Inhabilitan a empresa involucrada en la construcción del NAIM

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La Secretaría de la Función Pública (SFP) inhabilitó por un año y tres meses a la empresa Jaguar Ingenieros Construcciones que, junto con las empresas Aldesem y Aldesa Construcciones, ganaron el contrato para la construcción de la torre de control del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) por un monto de 1 mil 242 millones de pesos.

Así lo dio a conocer la dependencia gubernamental que mediante procedimiento determinó que las órganos de gobierno, entidades y estados deberán abstenerse de celebrar contratos con dicha compañía.

De igual forma, la Función Pública aseguró que le impuso una multa, aunque no precisó el monto de esta.

“En caso de que al día en que se cumpla el plazo de inhabilitación, la citada persona moral no haya pagado la multa impuesta a través de la resolución del 8 de mayo de 2019, la inhabilitación subsistirá hasta que se realice el pago correspondiente de la misma”, indicó.

La dependencia afirmó que las entidades federativas, municipios y alcaldías de Ciudad de México, deberán cumplir con lo estipulado cuando las obras públicas y servicios relacionados con las mismas contraten, se realicen con cargo total o parcial de fondos federales.

(Fuente: El Mañanero Diario)

Slim pidió a AMLO continuar con la construcción del NAIM

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El empresario mexicano Carlos Slim, quien está en la lista de los hombres más ricos del mundo, envió una carta en octubre pasado al entonces presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, escrita de su puño y letra, en la que le pedía que se diera continuidad al proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

Sin embargo, fue ignorado.

Así lo refiere la publicación estadounidense Bloomberg, la cual detalla que la omisión derivó en una fractura en la relación y en que Slim no se uniera al grupo empresarial de asesores del presidente.

Bloomberg cita a dos personas que vieron físicamente la misiva pero que prefirieron omitir sus nombres. Estas, aseguran que el empresario más rico de México hizo el ofrecimiento de hacerse cargo de las operaciones del NAIM.

Las empresas de Slim tenían más de 90 mil millones de pesos en contratos con el gobierno tras haber ganado la construcción de la pista 3 y la terminal.

Pero el proyecto de 13 mil millones de dólares fue cancelado, luego de que más de dos terceras partes de los votantes de una cuestionada consulta popular votaran por el proyecto de Santa Lucía.

Bloomberg destaca que el presidente López Obrador se ha acercado a otro multimillonario: Ricardo Salinas Pliego, quien sí figura en los asesores del mandatario y cuyas empresas, en las que es accionista mayoritario, se verán beneficiadas con algunos contratos de la nueva Administración.

Cabe mencionar que, según Bloomberg, López Obrador dijo este lunes que recientemente se reunió con Slim y fue sostuvieron una muy buena conversación, “pero no coincidimos en todo. En algunos temas sí en otros no, porque él es un hombre de criterio y yo también. No hay sumisión. No existe eso ya”.

(Fuente: El Mañanero Diario)

Comenzará construcción del aeropuerto de Santa Lucía el 29 de abril

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El presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que este lunes 29 de abril comienza la construcción del aeropuerto en la Base Aérea de Santa Lucía en Texcoco, Estado de México.

“Como mi pecho no es bodega y siempre digo lo que pienso, el lunes próximo vamos a iniciar ya la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México”, dijo López Obrador en el marco de la Feria Aeroespacial de México 2019.

El mandatario recordó que a pesar de las controversias, el aeropuerto de Santa Lucía se salvó de desaparecer en caso de continuar la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) por interferencia aérea.

 

Ahora AMLO contradice a Jiménez Espriú: sí hubo corrupción en nuevo aeropuerto

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El presidente Andrés Manuel López Obrador desmintió a su secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, quien ayer en comparecencia ante el Senado dijo que no se encontró ningún hecho probable de corrupción en la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

“Sí hubo corrupción en la decisión de construir el aeropuerto de la Ciudad de México en el Lago de Texcoco”, aseguró López Obrador en su conferencia de prensa matutina.

