AMLO rechaza tener problemas de conciencia por cancelación del NAIM.

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El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, señaló el día de ayer que el pueblo por medio de una consulta fue la que decidió que no se construyera el aeropuerto en Texcoco y “por eso no tenemos ningún problema de consciencia” con su cancelación. 

Tras su visita en ese municipio mexiquense, el mandatario aseguró que su gobierno no cometerá ninguna arbitrariedad, y que quienes ahora le reclaman por la construcción del Tren Maya en el sureste no dijeron nada en el pasado, cuando se entregaron millones de hectáreas para la explotación minera.

“¿Por qué esa oposición? Porque quieren que quedemos mal. Yo les pregunto a los que ahora se están oponiendo al Tren Maya: ¿por qué no se opusieron cuando los gobiernos neoliberales entregaron 90 millones de hectáreas para la explotación minera?”, declaró el  presidente. 

 

(Con información de proceso) 

 

Sale AMLO a la defensa de Santa Lucía

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El presidente Andrés Manuel López Obrador defendió nuevamente la construcción del aeropuerto de Santa Lucia, esto tras recibir reclamos por parte de un sujeto la noche del domingo.

“No es lo mismo hacer un aeropuerto con honestidad, que hacerlo con corrupción”, señaló el presidente en su conferencia de prensa matutina.

Recordó que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) inició el acarreo de materiales hacia las inmediaciones de lo que será el “Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles” (AIFA).

A través de un video, López Obrador informó que hay un avance del 1.37% en la pista central de Santa Lucía.

El Aeropuerto de Santa Necia

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Teníamos en nuestras manos la construcción de una de las puertas al mundo más importantes y modernas de toda América Latina, pero como en México al parecer no podemos tener nada mejor que los demás, la 4ta transformación echo esa posibilidad por la borda. Y no es que no podamos tener nada nuevo, ni moderno, es que la 4T no quiere nada que no venga de ellos, obviamente. 

Después de una lluvia de amparos, de prácticamente recibir advertencias de todas las autoridades aeronáuticas y tener todo en contra, inclusive a la naturaleza, el aeropuerto de Santa Lucia, va. El aeropuerto que llevara por nombre “Aeropuerto Internacional, General Felipe Ángeles”, no es otra cosa más que una necedad y capricho presidencial, al viejo estilo autoritario, donde el mandamás  es quien dice que obra si, que obra no. Tal cual mandamás, el Presidente López Obrador, se pasó por el cerro que está en medio de las pistas de aterrizaje, todas y cada una de las advertencias antes mencionadas. Estamos de acuerdo que el NACIM, el proyecto estrella de Enrique Peña Nieto, estaba plagado de dudas, y debía revisarse con lupa, pero la inversión ya estaba hecha, ya estaba planificada e iba a detonar una zona olvidada, donde anteriormente existió el Lago de Texcoco, del que los morenistas tachaban de faraónico, corrupto y oscuro, por lo cual, desde unos días antes de tomar posesión del cargo, la 4T se encargó de descalificarlo y poner en la cuerda floja la continuidad de este proyecto, cosa que al final, resulto como se predecía: la cancelación de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México.

Una vez sepultado el NACIM, era hora de que López Obrador levantara su propio aeropuerto, uno que hasta el día de hoy había funcionado como base militar, al servicio del ejército y la marina armada de México. Este nuevo aeropuerto desde el día uno de su presentación recibió una ola de cuestionamientos, que el cerro no lo habían visto, que el costo de la cancelación del NACIM,  que no había estudios de impacto ambiental (como en Dos Bocas, el tren maya y las que faltan). Inmediatamente, luego de la proyección del arranque de obras, los colectivos sociales se movilizaron para interponer amparos a la construcción, lo cual frenaba la obra, por razones totalmente lógicas, pero, los mexicanos no contamos con que tenemos un Presidente que no le gusta perder (2006 y 2012 lo dejaron muy claro), y así como con la “Ley Taibo”, Andrés Manuel López Obrador modifico y se aprovechó de la ley, declarándolo una obra de carácter de seguridad nacional, si, el Presidente uso el chantaje para salirse con la suya, dejando en el piso a todos los recursos legales y hasta de la misma naturaleza, porque el Señor Presidente quiere su aeropuerto. ¿Qué horas son? – “La hora que usted diga, Señor Presidente” 

