Alerta, el coronavirus generará millones de pobres en México

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Esta columna es parte del análisis que realizamos en Reporte-19, un producto de Altius Consultores para orientar en la toma de decisiones. Para consultar el reporte completo entra a https://bit.ly/Reporte19

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) presentó el estudio “La política social en el contexto de la pandemia por el virus COVID-19 en México”.

Anticipa aumentos en la pobreza por ingresos, la pobreza laboral y el riesgo de que grupos de ingreso medio enfrenten condiciones de pobreza, al no haber políticas dirigidas a ese segmento.

El instituto señala que la pobreza podría incrementarse en un aproximado de 7.9% (entre 8.9 y 9.8 millones de personas). Por su parte, el número total de personas en situación de pobreza extrema aumentaría entre 4.9% y 8.5% (6.1 y 10.7 millones de personas).

Esto no son cifras menores, estamos hablando que aproximadamente el 15% de la población total del país pasará a una situación de pobreza o de pobreza extrema. Es decir, habría un incremento de casi un 50% en el número total de personas en pobreza (considerando que en 2018 el porcentaje de pobres era del 42%).

Para tratar de evitar esta que es a todas luces una tragedia social, el Coneval propone un aumento en el gasto social de hasta 1,2% del PIB (137,288 millones de pesos) para ampliar y fortalecer las medidas emergentes desplegadas a partir de los programas prioritarios, mejorar su capacidad operativa y asegurar una focalización adecuada.

El organismo concluye poniendo el dedo en la llaga y es que señala la falta de medidas por parte del gobierno federal para quienes han perdido su fuente de ingreso y para los sectores urbanos más expuestos.

Llama la atención la falta de flexibilidad que ha demostrado el Presidente López Obrador, pues en lugar de diseñar medidas emergentes focalizadas a la población y zonas que más sufrirán los efectos económicos, parece instalado en el mismo discurso y programas que tenía antes de la pandemia.

La afectación a la población de ingreso medio podría ser particularmente aguda, pues al no existir programas o redes de apoyo focalizadas a este segmento, el riesgo de caer en pobreza aumenta.

A mayor vulnerabilidad, mayor afectación. De ahí que cobre relevancia la discusión del Ingreso Único Vital que se está promoviendo en la Cámara de Diputados para otorgar transferencias por tres meses a las familias más vulnerables.

Este ingreso está siendo apoyado por la oposición a Morena (PAN, MC), pero está sumando cada vez más legisladores y organizaciones de peso como el Centro de Estudios Espinosa Yglesias, Nosotrxs y Oxfam México.

Siendo el de Morena un gobierno que ha puesto el énfasis en poner primero a los pobres y a las transferencias directas a grupos vulnerables, en principio sería extraño que hubiera una negativa a una medida de esta naturaleza, pero el factor político podría terminar pesando más.

La delgada línea entre el T-MEC y el SMV

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El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá; reconocido por sus siglas en español “T-MEC”,  está por convertirse en la figura que reemplazará al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Este acuerdo comercial, representa una de las promesas económicas de mayor interés para la nación mexicana en la siguiente década considerando que tan sólo en el 2017, los Estados miembros del T-MEC hicieron transacciones con una valía que superaba los 1,486 millones de dólares a diario. Es decir, más de 61 millones de dólares por hora. 

Como se sabe, en la actualidad, la nación estadounidense es por mucho el principal socio comercial de nuestro país. A raíz de esto, es de mutuo interés para ambas naciones el estar en “piso firme” para el flujo positivo de las negociaciones. Es así como EU se pronunció en ocasiones reiteradas el pasado mes en cuestiones relativas al salario mínimo vigente mexicano como un obstáculo de la ratificación del T-MEC. Posteriormente, AMLO declaró que a fin de cumplir con lo solicitado por los Estados Unidos, se buscaría que para el año entrante el salario mínimo se comenzara a incrementar en por lo menos 2 puntos porcentuales por encima de la inflación anual. Esto representaría por lo menos un incremento salarial del 17.2% para el próximo año. Por otra parte, otra de las cuestiones solicitadas por los EU fue que México pudiere contar con un mayor presupuesto a ejercer para su reforma laboral. Solicitud ante la cual AMLO también acordó gestionar lo necesario para su cumplimiento.  