“Primero, porque se engañó a la gente con un dictamen haciendo creer que no se podía operar al mismo tiempo el aeropuerto de la Ciudad de México y el aeropuerto de Santa Lucía. Segundo, porque se iban a cerrar dos aeropuertos para construir el aeropuerto de Texcoco, y el aeropuerto actual se iba a urbanizar, se iba a convertir en una especie de Santa Fe. Era un negocio para unos cuantos”, enumeró el mandatario.

Como tercer caso, el político tabasqueño señaló que se tenía estimado un costo para ese aeropuerto, para construir dos pistas nada más, 300 mil millones de pesos, que al final, de acuerdo con sus estimaciones, tendrá un costo de 600 mil millones de pesos.

“Cuatro, es corrupción porque por intereses se decidió construir el aeropuerto de Texcoco en el peor sitio del Valle de México, en donde se producen más hundimientos, donde se garantizaba la calidad de la obra”.

No se encontró ningún hecho probable de corrupción: SCT

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El titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Javier Jiménez Espriú, afirmó que en la cancelación del proyecto de construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) no se encontró ningún hecho probable de corrupción.

“No se tomó a pie de ninguna manera en consideración, a un hecho probable de corrupción o de mal uso de los recursos; se tomó la decisión en función de lo que ustedes advirtieron que así y de las decisión de carácter técnico y de las condiciones de carácter técnico que encontramos”, dijo Jiménez Espriú en comparecencia en el Senado de la República.

Al ser cuestionado por los legisladores sobre el costo-beneficio de la interrupción de ese proyecto, el funcionario federal explicó que la cancelación del proyecto del NAIM sólo fue una decisión de carácter técnico por la inviabilidad del “excesivo costo” económico y ambiental de esa obra.

Detalló, que hasta el inicio de la actual administración, se estimaba que el proyecto a terminar hasta el años 2024, pero su costo se elevaría por encima de los 300 mil millones de pesos, sin tener un proyecto de costo final.

“Señores, aquello era un pozo sin fondo, hubiese sido un verdadero desastre, un elefante blanco, en donde hubiéramos hablado de una deuda enorme del país en un aeropuerto que nunca iba a funcionar”, aseguró el titular de la SCT.

El funcionario dijo dijo que se tomó la mejor decisión, aunque reconoció que el costo de indemnización por la cancelación del NAIM se elevará a 59 mil millones de pesos, y no a 100 millones como se había señalado.

Por último, dijo que con el nuevo sistema aeroportuario integrado por la Base de Santa Lucía, el aeropuerto de Toluca y el de la Ciudad de México cubrirá la demanda de 70 millones de usuarios al año.

El diálogo en tiempos polarizados

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Chairos, fifís, chayoteros, pejezombies, la mafia del poder, vendidos, comelonches, acarreados, derechairos. Con un ejercicio rápido nos podemos dar cuenta lo mucho que nos gustan las etiquetas. Como en toda sociedad plural y democrática, es natural que surjan diferencias, que la gente las externe, y que el debate político pueda conllevar la configuración de ciertos estereotipos de personas a favor o en contra de algo (o alguien).

Por sí solos, estos calificativos, tendrían el efecto negativo que el receptor interprete: desde burla “amigable”, hasta un discurso de odio. La cuestión es, que estos no surgen de la nada. No aparecen de repente en el diccionario para el uso cotidiano de los mexicanos. La invención, construcción y empleo de estos motes explica mucho del contexto social -y político- que se vive en el país.

Lo interesante de estos arquetipos, es su naturaleza dicotómica: o eres chairo o eres fifí. Blanco o negro, no hay áreas grises. Entonces, ¿podríamos hablar de la polarización de la opinión pública? Hay algo que nos impide afirmar esto. La última encuesta de aprobación presidencial le da un favorable 67% (Mitofsky, 2019). En otras palabras, de acuerdo con Consultas Mitofsky, casi 7 de cada 10 mexicanos aprueban las acciones del primer trimestre de López Obrador. Viendo los números únicamente, no es una situación (tan) polarizada.

