Aseguran que joven buscaba “ejecutar” a Biden

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Un joven arrestado en Carolina del Norte con una camioneta llena de armas y explosivos rondó a unos 6 kilómetros de la casa del demócrata Joe Biden con una lista de tareas que incluía “ejecutarlo”, según indican documentos judiciales.

Alexander Hillel Treisman, de 19 años, fue procesado en septiembre bajo cargos de pornografía infantil y las acusaciones están contenidas en una orden de detención presentada este mes en el Tribunal de Distrito Federal de Durham, en Carolina del Norte.

Según esos documentos, divulgados este viernes por medios locales, los empleados de un banco en Kannapolis, al noreste de Charlotte, dieron cuenta el 28 de mayo de la presencia de una camioneta blanca, aparentemente abandonada.

Dentro del vehículo la Policía encontró cuatro fusiles, incluido uno de asalto Sig Sauer, una pistola de 9 milímetros, un cilindro con materiales explosivos, cajas de munición, dibujos de cruces esvásticas y de aviones estrellándose contra edificios, así como 500 mil dólares en efectivo.

Los cargos indican que entre marzo y mayo, Treisman mantuvo en redes sociales un meme con la pregunta “¿Debería matar a Joe Biden?”, y buscó el domicilio del ex vicepresidente quien, para entonces, era ya el candidato presidencial seguro del Partido Demócrata en las elecciones del 3 de noviembre.

Asimismo, el sospechoso buscó en internet información sobre las leyes estatales sobre armas de fuego, y aparatos de visión nocturna.

Los documentos judiciales indican que Treisman compró un fusil de asalto AR-15 en New Hampsire y condujo su vehículo a un restaurante Wendy’s ubicado a unos 6 kilómetros de la residencia de Biden.

Según el Buró Federal de Investigaciones (FBI), el sospechoso, que reconoció a los agentes su interés por los atentados terroristas y los tiroteos masivos, había escrito una lista de tareas a realizar en la que marcó “ejecutar”.

El FBI también encontró “un total de mil 248 videos y 6 mil 721 imágenes de pornografía infantil, así como 637 videos e imágenes de pornografía infantil que contienen escenas de sadismo y/o masoquismo”, según los documentos judiciales.

La Policía de Kannapolis arrestó a Treisman el 28 de mayo, cuando fue a buscar su camioneta al estacionamiento donde la había dejado, después de que autoridades encontraron en ella las armas y explosivos.

(Fuente: EFE)

Rechaza Casa Blanca cuarentena ante contagios de COVID-19

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El gobierno estadunidense no puede controlar la pandemia y no reducirá los eventos de su campaña reeleccionista a pesar de que varios asesores del vicepresidente Mike Pence han dado positivo al coronavirus, declaró el domingo un asesor de la Casa Blanca.

Lo que ha dicho Biden es que ordenaría un confinamiento colectivo sólo si se lo aconsejan los científicos del gobierno nacional. Ha prometido que, de ser elegido, y de ser necesario, tratará de explicar a la ciudadanía los beneficios de una orden nacional de vestir la mascarilla, y le pediría ayuda a los gobernadores del país para implementar esa medida profiláctica.

Meadows, al ser presionado por los periodistas de CNN sobre por qué la pandemia no ha sido controlada, respondió: “Porque es un virus contagioso, como la gripe“. Aseguró que el gobierno está enfocado en llevar a mercado los tratamientos adecuados.

Pence, quien dio negativo al virus el domingo, tenía un mitin planeado para el domingo en Carolina del Norte, mientras el presidente Donald Trump hará eventos en Nueva Hampshire y Maine. Biden fue a la iglesia por la mañana y tenía planeado acudir a un concierto a favor de la concurrencia a las urnas en la noche.

La candidata demócrata a la vicepresidencia Kamala Harris dijo a reporteros en Michigan que Pence debería atenerse a los lineamientos ofrecidos por las agencias de salud oficiales.

La Casa Blanca dijo que ninguno de los que viajan de Trump han estado en contacto con los individuos allegados a Pence que dieron positivo.

