#HojaDeRuta: “AMLO: 5 claves del arranque de su gobierno”

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López Obrador dice la verdad. Ante un clima de polarización creciente, tal aseveración es polémica instantánea. Hay que tomarla en un sentido literal: el hombre que será Presidente de México a partir del próximo sábado cree en lo que dice, y dice lo que cree. Así lo aseveró el Dr. Mauricio Merino, quien compartió una lúcida charla a periodistas y líderes de opinión y periodistas el pasado martes a convocatoria de Consejo Nuevo León.

Este factor aparece como una excepcionalidad: es un político que dice lo que piensa, es decir, en el que el doble discurso no es común. El juicio sobre sus posturas o propuestas es un segundo debate. También, dice Merino, aparece como uno de los líderes políticos más relevantes en la historia de México, característica que no deja de tener sus riesgos, pues su personalidad avasalla de tal forma que las discusiones pueden acabarse centrando más en lo que dijo o dejó de decir, que en el problema público en sí mismo.

El largo camino al primero de diciembre de 2018 está a punto de culminar (uno de casi dos décadas para el propio Andrés Manuel). Se habrá cerrado una etapa e inmediatamente dará comienzo otra en la historia nacional. A partir de ese momento, comenzará oficialmente la administración del Presidente López Obrador, y estará a merced de aquello que Benito Juárez llamó: el fallo tremendo de la historia.

Repasemos entonces 5 claves del arranque de su gobierno:

– La irrupción y fuerza de Morena está transformando el sistema de partidos. En la más reciente encuesta de Alejandro Moreno para El Financiero, realizada a días del inicio del nuevo gobierno, se registra una realidad contundente: Morena es el partido con mayor simpatía en México. 22% de los mexicanos declaró apoyar al partido de AMLO, por apenas un 9% al PRI, 6% al PAN y 2% al moribundo PRD. Para dimensionar, en 2016 apenas un 8% declaraba su simpatía por Morena, mientras que el PRI tenía un 27% y el PAN un 12%. Entre fines de los ochenta y durante los noventa, México transitó de un régimen de partido hegemónico a un régimen plural con tres partidos principales. El escenario actual parece dibujar un partido principal, acompañado de dos partidos de mediana simpatía cuyos bonos van a la baja y el resto de partidos pequeños. Los resultados de las elecciones venideras, en particular las intermedias de 2021, definirán la transformación del sistema de partidos. Un dato importante cierra el estudio de Alejandro Moreno: la verdadera mayoría, en términos de identificación, son los apartidistas: han pasado del 40% en 2016 al 57% a fines de 2018.

– La oposición se está reconfigurando, y podrían no ser los partidos. Ante el desprestigio y debilitamiento de los partidos tradicionales, la oposición al gobierno de AMLO podría venir de otros espacios. Un ejemplo evidente son los Gobernadores: Enrique Alfaro desde Jalisco ya pronunció un fuerte discurso contra los coordinadores estatales del nuevo gobierno, y Silvano Aureoles ha roto el pacto educativo desde Michoacán. Esto también, señaló Merino, es síntoma de un problema que viene: la tensión del federalismo y de la repartición de los recursos federales. Sectores de la Iniciativa Privada y grupos conservadores que sientan sus intereses afectados podrían ser otros polos de oposición. 

– Su agenda inicial está clara. Los proyectos que AMLO y su equipo han puesto a consulta, a pesar de los cuestionamientos metodológicos, marcan con claridad buena parte de su agenda prioritaria: la cancelación del aeropuerto de Texcoco; la construcción del Tren Maya en la península de Yucatán; de la Refinería Dos Bocas en Tabasco; del Tren del Istmo de Tehuantepec y la renovación portuaria de Salina Cruz y Coatzacoalcos; además de ampliar la cobertura de Internet gratuito son los temas de infraestructura. En política social están el aumento a la pensión de adultos mayores, la siembra de un millón de árboles maderables y frutables (que será en sí misma un programa de empleo) y las becas a jóvenes sin trabajo ni estudio, así como a jóvenes de bachillerato. En seguridad, se consultará en marzo la conformación de la guardia nacional. 

