Cambia Donald Trump estrategia en Afganistán

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dio a conocer este lunes la nueva estrategia  en Afganistán y Asia del Sur como había anunciado la Casa Blanca este domingo.

Un nuevo enfoque que supone un cambio “dramático”, según advirtió desde la base militar de Fort Myer (Virginia) en su primer mensaje a la nación desde la toma de posesión en enero.

El nuevo enfoque estratégico se asienta sobre la premisa de que no va a anunciar previamente lo que las fuerzas armadas van a hacer. “Las condiciones en el terreno guiarán nuestra acciones”, señaló en su discurso ante decenas de soldados y un nutrido grupo de miembros de su gabinete.

“No hablaremos sobre el número de tropas o nuestros planes sobre futuras acciones militares”, recalcó Trump, haciendo gerencia en su discurso sobre la nueva estrategia militar Americana.

El presidente insistió en que es contraproducente dar números o anunciar cuándo se va a atacar. “Los enemigos de EEUU no deben saber nuestros planes”, apuntó antes de señalar que no dirá “cuándo vamos a atacar, pero atacaremos”.

“Es por los caídos y por todos los sacrificios realizados en estos 16 años. Nuestra nación debe buscar un resultado honorable y duradero”, cerró así su discurso el presidente Norteamericano.

Un Totolapan en cada hijo te dio…

En los últimos días supimos la noticia de los hechos ocurridos en San Miguel Totolapan, Guerrero donde grupos de autodefensa han surgido para combatir al grupo criminal denominado “Los Tequileros”.

El hecho que ilustra el punto máximo de la ridiculez es cuando al secuestrar los Tequileros a un ingeniero de la localidad, el grupo autodefensa en represalia secuestró a la madre del líder de dicho grupo, Raybel Jacobo de Almonte.

Totolapan es de esos pueblos de la zona de Tierra Caliente que es uno de tantos en este país que nunca han existido para nadie, que han sido sistemáticamente olvidados por todos y que los recordamos sólo por tragedias o hechos que llenan de asombro y enfado a la sociedad nacional.

El problema de las autodefensas es un fenómeno cada día de mayor repetición en el país y tanto sus causas como consecuencias dependen del contexto específico del país. Sin embargo, la estrategia gubernamental es siempre la misma.

Paso 1: Desprestigiar el movimiento

Paso 2: Instarlos a deponer las armas

Paso 3: Dinamitar las diferencias internas

Paso 4: Atomizar los grupos

Paso 5: Eliminación del movimiento

Más allá de la ilegalidad que, por supuesto, constituye un movimiento autodefensa, el gobierno simplemente va por el camino fácil a problemas tan complejos y tan ríspidos que, sin lugar a dudas, no resuelve absolutamente nada.

Grupos como “Los Tequileros” se han formado como consecuencia de la terrible estrategia de seguridad nacional de los tres niveles de gobierno que fragmentan a unos y otros agravando el problema en proporciones desconocidas.




El polvorín que es la Tierra Caliente es algo que a pocos asusta en estos momentos pero que sin lugar a dudas es reflejo del enorme vacío gubernamental en esos estados (Guerrero y Michoacán) donde sus gobiernos están a total merced del crimen organizado en los tres niveles de gobierno.

En Michoacán donde matar secretarios de seguridad pública se ha convertido en uno de sus principales deportes tenemos una ausencia total del gobierno en todo tipo de temas. ¿Dónde quedó el movimiento del Dr. Mireles? Domesticado bajo la figura del “Papá Pitufo” que a estas horas tiene menos o igual poder que un policía rural.

No se trata de apoyar o eliminar las autodefensas de un plumazo, el problema está en la miopía del gobierno para resolver el problema y mientras el narco siga teniendo voz y voto en los palacios de gobierno la situación no se resolverá.

Este tema en Totolapan no se resolverá ni capturando/asesinando al “Tequilero” ni siquiera capturando/asesinando a cada uno de los miembros del grupo.

No se trata de eliminar “Tequileros” o pulqueros o mezcaleros… se trata de abordar el tema de frente con modelos de policía única, renovación de policías y una intervención total y permanente del gobierno federal en estas regiones.