Así, por los tamaños de López Obrador tendremos el aeropuerto que él quiere, y no el que el país necesita. Bajo los argumentos de un “aeropuerto nada ostentoso y sencillo” es como se abrirá una ventana al mundo, una que era la punta de la lanza del desarrollo comercial, que la 4T nos cerró. Justo un mes después del anuncio de la cancelación del proyecto, Turquía, uno de los competidores comerciales de México, inauguro su aeropuerto internacional ¡con menos capacidad que el NAICM!, les digo, fue un capricho, un berrinche del Presidente, que nos costara, es más, ya nos está costando, ya que desde su anuncio de cancelación, muchos indicadores comerciales retrocedieron y lanzan señales negativas económicamente hablando sobre México. No es casualidad el 0.1% de crecimiento en lo que lleva este sexenio, y apenas vamos por el primer año.  Y ni digamos sobre el horror que será llegar a este nuevo complejo de transporte, ya que se encuentra en una de las zonas más transitadas de la megalópolis, lo cual hace que los trayectos sean largos, lentos y costosos. Para terminar, antes de que termine el mes de octubre, las aerolíneas, que no les cayó muy en gracia la decisión del aeropuerto de Santa Lucia, se posicionaron en contra, ya que Aeroméxico e Interjet anunciaron que ellos no usaran este aeropuerto, ya que genera costos y dificultad de operaciones.

Del aeropuerto podemos hablar mucho, al final, como lo mencione tendremos uno nuevo, no es el que necesitamos, es el que el mesías quiere.

Megaproyectos de AMLO

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Parte esencial de la política es plantear una visión de futuro para un país, la cual se construye mediante leyes, políticas públicas, programas, proyectos y obras. Hoy el gobierno de López Obrador plantea una visión más justa y equitativa, con oportunidades para todos y con menor dependencia exterior. Para lograrlo se están desarrollando tres megaproyectos: el aeropuerto de Santa Lucía, la refinería en Dos Bocas y el Tren Maya, que de manera integral deberían impulsar el desarrollo económico, energético y turístico del país. 

Santa Lucía, actualmente suspendido por un amparo hasta resolver, constitucionalmente, la razón de la cancelación y posible destrucción del NAIM. El proyecto busca una vinculación de los aeropuertos de Toluca, AICM y Santa Lucía. Por sí sólo tiene un costo estimado de 95 mil mdp, pero aunado a esto hay que considerar las adecuaciones viales y de infraestructura en los tres aeropuertos, lo que tiene un costo estimado de 175 mil mdp. Algo no muy lejano de la proyección de 285 mil mdp del NAIM. La cancelación se argumentó por corrupción y sobrecostos del NAIM, algo aún pendiente de comprobar e incluso negado por la SCT. Los dichos son que los terrenos aledaños son del grupo Atlacomulco (EPN, Del Mazo, etc.). Urzúa, ex de Hacienda, se opuso e incluso planteó continuar con el NAIM y expropiar los terrenos del grupo priista, algo posible gracias a la legitimidad democrática de AMLO. Ahora tenemos una suspensión y problemas de factibilidad ambiental, geográfica y logística para su construcción, acceso y uso. 

