#Kleroterion: “El metro centímetro a centímetro…”

Comparte este artículo:

Uno de los medios de transporte más utilizados en los estados, es sin duda, el metro, en México algunas ciudades apostaron por este transporte y otras están analizándolo, las ciudades que cuentan con este servicio son el de la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.

La creación de este transporte en estas tres ciudades significó un gran avance, ya que la primera problemática que se tenía en común, era la gran población, seguida por el excesivo tráfico, afectando de manera directa la movilidad en estos estados, sin embargo no todos han tenido la igualdad en apoyo, inversión, remodelación e infraestructura, en específico, me refiero al de mi estado, al Sistema de Transporte Colectivo Metrorrey.

Metrorrey es una empresa pública descentralizada del Gobierno del Estado y fue creada el 9 de noviembre de 1987, teniendo como labor, construir, administrar, operar y mantener el servicio público de transporte colectivo del Metro de Nuevo León. Este transporte está compuesto por un sistema de tren ligero eléctrico que cruza gran parte de Monterrey, así como algunos tramos de Guadalupe y Escobedo. La línea 1 arrancó operaciones el 25 de abril de 1991 y la línea 2 arrancó operaciones el 30 de noviembre de 2008 y hasta la fecha estas líneas transportan a más de 16,000 personas diariamente según el INEGI.

Ahora bien, este transporte ha sido insuficiente para la gran demanda que se exige, ya que somos una ciudad en crecimiento y si hay algo que preocupa a los neoloneses es que no seamos una ciudad de vanguardia, con todos lo servicios de punta, ya que de acuerdo a la Misión de Metrorrey, lo que se espera es un servicio de transporte seguro, rápido, puntual y sustentable, coadyuvando a mejorar la calidad de vida de la población, siendo una columna principal en el sistema de transporte metropolitano.

Por otro lado, como bien mencionamos, no hemos tenido la igualdad en presupuesto, mientras el Gobierno Federal otorga apoyos con recursos  presupuestales directos a fondo perdido para la construcción de sistemas de transporte, a Nuevo León se le condiciona el apoyo a través de esquemas de Asociación Público Privados basados en deuda, donde se empeña la futura tarifa para garantizar el lucro de los inversionistas privados.

Por ejemplo, en un comparativo de designación de presupuesto del PEF 2017 se destinaron recursos por $6,576,138,128.00 para la Ampliación del Sistema de Tren Eléctrico Urbano en la zona Metropolitana de Guadalajara, así como $17,840,573,824.00 para la primera etapa de la construcción del Tren Interurbano México-Toluca, por supuesto en ningún momento se demeritan los anteriores proyectos que serán de mucha utilidad para su población.

Los únicos recursos que se han obtenido para el transporte del metro fueron $359,518,893 en 2013, $1,116,702,540 en 2015, $628,723,631 para el 2017 y $630,054,430 para el 2018, por lo que hasta ahora van $2,734,999,496 que se otorgan en lo que va del año 2012 al actual 2018, por lo que es notoria la diferencia de las demás designaciones.

Otros ejemplos en el Estado de México son los $13,487,431,126 asignados para establecer un corredor de movilidad tipo Metro en la ruta La Paz- Chalco, así como los $27,812,161,469 para una extensión de la Línea 4 del STC Metro de Martín Carrera a Tepexpan. Por su parte, en Jalisco se designaron $ 29,288,061,927 para la construcción de la infraestructura y equipamiento necesarios para dar servicio de transporte masivo urbano de pasajeros mediante un Tren Ligero.

Con estos números solo quiero mostrar cómo el metro de Nuevo León ha tenido que salir adelante sin presupuesto asignado, ya que estas dos líneas han podido brindar servicio a miles de usuarios, pero nos vemos con una gran desventaja en materia de presupuesto, siendo que Nuevo León es por si solo, un estado que aporta muchísimo a la Federación.

En la actualidad sabemos que el Gobierno estatal no puede parar este servicio, con o sin presupuesto, por lo que se trabaja de manera permanente para poder invertir, licitar o utilizar cualquier instancia legal que pueda brindar recursos en todo lo posible, pero por supuesto estamos de acuerdo que no se pueden hacer milagros, por lo que es necesario un presupuesto adecuado para mantenimiento, seguridad, renovación, ampliación, concluir la Línea 3 del metro, terminales y talleres, compra de mas vagones, hacer túneles, puentes, reforzamiento de todo el sistema, mantenimiento, planes hidráulicos, en fin, una serie de requerimientos totalmente justificados.