Ahora bien, lo trascendente de ambas demandas y que a su vez podríamos considerar como exigencias, contempla el hecho de reconocer la posición actual que ostenta México en el ámbito internacional respecto a la paga que México brinda a sus trabajadores. La promesa hecha por AMLO representa prácticamente una estrategia a fin de cerrar el trato con los congresistas pertenecientes al partido democrático de los Estados Unidos. Derivando consigo en una ventaja para los trabajadores mexicanos.  

En la actualidad, México ocupa la cuarta posición en la lista de países con mayor desarrollo económico en Latinoamérica, sin embargo, la media del salario de sus trabajadores es equiparable a la de algunas de las ciudades con mayor índice de pobreza en esta misma región del mundo. Otra de las cuestiones que repercuten mucho en la remuneración de los trabajadores es sin duda la tasa de informalidad laboral, misma que se ubica entre los focos rojos de la lista correspondiente. De acuerdo a David Kaplan; uno de los especialistas en materia de mercado laboral del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), es de carácter urgente que México dé un seguimiento firme a su reforma laboral en estricto apego al derecho de los trabajadores a una remuneración justa y que se incremente el salario mínimo en por lo menos 30 pesos.  

La situación no suena lo suficientemente alarmante si únicamente leemos los números: el salario mínimo vigente general de la república se fija en los 102.68 pesos, mientras que el correspondiente a la zona fronteriza se ubica en los 176.72 pesos. Sin embargo, la verdadera pregunta es: ¿para qué alcanza con esto? 

De acuerdo al CONEVAL (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social), en México el 48.8% de la población se encuentra por debajo de la línea de pobreza contemplando sus ingresos. Esto quiere decir que las familias mexicanas que pertenecen a este rubro, viven a diario la falta de ingresos suficientes y limitaciones a múltiples de sus derechos entre los cuales destacan: el derecho a una educación básica, a los servicios de salud, a la seguridad social, a una vivienda de calidad con los servicios básicos e incluso a una alimentación digna. 

Con todos estos factores de la mano y el incremento constante de los costos en la canasta básica a manera injusta para lo que el mexicano promedio está ganando: ¿cómo puede México competir en un marco internacional? Si bien es cierto, es en parte triste el tener que ver que los cambios trascendentes tengan que surgir o incluso idearse fuera de nuestra nación. Es decir, a solicitud externa para poder cumplir con los estándares de otras naciones. Lo ideal hubiere sido que todas estas cuestiones se anticiparan a cualquier intervención ajena al gobierno mexicano. Sin embargo, esperemos que con estos cambios y proposiciones, dejando de lado las motivaciones, el pueblo de México pueda verse beneficiado en torno a este ámbito tan representativo y propio de la nación en la cual nos estamos convirtiendo. 

“Proceso hace periodismo que administra el conflicto, el caos, el amarillismo”, acusa AMLO

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El presidente Andrés Manuel López Obrador se lanzo de nueva cuenta en contra de la Revista Proceso, al reiterar que es “conservadora”, además de ahora adecuara que el semanario sólo “administra el conflicto, el caos, el amarillismo” y no se propone transformar la realidad con la “excusa de que son independientes”.

El nuevo ataque en contra de ese medio periodístico se dieron despeñes de referirse a la entrevista que el ex titular del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), Gonzálo Hernández Licona.

“¿Por que conservadora? También para aclarar. Porque son partidarios de mantener el estatus quo, son partidarios de que las cosas sigan igual, ese es el periodismo que administra el conflicto, el caos, el amarillismo, que no se propone a transformar la realidad porque la excusa es de que son independientes”, dijo López Obrador en su conferencia de prensa matutina.

“Nada más es análisis de la realidad, dar a conocer la realidad, no transformarla. Ese es nuestro diferendo con ese periodismo, porque el periodismo en las épocas de transformación en México sí ha contribuido a la transformación de la realidad”, agregó.

