¿Qué tan seguros estamos en Nuevo León?

En el estado sólo 10.7% de sus habitantes dice sentirse “seguro”. Es decir, sólo uno de 10 se siente confiado de vivir aquí, ni siquiera una cuarta parte de los ciudadanos, de acuerdo con la última entrega del Pulso Metropolitano de Seguridad 2016.

El Pulsómetro, el segundo de este año, reporta que la suma entre quienes dicen estar “algo seguros” o “inseguros” en Nuevo León es de 89.3%. Y es que si miramos hacia atrás, 13.3% dijo estar “seguro”, en la primera mitad de 2013, en la entidad.

 




La diferencia entre la percepción de hace tres años y ahora, es corta, de acuerdo con el análisis de realizado por el Tec de Monterrey, luego de una encuesta a 4 mil 603 ciudadanos, presentado por Consejo Cívico, Canaco Monterrey, Coparmex y Caintra Nuevo León.

Pero más allá de la percepción ciudadana, utilizada por las algunas autoridades para desacreditar y justificar que se trata de la opinión sesgada de un grupo de personas, vemos que el análisis del Observatorio Ciudadano de Nuevo León (OCNL), sobre delitos, muestran resultados coincidentes.

El OCNL, que estudia la incidencia delictiva sobre las denuncias realizadas ante la Procuraduría de Justicia del Estado, destaca las cifras elevadas en delitos de alto impacto y patrimoniales de enero a septiembre de 2016, frente al mismo periodo de 2015.

En dicho periodo, el homicidio doloso pasó de 345 denuncias a 511, incluyendo en éste un total 57 víctimas de incidentes en los penales. En materia de extorsión se observa un aumento de casi 25% en las denuncias, al pasar de 357 a 446 denuncias.

Mientras que el robo a vehículo pasó de 2 mil 325 denuncias a 3 mil 117, un promedio de 346 delitos mensuales, una cifra por encima de los 300 mensuales que serían aceptables. En tanto que los robos a casa, persona, negocios y vehículos, con violencia, aumentaron de 2 mil 920 a 4 mil 656 denuncias.

Es así que la incidencia delictiva reportada por la propia Procuraduría de Justicia Estatal, nos colocan, con algunos delitos de mayor impacto, en niveles similares al año 2013. Y la percepción ciudadana de seguridad retrocede al pasar de 17% el año previo a 10.7% a septiembre de 2016.

Es así que desde Consejo Cívico, como de parte de los organismos ciudadanos y de la iniciativa privada que integran estas herramientas, pedimos urgentemente a las autoridades delimitar estrategias eficaces para recuperar la seguridad; y llamamos a los ciudadanos a colaborar.

Las autoridades deben de trabajar sin descanso para construir corporaciones fuertes y confiables, y transmitir esta confiabilidad a la ciudadanía. Y precisamente los ciudadanos víctimas de delitos tenemos la responsabilidad de llevar esas denuncias ante las autoridades competentes, para erradicar la cifra negra de más de 92% en la entidad, de acuerdo con el ENVIPE del INEGI.

 




Así llegamos al primer año de los gobiernos municipales y del estado, sin muchos logros en este rubro y con la tarea ardua de garantizar la seguridad e integridad de los habitantes del área metropolitana de Monterrey, y Nuevo León en general.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

IMPUNIDAD Y CORRUPCIÓN, LA ASIGNATURA PENDIENTE

CINLACC

En el sexenio anterior vivimos momentos difíciles en materia de seguridad y combate al crimen organizado. El porcentaje de sentencias que se obtienen del total de las denuncias presentadas es mínimo y la cifra negra continúa en niveles preocupantes. Si bien se ha logrado un avance importante en la implementación de un Nuevo Sistema de Justicia Penal, los resultados aún no son los esperados por la ciudadanía.

Con el nuevo Sistema de Justicia se logró una disminución en el tiempo promedio que se requiere para interponer una denuncia. Mientras en el 2013, un 32.7% de casos demoró entre 1 y 2 horas, en el 2014 esta proporción pasó a un 45.7%, de acuerdo con la ENVIPE 2015. A pesar de esta mejoría, existe aún un 24% que tarda más de 4 horas en este proceso. También, aumentó el número de personas que dijeron haber recibido un trato “Malo” durante su denuncia, pasando de un 20.2% a un 25%; mientras que quienes lo calificaron de “Muy Malo” pasó del 10% al 13%.

Si lo que se busca es generar mayor confianza de la ciudadanía en las autoridades y abatir la impunidad, es importante empezar por atender estos temas. Brindar un trato impecable por parte de los Ministerios Públicos, así como una mayor apertura en el seguimiento de cada caso.

Por lo mismo, consideramos que si lo que se busca es generar mayor confianza de la ciudadanía en las autoridades y abatir la impunidad, es importante empezar por atender estos temas. Brindar un trato impecable por parte de los Ministerios Públicos, así como una mayor apertura en el seguimiento de cada caso.

El Nuevo Sistema de Justicia Penal provee herramientas que deben ser capitalizadas por las autoridades para mejorar la percepción de la ciudadanía. En Nuevo León es muy bajo el porcentaje de delitos denunciados que recibe un castigo o que tenga una conclusión jurídica aceptable, por lo que la impunidad sigue preocupando.
La corrupción se encuentra arraigada tanto en el gobierno como en la ciudadanía; es claro que se necesita de ambas partes para que esto ocurra. Para que la nueva administración estatal pueda revertirlo, es necesario predicar con el ejemplo. Según la ENVIPE 2015, la corrupción es el segundo rubro en “Temas que generan mayor preocupación” con el 37% de menciones de los encuestados, sólo por debajo de la inseguridad. Además, comparado con el estudio del año anterior, el Ministerio Público, la Procuraduría General de Justicia, Policía Ministerial y Policía Estatal, mostraron un incremento en sus niveles de percepción de corrupción.

La percepción de la corrupción entre las instituciones de seguridad y de justicia prevalece en la población en Nuevo León, lo que abona de manera importante a la desconfianza ciudadana y genera problemas que no permiten el desarrollo y ejecución eficiente del sistema de seguridad y justicia.

La percepción de la corrupción entre las instituciones de seguridad y de justicia prevalece en la población en Nuevo León, lo que abona de manera importante a la desconfianza ciudadana y genera problemas que no permiten el desarrollo y ejecución eficiente del sistema de seguridad y justicia. No es posible tener un Nuevo León seguro mientras siga imperando la corrupción. La corrupción debe ser el enemigo número uno de las autoridades, y para eso es esencial castigarlo y predicar con el ejemplo.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”