Por lo anterior, es importante resaltar que este servicio, es vital en esta gran ciudad que día a día transporta a su trabajo, escuela, casa o cualquier otro destino a miles de neoloneses, estoy convencido que se ha procurado tener lo mejor posible este medio, pero sobre todo es muy importante demostrar cómo sin que se le designe un solo peso se ha salido avante, sabemos que existen carencias y por supuesto es necesario se designe presupuesto, pero se ha justificado que sin tener presupuesto como el de Guadalajara y el Estado de México, hemos podido tener nuestro sistema de transporte.

Concluyo diciendo que todo estado tiene derecho a este transporte tan útil, pero sobre todo, debemos tener paridad y justicia cuando se designe presupuesto a este servicio y más cuando somos una ciudad potencia que contribuye a la Federación de manera notable, es por eso que es importante un presupuesto digno y estoy convencido que avanzaremos por el Metro, centímetro a centímetro.

Más Carlos

Comparte este artículo:

Me llené de asombro y alegría después de haber escuchado la historia de Carlos Antonio Santamaría, el niño que con tan solo 12 años logró entrar a la Facultad de Ciencias de la UNAM para cursar la carrera de Física Biomédica. 

Y este mismo suceso me hizo reflexionar: ¿dónde están los otros niños como Carlos? No necesariamente me refiero a los que tienen una alta capacidad cognitiva, sino a niños que podrían interesarse sobre temas actuales y quieran empezar a saber más.

Lo primero que viene a mi mente es que el modelo educativo mexicano tiene fallas, porque lo que hace el niño es memorizar en lugar de razonar, comprender y poner en práctica su aprendizaje. Los datos del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) 2015, muestran que México tiene un rendimiento por abajo del promedio que el de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE); por ejemplo en ciencias México obtuvo 416 puntos mientras que el promedio de la OCDE es de 493 y en matemáticas 408 contra 490. 

También existe un problema de accesibilidad y calidad en la educación. Según la Encuesta Nacional de Hogares del 2016 del INEGI, 34% de la población se encuentra en un rezago educativo. Los estados que sufren más de esta condición son Chiapas, Oaxaca y Michoacán (52%, 51% y 48%) y por el otro lado, los que tienen menor rezago son la Ciudad de México, Nuevo León y Sonora (21%, 23% y 25%). 

Sueño con un México donde la educación sea accesible para todos, donde no haya diferencias por haber nacido en el norte o sur del país, dentro o fuera de una capital o estar en una escuela pública o privada. Un México donde los niños quieran aprender por gusto más que por obligación y les enseñen a sobrepasar límites para crear un mejor entorno para todos. Así como existe Carlos, también hay otros que al igual que él tienen muchas ganas de aprender pero no tienen las mismas oportunidades para hacerlo.

Con 31 mil 174 casos registrados en 2017, México alcanza récord histórico en homicidios: INEGI

Comparte este artículo:

México registró un nuevo nivel histórico de homicidios en el 2017 con un total de 31 mil 174 casos, lo que significa una tasa de 25 asesinatos por cada 100 mil habitantes, reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La cifra es mayor en seis mil 615 casos comparado con el año 2016, cuando la tasa de homicidios fue de 20 homicidios por cada 100 mil habitantes.

En 2017, la violencia se desbordó en el país y tocó niveles que ni siquiera fueron alcanzados en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa quien le declaró la guerra al narcotráfico, dejando miles de víctimas a lo largo del territorio nacional.

De acuerdo con un informe, dado a conocer en 2013 también por el Inegi, durante el primer año de gobierno del panista Calderón Hinojosa, cuando declaró la guerra contra el narco, la cifra de homicidios fue de ocho mil 867, menor a la registrada durante 2006, último año de gobierno del su antecesor, Vicente Fox Quesada, que fue de 10 mil 452 homicidios.

Sin embargo, a partir del segundo año de gobierno de Calderón, el número de muertes violentas fue en ascenso hasta alcanzar su punto máximo en 2011.

En 2008 se registraron 14 mil seis homicidios y, para 2009, la cifra se elevó a 19 mil 803; luego, en 2010, aumentó a 25 mil 757, y en 2011 subió a 27 mil 213 homicidios dolosos.

Para 2012, año de cambio de gobierno federal, hubo una leve disminución en el número de homicidios, pues se reportaron 26 mil 37.