Dos Bocas, proyecto que busca soberanía energética y empleos en Tabasco. Con un costo aproximado de 150 mil mdp, busca aumentar en 16% la capacidad de refinación para abastecer el mercado interno. El reto es mayor, las fallas de Pemex en ésta última década se pueden resumir en tres: presupuestal, ineficiencia operativa y baja extracción. El gobierno de EPN decidió importar gasolina en lugar de atender las necesidades de Pemex Transformación, pasando así de 200 mil barriles diarios en 2010 a 440 mil en 2018. La extracción de crudo en México se ha reducido drásticamente en los últimos 18 años cayendo en 37.3%. Y una ineficiencia operativa grave en las 6 refinerías, pasando de 75% entre 1990 y 2013 a menos del 40% en 2018. A todo esto hay que sumar que tenemos refinerías para crudo ligero cuando extraemos crudo pesado, por lo que es más difícil de refinar, provocando paros inesperados constantes por falta de suministros esenciales como hidrógeno, agua, vapor, etc. Hoy la alternativa es Dos Bocas, en lugar de mejorar la eficiencia de las refinerías, a pesar de las renuncias de las dirigencias de la ASEA, CRE y CNH, y en contra de los pronósticos de las constructoras expertas. 

Tren Maya, proyecto de atracción turística y desarrollo económico para las comunidades de la península de Yucatán. Con un costo de 120 mil mdp, constará de 15 estaciones a través de 1,500 kms de recorrido. La idea es desarrollar “pueblos bicicleteros” en estas estaciones a fin de impulsar el desarrollo de acuerdo a las necesidades de las comunidades. La ironía está en la falta de apoyo de las mismas comunidades al proyecto, en el que 56% de los predios son de ejidos. La FONATUR, quien dirige el proyecto, se encuentra negociando con los ejidatarios. Pero el acercamiento presenta sólo la propuesta y condiciones que el gobierno y empresarios quieren, anteponiendo sus intereses al desarrollo educativo, social y mejora de servicios en estas comunidades. 

Tres proyectos en los que no se ha visto interés real del gobierno para escuchar a los afectados. No hay análisis de impacto, ni consultas conforme a ley para su aprobación. Y sumado a todo seguimos aferrados a producción y consumo de energías fósiles para la transportación y turismo de nuestro país. Todo se resume en las palabras del director de FONATUR “la decisión ya está tomada, o se suben al tren o se los lleva el tren”.

Pueblos indígenas van contra Santa Lucía

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Representantes de pueblos indígenas originarios del municipio de Tecámac, Estado de México, tramitaron nueve amparos contra la construcción del aeropuerto de Santa Lucía.

Las demandas fueron presentadas en juzgados federales de Naucalpan y, dos ya fueron enviadas al juzgado que concentra todos los amparos en contra de la terminal aérea.

Las siete restantes aún no han sido enviadas al juzgado designado por el Consejo de la Judicatura Federal (CFJ), para recibirlas ya que los jueces pidieron a los quejosos ratificar firmas, aclarar nombres o otras cuestiones de trámite.

Los pueblos originarios temen perder parte de su territorio, sufrir un colapso hídrico y otras afectaciones a causa del proyecto.

Reclaman la omisión de las autoridades federales de realizar un estudio sobre los pueblos y comunidades que se verían afectadas.

Así como la falta de una consulta indígena en la totalidad de los pueblos y comunidades que serían afectadas por el proyecto de Andrés Manuel López Obrador.

Hasta el momento se tienen registrados los tramites de los pueblos de San Francisco Cuautliquixca, Santa María Ajoloapan, San Pablo Tecalco, y San Pedro Pozohuacan.

También los de Santa María Ozumbilla, San Jeronimo Xonacahuacan, San Lucas Xolox, Reyes Acozac y Santo Domingo Ajoloapan.

Entre sus exigencias están la realización de estudios de riesgo por el almacenamiento de gasolina para las aeronaves.

Solicitan que se realice una consulta en la que se considere que la obra puede afectar el abastecimiento de agua, generar contaminación ambiental y desplazar a las personas que viven cerca de la construcción de la terminal, así como la urbanización de los pueblos, incremento de ruido y el aumento de militares en la zona.

Cabe recordar que desde junio pasado la obra de Santa Lucía fue impugnada por el colectivo #NoMásDerroches.