Estados Unidos el viernes registró un récord de casos diarios, y el sábado casi lo igualó con 83 mil 178, según datos de la Universidad Johns Hopkins. Casi 8,6 millones de estadunidenses han contraído la enfermedad desde que estalló la pandemia y unos 235 mil han fallecido; ambos totales son los más altos del mundo.

 

 

(Con información de Vanguardia) 

Lo que tienes que saber del debate entre Trump y Biden

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su rival demócrata Joe Biden chocaron el jueves sin golpes desestabilizadores en su último debate a 12 días de la elección, visto por muchos como una oportunidad para que el mandatario republicano recuperara terreno.

El inquilino de la Casa Blanca, de 74 años, rezagado en las encuestas para el 3 de noviembre, y el exvicepresidente, de 77, polemizaron sin interrupciones, gritos ni insultos en un tono muy diferente al caótico duelo televisado del mes pasado

Trump incluso elogió la labor de la moderadora, Kristen Welker, corresponsal de NBC News en la Casa Blanca, quien tenía un botón para silenciar a los contendientes.

La crítica a Trump por su gestión de la pandemia de covid-19 fue el arma más pesada de Biden, que pronosticó un “invierno oscuro” para un país que llora más de 220.000 fallecidos y donde millones han perdido el trabajo.

“Cualquiera que sea responsable de tantas muertes no debería seguir siendo presidente de Estados Unidos”, afirmó.

“Lo estamos combatiendo muy enérgicamente”, replicó Trump, aseverando que la vacuna “está en camino” y será anunciada “en semanas”.

Trump, quien llegó sin máscara al escenario en Nashville, Tennessee, tres semanas después de ser incluso hospitalizado por el coronavirus, habló de su propia recuperación asegurando una vez más ser “inmune”.

“Dice que estamos aprendiendo a vivir con eso. La gente está aprendiendo a morir con eso”, le respondió Biden.

– Corrupción, China e impuestos –

Como se esperaba, Trump le pidió a Biden “explicaciones” sobre las acusaciones de corrupción relacionadas con las actividades de su hijo Hunter en China y Ucrania, cuando el candidato demócrata era vicepresidente de Barack Obama (2009-2017).

Biden rechazó cualquier irregularidad. “Nunca he recibido ni un centavo del extranjero en toda mi vida”, dijo. “Nada fue poco ético”.

Y, ya en la ofensiva, interrogó a Trump por la tenencia de una cuenta bancaria en China y la no publicación de sus declaraciones impositivas en Estados Unidos, luego de la filtración de datos fiscales que muestran que pagó como máximo 750 dólares en impuestos federales a la renta durante los últimos años.

Trump respondió que tiene muchas cuentas bancarias y que todas están registradas. “Soy un hombre de negocios haciendo negocios”, afirmó, señalando que la cuenta databa de 2013 y fue cerrada en 2015.

– Niños en jaulas –

Otro punto álgido fue la acusación de Biden a Trump de llevar a cabo una política “criminal” al separar a niños migrantes de sus padres que habían cruzado ilegalmente la frontera con México, aplicada en 2018 pero suspendida en medio de una ola de indignación.

El plan, ideado para contener la creciente llegada de indocumentados, la mayoría familias de Centroamérica, implicó la separación de cerca de 2.700 niños de sus padres. Esta semana se supo que los padres de 545 de esos niños no pudieron aún ser localizados.

Trump defendió la política de “tolerancia cero” a la inmigración irregular y afirmó que los niños habían sido llevados a la frontera sur por “coyotes” y por “mala gente”. También dijo que fue Obama, y no él, el responsable de construir las jaulas donde se encerró a los menores.

“Seré presidente de Estados Unidos, no vicepresidente”, señaló Biden, y prometió que en sus primeros 100 días de gobierno enviará al Congreso una ley para facilitar la ciudadanía a más de 11 millones de indocumentados.

– Mensajes a los latinos –

Poco antes del debate, Trump y Biden cruzaron mensajes dirigidos a los 32 millones de latinos habilitados para votar, en segmentos trasmitidos por la cadena en español Telemundo.