Y al actual presidente, Enrique Peña Nieto se le salió de las manos el tema de la seguridad en el país, ya que no sólo se elevaron los homicidios, sino también el robo de vehículos que tuvo un nivel récord a lo largo de este sexenio, según informó la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), la semana pasada.

En cuestión de los homicidios, la situación es la siguiente:

Si bien el 2012, último año del gobierno de Calderón concluyó con un total de 26 mil 37 o de 22 homicidios por casa 100 mil mexicanos; el gobierno de Peña Nieto logró reducir dicha tasa a 17 asesinatos por cada 100 mil personas durante el 2014 y el 2015.

Sin embargo, a partir del 2016, la incidencia se elevó a 20 casos y en 2017 25 homicidios por cada 100 mil habitantes.

Según el Inegi, la mayor parte de los 31 mil 174 homicidios en el 2017 fueron por agresión por disparo de otras armas de fuego y no especificadas, con un total de 20 mil 49 casos; tres mil 840 por agresión con un objeto cortante; tres mil 13 por agresión con medios no especificados; dos mil 94 por agresión por ahorcamiento, estrangulamiento y sofocación; mil 43 por agresión con disparo de arma corta; 359 por agresión con objeto romo o sin filo y 226 casos por agresión con disparo de rifle, escopeta y arma larga.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía recolectó de manera directa en las Oficialías del Registro Civil, en las Agencias del Ministerio Público y en los Servicios Médicos Forenses el certificado de defunción, el cual establece las causas que provocaron la muerte de una persona.

En un comunicado, el organismo precisó que tales cifras se derivan de la información sobre estadísticas vitales captada de los registros administrativos de defunciones accidentales y violentas, generados éstos por las entidades federativas.

Contiene registros de dos mil 127 oficialías del Registro Civil, 688 agencias del Ministerio Público (MP) y de 145 Servicios Médicos Forenses (Semefo) que mensualmente proporcionaron información al Inegi.

Se pudo haber prevenido la tragedia

Comparte este artículo:

El pasado domingo 15 de julio de 2018, Ana Lizbeth Polina de 8 años fue secuestrada en el municipio de Juárez, Nuevo León y 3 días después su cuerpo sin vida fue identificado en un lote baldío de este mismo municipio. 

Más allá del homicidio, hay que fijarnos en el culpable de este acto. Juan Fernando “N” fue policía en Monterrey en el 2000, pero no hay registro de cuándo o porqué fue dado de baja. También ya había estado preso 7 años por la violación de una menor de edad, y en 2014 se le levantaron 2 órdenes de aprehensión por delitos sexuales contra una menor de 12 años y otra joven de 20 años. 

En primer lugar: Juan Fernando ya había cumplido una condena y como quiera reincidió en los mismos delitos. ¿No se supone que precisamente para esto es la prisión? ¿Para corregir actitudes y que la persona no vuelva a quebrar la ley? De acuerdo con la Encuesta Nacional de Población Privada de Libertad de 2016 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 24.7% de la población privada a la libertad ya había estado recluida previamente en un centro penitenciario, es decir, son reincidentes. 

En segundo lugar: Juan Fernando ya tenía 2 órdenes de aprehensión desde hace 4 años, ¿cómo es posible que la misma búsqueda que se realizó durante esta semana para capturarlo no se hizo en su debido momento en el 2014? Además, que la primera condena fue muy corta, ¿sólo le dieron 7 años por violar a una menor de edad?

¿Por qué nos tenemos que esperar a que una mayor tragedia suceda para poder actuar? ¿Por qué hay gente con órdenes de aprehensión que siguen libres? ¿Por qué no podemos invertir y enfocarnos en políticas públicas de prevención de delito y también mejorar los programas dentro de los centros penitenciarios para que haya una efectiva reinserción social del reo? 

Con esto notamos que hay más de un solo responsable en la muerte de la menor de edad. Debe de haber una reforma total dentro de la Fiscalía que tome en cuenta los aspectos ya antes mencionados, porque es un hecho que no solo basta con sancionar este tipo de violencia. Definitivamente el presunto culpable no va a quedar (y no puede quedar) impune, pero hay más personas como Juan Fernando que siguen sueltos y es cuestión de tiempo para que el caso de Anita se repita si no se hacen los cambios necesarios. 

