IFT informa que niños mexicanos ven hasta 5 horas televisión

Comparte este artículo:

De acuerdo con el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), la televisión abierta sigue siendo el medio con mayor penetración entre el público infantil mexicano, seguido de internet y la televisión restringida. 

A pesar de que las nuevas tecnologías continúan creciendo entre la niñez mexicana, durante el año pasado aumentó tanto el número de televidentes infantiles como el tiempo en que estos ven programas de la televisión abierta, así lo informó la titular de Medios y Contenidos del IFT, María Lizárraga.

La mañana del viernes, se presentaron los “Estudios sobre oferta y consumo de programación para público infantil, en radio, televisión radiodifundida y restringida” y el “Estudio Cualitativo sobre el Consumo de Radio y Televisión por Adolescentes“, Lizárraga comentó sobre algunos datos sobresalientes.

Se destaca que los programas más vistos se transmiten entre las 21:00 y 22:00 horas, destacando contenidos dramatizados unitarios; además de que los sábados son los días que la niñez mexicana pasa más tiempo frente al televisor.

Con información de Excélsior

TEPJF valida veto a spot de AMLO

Comparte este artículo:

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) confirmó la decisión de ordenar al Gobierno no transmitir un spot del Presidente AMLO donde aludía a un mensaje del Papa Francisco.

En sesión privada y por unanimidad de votos, la Sala Superior del TEPJF consideró que fue correcta la actuación de la Comisión de Quejas y Denuncias del INE al emitir dicha resolución.

El promocional forma parte de la campaña del Mandatario con motivo de su Segundo Informe de Gobierno y en él, López Obrador manifiesta que el Papa Francisco ha dicho que ayudar a los pobres no es comunismo, y hace alusión al evangelio.

Al conocer la decisión de la Comisión del INE, el tabasqueño acusó un intento de censura por parte del órgano electoral.

El 24 y 25 de agosto pasados, con motivo del Segundo Informe de Gobierno del Presidente AMLO, se inició la difusión en radio y televisión del promocional denominado “TVC1952020”, en el que se hace alusión al Papa Francisco.

El 28 de agosto el PRD y el PAN presentaron quejas para denunciar la utilización de símbolos o imágenes de carácter religioso.

El 2 de septiembre, la dirección de Radio, Televisión y Cinematografía de la Secretaría de Gobernación interpuso un recurso de revisión y argumentó que dicho spot no tenía la finalidad de influir en algún proceso electoral, pero su alegato fue desestimado.

 

 

(Con información de Reforma)

#HojaDeRuta: “Días de Radio”

Comparte este artículo:

“Al Aire” la voz, al aire las ideas, al aire las historias. Palabras que vuelan dibujando ondas, cruzando montes y valles. La añeja radio goza de cabal salud. Quizá ya no le creeríamos a Orwell que la guerra de los mundos ha comenzado, quizá ya no usamos la imaginación para saber qué pasó con “el ojo de vidrio”, ni nadie espera a que la noche cambie de color para disfrutar, copa en mano, de la hora que Agustín Lara pintaba de azul: “si tienes un hondo penar, piensa en mí…”.

Ciertamente la radio ya no es (exactamente) lo que era, pero definitivamente es. Goza de sorprendente salud, pues en la época de la inmediatez informática, sigue siendo fiel acompañante de una multiplicidad de audiencias. No es tanto que la radio se haya aferrado a irse, más bien el público nunca ha querido que se vaya.

Algunas cosas cambian, otras no tanto. Antes se tomaban llamadas en vivo, hoy la gente pide canciones, manda saludos y cuenta sus penas a través de mensajes de voz de Whatsapp. Un medio que alimenta de voces a otro. Pero nosotros somos los mismos: los que quieren escuchar y ser escuchados.

Aprendí a amar el bolero porque mi abuelo jamás movió la estación que sonaba en aquella vieja vagoneta Dodge: 101.3, AW, “el prestigio del gran radio”. Cuando le acompañaba a las ferreterías de la Calzada Madero (seguramente su idea de un paseo) sonaban Los Tres Ases, Pepe Jara, Los Tres Caballeros.  

En aquél noviembre de 1991 Luis Miguel volvía nuevas las piezas que tantos corazones viejos habían tocado. Recuerdo tomar de niño aquél disco que a la postre sería mi favorito, y ver en su contraportada la clara intención de tender un puente al pasado: “1954. No Me Platiques Más”; “1957. La Barca”; “1952. Contigo En La Distancia”. “Más allá de tus labios, del sol y las estrellas…”

Dicen que aquella placa revivió el bolero. Ahora sé que jamás estuvo muerto. Empolvado quizá, ausente, jamás. La cofradía de bohemios, aunque tuvo horas bajas, nunca dejó de cantar.

Como universitario hice radio por más de dos años. Junto a colegas en formación construimos un espacio que tuvo resistencias (¿Cómo que esos estudiantes de Ciencia Política quieren hablar de política?), pero gracias  a los buenos oficios de la maravillosa Dra. Lucrecia Lozano pudimos hacer aquellos primeros análisis y debates, que seguramente carecían de profundidad, pero lo compensaban en pasión.