“Nadie ha hecho más por los hispanos”, aseguró el presidente. Además, destacó su cercanía con la “comunidad venezolana” en Florida, un estado clave para ganar los comicios.

Biden dijo que Trump “está deportando a miles de cubanos y venezolanos” a “regímenes dictatoriales”. “Otorgaré el estatus de protección temporal (TPS) a los venezolanos”, prometió.

Trump y Biden se vieron las caras tras un caótico primer debate a fines de septiembre en Cleveland, Ohio, en el que Trump interrumpió sin parar a Biden y le dijo que no tenía “nada de inteligente”, mientras que este lo llamó “mentiroso” y “payaso”, y le pidió que se callara.

“Ambos candidatos claramente aprendieron lecciones importantes del debate inaugural”, dijo Aaron Kall, profesor de la Universidad de Michigan y especialista en duelos presidenciales.

Agregó, sin embargo, que “con decenas de millones de estadounidenses votando anticipadamente, puede que sea demasiado tarde para alterar fundamentalmente las próximas elecciones”.

Unos 47 millones de estadounidenses se han sumado a una ola sin precedentes de votaciones tempranas. El propio Trump emitirá su voto el sábado en Florida, su lugar de residencia oficial cuando no está en la Casa Blanca.

Según el promedio de RealClearPolitics, Biden lidera por 7,9 puntos porcentuales a nivel nacional, y por 4,1 puntos en los estados clave.

– Petróleo y estados claves en la contienda –

El candidato demócrata asumió un riesgo al afirmar que si resulta elegido iniciará una transición gradual para dejar de depender de la industria del petróleo.

Trump reaccionó raudo instando a los estados clave de Texas, Ohio y Pensilvania a que recuerden esta afirmación, en un momento en que el demócrata parece liderar la carrera en estos feudos claves para llegar a la Casa Blanca.

Además el mandatario -que sostiene posturas que cuestionan el cambio climático- afirmó que Estados Unidos tiene el “aire y el agua más limpios” en años y desestimó energías renovables como las eólicas afirmando que matan a los pájaros.

(Fuente: AFP)

Rompe Estados Unidos récords de voto anticipado

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Estados Unidos ha roto récords este año en cuanto al volumen de votos por anticipado que se han emitido, con más de 35 millones, a dos semanas de las elecciones presidenciales.

Catorce días antes de la fecha oficial en la que se dará a conocer al ganador entre Trump y Biden, ya se ha alcanzado el 70% del volumen total de votos por anticipado que se emitieron en los comicios de 2016, según un análisis publicado este martes por The Washington Post.

Más de 35 millones de estadounidenses ya se han manifestado en las boletas electorales -en medio de una creciente preocupación en torno a problemas con la votación por correo-, conforme a lo descrito por el independiente Proyecto de las Elecciones en EU.

Hace cuatro años, en las mismas fechas, de acuerdo con el mismo ente, menos de 6 millones de personas habían votado ya.

– Un cuarto de los votantes de 2016 –

Las papeletas que se han emitido por adelantado hasta el momento suponen, además, el 25% de los 136 millones de votos que se contabilizaron en total durante las elecciones del 2016, cuando Trump se impuso ante la demócrata Hillary Clinton.

Debido a que los simpatizantes registrados del Partido Demócrata han votado en mayor proporción que los republicanos en estados que proporcionan información sobre las preferencias electorales, como Florida, Carolina del Norte y Pensilvania, los partidarios de Biden se han mostrado esperanzados.

Conjuntamente, gran parte de quienes han votado por adelantado han sido mujeres y gente afroamericana, dos perfiles que -según datos regionales revistados por el Post- tienden a respaldar al partido azul.

No obstante, la campaña del Presidente Trump ha asegurado que sus seguidores prefieren votar el día de las elecciones. Estos votantes, de igual forma, han manifestado que prefieren ejercer su voto en persona que por correo.