Universidades Libres de Humo

Comparte este artículo:

El consumo de tabaco en espacios públicos siempre ha sido un tema polémico y más cuando se trata del consumo de cigarrillos en universidades. En los últimos años la mayoría de las universidades en el país se han sumado a una tendencia de muchos países occidentales de buscar hacer campus libres de humo con la excusa de limitar el uso del tabaco en jóvenes con medidas coercitivas como multas y otro tipo de penalizaciones que se han visto lentas en disminuir el uso de este producto.

Gracias a los acuerdos que muchos países firmaron con la OMS entre 2003 y 2005 se comenzó a legislar para aumentar el IEPS al tabaco, además de buscar limitar su promoción en radio, televisión e internet y obligar a las empresas a incluir leyendas y fotografías en las cajetillas de los cigarrillos.  Entre 2005 y 2013 el consumo en nuestro país de cigarrillos legalmente distribuidos disminuyó en un 35%, pero aumentó después y en 2016 los consumidores aumentaron por 2.95% impulsado sobre todo por los jóvenes de entre 15 y 24 años según datos del INEGI. El aumento de impuestos en 2011 aprobados en México a este producto no detuvo su consumo. Nuestro país está calificado con 5.5 en una escala del 1 al 10 en proteger a la población del humo del tabaco según el Informe MPOWER de la Sociedad Civil 2017. 

El problema en las universidades que han aplicado está política, en nuestro país, es que muchas aplicaron en primera instancia la regla pero no penalizan ni aplican medidas para castigar el uso del tabaco, ocasionado en gran medida porque no incluyen un área especial para fumadores por lo que los estudiantes con adicción prefieren romper la regla a salirse del campus y exponerse a sufrir por algún asalto o problema externo al campus o simplemente por no trasladarse tanto. 

El consumo del tabaco no se combate únicamente con medidas coercitivas, ya que estas solamente actúan como una solución temporal pero el problema persiste. El problema se resuelve en parte con prevención desde el hogar y en la propia universidad, está bien que sean espacios libres de humo como marcan la ley pero deben buscarse espacios para aquellos que no puedan evitar su adicción y no obligarlos a salir porque para muchos en alto grado de adicción no fumar no es opción. 

#Kleroterion: “Ciberseguridad”

Comparte este artículo:

La mayoría hemos escuchado la palabra Ciberseguridad, en noticias, redes y hasta en órganos de gobierno como la Secretaría de Gobernación con sus campañas de internet seguro, estrategia nacional y monitoreo de tiendas virtuales, sin embargo, para abordar este tema primero debemos entender sus antecedentes.

Todos sabemos que la tecnología ha crecido exponencialmente en todo el mundo, cambiando de manera permanente la forma de vivir de las personas y por ende, las sociedades. Su principal detonación se debe a la llegada del internet en los años 90, teniendo como los primeros países impulsores a Estados Unidos, Japón y la Unión Europea, posteriormente van surgiendo temas como la robótica, la digitalización, redes de datos y la conexión entre dispositivos de cualquier índole, por lo que se ve reflejada una modernización en la vida cotidiana desde lo general hasta lo particular.

A principios de este siglo la Unión Europea realizó políticas públicas con el objetivo de brindar seguridad a las personas en la red y ciberespacio, derivado de éstas se redactó el primer tratado internacional conocido como el “Convenio de Budapest”, relativo a la Ciberdelincuencia para hacer frente a los delitos informáticos y de internet, empleando una política penal común mediante el patrocinio de una legislación ordenada y con fomento de cooperación internacional. Después de el convenio se abre la pauta sobre la clasificación y tipificación de este tipo de delitos en  varios países miembros.

Para México fue trascendente tener una visión respecto a este tema, por lo que era necesario entender los procesos de tecnologías de la información y comunicación como un factor de desarrollo político, social y económico, el INEGI reveló que en México existen 81 millones de usuarios con teléfono celular, de los cuales 60.6 millones utilizan uno inteligente, lo que significa un incremento de 9.7 puntos porcentuales entre 2015 y 2016, esto no sólo representó un tema de infraestructura para el país, sino también del mundo de posibilidades y acceso a una economía y comercio digital como nunca se conoció en la Nación.