Entonces, ¿por qué percibimos discurso y opiniones tan divididas? En las esferas con más peso sí hay un “debate” más profundo en torno a la actual administración. O sea: en la prensa, medios de comunicación, partidos políticos, empresarios, académicos, intelectuales y figuras públicas. Entrecomillo la palabra debate, porque ha parecido más una serie de discrepancias que se discuten con insultos o acusaciones superficiales; en vez de espacios en los que de verdad se pueda debatir, argumentar y contraargumentar. 

Creo que aquí es donde resulta peligrosa la perspectiva reduccionista cualquiera de los adjetivos que mencioné. Ver a alguien como del “otro bando” y homogeneizar a todo un grupo de personas solo porque piensa diferente a ti, obstruye cualquier posibilidad de diálogo y encuentros en la escala de grises. Porque en realidad, hay muchísimas posibilidades y matices. Pudiste no haber votado por López Obrador, pero aplaudirle las becas para estudiantes. Puede que hayas marcado a Morena en la boleta, pero no estés de acuerdo con el Tren Maya. Tal vez estés de acuerdo con las consultas, pero no con la cancelación del NAIM. O celebras que se quitaran las pensiones a expresidentes, pero condenas el recorte a las estancias infantiles.

Puede que alguien concuerde con todas las decisiones del presidente o de Morena, y puede que alguien no coincida con ninguna. Y está bien. Pero siempre hay que tener clara la existencia de esas áreas grises. Para que alguien que no apoyó a AMLO, de todas maneras, pueda ser parcial y reconocer una buena decisión. Y, para aquellos que votaron por él, puedan ser críticos y levantar la mano cuando haga falta. Para que, entonces, podamos tener espacios de diálogo, de discusión informada, para que desarrollemos nuestra capacidad argumentativa.  

La opinión de todos es válida. Pero, siempre hay que tratar que esta provenga de información confiable y que se externe con mesura. En era de la posverdad es muy fácil que un video, una cadena, un whatsapp o un tuitero nos sesguen. Hay que promover el diversificar nuestra información, balancear nuestros feeds, contrastar fuentes… y entonces, podemos definir nuestra postura.

¿100 días? 250 días del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador y su estilo personal de gobernar

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El pasado lunes 11 de marzo, el Presidente Andrés Manuel López Obrador dio un mensaje con motivo de sus primeros 100 días en el Gobierno de la República, que en realidad, de facto son ya 250 días donde él ha estado marcando la agenda pública nacional y tomando decisiones, pues desde el día 2 de julio del año pasado, una vez concluido el proceso electoral, el Presidente Enrique Peña Nieto prácticamente desapareció de la vida pública nacional.

250 días es poco tiempo para poder hacer un análisis o pronosticar lo que van a ser sus 6 años de gobierno, sin embargo, al parecer el protagonista de la 4ta Transformación se ha caracterizado por ir muy a prisa, y ha dado mucho de que hablar. Estos 250 días nos han dejado claro, cual es, lo que Daniel Cossío Villegas acuñó como: “El estilo personal de gobernar”. Análisis que se da en la época del presidencialismo exacerbado de partido hegemónico, sin embargo, vale la pena traer este análisis a la realidad actual por ciertos elementos, que nos hacen pensar sobre una añoranza a aquel sistema que creímos superado. Cito brevemente algunos puntos de coincidencia.

Sin duda alguna, el Presidente López Obrador ha tenido la capacidad de concentrar todo el poder, y que toda la operación del gobierno gire en torno a su persona, para mí, con aires de un presidencialismo exacerbado. Goza de un nivel de aprobación tan alto y un acompañamiento ciudadano como hace mucho no veíamos, un bono democrático que le ha permitido tomar en estos primeros meses de gobierno decisiones fuertes que tocan fibras sensibles y ha abierto muchos frentes. Si algo le podemos reconocer a nuestro Presidente, es el manejo político de la Presidencia misma y por otro lado su narrativa, en especifico lo que académicos llaman: Los símbolos del poder; por ejemplo: Abrir “Los Pinos” a la ciudadanía, no utilizar al Estado Mayor Presidencial (EMP), trasladarse en un vehículo austero, cancelar el uso del avión presidencial, que si bien son prácticas de forma y no de fondo, a la gente agradan.