– Habrá un enfoque progresista impulsado desde la SEGOB. Aunado a lo anterior, el nuevo Presidente parece haber dado cancha abierta a la Ministra Olga Sánchez Cordero para encabezar transformaciones profundas que están ligadas al objetivo de pacificación y justicia transicional, como lo son la legalización de la mariguana y probablemente de la Amapola. También, el proceso de justicia transicional que tendrá que comenzar con una Ley de Amnistía. De esta manera, la SEGOB se quedará como brazo político y operador del proceso de paz, perdiendo todas las facultades de seguridad, que serán trasladadas a la nueva Secretaría de Seguridad Pública y a las Fuerzas Armadas. No debe descartarse que la Ministra también promueva en el corto plazo el avance de los derechos de las mujeres en temas como la interrupción legal del embarazo.

– La concepción del Estado está dando un giro. En lo político, López Obrador tiene claro que el poder político debe regresar al Estado y no depender de poderes fácticos o de los mercados. En lo social, se plantea la ampliación de un Estado de Bienestar con temas como las pensiones a adultos mayores, la creación de infraestructura, los programas de empleo y las becas a jóvenes sin oportunidades de estudio ni trabajo. El nuevo Presidente parece querer recuperar terreno y marcarlo para dejar claro aquello que es del ámbito público. 

Llegamos así al umbral de un nuevo sexenio, donde la consecución de la paz, la erradicación de la pobreza y la lucha contra la corrupción serán los grandes retos a vencer. Comenzamos.

Manifestantes piden a AMLO respeto a ley e instituciones

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La manifestación contra la cancelación de la construcción del NAIM en Texcoco concluyó en el Zócalo con la exigencia al próximo Presidente, Andrés Manuel López Obrador, de que respete los procedimientos legales, las instituciones y que no encubra sus decisiones personales con consultas al pueblo.

“Queremos un México de leyes, de respeto a las instituciones y no más consultas patito”, dijo en entrevista Laura Herrejón, ex candidata del PRI a diputada, una de las organizadoras de la protesta.

Herrejón calificó de muy exitosa la marcha que salió del Monumento a la Independencia y cuya participación cifró en 7 mil personas.

En el transcurso hubo algunas discusiones con personas que estaban a un lado de la Alameda, quienes se burlaron de los manifestantes diciéndoles “fifís”, un calificativo que López Obrador utiliza contra quienes lo cuestionan.

“¡Los fifís marchando, también se están bronceando!” , les gritaron.

Los participantes mostraron pancartas contra la decisión de cancelar las obras del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco y construirlo en Santa Lucía, luego de una consulta con menos del 1 por ciento de la población, organizada y aplicada por Morena.

“Voto por voto, casilla por casilla, lo queremos en Texcoco, no en Santa Lucía“, se leía en una manta.

Los manifestantes exigieron que el Presidente electo respete los procedimientos legales y los estudios de ingeniería que avalan la obra que ya lleva más de dos años, frente a la propuesta de Santa Lucía, la cual aún no cuenta con estudios de viabilidad.

“No permitiremos más consultas amañadas donde López Obrador y su partido sean quienes dicten la línea, impriman las boletas, pongan las casillas y cuenten los votos, no vamos a permitir una legalidad a modo”, dijo Alejandra Morán, una actriz que iba con un grupo con playeras negras y la leyenda “Nosotros somos más”.

En la marcha participaron personas con playeras y chalecos del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, responsable de la obra en Texcoco, y personajes como la ex senadora panista Mariana Gómez del Campo y el empresario Gustavo Jiménez Pons, el primero que ofreció comprar el avión presidencial, aunque dijo que no le han contestado a su propuesta.

La protesta también incluyó el rechazo a la visita del Presidente venezolano, Nicolás Maduro, para la toma de protesta de López Obrador.

La movilización terminó sin discursos y con un grupo de ciudadanos que acordaron volver a marchar el 2 de diciembre, al día siguiente de la asunción de López Obrador.

Los inconformes se retiraron de la Plaza de la Constitución después de entonar el Himno Nacional.

Cancelación del NAIM tiene en suspenso a trabajadores de la obra

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El anuncio del próximo presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, de cancelar la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) ha sumido a los trabajadores de esta magna obra en la incertidumbre, pues desconocen si tendrán empleo en diciembre.