En contraparte, surgió la necesidad de cuidar y vigilar estos procesos, ya que comenzaron a existir riesgos derivados al uso de tecnologías y un número muy importante de delitos mejor conocidos como “ciberdelitos”, existiendo amenazas, riesgos, ataques informáticos, como el sucedido en estos días a los bancos Banamex y Banorte por un monto aproximado de 400 millones de pesos, por lo que los delincuentes aprovechan estas vulnerabilidades y abusan de las lagunas jurídicas en este tema, sumado a la naturaleza global del ciberespacio y la abundancia de las soberanías y marcos legales, por lo que ahora los ciudadanos son amenazados con este tipo de delitos tan sencillos pero muy sofisticados.

Después de todo esto, podemos entender que es la Ciberseguridad, la Unión Internacional de Telecomunicaciones estableció una resolución donde aprueba la definición inscrita en una recomendación, quedando de la siguiente manera: “Es el conjunto de herramientas, políticas, conceptos de seguridad, directrices, métodos de gestión de riesgos, acciones, formación, prácticas idóneas, seguros y tecnologías que pueden utilizarse para proteger los activos de la organización y los usuarios del ciber-entorno.”

Por lo anterior, fue necesario realizar políticas de Estado en materia de ciberseguridad, teniendo como primer aspecto la reforma constitucional de junio de 2013, que elevó a rango constitucional el derecho humano al internet, lo que le dio al Congreso de la Unión la competencia para proponer leyes en materia de telecomunicaciones, para dictar leyes sobre tecnologías de la información, radiodifusión, telecomunicaciones, internet,  banda ancha, postas, correos etc.

Estoy seguro que las tecnologías han servido de manera importante como herramienta en la vida cotidiana, lo que conlleva responsabilidades para garantizar el pleno ejercicio de los derechos de las personas, por lo que a mi parecer y estudio, es necesario introducir un catálogo de delitos cometidos en el ciberespacio y a su vez, perfeccionar o crear otros tipos penales, con la finalidad  de tener certeza de acuerdo a los casos en los que alguna persona pudiera ser vulnerada en sus derechos humanos, lo anterior, sin perder de vista la armonización que se tiene ante los derechos de acceso a internet y a la libertad de expresión.

Por esto, es de suma importancia que la decisión pública por la que la actuación de un derecho pueda someterse a alguna restricción o sanción debe ser totalmente justificada y motivada, pero sobre todo proporcional, en nuestro país todavía estamos en un estado de vulnerabilidad en materia de Ciberseguridad, debemos crear y adecuar nuestras leyes con propuestas eficaces, modernas y acordes al nuevo mundo tecnológico. Estamos en el entendido que México no forma parte del mencionado Convenio de Budapest, sin embargo, debemos tenerlo como referencia y formar un ambiente adecuado para cooperación internacional en esta materia.

Como premisa principal debemos entender que el ciberespacio es un mundo sin fronteras, por lo que para poder prevenir cualquier tipo de acción u omisión, es necesaria una legislación moderna, precisa y acorde a las necesidades en el país, dotando a las autoridades para poder dar seguimiento a este tipo de delitos y de delincuentes, por lo que fue considerado en Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 donde se dispuso el fortalecimiento de las capacidades institucionales en el ciberespacio y la ciberseguridad como uno punto estratégico y esencial de la Seguridad Nacional.

Por mi parte como Legislador y Presidente de la Comisión Bicamaral de Seguridad Nacional, presenté en conjunto con la diputada Sofía González Torres una iniciativa que reforma y adiciona diversas disposiciones de los Códigos Penal Federal, y Nacional de Procedimientos Penales, buscando  una medida legislativa y eficaz en el combate a los ciberdelitos.

Los avances tecnológicos son de vital importancia en la actualidad del país, siempre y cuando exista regulación y protección jurídica para los ciudadanos.

 

#Kleroterion: “Luis Pazos, la estadística de la Desolación”

Comparte este artículo:

En estos días tuve la oportunidad de leer el libro “La Herencia de EPN”, del multicitado autor Luis Pazos, donde me pareció alarmante una serie de gráficas donde menciona que en este sexenio se retrocedió en diversos temas como seguridad, confianza, economía y paz social, dejando una herencia costosa para el próximo Presidente.

Respecto a la inflación, subimos de 3.57% a 6.7%, la devaluación subió de 26.3% a 49%, un dato también importante fue como lo llama el autor, la precarización  de salarios la cual se elevó de 28.1% a 32.5%, los ingresos por impuestos subieron de 9.8% a 13.2%, otro tema relevante para México es la deuda pública, que se incrementó de 37.7% a 48% contemplando interna y externa, la deuda de PEMEX subió un 50.2% y el porcentaje de gasolina importada respecto al consumo nacional incrementó de 48% a 72% y en el caso de las tomas clandestinas subió un 568.6%.

