestas y la incertidumbre sobre la situación de la economía interna, 15 por ciento.

Con información de El Norte

Moody’s da visto bueno a plan de infraestructura

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Un analista mencionó que, después de que el gobierno federal presentara un plan ambicioso de infraestructura con inversión privada por 859,000 millones de pesos, Moody’s (la agencia estadounidense) opinó que esto es algo positivo para el país y que esto podría impulsar el débil crecimiento económico. La primera fase del plan consiste en que la industria privada ejecute 147 proyectos en los sectores de transporte, turismo y telecomunicaciones, entre los años 2020 y 2024.

El Instituo Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) ha informado este lunes 25 de noviembre que la economía mexicana creció 0.0% durante el tercer trimestre de 2019 (al ser comparado con el trimestre anterior), e incluso algunos economistas opinan que el país está en una recesión técnica.

“De acuerdo con Moody’s, si el plan de infraestructura se implementa rápida y efectivamente y mejora la percepción negativa de la inversión, podría impulsar el crecimiento económico. No obstante, añade que es “difícil” que estas inversiones incidan en su proyección de crecimiento del país. Es muy poco probable que la agencia calificadora Moody’s actualice su perspectiva crediticia para México hasta mediados del próximo año, dado que necesita más información sobre previsiones para 2021.”

 

(Con información de Economía Hoy.mx)