Tras una polémica consulta ciudadana sin observadores independientes en la que ganó la opción de no construir el NAIM, el líder izquierdista anunció que paralizará las obras una vez haya asumido la Presidencia el 1 de diciembre.

Pero a menos de un mes del cambio de Gobierno, los 11.000 trabajadores del nuevo aeropuerto siguen acudiendo a sus puestos de trabajo en la obra más emblemática del presidente saliente, Enrique Peña Nieto, que lleva un avance de alrededor de 33 % y debería sustituir el actual aeropuerto de la capital mexicana.

En lo que tendría que ser el edificio de la terminal ya se levantan 15 grandes pilares con forma de embudo para sostener el inmueble y recoger agua de la lluvia. Es una zona donde el correteo de obreros y técnicos es incesante.

Adrián Ortiz, ingeniero topógrafo, ya no sabe si hablar del NAIM en futuro o en pasado, pero sigue defendiendo este proyecto situado en el municipio de Texcoco, a unos 40 kilómetros de Ciudad de México.

“Todo el aeropuerto está diseñado ecológicamente”, cuenta este trabajador que rechaza las críticas vertidas contra el NAIM por ser supuestamente dañino al medioambiente.

“Iba a ser autosustentable” y “no iba a haber tanta afectación”, sostiene Ortiz tras recordar que el aeropuerto recogería agua de la lluvia en lugar del subsuelo y que todo el ecosistema de conejos, serpientes y aves fue reubicado en una zona ecológica.

Pero la decisión del próximo gobierno parece que está tomada y la única consigna que han recibido los trabajadores es seguir con la construcción mientras dure el mandato de Peña Nieto.

“Por el momento nos han dicho que sigamos las obras hasta el 30 de noviembre. Todo es incierto; no nos han dicho nada de si (después) continuaremos o pararemos”, explica Ortiz visiblemente preocupado puesto que tiene hijos que mantener.

Desde que el proyecto se aprobó en septiembre de 2014, López Obrador ya amenazó con su cancelación. Durante la campaña electoral moderó su discurso pero el resultado de la consulta ciudadana dio, al parecer, una estocada mortal a este proyecto de 13.000 millones de dólares diseñado por Norman Foster.

“Pues en el momento en que dijeron que se iba a cerrar (me lo tomé) fatal. Hasta el momento no lo percibo, no cabe en mí esta decisión. Tenemos tanto invertido”, lamenta Ortiz.

Pero la resignación de él y sus compañeros es visible: “Si es así, no queda otra que buscar trabajo en otro lugar”, asegura.

Muchos de ellos tenían empleo asegurado hasta 2020, año previsto para la finalización de las obras. Pero ahora, en cuestión de semanas podrían quedarse en la calle.

Encontrar trabajo no será nada sencillo, explica el operario Leonides Sánchez. La llegada del fin de año y de un cambio de gobierno provoca que muchas obras se paralicen y que el mercado laboral no se reactive hasta pasados tres o cuatro meses.

“Soy soltero pero sostengo a mi familia. Mis cuatro hermanos van a la escuela y mi padre es mayor”, explica Sánchez, quien lleva más de un año trabajando en esta obra y ahora ve “muy, muy difícil” encontrar otro empleo.

La cancelación del que iba a ser uno de los aeropuertos más grandes del mundo, con una capacidad para 70 millones de pasajeros, también ha tocado la moral a muchos trabajadores que han invertido meses o años en una obra que podría no ver la luz.

“La verdad me cayó mal porque tenía mucho que dar este proyecto, pero uno acata las reglas”, dice apenado Axel Pérez, joven técnico de 19 años que votó por López Obrador sin prever que la cancelación se llevaría a cabo.

Si se queda sin empleo, este joven dice que regresará a la universidad, aunque de todos modos lamenta la suspensión de las obras puesto que el NAIM iba a ser bueno para “el futuro de las siguientes generaciones”.

“Ojalá haya una solución que no termine con esto. Si es así, qué padre (guay)”, asegura proyectando su esperanza.