Un tema de mucha importancia para una gran cantidad de mexicanos adultos mayores, es el tema de gastos de pensiones y jubilaciones, donde se tuvo un aumento de 62.4%, así como el índice de percepción de corrupción, penosamente nos colocó en el peor lugar  en los últimos 10 años, el robo a negocios incrementó 15.7%. Todo lo anterior por supuesto no lo supuso el autor, son datos arrojados por instancias oficiales como SHCP, BANXICO, INEGI, PEMEX y Transparencia Internacional.

Dentro de los diversos temas que el autor desprende, encontramos que en el presente sexenio, el verdadero resultado de la situación económica fue negativo, aún presumiendo que es el gobierno del empleo, ya que en gran parte no significaron empleos nuevos, por ejemplo, muchos trabajadores informales sólo fueron regulados. Respecto a PEMEX, sólo se incrementó el endeudamiento y saqueo, así como el alza de tomas clandestinas.

Por otro lado, señala que en el actual gobierno llegó a récords inimaginables en diversas materias, desgraciadamente no son temas favorables, se refieren a  inseguridad, robos, homicidios, devaluación y un tema tan mencionado en México, la desviación de recursos federales y el enriquecimiento ilícito de gobernantes, pero sobre todo la impunidad.

En cuestiones de partidos políticos menciona un aspecto muy interesante del PRI, cuando el Presidente de la República en turno es de ese partido, los Gobernadores se manejaban por instrucciones de él en todos los aspectos, pero en los sexenios que no fueron Priistas, los Gobernadores se convirtieron en los verdaderos  “reyes” de sus estados, así como de su propio partido, ellos eran los que designaban a sus Diputados y Senadores y al siguiente Presidente de la República, por lo que no le daban cuentas a nadie, lo que los convertía en verdaderos Estados “Libres y Soberanos”.

Muchos de estos poderosos Gobernadores, fueron los principales aportadores económicos para apoyar al actual Presidente Peña Nieto, desgraciadamente fueron millones de recursos ilegales, ya que yacieron principalmente de recursos federales, tales ejemplos se reflejaron en estados como Coahuila, Tamaulipas y Veracruz, que generaron una corrupción inimaginable en sus estados, aunado a el apoyo ilegal que tuvieron estos con el crimen organizado, por lo que estos grupos criminales se sintieron con la libertad de traficar drogas, secuestros y hasta cobrar derechos de piso con total impunidad, así, en conclusión, el regreso del PRI a la Presidencia sólo incrementó la violencia y corrupción.

Otro tema tan sensible en este sexenio fue la impunidad, encontrándonos en un penoso cuarto lugar a nivel mundial, es muy triste ver que existieron muchas denuncias relativas a corrupción, además de tener los elementos suficientes para proceder legalmente, pero nunca prosperaron, lamentando más cómo en otros países con menos elementos se encarcelaba a funcionarios públicos y hasta presidentes, siendo esto una muestra más de la impunidad y corrupción.

Existieron denuncias acerca de la triangulación de recursos del sindicato de PEMEX en año 2000 para el PRI, para apoyar al candidato de ese entonces,  por supuesto este tema quedó impune, en el 2012 la compañía brasileña Odebrecht entregó recursos al Coordinador de Vinculación Internacional en la campaña de EPN, lo que el autor le llamó un nuevo “Pemexgate”, por supuesto esta ayuda de la empresa se reflejó posteriormente en millonarios contratos con sobreprecios a la benefactora, nuevamente, la impunidad ganó.

El autor expone muchos ejemplos más, todos comprobados, el problema fue que después de leer este libro, no me llevo nada más que la verdad irrefutable que hemos cargado durante muchos años los mexicanos, en ningún momento menosprecio al autor, al contrario es muy adecuando documentar y dejar postrado un antecedente de lo fueron los sexenios priistas, ya que muchos de ellos y no sólo los de este partido, apuestan siempre al país de “no pasa nada” , al país que “todo olvida”, al país de “pan y circo”.

Estoy seguro que cada día el mexicano se da cuenta de la realidad de nuestro país, entiende con dolor lo que significan los actos de corrupción y por supuesto llegan al límite, porque no puede asimilar que su familia no tenga bienestar y seguridad, estoy seguro que en las próximas elecciones se votará con la consciencia, con la razón pero sobre todo con una justicia que nos merecemos todos los mexicanos.