Otro punto a resaltar, es la eficaz operación política del Presidente con el Poder Legislativo, al grado de que ha logrado sacar reformas que él ha señalado, como claves para el ejercicio eficaz de su gobierno; una de las mas sonadas: La Guardia Nacional, la cual fue aprobada por unanimidad. Aunque, sin afán de demeritar, hay que reconocer que “enfrente” no tiene a Partidos Políticos que tomen la responsabilidad de ser oposición; últimamente, hemos visto mas contra peso al Presidente por parte de algunos grupos de la Sociedad Civil y de liderazgos dentro del mismo MORENA, que de los Partidos Políticos tradicionales que, por naturaleza, deberían jugar ese papel.

Algo que también ha marcado su estilo personal de gobernar, son las llamadas conferencias “mañaneras” las cuales han dejado claro que, aunque no haya mucho que anunciar, el presidente asiste diariamente a las 7 de la mañana, se expone, y esa exposición exagerada puede ir desgastando al Presidente de la República. 

Por otro lado, hay que poner especial atención en lo que ha venido sucediendo ya en 15 entidades, me refiero a los abucheos a los Gobernadores en las plazas públicas con motivo de las visitas del Presidente a los estados; donde, si bien no necesariamente esto se opera con el visto bueno del Presidente, si se presume que es planeado por liderazgos locales de Morena, en donde, como si estuviésemos en la antigua Roma, el Presidente exhibe y humilla a los gobernadores preguntando a los asistentes si quieren que los mandatarios den su discurso o no, levantando la mano. Lamentable.

Otro tema es la moderación en sus declaraciones, que, como titular del Poder Ejecutivo debería tener; el lenguaje que a veces utiliza suele ser brusco y la palabra del Presidente Andrés Manuel López Obrador tiene mucho peso y un señalamiento de el permea fuerte. Escuché muchas veces a analistas decir que: “una cosa era el candidato y otra el Presidente, que iba a moderarse mas”; pero, por otro lado, ¿por qué pensar que como Presidente iba a ser distinto, si ser así lo llevó a ocupar la silla presidencial? En fin, son tantos los temas como la cancelación del aeropuerto, las previsiones sobre la baja de crecimiento que expertos han señalado, entre otros, que serían temas para otra columna.

Los primeros meses siempre son de luna de miel, recordemos los niveles de aprobación de Enrique Peña Nieto. Por ejemplo, con el encarcelamiento de Elba Esther Gordillo, la captura del Chapo Guzmán, la alta capacidad de cabildeo con la oposición para formar el Pacto por México. Si bien sus niveles de popularidad nunca estuvieron ni cerca de lo que AMLO tiene ahora, si inició como un Presidente muy fuerte.

Este gobierno empezará con números rojos, que si bien, son herencia del gobierno anterior y de un lastre que se viene arrastrando de sexenios anteriores, si no hay un cambio sustancial y medible, se le va a ir agotando el discurso. Los dos temas fundamentales a mi parecer, la Economía familiar y la Seguridad Pública, es decir, cuando los habitantes de Tamaulipas, Jalisco, Michoacán y Guerrero se sientan seguros, y cuando el ingreso de las familias mexicanas se incremente.

Las expectativas son muy altas, sobra con ver las encuestas; y si bien celebro la idea de un cambio de un régimen ya muy desgastado, un cambio radical como el promete, no es posible materializarlo en 6 años; al final, los números hablaran por si solos.

El debate enriquece la mente, se vale discrepar.