Pese a que el 53% de quienes han votado por anticipado a lo largo de una veintena de entidades son demócratas y sólo el 25% republicanos, la diferencia se estrecha cuando se presta atención a quienes han ejercido el derecho en persona: 43% demócratas y 36% republicanos, de acuerdo con el Proyecto de las Elecciones.

– La complejidad del voto por correo –

A causa de la pandemia de Covid-19, las posibilidad de votar por correo se han ampliado este año; doce de los estados de la Unión Americana -entre ellos entidades claves como Arizona y Ohio- envían automáticamente solicitudes de votos postal a los hogares de cada uno de los electores registrados, mientras que otros diez mandan directamente las papeletas.

Sin embargo, en algunos estados, como Pennsylvania y Michigan, también considerados como demarcaciones bisagra, está prohibido empezar a procesar los votos emitidos por adelantado hasta el día de las elecciones. Esta situación podría generar un probable retraso en el recuenta de las papeletas.

En casi de que dichos votos acaben por inclinar dichas entidades en favor de Biden momentos después de que se estimara que iban a engrosar la columna de Trump, muchos observadores han expresado su temor por la posibilidad de que el Mandatario no reconozca el resultado, un escenario extremo que podría derivar en una crisis constitucional.

Igualmente, la entrega de cartas y paquetes por correo también ha provocado preocupación en al menos diez entidades clave, en las que el servicio de paquetería de primera clase ha ido un 7.8% más lento que a principios del año, conforme a datos del Servicio Postal que también fueron analizados por TWP.

Estos retrasos se deben en parte a los recortes que los dirigentes del Servicio Postal nominados por Trump empezaron a implementar este verano, aunque finalmente dieron marcha atrás ante la fuerte polémica generada en el país.

Las perturbaciones al interior del Servicio Postal podrían tener un impacto decisivo, ya que en estados bisagra como Michigan, Wisconsin y Georgia no se aceptarán papeletas que lleguen después del 3 de noviembre, aun si su sello postal data de una fecha previa. Mientras tanto, en lugares como Carolina del Norte no se tramitarán votos recibidos después del día 6.

(Fuente: EFE)

Va Biden por la despenalización de la mariguana

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El candidato demócrata a la Presidencia de Estados Unidos, Joe Biden, llamó a despenalizar el consumo de la mariguana, en un encuentro con votantes en Filadelfia.

Al ser cuestionado sobre el sistema de justicia, el ex vicepresidente dijo que la gente no debería ir a la cárcel por consumir drogas, sino a una rehabilitación obligatoria.

“Debemos despenalizar la mariguana”, señaló.

En otro momento un afroamericano lo cuestionó sobre qué le diría a jóvenes como él para atraer su voto, a lo que el candidato demócrata respondió que trabaja para mejorar las oportunidades de la clase media y de los afroamericanos, no solo para que puedan comprar una casa sino para que accedan a la educación.

“Vamos a generar riqueza a incrementar los fondos a las escuelas”, indicó.

También, dijo, va a trabajar para hacer un sistema de justicia más justo y decente.

Por otra parte también se pronunció en contra de quitarle fondos a los departamentos de Policía, como el presidente Trump ha acusado que el demócrata quiere hacer.

Biden dijo que en la cuestión sobre brutalidad policial, no apoya reducir los fondos a las corporaciones, sino promover la transparencia.

Cuando un republicano del público, que votó por Trump en 2016, le cuestionó sobre si, en caso de ganar, tomaría una actitud vengativa, el demócrata aseguró que está listo para trabajar con los republicanos.

Por otro lado, al ser cuestionado sobre si le da algo de crédito a la política exterior de Trump luego de mediar acuerdos entre Israel y dos países árabes, Biden dijo que el mandatario estadounidense ha aislado a Estados Unidos del mundo, y que ha permitido a Corea del Norte tener más bombas y misiles.

“Nuestros aliados van solos estamos menos seguros. Sí reconozco al presidente por el acuerdo con Israel, pero no estamos generando confianza en el mundo. Trump retiró a Estados Unidos de casi todas las organizaciones internacionales”.

Biden participó en un evento organizado por la cadena ABC News, en el que pudieron participar votantes.