Afortunadamente, el ingeniero anteriormente mencionado fue liberado, lo mismo que la madre de Raybel Jacobo de Almonte. Sin embargo, el problema está ahí y como siempre el gobierno del estado de Guerrero inexistente y sin saber cómo abordar el tema.




Guerrero, es una región tan fallida como Siria o Afganistán porque, aunque se escuche a exageración, comparten muchas características, incluso en el tema de desplazados. Lo único que salva a la zona de Tierra Caliente es su limitación geográfica y que el problema no se ha trasladado a otras regiones.

No se trata de meter más soldados o más marinos, es claro que Cienfuegos no está de acuerdo y que dicha estrategia no puede mantenerse a largo plazo.

Astudillo, el desconocido gobernador de Guerrero ha salido a decir que el problema no está fuera de control. Es paradójico decir que la zona está controlada cuando él está en el cargo tras la renuncia y huida de un gobernador que no pudo con dicha zona.

La constitución de la autodefensa en Totolapan es reflejo de la ausencia de toda autoridad y presenta un falso dilema que la prensa ha presentado “Apoyar o no a las autodefensas”.




Las autodefensas son un síntoma de la enfermedad, sin embargo, lo que pasará en los próximos días será la solución antes presentada, los conminarán a deponer las armas, el Ejército pudiera estar un par de semanas, los Tequileros no morirán, es más, se fragmentarán en células aún más difíciles de rastrear y le facilitarán el trabajo a grupos como Los Zetas que podrán entrar a operar en Totolapan y zonas aledañas con un panorama más alentador, grupos rivales divididos, sociedad en temor, autodefensas extintas y una ausencia de gobierno traducida en espléndida cooperación.

Lo dicho, dicho está.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

¡Cuidado, México! La guerra puede empeorar




Ha pasado ya una década desde que empezó la guerra contra las drogas en México, y vaya que hemos sufrido las consecuencias. Oficialmente, se estima que entre 2007 y 2014 fueron asesinadas más de 164,000 personas y, para que se den una mejor idea de la magnitud de esta cifra, lo pongo en el siguiente contexto: en Afganistán e Irak fueron asesinadas 103,000 personas en total durante ese mismo periodo [1].

Aunque a paso de tortuga, todo indica que el mundo occidental está abriéndose al debate de estrategias alternas. La guerra contra las drogas no se puede ganar, y esto ha sido evidenciado en el estable incremento de consumo de narcóticos. Un número cada vez mayor de académicos y políticos busca que se le atienda como un tema de salud pública, y no de defensa nacional [2].

Enrique Peña Nieto se abrió al debate [3], pero el gobierno mexicano ha mantenido una postura bastante conservadora, lejos del ejemplo del ex-presidente uruguayo, José Mujica [4]. Pero a esta administración le quedan dos años, y por eso es importante conocer las posturas de quienes pretenden sustituirla. Si no tenemos cuidado, la guerra pudiera ponerse peor.

¿Cómo es que nuestra situación actual puede empeorar? Es cuestión de mirar hacia Filipinas. Filipinas ya tiene tiempo con problemas de drogas; de acuerdo con la ONU, en 2012 este país era el mayor consumidor de metanfetaminas en Asia del este [5]. La guerra contra las drogas en este país apenas va por su tercer mes, y se estima que la cifra de muertos fue de casi 1,800 personas en sus primeras siete semanas [6].




El presidente, recientemente electo, Rodrigo Duterte, es conocido a nivel internacional por sus comentarios desatinados, como: “estaba enojado porque la violaron (…) Pero era tan bonita, que [Duterte] debió haberlo hecho primero. Qué desperdicio.” [7] O, la semana pasada, cuando llamó al presidente Barack Obama “hijo de perra,” provocando la cancelación de su reunión en Laos [8].

Además de ofrecernos titulares escandalosos, este hombre también sirve como una advertencia para México. Las tácticas de guerra de Duterte deben ser evitadas por nuestro país a toda costa. En Filipinas se le ha dado libertad a autoridades y civiles de matar bajo el cobijo del ejecutivo a quienes se sospeche de comercializar o consumir drogas.

A Duterte no le interesan los derechos humanos y ha sido vocal al respecto, ignorando las protestas de la comunidad internacional [9].