AMLO y el Combate a la Corrupción

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AMLO tiene una curiosa interpretación del combate a la corrupción. Una interpretación que no convence a quienes se dedican al verdadero combate a la corrupción. A los muy corruptos, entiéndase los ex presidentes y sus colaboradores cercanos, les acordó una amnistía de estilo muy personal, para comprar la paz. Una paz insultante para el resto de los mexicanos. ¿Quién entenderá un AMLO silencioso frente a los desafíos que le envía Peña Nieto desde la cumbre de los lujos en Madrid a la cual accedió gracias a una vida política empapada de corrupción? ¿Habrá lógica en el combate a la corrupción predicado por el presidente y el lujo en el cual se exhibe su predecesor con dinero que nos robó a todos los mexicanos?  

A los proyectos desarrollados por sus antecesores que consideró manchados por la corrupción, simplemente los cancela. Sea cual sea el precio que tenga que pagar el país por esta cancelación. No intenta enderezarlos, no intenta rescatar proyectos muy valiosos para el futuro del país. Los cancela. Así pasó con el NAIM, proyecto clave para fortalecer la vocación turística de México, una vocación indiscutible por las playas, el patrimonio arqueológico y colonial, el clima privilegiado por la ubicación tropical del país. Cancelado. Por corrupto y por demasiado elegante y bonito. Igual que el avión presidencial. Demasiado bonito para él. El aspira a aeropuertos al estilo de los países de Europa oriental antes de la caída del muro de Berlín. Grises y aburridos. Así se siente a gusto. ¿Probabilidades de corrupción en las estancias infantiles? ¡Canceladas! ¿Intento de combatir la corrupción? La corrupción no se combate, se erradica matando los organismos en los cuales se desarrolla. ¿Manejos dudosos en el CONACYT? ¡Que le quiten recursos al CONACYT! 

Para mayor congruencia, solamente falta que acabe con el STPRM y su líder. ¿Tendrá el valor y la honestidad política de hacerlo? ¿O está pavimentando el camino para que Romero Deschamps y Gómez Urrutia escriban las nuevas páginas del sindicalismo mexicano de la nueva era? 

Ya en 2015, Jaime Rodríguez Calderón, el Bronco, engaño a 1 millón de nuevoleoneses con un discurso anticorrupción. Para resultar igual de corrupto que sus antecesores. Y más inútil e ineficiente. Nuevamente, en 2018, AMLO logró el apoyo de 30 millones de mexicanos en nombre de un combate a la corrupción que no es más que un engaño electoral. ¿Será menos inútil e ineficiente? 

Los altos y bajos de lo que va en la Presidencia de AMLO

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“La Cuarta transformación” acaba de comenzar desde el primer día del mes pasado. Andrés Manuel López Obrador (AMLO) tomó protesta frente a funcionarios públicos mexicanos, la prensa mexicana e inclusive frente a jefes de Estado de diferentes naciones. 

Una de las razones principales, por las cuales, la mayoría de los votantes emitieron sufragio a favor de AMLO fue por propuestas que se volvieron populares, debido a que incluyen muchas de las inconformidades reclamadas por la mayoría de los mexicanos. Andrés Manuel, al menos en las últimas elecciones presidenciales de 2018, supo escuchar las inconformidades del mexicano promedio, lo cual llevó a su victoria en dichas elecciones (entre otras cosas). 

Andrés Manuel se presentó, en esta coyuntura específica, como el candidato ideal para castigar a los partidos tradicionales, hizo ver a la mayoría en él a un candidato fuera del “sistema” política mexicano -aunque no es el caso-. Llamado por muchos “un populista”, AMLO hizo promesas con la sociedad mexicana que probablemente no sean tan fáciles de cumplir. 

Propuestas relacionadas a la ayuda a los sectores más vulnerables de la sociedad mexicana, acabar con la violencia y acabar con la corrupción, son algunas de las propuestas más importantes que AMLO hizo durante su campaña. El problema con las propuestas de AMLO no es el fin de estas, no hay ningún problema con querer ayudar a los sectores más vulnerables de la sociedad, ni de soñar con un gobierno mexicano cada vez menos corrupto, no. 