Desde entonces, se han concedido suspensiones que han impedido la obra, ya sea por razones de seguridad aérea, de medio ambiente, arqueológicas o por falta de permisos.

Por el gran número de demandas presentadas, y para evitar que se emitan sentencias contradictorias, el CJF determinó que el Juzgado Quinto en Materia Administrativa de la Ciudad de México sea quien concentre las demandas sobre el aeropuerto.

Por ello, a pesar de que los amparos de los pueblos de Tecámac fueron tramitados de manera independiente a #NoMásDerroches, también fueron enviados a dicho juzgado.

(Fuente: El Mañanero Diario)

AMLO: 1er Informe de Gobierno

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Este 1ro de septiembre se tendrá el 1er Informe de Gobierno de Andrés Manuel. En estos nueve meses se han realizado aciertos, se han cometido errores y se ha llevado una política totalmente distinta a sexenios previos. Resumo aquí los principales hechos que han marcado la presidencia de AMLO, y los retos y riesgos que se vislumbran a futuro. 

Iniciemos con los errores cometidos por su administración. Hay 4 principales proyectos que son la bandera de AMLO, ninguno ha librado la crítica y mucho menos han acumulado alabanzas. La cancelación del NAIM y su alternativa de Santa Lucía, la construcción de la refinería de Dos Bocas en Tabasco en lugar de la optimización de las ya existentes o una refinería en Hidalgo, el Tren Maya a pesar de la negativa de las comunidades y el impacto ambiental, y por último la Guardia Nacional, ignorando Derechos Humanos y una estrategia efectiva para atender las raíces del crimen y la violencia. La falta de planeación, la terquedad para su construcción y la manera en la que se han impuesto estos proyectos ha provocado un claro aumento a la incertidumbre política y económica. Se han ignorando alternativas más viables, así como la crítica de la ciudadanía, aferrándose a su ejecución y muy posible fracaso, además de ir contra los objetivos ambientales globales.

Además las problemáticas graves como la corrupción, migración, desaceleración económica e inexperiencia afectan día a día a un gobierno que no parece tener soluciones claras. El Sistema Nacional Anticorrupción está congelado, prácticamente sin apoyo presupuestal ni institucional en la ASF, SFP e INAI que apoyen su implementación. Un Marcelo Ebrard que prácticamente lidera la política exterior sin interés alguno de Andrés Manuel. La incertidumbre económica provocada por una implementación equivocada de la política de austeridad con la estrategia del “machetazo” presupuestal, recortando sin analizar las consecuencias sociales en temas de salud, deporte, arte, seguridad y economía. Y por último un gobierno sin experiencia que corrió a funcionarios sin asegurarse que los nuevos pudieran cumplir con la carga para ejercer correctamente el presupuesto. 

No todo son fallas, tenemos claros aciertos que AMLO ha logrado y que se deben destacar. Aunque su ejecución no ha sido la mejor, la política de austeridad eliminó la idea y las malas prácticas de súper sueldos, lujos y privilegios de altos funcionarios. El combate al huachicol enfrentó una fuga importante de recursos que el crimen y la corrupción tenía en sus manos. El enfoque a políticas de bienestar social para grupos vulnerables como jóvenes, adultos mayores y madres solteras, especialmente en los muy necesitados estados del sureste del país rendirá sus frutos en poco tiempo. Y sobretodo la cercanía de un presidente con su pueblo, reduciendo de manera importante la brecha entre el poder, sus representados y la prensa. Esto no sólo por la mañanera, ejercicio democrático único en el mundo, sino por la cercanía en sus visitas a cada una de las ciudades que ha pisado. 