“Entonces, ayer de nuevo en el Proceso declara este señor (Hernández Licona), o se le atribuye la declaración, de que yo estoy incumpliendo mi compromiso de atender a los pueblos, porque va a haber austeridad en el Coneval. Y ¿qué contesté ayer? Le puedo demostrar que, como nunca, se están destinado recursos a los pobres y que no somos demagogos, que somos consecuentes. Nunca en la historia del país se habían destinado tantos recursos para atender a la gente humilde, a la gente pobre del país. Entonces, en la revista, en la portada, destacan la incongruencia supuesta de mi parte, que estoy abandonando mi compromiso, de que, por el bien de todos, primero los pobres. Miren como estará la manipulación que el mismo ser del Coneval aclaro diciendo que le habían manipulado la declaración. Cuando hablo de amarillismo me refiero a eso también, el sacar de contexto una declaración y destacar lo alarmista”, detalló el mandatario.

El político tabasqueño aseguró que sus declaraciones no afectan la libertad de expresión y mucho menos atentan contra la libertad de prensa, y reiteró que Cuatro Transformación nada es intocable, tanto presidente y los medios pueden ser cuestionados, pues el que manda es el pueblo.

Ganaba casi $92 mil pesos, responde el ex director del Coneval a AMLO

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El ex director del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), Gonzalo Hernández Licona, dijo a AMLO que en realidad ganaba casi 92 mil pesos al mes al frente de la dependencia.

Este domingo el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que el ex funcionario percibía un sueldo de 220 mil pesos al mes, pero que se le bajó el sueldo.

“Háganmela buena”, dijo Licona, quien con base en datos del portal Nómina Transparente, indicó que su sueldo mensual neto sumaba 91 mil 957.52 pesos mensuales.

“Asunto mi sueldo. Era sencillo buscarlo por la transparencia del Coneval. Por eso digo que su uno utiliza evidencia rigurosa puede tomar mejores decisiones”, público en su cuenta de Twitter el funcionario.

“El liderazgo presidencial, combinado con buena información, podría generar mejores resultados para el país”, detalló el ex director del Coneval.

Asegura AMLO que director del Coneval ganaba más de $200 mil pesos

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El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguro que el exsecretario ejecutivo del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), Gonzalo Hernández Licona, ganaba más de $200 mil pesos mensuales.

Durante un evento en Zongolica, Veracruz, López Obrador realizo una consulta a mano alzada con el personal médico y los pobladores de este municipio sobre el organismo.

El mandatario preguntó quiénes sabían la existencia del organismo, a lo que la mayoría respondió con la negativa.

“Crearon este organismo para medir la pobreza en México y como todos los organismos que fueron creando para simular que atendían la pobreza porque organismos para la transparencia, organismos anticorrupción. Funcionarios bien pagados oficinas lujosas rentadas. Este Coneval, un edificio moderno, no conoces ni siquiera las comunidades, bueno tan es así que las comunidades no lo conoces a ellos”, dijo el López Obrador.

El político tabasqueño aseveró que Hernández Licona percibía un salario superior a los 220 mil pesos mensuales.

“Por cuestiones de honestidad, él (Hernández Licona) debería de entender que ya no es la misma política, no solo neoliberales. ¿Saben por que es la molestia? Porque yo llegué a la Presidencia y me bajé el sueldo para ser consecuentes (…) ¿Cuánto ganaba el director del Coneval? 220 mil pesos al mes, por eso están molestos, pero ni un paso atrás”, afirmó.

AMLO también cuestionó las declaraciones del ex secretario ejecutivo del Coneval a la revista Proceso, misma que acusó nuevamente de ser conservadora.

“Dice que yo ya abandoné mi compromiso de atender a los pobres, ¡claro que no! Le puedo demostrar que ahora los pobres están recibiendo más apoyo que nunca en la historia de México, ayuda, más beneficios”.

“Aunque vengan recomendaciones de la ONU para que no digamos que Proceso es una revista conservadora, vamos a seguirlo diciendo. El que no contribuya a la transformación de México, el que esta a favor del inmovilismo, de mantener el estatus quo, es conservador, se dedique a la política o se dedique al periodismo”.