Dejemos de lado la cuestionabilidad de la misma guerra contra las drogas, además de las violaciones a los derechos humanos que la estrategia particular de Duterte implica, la falta de un debido proceso judicial pone en duda la criminalidad de los asesinados. Cómo confiar en policías y justicieros que no se basan en evidencias sólidas al fijar un objetivo. Cómo respaldar una estrategia que puede llegar a camuflajear de heroísmo alguna vendetta personal. Es una estrategia explosiva, y no cabe duda que los estragos de la misma se dejarán ver en los próximos meses.

A pesar de esto, Duterte cuenta con la aprobación de la mayoría de los filipinos; del 91% para ser exactos [10]. El pueblo mexicano debe rechazar a candidatos con propuestas parecidas a las de Duterte. La guerra debe terminar ya, y una táctica así la prolongaría indefinidamente.

Analicemos con cuidado a los presidenciables, desde hoy, vigilemos las posturas que tienen ante la guerra contra las drogas. Apoyemos a un candidato que abogue por el diálogo y el debate, y que base sus decisiones en investigaciones científicas; un candidato que pretenda limpiar y reforzar el sistema judicial, en lugar de hacerlo a un lado; un candidato que sea incluyente y que busque parar esta guerra que vamos perdiendo desde hace 10 años.




[1] Jason M. Breslow. “The Staggering Death Toll of Mexico’s Drug War.” PBS. 27 julio 2015. http://www.pbs.org/wgbh/frontline/article/the-staggering-death-toll-of-mexicos-drug-war/.

[2] Eduardo Porter. “Numbers Tell of Failure in Drug War.” The New York Times. 2 julio 2012. http://www.nytimes.com/2012/07/04/business/in-rethinking-the-war-on-drugs-start-with-the-numbers.html?_r=0.

[3] Presidencia de la República. “Conclusiones del Debate Nacional sobre el Uso de la Marihuana.” 21 abril 2016. https://www.gob.mx/presidencia/articulos/conclusiones-del-debate-nacional-sobre-el-uso-de-la-marihuana-29292.

[4] Gerardo Lissardy. “José Mujica sobre la legalización de la marihuana: ‘Los retrógrados se van a asustar’.” BBC Mundo. 7 mayo 2014. http://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/05/140506_uruguay_entrevista_jose_mujica_jgc.

[5] Manuel Mogato y John Chalmers. “As Duterte takes over in Philippines, police killings stir fear.” Reuters. 29 junio 2016. http://www.reuters.com/article/us-philippines-duterte-killings-idUSKCN0ZE300?feedType=RSS&feedName=worldNews&utm_source=Twitter&utm_medium=
Social&utm_campaign=
Feed%3A+Reuters%2FworldNews+%28Reuters+World+News%29
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[6] Rishi Iyengar. “Almost 1,800 People Have Died in Seven Weeks in the Philippines’ War on Drugs.” Time. 23 agosto 2016. http://time.com/4462382/philippines-duterte-1800-killed-drug-war/.

[7] Travis M. Andrews. “Leading Philippine presidential contender: Gang rape victim ‘so beautiful’ he wishes he had ‘been first’.” The Washington Post. 18 abril 2016. https://www.washingtonpost.com/news/morning-mix/wp/2016/04/18/leading-philippines-presidential-contender-gang-rape-victim-so-beautiful-he-wishes-he-had-been-first/?tid=a_inl.

[8] Sheena McKenzie y Kevin Liptak. “After cursing Obama, Duterte expresses regret.” CNN Politics. 6 septiembre 2016. http://edition.cnn.com/2016/09/05/politics/philippines-president-rodrigo-duterte-barack-obama/

[9] Simon Lewis. “U.N. Experts Condemn Duterte’s ‘Incitement to Violence’ in the Philippines.” Time. 7 junio 2016. http://time.com/4359466/un-duterte-philippines-incitement-violence/.

[10] Miguel Syjuco, “This Is Why Philippine President Rodrigo Duterte Will Get Away With Murder.” Time. 16 agosto 2016. http://time.com/4453587/philippines-rodrigo-duterte-dictator-impunity-marcos/.

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