Con todo lo acontecido tenemos que interpretar las acciones de gobierno para identificar los posibles riesgos para los siguientes 5 años. Los valores democráticos como la rendición de cuentas y la libre expresión no son prioridad del presidente. Esto se confirma con los ataques constantes a la prensa desde Reforma hasta Proceso, así como los señalamientos a los organismos autónomos desde Banxico hasta el INE. Una centralización gubernamental alarmante en temas de compras y fiscalización. Leyes al vapor como la Ley Garrote, la Ley Bonilla, la Ley Taibó y las que puedan ser necesarias para sus fines. Y una rispidez social entre chairos y fifís, que en lugar de apaciguar termina abonando con sus comentarios matutinos. 

Seguimos con los mismos retos, pero parece que la estrategia para enfrentarlos es más esperanza y buenas intenciones que planeación, análisis, implementación, seguimiento y evaluación de las políticas públicas. 

Recordemos que “el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones”.

#PolíticaAPie: “La 4T lo hace de nuevo”

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Como si se tratara de un guion de una película de Tarantino, o peor,  una de Eugenio Derbez, la cuarta transformación se está aventando unos papelones, dignos de recordar, pero también de señalar porque este mes hubo de todo, y apenas vamos a la mitad.

Hay mucha tela de donde cortar, como en  materia deportiva, y esta vez, no hablaremos de la liga mexicana de futbol. En este caso le tocó a un organismo fundado y fondeado para promover el deporte y preparar a los deportistas elite de nuestro país, mejor conocido como la CONADE. Bueno, a esos deportistas, se les redujo en casi 600mdp el presupuesto para el 2019. ¡Con los juegos panamericanos de Perú este mismo año!, lo cual no encaja con lo declarado por López Obrador en el marco del día mundial de la juventud, donde dijo “no le daré la espalda a ningún joven mexicano”, no sé si el se refería al lejano millón de jóvenes que pretendió becar, que ni de chiste llegará, o es una muestra más del cinismo de esta 4T, donde un día dice una cosa y al rato hace otra. Un día le da todo el financiamiento y apoyo a jóvenes que no estudian  y no trabajan, y al otro le quita y reduce a los que ponen el nombre de nuestro país en lo alto.

Otro ejemplo de cómo esta costosa transformación esta de reversa, es con el famoso aeropuerto nuevo, en el cual después de tantos dimes y diretes se logró la “cancelación” del NAICM, donde solo lo cerraron de palabra  y no mediante las vías pertinentes, ya que la lluvia de amparos lo tiene aún con vida, aun mas vida que su probable sucesor, el aeropuerto Felipe Ángeles, mejor conocido como el aeropuerto Santa Lucia, en el cual, por más obstáculo legal, de ingeniería, físico, o lógico posible, ha sorteado las aguas de esta 4T, en el cual, ya a punto de iniciar, ¡Le ponen un amparo!, esto, por cómo les mencione, aun no se cancela oficialmente las obras en el NAICM, EL lago de Texcoco, da un respiro, eso significa, que aún es un gran pendiente de este sexenio, y apenas  va el primer año.

No solo los problemas de construcción sin estudios, ni propuesta seria, son el calvario del Presidente y su equipo, tiene otro, que es ni más ni menos que la aplicación de la justicia pronta y expedita, para garantizar a los ciudadanos un estado de derecho, donde quien la haga, la pague. Algo que por supuesto, sigue desertando muchas dudas, motivos hay muchos, que si ya son de morena entonces ya son honestos, que si repartir culpas, que las pasadas administraciones dejaron un desastre, en fin, alguien tiene que pagar los platos rotos, y ese sin duda será el tema de las próximas semanas presidenciales. 

Desde el arranque de su administración, la razón por la cual esta 4T no despega es por culpa de las administraciones anteriores, que puede que tenga algo de razón, ya que los gobiernos hacen y deshacen en la recta final, algo que AMLO usa de escudo perfecto ante los cuestionamientos de la sociedad. Mientras Emilio Lozoya está prófugo de la justicia por los supuestos nexos de Pemex con Odebrecht, quien cayó y al parecer ser la pieza de exhibición del museo de esta 4T en cuestión de castigo a la corrupción, tal como en la Alhondiga de Granaditas, asi sería exhibida Rosario Robles, ya que su participación activa en la “estafa maestra” la pone como la primera ex funcionaria de la época de EPN tras las rejas, sanción provisional que me parece exagerada, ya que no era necesaria esta prisión preventiva, pero la gente y la popularidad del movimiento de regeneración nacional lo reclamaban, esto para mantener viva la llama de la 4T.