El problema de dichas promesas es su falta de cuerpo y medios para llegar a ellas. Tomando como ejemplo su combate a la corrupción, AMLO critica a la “mafia del poder” por ser un grupo élite de la política mexicana que se caracteriza por ser corrupto. La crítica hacia los partidos tradicionales y hacia los funcionarios públicos de alto nivel, son compartidos por la mayor parte de la población mexicana, todos queremos que la corrupción dentro del sistema político mexicano se extinga. Sin embargo, AMLO no ha presentado un plan detallado para la lucha contra la corrupción en las instituciones mexicanas. 

“La corrupción se combatirá por medio de mi ejemplo…”, afirmaba AMLO durante los debates presidenciales de las elecciones pasadas. Las instituciones nacionales son entes políticos a los cuales se les debe de prestar mucha atención al momento de querer realizar un cambio a nivel macro en el sistema político de cualquier país democrático. Por lo anterior, no dudo que el equipo del nuevo gobierno cuente con funcionarios honestos, pero considero que es muy ingenuo pensar que la corrupción se limpiará -al menos en un país como el nuestro- con tan solo ver el ejemplo del presidente. 

Antes de que el nuevo gobierno entrará en funciones, Andrés Manuel ya estaba orquestando consultas “populares” sobre temas como el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el tren Maya, entre otros. 

A como lo veo, hay 2 problemas fundamentales con la realización de dichas consultas populares. El primero es la compresión limitada de los temas en cuestión por parte de los participantes en la consulta. Y no es extraño que la mayor parte de la ciudadanía no entienda por completo temas tan técnicos como el NAICM o el tren Maya, al contrario, es para eso que funciona la democracia representativa. Y no lo digo como crítica a los ciudadanos, sino al equipo de Andrés Manuel, en ningún momento se informó -de manera objetiva- a los ciudadanos antes de que emitieran su voto. 

El segundo problema con dichas consultas es la falta de representatividad. Con alrededor de 1 millón de personas habiendo votado en la consulta, la decisión -según equipo del gobierno entrante y las organizaciones colaboradoras- fue a favor de cancelar el NAIM de Texcoco. Las consultas no son legalmente vinculantes, sin embargo, fueron suficientemente populares para legitimar las acciones del gobierno entrante. 

Con mayoría en el congreso, AMLO -y Morena- cuenta[n] con poder suficiente para pasar políticas públicas de gran importancia para el país. Morena posee un poder político que deberá de ser equilibrado por parte de los partidos tradicionales (PAN, PRI, PRD) -en el congreso-, y por la Suprema Corte de Justicia (dependiendo del caso). 

Sin embargo, no todo ha sido negativo en lo que va del nuevo sexenio. El nuevo gobierno ha demostrado más transparencia -o al menos así lo han hecho sentir- que gobiernos pasados. Temas como el del desabasto de la gasolina (el cual es material para próximas columnas), el robo de esta (llamado huachicoleo por muchos), entre otros, han sido abordados por parte del mismo Andrés Manuel durante sus conferencias de prensa matutinas. 

Si bien no propongo que todo lo relacionado al nuevo gobierno de AMLO esté incorrecto, es importante recordar que, como ciudadanos, es nuestro deber no caer en fanatismos, ni mezclar la fé ciega con la política. Aún y cuando hayamos votado -o no- por Morena en las pasadas elecciones, es necesario estar vigilantes hacia las propuestas de ley y los movimientos políticos por parte del nuevo gobierno. 

Gobierno de EPN gastó 102 mdp en tres años para promocionar en medios el NAIM

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Entre 2015 y 2018, el gobierno de Enrique Peña Nieto gastó 102 millones 103 mil 940 pesos en cuatro campañas de promoción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), obra cancelada en noviembre pasado.

Los recursos, ejercidos por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, fueron utilizados para la producción y difusión de promocionales en medios de comunicación que destacaban las ventajas de la obra.