Tal vez la mayor herencia de EPN no serán todas estadísticas, sino el odio, la desolación y la degradación de la clase política ante los ojos del ciudadano que si bien es cierto, no es toda la responsabilidad de él, pero sin lugar a dudas fue el principal responsable de esta percepción, haya sido como haya sido.

Espero que este libro en un futuro se recuerde no como “La Herencia de EPN”, sino como un antecedente de “La Herencia que nadie quiso”.

Los indecisos

Comparte este artículo:

A 66 días de las elecciones presidenciales, las piezas del juego aún están por definirse, y la certeza de un claro ganador no está nada definida, si bien es cierto que las encuestas muestran un claro primer lugar, a manos de Andrés Manuel López Obrador, existe un gran sector poblacional que aún no determina su decisión por el candidato que elegirá. Y este sector no es cualquier cosa, estamos hablando de un porcentaje de indecisos que ronda entre el 25-30% de la población con capacidad de voto, es decir, uno de cada tres sufragios no tiene la certeza electoral de a quien serán emitidos. Pero por si esa proporción no lo es suficientemente clara, veámoslo con mayor exactitud.

Para las elecciones del próximo primero de julio, el Instituto Nacional Electoral (INE) tiene registradas, en su Lista Nominal, a 89,434,997 personas con capacidad de voto. En promedio, para las elecciones presidenciales en México participa el 61.9% de la Lista Nominal, por lo que el número se reduce a 55,330,542 personas participando activamente en los comicios. 

Resultando al final en un total de 16,599,163 personas que votarán, pero aún no saben en quien depositar su confianza a través de su voto. Más personas que las que actualmente viven en el Estado de México, entidad federativa con mayor cantidad de habitantes, acorde al INEGI, en su última encuesta intercensal de 2015, donde se registraron a 16.2 millones de habitantes. 

O lo que es lo mismo, existe para estas elecciones presidenciales tantos indecisos como la cantidad de gente que vive en los siguientes estados juntos: Colima, Baja California Sur, Campeche, Nayarit, Tlaxcala, Aguascalientes, Quintana Roo, Zacatecas, Durango, Morelos, Querétaro y Yucatán. Sumando un total, entre todos los estados, de 16.96 millones de habitantes.

Así que podríamos decir que, de la cantidad de indecisos que tenemos para este año, existe la misma cantidad de ciudadanos viviendo en 12 estados juntos. Una cifra nada despreciable y que todos los candidatos presidenciales deberían considerar.

Sin embargo, a días de haber finalizado el primer debate presidencial, la certidumbre electoral no se clarifica con las presentaciones de los candidatos, cada vez parece más difícil precisar quién será el ganador de tanto voto indefinido e incierto, o las estrategias de cada contendiente por persuadir al electorado. La moneda aún está en el aire y todavía quedan dos meses de campaña, dos debates presidenciales más y una cantidad inmensurable de ataques y desprestigios entre los candidatos para lograr acaparar la mayor cantidad de indecisos, pero, sobre todo, colocarse como la principal preferencia electoral y, consecuentemente, ser el próximo presidente de México. 66 días se dicen fácil, pero en estas elecciones todo, absolutamente todo, puede ocurrir con tantas personas aún sin una decisión tomada.

Nuevos Empleos, Solución o Estancamiento

Comparte este artículo:

Esta semana salieron a relucir datos que ubican a Nuevo León como el estado que más empleos ha generado en lo que va del 2018 con 32,232 nuevas plazas formales, seguido por el Estado de México y la Ciudad de México. 73.1% de estas nuevas plazas son permanentes y el resto temporales, hay distintas metas, el gobierno estatal busca que se generen 73 mil empleos anuales mientras que la CAINTRA apunta a 60 mil y como referencia el IMSS el año pasado reportó 66 mil. El problema es que según estudios la mayoría de estos nuevos empleos son empleos de baja remuneración, la mayoría en la industria manufacturera o en grandes comercios de cadenas trasnacionales o nacionales que compiten con los comercios locales.