Para el concepto de la 4T, no solo es el peso histórico para dar buenos resultados, si no que se quieren comer el mundo en medio sexenio. La popularidad, que si bien es un hecho que baja algunos puntos mes con mes, aun le queda mucho por dar, esa debe de ser la razón principal para hacer las cosas de la mejor manera o al menos hacer este circo mediático que al parecer es su solución a los conflictos que arrastran.

AMLO acusa “sabotaje legal” por suspensión de obras en Santa Lucía

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El presidente Andrés Manuel López Obrador calificó de “sabotaje legal” la decisión de un juez de suspender de manera indefinida de la construcción del aeropuerto en Santa Lucía y aseguró que el aeropuerto se va a realizar sin atrasos.

“Es un sabotaje… legal, para que no se vaya a malinterpretar. Es increíble, más de 80 amparos”, dijo López Obrador en su conferencia de prensa matutina.

Ayer, un juez federal suspendió por tiempo indefinido la construcción de dicho aeropuerto hasta que se dicte sentencia que aclare si fue legal la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco.

El mandatario reveló que está pidiendo al Poder Judicial que, conforme a la normatividad, resuelva ta todos estos amparos.

“Porque son prácticas dilatorias, chicanadas, para que no se haga o demorar la obra. Entonces, espero que esto se resuelva pronto, y un llamado también ya a los que no pudieron hacer el negocio, entre comillas, que le bajen una rayita, cuando menos, están muy alterados. El dinero no es la vida, el dinero es el papá o la mamá del diablo”, dijo AMLO.

#ContraPortada: “Imaginando los cálculos del presidente”

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Con apenas medio año en la presidencia, no hay semana que los posicionamientos y acciones de AMLO no desaten pasiones, a menudo contrarias entre querientes y malquerientes. A esto habría que sumar la sui generis forma de conducir la comunicación del Estado Mexicano. Podría decirse que la estrategia de comunicación es la propia sensibilidad del presidente ¿Se gobierna el país diariamente desde “la mañanera”?

Resulta complejo dilucidar la manera en que se construyen y toman las grandes decisiones públicas, existiendo una evidente tensión entre la política y la técnica, siendo esta última satanizada por ser identificada con regímenes anteriores tildados de “neoliberales”. 

La estridente salida de Carlos Urzúa de la Secretaría de Hacienda -una de las carteras más importantes del aparato federal- precisamente desnudó esa tensión entre tomar decisiones “basadas en evidencia” y las que obedecen al criterio político. 

En este punto es importante salir del maniqueísmo. No todo técnico es “tecnócrata”, en el sentido peyorativo del término, ni la técnica por sí misma resuelve los problemas públicos sin solidez ideológica en el proyecto y el arte del liderazgo político. Balance entre ambas dimensiones es el escenario ideal, para citar a Max Weber: “la política se hace con la cabeza, no con otras partes del cuerpo, ni con el alma”.

¿Qué cálculos políticos está realizando el presidente para tomar sus decisiones? Imposible conocer su fuero interno, pero su discurso y acciones podrían ofrecer alguna guía:

Cálculo 1: La base es sólida y crecerá. AMLO está consciente del poder detrás de una narrativa antagónica. No es casualidad que el término “fifís” se haya vuelto parte del léxico político nacional y que se haga referencia a los “adversarios” y “conservadores”. La rivalidad unifica, pero conlleva sus riesgos. Si por 3 presidenciales en fila se logró más del 30% de la votación nacional, con el control del aparato federal y cada vez más posiciones políticas en los estados, ese número podría crecer.