Algunos trabajadores explican en privado que creen que López Obrador podría rectificar su decisión cuando se dé cuenta de que la alternativa al NAIM, que consiste en mantener en operación el actual aeropuerto capitalino y reformar la actual base aérea militar de Santa Lucía, es “inviable”.

(Con información de MVS Noticias)

La cancelación del nuevo aeropuerto

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El domingo pasado finalizó la mal llamada consulta popular llevada a cabo por el presidente electo López Obrador y financiada a partir de las aportaciones voluntarias de integrantes del partido Morena. 

Hace falta recalcar la situación jurídica de esta “consulta popular”, la cual desde este momento la llamaré encuesta, puesto que ese es, creo yo, el concepto correcto con el cual debe ser designada.

El artículo 35º constitucional determina cuál es el procedimiento que debe seguirse para una consulta popular. Entre sus múltiples requisitos me interesa resaltar aquel de su procedencia. 

La consulta puede ser convocada por el Congreso de la Unión a petición del Presidente, el equivalente al treinta y tres por ciento de cualquiera de las Cámaras o los ciudadanos siempre que acumulen el equivalente al dos por ciento de la lista nominal. 

Como puede verse ningún particular puede solicitar una consulta popular. Y en esto radica la cuestión de porqué la encuesta de López Obrador no debe ser considerada ilegal. En tanto presidente electo, López Obrador no es una autoridad, por lo cual ningún control de constitucionalidad podría existir, puesto que no existe como tal un acto de autoridad que atente contra la supremacía constitucional. 

López Obrador es y lo será hasta el 1 de diciembre un particular que llevó a cabo una encuesta, por lo tanto no tiene la obligación de cumplir con ninguno de los requisitos previstos en el artículo 35º. 

De ahí se desprende que la encuesta no puede tener efectos vinculatorios, es decir, López Obrador no se encuentra obligado a respetar el resultado de la encuesta. La única  obligación que podría existir es de carácter político al cumplir aquello que había prometido en su campaña presidencial. 

No hay duda de que la encuesta construida por López Obrador carece de un sustento metodológico y que se encontraba sesgada políticamente. Asimismo, se puede argumentar que la decisión trascendental de cancelar el NAICM en ningún sentido representa un ejercicio democrático.

Como explica Silva-Herzog, la encuesta fue una jugada demagógica que tenía como objetivo la completa absolución de la responsabilidad de López Obrador. El presidente electo, en un sentido inverso a su mesianismo, podrá decir: “la decisión del aeropuerto no vino de mí, sino del pueblo; yo simplemente hago su voluntad”.

Este tipo de instrumentos demagógicos pueden resultar peligrosos, ya que en general estas decisiones se orientan por elementos emocionales y no racionales, los cuales pueden ser contraproducentes para el mismo régimen entrante: la misma demagogia promovida por Robespierre lo condujo al final del día a la guillotina. 

Empero, el resultado de esta encuesta no debe de reducirse a la persona de López Obrador, tampoco se deben simplificar sus causas. La historia política de México siempre se ha enfocado más en los grandes personajes que en los movimientos populares. Nuestra herencia caudillista convertida en presidencialista en el siglo XX ha generado una tendencia a ver la causa de todo lo bueno y lo malo del país en el titular del Poder Ejecutivo. 

La lucha contra el nuevo aeropuerto no es de López Obrador, es de un movimiento popular que busca proteger sus intereses frente el avasallador poder del gran capital.

La lucha por el lago no es sólo, aunque es fundamental, por cuestiones ambientales, sino también sociales. Es hacerle frente al extractivismo, a la salvaje urbanización promovida por los intereses inmobiliarios, es proteger la economía del campesino y detener la concentración de las licitaciones en un puñado de empresarios.  

Por otro lado, se habla mucho acerca de las nocivas consecuencias económicas a partir de la cancelación del nuevo aeropuerto y de la inevitable hecatombe financiera. Aunque exagerado, la reacción de los mercados ante dicho suceso no es menor. 

Los ajustes a la baja en la calificación de la deuda del país provocarían una disminución en los precios de los bonos y un alza en las tasas de interés, lo que se traduce en una mayor dificultad del gobierno para financiarse a través de deuda en el futuro.