Eventualmente vino la oportunidad de pasar un tiempo en el cono sur. Dolió dejar aquellos micrófonos, no sentir esa atmósfera. Afortunadamente, desde entonces en Frecuencia Tec siempre ha habido un programa de política conducido por estudiantes.

Cuántas canciones no llegaron a mí por el azar necesario de la radio: encenderla en el momento en que una “oldie” de los sesenta o setenta pasaba, y enseguida buscar cualquier papel donde anotar un pedazo de la estrofa con la esperanza de encontrarla, en tiempos donde ese oráculo llamado Google apenas asomaba.

Ahí escuché y sigo escuchando interminables noticias, casi siempre en los traslados. Quién diría: el desastre de la urbe y sus embudos garantiza que cientos de miles de automovilistas sean radioescuchas. La radio es compañía.

Esta mañana volvió a sonar Carmen Aristegui a través de la radio. Recordé cuando en 2006 me volví adicto a su mesa con los coordinadores de las campañas presidenciales, sus entrevistas punzantes, momentos clave del país relatados a través de su voz. Necesaria presencia en tiempos donde la censura y el peligro de ejercer el periodismo son desoladora realidad.

Nuestros días, como los de nuestros padres y nuestros abuelos, siguen siendo días de radio, que sobrevive y convive con las nuevas formas lo mediático ¿calidad? Ese es otro debate, necesario sin duda. Pero las señales siguen y al aire, en el aire, ondean palabras y melodías. “Une tu labio al mío, y estréchame en tus brazos, y cuenta los latidos, de nuestro corazón…”

Carta Abierta a los Medios de Comunicación

Comparte este artículo:

Desde el proceso electoral del año pasado, existe en Nuevo León un alta incredulidad a los medios de comunicación tradicionales, sean escritos, radiofónicos o televisivos y con justa razón. El año pasado vimos como el proceso era politizado por los medios, por un lado apoyando a la candidata Ivonne Álvarez y por el otro un apoyo relativo a Jaime Rodríguez Calderón. Los medios, por intereses propios, agarraron partido, algo que nadie en la industria debe de hacer.

Esta idea de tener medios de comunicación controlados por grupos de poder me llevaron a crear lo que hoy se conoce como Altavoz. Me aterra la idea de que la desinformación en un futuro controle a la gente. Lo que me preocupa es que ahora la gente simplemente no cree en ningún medio, y existe ciertamente una intolerancia a la crítica y a las opiniones diferentes.

Lo que me preocupa es que ahora la gente simplemente no cree en ningún medio, y existe ciertamente una intolerancia a la crítica y a las opiniones diferentes.

“Medio vendido”, “Bots”, “PeñaBots”, “¿Por qué no criticaban así a Medina?”, “Es por que ya no les dan cheque”, son algunos de los comentarios que veo constantemente en la página y en Facebook cuando se hace crítica al actual gobierno. Ni somos Peñabots, ni tampoco nos sentimos mal por que no recibimos ni un centavo del gobierno; ni estamos vendidos con nadie y nunca lo estaremos.

Entiendo la fuente de esta desconfianza, pues se ha generado por los medios que realmente estuvieron vendidos, que los llamo por nombre: Televisa, Multimedios y hasta cierta medida TV Azteca. Pero les contaré un secreto: hay una diferencia entre esos medios y los medios independientes como nosotros.

El Arq. Benavides, María Julia la Fuente y Gregorio Martínez no son periodistas, son lectores de noticias, pues tienen una pantalla enfrente de ellos que les dice qué decir y cómo actuar. Al contrario, San Juana Martínez, Carmen Aristegui y Jorge Ramos son periodistas; pues verá, un periodista se la pasa horas y horas enfrente de una computadora o en un teléfono consiguiendo fuentes, o en el campo de batalla consiguiendo la información y yendo por la noticia. De ahí, se generan investigaciones y se revelan cosas como el Caso de la Casa Blanca, que es el más afamado de los últimos dos años.

Un periodista se la pasa horas y horas enfrente de una computadora o en un teléfono consiguiendo fuentes, o en el campo de batalla consiguiendo la información y yendo por la noticia.

Altavoz busca ser siempre neutral, atrayendo opiniones a favor y en contra de personajes políticos. ¿A caso quiere usted un medio que hable el 100% del tiempo bien del gobierno actual? Digo, a final de cuentas es lo que hacían otros cuando estaba Medina. Si el día de mañana alguien hace algo bueno, lo aplaudiremos; pero si hay algo malo, lo vamos a criticar y lo vamos a hacer saber.

Lectores, tenemos que entender que siempre habrá opiniones en contra de lo que nosotros pensamos, pero esto no hace mala a una persona. Nosotros exponemos opiniones de todos los lados para que al final del día usted sea el que formule su propio punto de vista, con esperanza utilizando algo del material que aquí le exponemos.