Es innegable decir que la generación de empleos es esencial para el desarrollo económico y el bienestar social de cualquier economía, sobre todo la de un país como México, el cual está viviendo el bono demográfico más grande en su historia, pero cuando la generación de empleos se limita solo al sector de la manufactura y de los grandes comercios entonces puede mermar la disponibilidad de mano de obra y de mercado para el desarrollo de industrias locales que pudiesen estar generando beneficios en la economía de la región.

La importancia de esto radica en que según analistas en los últimos años el crecimiento estable que ha tenido nuestro país y los bajos niveles de inflación (a excepción del año pasado por el gasolinazo) se ha debido en gran parte a la fortaleza del mercado interno, a que los mexicanos seguimos gastando y consumiendo, pero este consumo podría generar beneficios aún mayores si fuera hecho en empresas que operen con insumos locales, ya que llevarían valor a toda su cadena de producción y distribución.

México es de los países de la OCDE con una mejor tasa de desempleo al ubicarse solo en 3.3% a finales de 2017, pero somos un país con un grave problema de informalidad que también nos afecta el calculo de la desocupación real. Según el INEGI la tasa de informalidad laboral alcanza el 57% nacional, siendo Guerrero el estado más informal y Nuevo León el estado con mayor formalidad laboral, donde además, mayor porcentaje de la población radica en el sector privado.

México ha tenido en este sexenio una producción récord de empleos con más de 2 millones 200 mil empleos formados, 4 veces más que lo que reportó Calderón en el mismo período y 60% más de lo que reporto Zedillo en el mismo lapso. El reto es ver como se generan los incentivos para que la gente pase a la formalidad, se estimule a los negocios locales y se busque diversificar tanto el mercado interno como externo para no depender tanto de EUA. 

 

AMLO y el neoliberalismo

Comparte este artículo:

Somos una juventud muy distinta a la de hace cincuenta años. Las condiciones globales han mostrado grandes avances. No hay parangón.

Nos rodean paradojas: con un clic estamos conectados con el mundo, pero a la vez atomizados en la sociedad; la tecnología politiza virtualmente, pero exenta a muchos de la organización popular presencial; hay abundancia de información, pero no toda es fidedigna.

Los jóvenes somos los que definiremos el futuro del país y este año es trascendental para ello. 

Dentro de la izquierda contemporánea es difícil situar proyectos o partidos en el espectro político. Las aspiraciones de las organizaciones de avanzada – dentro del escenario internacional actual – ya no son el socialismo ni el comunismo, salvo contadas excepciones. El contexto exige una lucha más tangible: disminuir la brecha de la desigualdad.

Lo que es un hecho – y para muchos una aberración – es que la importación del neoliberalismo en México en los ochentas, ha agudizado la situación de las mayorías y ha propiciado la corrupción. Basta con ver estadísticas del CONEVAL y el INEGI para corroborarlo. Ello se ve reflejado en los ánimos de los votantes y en las encuestas realizadas en la precampaña. La posición de AMLO como líder en esos ejercicios, responde al hartazgo de diferentes sectores de la población y al despertar de otros. Lo dijo Antonio Solá, el precursor de la campaña de un peligro para México: una gran parte del electorado votará con el estómago, respondiendo a sus emociones derivadas de la situación nacional. 

La pobreza y la corrupción son los grandes problemas de México. Hoy, los tres candidatos presidenciales plantean erradicarlos. La gran virtud de Andrés Manuel ha sido obligar a sus adversarios a poner en la agenda – con cifras – el costo y el combate a la corrupción. Cada quien plantea sus formas y, en todo caso, eso lo veremos en años posteriores, de acuerdo al resultado de los comicios.

Octavio Rodríguez Araujo cierra su libro Las izquierdas en México, planteando que la lucha de MORENA y Andrés Manuel es en contra del neoliberalismo y no más. Parece poco, pero será una ardua tarea para realizar si llegara a consagrarse como presidente electo.

La coyuntura es sumamente favorable para López Obrador, ya que no sólo involucra el resquebrajamiento del sistema político y económico mexicano sino un cambio de roles en los actores que antes eran fundamentales y que tanto lo dañaron en procesos pasados. El ejemplo más claro es la modificación que se ha dado en el impacto de los medios de comunicación tradicionales en años recientes – ya no penetran en el consciente de la población -. Por lo tanto, las redes sociales son el instrumento que puede definir el proceso electoral venidero.

Su reto está en canalizar la inconformidad generalizada y orientarla para conseguir adeptos: principalmente a la juventud que será el motor de transformación del país. Si lo logra, muy probablemente sea el próximo presidente de México.