En segundo lugar, y como consecuencia del punto anterior, la desconfianza del inversor puede reducir el volumen de inversiones que entran al país en los próximos años y desacelerar el crecimiento económico.

Por último, y a mi parecer es la consecuencia más preocupante debido a que afecta directamente a la seguridad social, la cancelación del aeropuerto pone en riesgo las pensiones de millones de mexicanos. Me explico. 

Un alto porcentaje del financiamiento para la construcción del aeropuerto se hizo a través del vehículo financiero denominado FIBRA. En conjunto, las afores Inbursa, Pensionissste, Profuturo y Afore XXI Banorte adquirieron el 45% de una de las emisiones (13, 500 millones de pesos) el equivalente al 0.9% del universo total de activos que manejan las cuatro afores. Ello implica que si no se puede solventar el pago por incumplimiento (¡con la TUA no alcanza!) podríamos hablar de un fuerte impacto al sistema de pensiones y la afectación directa a millones de mexicanos.

El panorama se ve nubloso para México. Es difícil tomar una postura ante la complejidad de la situación actual. Hará falta esperar a que López Obrador tome posesión y sus decisiones se conviertan en actos de autoridad. Conocemos la volatilidad del presidente electo, puede que revierta su decisión. Sin embargo, debemos de recordar algo: nada genera más pánico que el pánico en sí.  

Al diablo con las instituciones

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Llama mucho la atención la participación de conocidos políticos de todos partidos en la consulta, carente de fundamento legal, que organizó AMLO a través de Morena. 

Tenemos ahí una respuesta a la indefinición relativa a la situación del país frente al estado de derecho. En lugar de justificar su no participación por la falta de legalidad de la consulta, políticos tan destacados como José Antonio Meade y muchos otros (muchos a nivel local), se prestaron a expresar su voto, explicando porque la propuesta Texcoco les parecía la mejor solución, o para justificar la opción Santa Lucía. 

En México, el estado de derecho es todavía una noción bastante floja y cualquier aventado al estilo de AMLO, por más presidente electo que sea,  lo puede violar sin la menor dificultad. Urge que los que saben de derecho y de leyes pongan por delante la defensa de una situación que respalda la Ley. Cuando un presidente electo se permite violar la Ley, con toda conciencia de la violación, invitando a una Consulta que no obedece a las normas constitucionales, el país entero debería levantarse y cuestionar los actos ilegales sometidos a su consideración. 

¿A nombre de qué principio se justificó ir a contestar una pregunta que estaba fuera de lo que dicta la Constitución del País? El millón de ciudadanos desprevenidos que acudieron a las (falsas) urnas puestas por Morena y sus afiliados fuera de contexto, cayeron en una trampa que les tendió un (todavía no) nuevo régimen que pretende gobernar en base a seudo consultas, sin fundamentos legales. México, que ya estaba batallando con el estado de derecho distorsionado por la partidocracia, está cayendo en una ausencia de estado de derecho al estilo AMLO. 

Nos esperan seis años de gobierno dictados por el tlatoani tabasqueño. No esperemos respeto a la Constitución. Su juramento del primero de diciembre será probablemente la mentira más grande de su vida. Y ni hablar del gobierno saliente que por cobardía, se quedó callado, cuando no cómplice, de esta farsa institucional. ¿Así será el próximo sexenio? ¿Una farsa basada en la famosa expresión “al diablo con las instituciones”? Más vale que nos preparemos. 

Se cancela Aeropuerto en Texcoco

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Después de un exhausto proceso de consulta popular de 4 días y 40 horas en total (espero entiendan mi sarcasmo) ayer por la mañana Andrés Manuel anunció que se cancela el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM). Ha sido un tema muy polémico en los últimos meses en México, y considero que los métodos utilizados, para el fortalecimiento de la democracia en nuestra sociedad, no han sido los adecuados ni con la legitimidad idónea para tomar decisiones tan transcendentales para el desarrollo de nuestro país.

La construcción del NAICM comenzó por la evidente saturación que el AICM sufre actualmente; al ganar AMLO la Presidencia de la República, comienzan los cuestionamientos de los costos tan elevados y se hace la propuesta de cancelar la construcción en Texcoco, y proponen como solución construir en Santa Lucía, mejorar el AICM y reactivar el aeropuerto de Toluca.