Nosotros exponemos opiniones de todos los lados para que al final del día usted sea el que formule su propio punto de vista, con esperanza utilizando algo del material que aquí le exponemos.

Por el momento, duermo con tranquilidad porque se que estamos haciendo un buen trabajo, y comentarios como “Gracias, Altavoz, por enseñar esta información” o “Los sigo y muy buena labor” hacen que todos los días me levante y trabaje más duro que un día antes.

Hago un llamado a los medios de comunicación tradicionales a ajustarse a hacer una buena labor, a en verdad informar a la gente, no informar la línea de su compañía, porque así no se construyen sociedad sanas, sino enfermizas, ignorantes y llenas de odio.

Hago un llamado a los medios de comunicación tradicionales a ajustarse a hacer una buena labor, a en verdad informar a la gente, no informar la línea de su compañía, porque así no se construyen sociedad sanas, sino enfermizas, ignorantes y llenas de odio.

Les agradezco a todos nuestros lectores su confianza y siempre estaré al pendiente de sus comentarios.

PARA OBTENER INFORMACIÓN HAY QUE EXIGIRLA

Comparte este artículo:

11993165_10207499478384436_1430836879_o

En los últimos años los medios de comunicación han tenido un papel protagónico en nuestro país en esferas de suma importancia como la política. Esta aseveración no es nada nueva ni asombra, sin embargo, sí preocupa. Preocupa porque la ética de los medios informativos, en especial los noticieros y periódicos, se ha disminuido a tal grado que pareciera que han olvidado su función principal, que es precisamente informar.

No hace falta tener una gran capacidad analítica para identificar la conducta ética con la que debieran regirse los medios.

Queda claro que se va perdiendo cuando hay manipulación de la información y no sólo me refiero a cambiar la información o generar en aquellos que la reciben cierta inclinación, sino que existe omisión de información de algunos acontecimientos que de igual manera se podría considerar como manipulación.

medios 1

Cabe aclarar que el objetivo de este artículo no es meramente criticar a los medios, pues no olvidemos que, si bien debieran de regirse por principios que les lleva a difundir información con plena veracidad, también debe quedarnos claro que la realidad es que siguen siendo negocios.

Lo que les atribuye a mi parecer una connotación negativa es que, a medida que nos vamos dando cuenta de la parcialidad con operan la mayoría de los medios de comunicación, los percibimos cada vez más como actores que se venden al mejor postor y dejamos de confiar en ellos.

A primera instancia pareciera que esto es un aspecto negativo que sólo afecta al medio, pues la poca credibilidad que se le atribuye le genera menos audiencia, lectores, etc, lo que a la postre disminuye el valor de la empresa. De manera simple: disminución en la credibilidad menor audiencia = menos utilidades.

Visto de esa forma no parece tan malo, ya que la parte afectada sería solamente la empresa, pero no es así. La parcialidad de los medios genera un problema mayor y en este caso, sí afecta a la sociedad de manera directa. Dicho problema tiene que ver con la desinformación en la que la sociedad se ve inmersa.

En un panorama utópico, y quiero pensar que bajo el esquema en el que fueron creados los medios de comunicación en primera instancia, actores como la televisión y los periódicos son un SERVICIO o HERRAMIENTA para que las personas podamos tener información de TODO aquello que acontece a nuestro alrededor, entendido como nuestro colonia, municipio, estado, país, continente hasta el mundo en su totalidad, ya que como señala Harold Lasswell, son mecanismos a través de los cuales los individuos perciben el mundo que los rodea. Pero por el momento esa esencia se ha perdido.

Entiendo que darle imparcialidad a cualquier nota no es tarea fácil, pues es complicado y prácticamente imposible que un ser racional no genere opinión sobre lo que sucede a su alrededor. Sin embargo se debiera empujar a que todo aquel que tenga en su mano la responsabilidad de informar, aunque sea a una sola persona, haga precisamente eso, informe y no convenza de creer su enfoque, con quien comparte dicha información.

Visto de un modo para muchos un poco fatalista, se va creando un círculo vicioso que a final de cuentas afecta a la sociedad, pues al momento que el medio de información pierde credibilidad, la audiencia deja de procurarlo y reduce los canales de información a los que tiene acceso. Por otro lado, incluso cuando la audiencia no se dé cuenta y siga confiando enteramente en lo que presentan dichos medios, al momento de que las notas (periodísticas, televisivas, etc.) son manipuladas, la audiencia termina no estando informada realmente. Es decir, que sin importar cual de estos dos panoramas se presente, al final, tenemos una sociedad desinformada.

En cuanto a la política se refiere, la desinformación tiene un impacto negativo sobre el compromiso cívico, pues aletarga el aprendizaje político y por ende reduce el activismo y la participación.

medios 2

Pero, al final de cuentas, sólo queda mencionar que en éste, como en muchos otros casos, todo aquél que no sea capaz de exigir, deberá conformarse con padecer.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”