Acusa AMLO a Coneval de gastos excesivos

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El Presidente Andrés Manuel López Obrador ha criticado al  Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) por gastos excesivos. AMLO dio a conocer a través de Twitter que en el 2018, el órgano acumuló “(…) 20 millones de pesos más en el pago de renta de oficinas que en estudios de medición de la pobreza.”

Se indicó que ese año el gasto por inmuebles “(…) fue de 79.7 millones de pesos, mientras que el gasto en estudios e investigaciones fue de 59.9 millones.”

 

“El arrendamiento de edificios (Coneval tiene edificio propio) pasó de 236 mil pesos en 2013 a casi 80 millones en 2018 por rentar un edificio nuevo y desocupar el que es propio. En lo que va de 2019, la renta del nuevo edificio ha significado una erogación de 39.8 millones de pesos, es decir, alrededor de 6.6 millones de pesos por mes.”

 

(Con información de Reforma)

#HojaDeRuta: “Meade y los pobres”

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México es un país medio pobre, literalmente. Básicamente la mitad de los habitantes viven -o mejor dicho, sobreviven- en esa condición. Revisar las cifras desconsuela: de acuerdo al  Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), entre 1992 y 2014 la tasa de pobreza alimentaria se mantuvo prácticamente igual.

Por más de veinte años, poco más del 20 por ciento de los mexicanos ha padecido hambre. Lo mismo ocurre en términos de pobreza patrimonial, pues durante el periodo mencionado, el 53 por ciento de la ciudadanía la ha padecido. Encontrar exactamente la misma cifra en ese indicador en 1992 y 2014 resulta escalofriante.

Durante 2016 los reportes del INEGI y Coneval anunciaron una leve disminución de la pobreza, que se atribuyó a bajas tasas de inflación y a la homologación del salario mínimo a nivel nacional durante el periodo en que fueron recogidos los datos. A esto hay que sumar la polémica entre INEGI y Coneval que se dio durante 2016 por los cambios en la metodología de medición de la pobreza, que merecieron duras críticas de voces que sospecharon un intento de “borrar” pobres.

La pequeña reducción de la pobreza observada recientemente ha sido tomada con escepticismo por organismos como el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp), órgano asesor del Consejo Coordinador Empresarial. Apenas el pasado septiembre, el Ceesp señaló que, de seguir el razonamiento de la reciente mejora, es probable que los niveles de pobreza hayan aumentado en 2017 y probablemente lo hagan en 2018, dado el repunte de la inflación, que llegó a 6.6 por ciento el pasado agosto, la tasa más alta en 16 años. Lógicamente, señalan, esto afectará el poder adquisitivo de las familias.

En el marco de la elección presidencial que se avecina, llama la atención que el precandidato del PRI, José Antonio Meade, ha formado parte del gobierno federal prácticamente durante el mismo periodo en que Coneval tiene disponibles mediciones de pobreza (1992 – 2014).

En este ámbito destacan, naturalmente, sus dos participaciones como Secretario de Hacienda y su periodo al frente de la Secretaría de Desarrollo Social. Aunque sería absurdo cargar todos los males del país a la figura del pre-candidato tricolor, la problemática trasciende su desempeño personal: Meade ha sido parte del elenco principal de un sistema que no ha parado de generar pobres y aumentar desigualdades.

Su figura simboliza una ideología que involucra una concepción particular de la economía, la política pública y el Estado mismo. La continuidad de este sistema no es una condición de su candidatura: es su candidatura.

El escenario no mejorará para el candidato oficial. La Organización Internacional del Trabajo recién anunció que durante 2018 la tasa de desempleo crecerá y habrá más personas con empleo vulnerable en el país. La realidad, necia como es, se impone.

Meade está atrapado en un laberinto cuya salida resulta casi imposible, pues no podrá renegar de un pasado que contribuyó a forjar, ni podría plantear mayores innovaciones, porque las preguntas obvias estallarían: ¿por qué no lo dijo, por qué no lo hizo eso cuando estuvo ahí?

Toda elección parte de la tensión entre continuidad y cambio. El problema del PRI es que esa tensión vive dentro del propio precandidato, y nadie puede escapar de sí mismo.