Cálculo 2: Que griten arriba si los beneficios se sienten abajo. AMLO ha repetido por casi dos décadas, hasta la saciedad, que “por el bien de todos primero los pobres”. Hay una clara estrategia de recortar gasto en prácticamente todos los rubros, para liberarlo en dos vías: programas sociales e inversión en PEMEX. Probablemente el presidente confía en que los percentiles más bajos no solo mejorarán su capacidad adquisitiva, sino que se identificarán con su gobierno. Eso está por verse, pero hay que recordar que como segmento, los principales votantes de AMLO en 2018 no fueron los más pobres, sino personas jóvenes con estudios universitarios e ingresos de medios a altos, un grupo que fácilmente puede migrar a otras opciones políticas de ser decepcionado.

Cálculo 3: Ante una oposición débil, es momento de copar. Ya pasó más de un año de la histórica elección presidencial (el margen de victoria más amplio en la era de la alternancia) y la oposición no logra recomponerse. Ni impulsando una agenda convincente que no sea oponerse al presidente, ni renovando liderazgos. Si Morena tiene la oportunidad de tomar más terreno, lo hará (aunque también lo amenazan tensiones intestinas). 

Cálculo 4: La presidencia no es la de antes, pero vuelve al centro. AMLO ha insistido que su presidencia significa un cambio de régimen, donde uno de los elementos principales es la separación del poder político del poder económico, condición que debería darse en toda democracia real. Solo así pueden explicarse decisiones como la cancelación del NAIM cuando ya había conseguido todo a su favor (polémica, exhibición de posible corrupción, voluntad de la IP de hacerse cargo), que parecen ser primordialmente políticas. Pero al presidente se le puede pasar la mano con gestos como el recorte a los deportistas, y al mismo tiempo, la compra de dos estadios por un billón de pesos para impulsar clínicas de beisbol. No hay manera de poder encuadrar esas decisiones más que como mera voluntad presidencial. Y eso puede acabar por desgastarle ante el respetable.

Por lo pronto, la aprobación del presidente se mantiene alta, y si bien el desempeño económico es magro, el país no se ha ido por el abismo como pronosticaron los heraldos negros. AMLO ni va tan bien como se imagina, ni tan mal como quisieran sus detractores. El punto es que hay al menos un 20% de electorado flotante que votó por él en 2018, pero no hay ninguna garantía de que se quede con Morena. 

¿Control o dictadura?

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La convicción que tiene AMLO que al eliminar los procesos en los cuales se puede presentar corrupción, se eliminará la corrupción, ha generado un caos espantoso y ha generado dudas internacionales, desórdenes nacionales y un sinnúmero de ineficiencias que han puesto el País de cabeza.

Para muestra, la cancelación ruinosa del NAIM, el cierre de los ductos de Pemex, la catástrofe de las estancias infantiles y de los refugios para mujeres víctima de la violencia familiar, los retrasos escandalosos en las licitaciones de medicamentos para el sector salud, la difícil integración de una Guardia Nacional por sospechas y desconfianza, sin olvidar la muerte clínica del sistema de investigación e innovación del País, y podríamos seguir sin parar ya que la práctica de gobierno todavía no se ha ejercido, solamente la denuncia sin fin de los pecados del régimen neoliberal, ¡incluyendo de la ciencia neoliberal!

Como colofón de lo anterior, no hay denuncias concretas de corrupción en ninguno de los temas mencionados. Solamente, desmantelamiento de un aparato burocrático que todavía no se empieza a reconstruir.

El ejercicio es peligroso. Del caos puede nacer un nuevo orden controlable si existe capacidad de gobierno, pero también puede nacer un orden autoritario que en cualquier latitud llamarían dictadura. Mexico está en esta disyuntiva.

En 2021 habrá que tener capacidad de evaluar si el nuevo orden es de control libre de corrupción o de control dictatorial.