El NAIM se proyectó como la mayor obra de infraestructura del sexenio de Peña Nieto. Según la SCT era un proyecto admirado en el mundo “por su modernidad, tamaño y complejidad”, además de que sería “un potente motor de crecimiento económico de México y de bienestar de las y los mexicanos”.

En la obra participaban 321 empresas y se proyectaba que tendría un costo de 13,300 millones de dólares.

La Secretaría de Gobernación respondió, en diversas solicitudes de información, los montos ejercidos por concepto de publicidad de 2015 (año en que comenzó la obra), 2017 y 2018. De 2016 no otorgó información.

Del 13 de enero al 1 de marzo de 2015, la SCT gastó 56 millones, 257 mil 980 peso en la campaña de lanzamiento de las obras del NAIM que incluyó dos promocionales: uno sobre Norman Foster, el arquitecto que diseñó el proyecto de Texcoco.

Y otro sobre el lanzamiento de la obra, en el que se destacaba los empleos que generaría y el número de operaciones anuales que albergaría.

La campaña, denominada “Aeropuerto”, fue difundida en parabuses, radio, periódicos, revistas y televisión.

Ese año, las dos principales televisoras fueron las que más recursos recibieron por la difusión del aeropuerto: Televisa recibió 8 millones 500 mil pesos; mientras que TV Azteca 6 millones 85 mil 340 pesos.

En prensa, el diario Excélsior obtuvo 1 millón 500 mil pesos y El Universal 1 millón 30 mil pesos. La compañía 5M2, dueña de los espacios publicitarios en el Metrobús, Mexibús y Tren Ligero, recibió 800 mil pesos, entre otras.

En total, en 2015 la SCT repartió más de 56 millones de pesos entre 86 medios, agencias y periodistas.

Para 2017, el Grupo Aeroportuario erogó 22 millones 619 mil 720 pesos en la campaña “La construcción de la obra de infraestructura más grande de México..es una realidad”, y lo repartió entre 57 medios y agencias.

Esta campaña fue difundida entre el 1 de agosto al 31 de diciembre de ese año.

El GACM gastó 9 millones 255 mil 490 pesos en la producción de promocionales denominados sensibilización, acciones y logros. Las empresas contratadas para realizarlos fueron Estudios Churubusco Azteca, que recibió 8 millones 430 mil 990 pesos en tres contratos, y Roberto Gaudelli y Asociados, que obtuvo 824 mil 500 pesos.

Ese año el mayor monto publicitario se lo llevó la empresa 5M2, encargada de la publicidad en transporte público con un monto de 1 millón 461 mil 630 pesos.

En 2018, el Grupo Aeroportuario erogó 10 millones 650 mil 150 pesos en la campaña llamada “Beneficios”, la cual tuvo tres versiones de mensajes: sectores productivos, sustentabilidad y exportaciones.

Esta campaña estuvo en medios solo 18 días, del 12 al 29 de marzo de este año, y se dieron contratos a 44 medios agencias. El de mayor monto fue el otorgado a 5M2, por 1 millón 218 mil pesos.

Entre el 17 de septiembre y el 31 de octubre se lanzó la campaña “Grandes avances”, la cual tuvo un costo de 9 millones 76 mil pesos, y para la que se otorgaron 48 contratos a medios y agencias.

Para esta campaña el GACM destinó 3 millones 500 mil pesos en costos de producción a través de un contrato con Estudios Churubusco Azteca.

En estas dos campañas se gastaron 23 millones 226 mil 240 pesos.

Durante la campaña, López Obrador prometió cancelar el NAIM por su alto costo y presunta corrupción en los contratos para construirlo. Su opción fue construir dos pistas en lo que ahora es la base militar de Santa Lucía para complementarse con el actual aeropuerto, Benito Juárez, cuya capacidad ya se ve sobrepasada por la demanda de usuarios.

En octubre, tras una consulta ciudadana, se decidió cancelar las obras en Texcoco, que hasta ese momento tenía un 37% de avance.