Si el problema eran los costos elevados y la falta de documentos públicos sobre contratos y/o convenios modificatorios, ¿Por qué no exigir esto? Exigir transparencia, renegociar, buscar alternativas ¿por qué aferrarse a cancelar un proyecto que lleva casi 39% de avance en construcción y casi el 35% en avance financiero?

Esto nos vuelve a dejar claro que uno de los problemas más grandes que hay en nuestro país, es la falta de seguimiento a los proyectos implementados a través de las administraciones en los diferentes niveles de gobierno.

Más que una decisión con fundamentos, lo veo como un capricho y un miedo a afrontar costos políticos, López Obrador se ha escudado mucho en la “decisión del pueblo” y está evadiendo tomar la responsabilidad que como presidente electo de México le corresponde. No soy experta en el tema, sin embargo, conozco el aeropuerto de la CDMX y el de Toluca y la distancia entre éstos, es amplia. Son grandes los obstáculos que existen entre la propuesta Red Aeroportuaria, la distancia entre las pistas que se construirían en Santa Lucía, el AICM y el aeropuerto de Toluca es extensa, el tráfico y las casetas hacen que la conectividad entre esta red sea sumamente complicada.

Estoy a favor de la participación ciudadana, no obstante, esta consulta ciudadana, no tiene validez legal.

Les dejo los siguientes datos y ustedes realicen su análisis sobre si la consulta tiene una representación real y es válido tomar este resultado como definitivo para una decisión tan importante para el país.

-El requisito para poder emitir el voto en la consulta era contar con credencial del INE, de acuerdo con cifras de esta institución casi 90 millones de mexicanos cuentan con esta identificación, y solo acudieron a votar un poco más de 1 millón es decir poco más del 1%, y si consideramos que hubo personas que votaron hasta 5 veces, el porcentaje de participación es aún menor.

-El horario de las casillas fue de 8am a 6pm, ¿y la gente que está trabajando en ese horario? ¿cómo podían participar?

-Las casillas se ubicaron en 538 municipios, tan solo en Oaxaca hay 570, y según información del INEGI en México tenemos 2457 municipios…. ¿Dónde está la representatividad de los mexicanos?

-Y además solo 4 días….

No se puede obedecer el mandato de los ciudadanos, en temas tan trascendentales para el país. No es una decisión racional, ni democrática, ni eficaz, mucho menos inteligente. No se puede presumir que somos ejemplo a nivel mundial en temas de participación ciudadana, no Andrés Manuel, las cosas hechas “al aventón” no es ser ejemplo a nivel mundial.

Con todo el respeto a Andrés Manuel, lo invito a que asuma la responsabilidad de ser el presidente Electo de México, que tome las cosas con seriedad, y no con consultas populares que son una burla. 

Lo felicito por su entusiasmo en fortalecer la democracia, en querer crear el hábito de trabajar con mecanismos de participación ciudadana, en empoderar al ciudadano, sin embargo, decisiones de esta magnitud no se dejan en manos de programas pilotos ni del 1% de la población, donde la gran mayoría no tiene conocimientos técnicos sobre estas 2 opciones, no son usuarios constantes de los aeropuertos, y además muchos de sus seguidores, fueron a votar solo por “novedad”.

México necesita un presidente que nos inspire credibilidad, estabilidad, certidumbre, autoridad moral y política para dar continuidad a proyectos implementados por administraciones anteriores, esto no es de caprichos.

Sepulta AMLO construcción del NAIM en Texcoco

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El presidente electo Andrés Manuel López Obrador, dio a conocer su decisión de sepultar la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco, esto durante una conferencia de prensa en la casa de transición en la Colonia Roma de la Ciudad de México.

“La decisión es obedecer el mandato de los ciudadanos, de modo que se van a construir dos pistas en el aeropuerto militar de Santa Lucía. Se va a mejorar el actual Aeropuerto de la ciudad de México y se va a reactivar el Aeropuerto de Toluca”, dijo López Obrador, acompañado por el empresario Alfonso Romo, el futuro titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Javier Jiménez Espriú y del contratista José María Riobóo.

“La decisión que tomaron los ciudadanos el día de ayer es racional, democrática y eficaz”, aseguró el político tabasqueño.

El futuro mandatario afirmó que las inversiones y contratos no están en riesgo y que su gobierno asumirá todas las consecuencias legales de la decisión.

“Desde que se inició el análisis sobre este asunto, dejamos de manifiesto que quedaban a salvo los intereses de las empresas y de los inversionistas“.

Asegura AMLO que se acabará el contratismo corrupto

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El presidente electo Andrés Manuel López Obrador, aseguró que el contratismo corrupto se acabará en México, esto en un video publicado en sus redes sociales donde destacó que el día de ayer 250 mil ciudadanos votaron en la consulta pública sobre el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

En el video que dura 10 minutos, López Obrador enfatizó que sea la decisión que sea, se van a respetar los contratos, y se va a respaldar a los inversionistas, por lo que no debe de haber nerviosismo.

“Para meter miedo están diciendo que hay inestabilidad económica, financiera. ¡Puro cuento!, ¡puras mentiras!, hay mucha deshonestidad intelectual”.

Por otro lado, dijo que las obras que se hagan hacia delante se van a hacer sin corrupción y que se acabará el contratismo corrupto.

“Si es continuar con el aeropuerto que ya se inició en Texcoco o hacer dos pistas en Santa Lucía; la obras que se hagan hacia delante se van a hacer sin corrupción se va a acabar el contratismo corrupto que ha venido imperando, prevaleciendo en los últimos tiempos, cero corrupciones”, dijo el político tabasqueño.

El futuro mandatario invitó a la participación en la consulta que acaba el próximo 28 de octubre.

“Es muy importante que todos demos una opinión, la democracia no se agota en la elección; esta es la democracia participativa, es una forma de vida y de gobierno. Váyanse acostumbrando, cada vez que sea necesario, cuando se amerite, va la consulta. Es más, vamos a reformar la constitución para que no haya límites y los ciudadanos puedan solicitar cuando haya un tema de interés público que se haga una consulta”.

Por último, criticó a sus adversarios políticos, por quedarse callados cuando “se saqueó al país, se declaró la guerra al narcotráfico y el país se convirtió en un cementerio y también cuando mintieron que las reformas estructurales iban a mejorar la situación del país”.

Corrigen problema de app de Consulta del NAIM

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En el segundo día de la consulta pública sobre el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), se mejoró la app que el día de ayer permitía que se hicieran votos múltiples y que dio entrada a criticas sobre el refrendo.

De acuerdo al periódico Reforma, la casilla colocada en la explanada de Benito Juárez, se trato de usar una identificación para volver a votar, pero inmediatamente la aplicación indicó que dicho usuario ya había votado anteriormente.

Reforma, ha hecho el mismo procedimiento en la caseta ubicada en el Zócalo de la Ciudad de México, la mesa del centro de Coyoacán y en la calle Doctor Francisco P. Miranda en la delegación Álvaro Obregón.

El día de ayer trascendió en medios y redes sociales las fallas que tenía la aplicación de la consulta, misma que permitía que una persona votará en más de una ocasión. De acuerdo al equipo del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, el día de ayer más de 180 mil personas votaron a nivel nacional, cifra que supero sus expectativas.

(Con información de Grupo Reforma)

Admite equipo de AMLO errores en consulta del NAIM

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Jesús Ramírez Cuevas, vocero del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, admitió que existen errores y problemas técnicos con la aplicación de la consulta pública del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), argumentando que se han tratado de ataques informáticos y falta de conectividad, por lo que se ha facilitado el poder votar más de una ocasión.

“Reconocemos que ha habido estás situaciones pero esto no invalidaba consulta misma y sigue adelante la consulta. Si está documentado vamos a dar una explicación puntual, reconocemos que hubo este error y que ha habido votación así, muchos periodistas, que han verificado que funcionara la aplicación, han hecho este ejercicio y lo estamos reconociendo como un problema técnico”, dijo Ramírez Cuevas.

El futuro funcionario federal, agregó que desde la mañana han recibido ataques informáticos hacia la aplicación, mismos que fueron contenidos.