Hacia la recta final: Trump

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Hoy se debería haber celebrado el segundo de tres debates presidenciales de cara a las elecciones de Estados Unidos, pero tras el anuncio de que el presidente contrajo COVID-19 y que se negara tanto a hacerlo de manera virtual como a presentar pruebas que avalaran su estado de salud, como sabemos, esta pelea únicamente tendrá dos episodios antes de su batalla final en las urnas.

Estos últimos días han sido muy llamativos en términos de la comunicación del presidente. Es verdad que Trump siempre ha manejado un estilo provocador, altanero e impulsivo, pero los tweets, los videos y las declaraciones sobre su tratamiento rayan sido incluso en lo exagerado para lo que nos tiene acostumbrados

Desde presentarse al más puro estilo Avenger llegando en helicóptero y haciendo un saludo militar o bien ofreciendo tratamientos gratuitos y sin costo a todo el país, el equipo de comunicación de Trump está haciendo algo que semánticamente suena imposible: quieren que el presidente vuelva a ser un outsider. 

Hay una máxima en política que, aunque no le guste, también aplica para Trump: todo partido o político en el gobierno sufre desgaste una vez toca poder. La tarea titánica de los asesores es esconder los 1634 días que hoy lleva el presidente en el cargo y revivir el espíritu de 2016.

Hay varios indicios de lo anterior, pero uno que quizá pasa desapercibido es el regreso del eslogan Make America Great Again en lugar del olvidado Keep America Great que se había planteado tiempo atrás. El primero recuerda al triunfo de 2016 y el segundo hubiera sido un excelente eslogan si la gestión hubiera sido medianamente positiva o si no estuviera experimentando algún tipo de escándalo. Y justo aquí está la clave.

Otro ejemplo es buscar revivir la actitud de self-made businessman que había medianamente abandonado al tomar una actitud más de gestión a lo largo de la campaña. Basta con recordar que hace algunos meses uno de los primeros videos de la campaña hablaban sobre datos de gobierno y avances en la administración; video donde nuestro presidente hizo, por decirlo así, un “cameo”.

Presentarse como un hombre fuerte ha sido la línea luego de la evidente imagen de dificultad respiratoria de hace unas semanas y ha dado para todo tipo de ideas, incluso la de que el día de su regreso a la Casa Blanca, ante las cámaras, Trump abriera su camisa y debajo llevara una camiseta con el emblema de Superman. Afortunadamente fue desechada.

Trump y su equipo quieren evitar a toda costa que se le asocie con la palabra “continuidad”, pero el detalle es que no hay un rumbo claro. Están dejando que Trump hable fuerte, que sea imprudente, que provoque y que moleste y parece ser que la cosa no pinta para que el presidente siga cuatro años más. ¿Será que al interior del partido están dejándolo que Trump se hunda en su propio fango? 

Cancelan segundo debate entre Biden y Trump

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La Comisión Nacional de Debates de Estados Unidos decidió cancelar el segundo debate entre el presidente Donald Trump y el candidato demócrata, Joe Biden.

El encuentro estaba previsto para el próximo jueves 15 de octubre en Miami, Florida.

La decisión se da luego que el Mandatario diera positivo a COVID-19 el jueves 1 de octubre, dos días después de haber compartido escenario con Biden en el primer debate presidencial.

La Comisión había propuesto tener un formato virtual para el encuentro del 15 de octubre, lo que fue rechazado por Trump.

Un tercer debate está programada para el jueves 22 de octubre.

Pide Biden no hacer debate si Trump sigue enfermo

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El candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, aseguró que el debate programado para el 15 de octubre con el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no debería celebrarse en caso de que el Mandatario siga enfermo de Covid-19.

“Creo que si todavía tiene Covid-19, no deberíamos tener un debate”, dijo Biden en declaraciones a periodistas.

“Creo que íbamos a tener que seguir pautas muy estrictas. Demasiadas personas se han infectado”, agregó. “Es un problema muy grave, por lo que me guiaré por las pautas de la Clínica Cleveland y lo que los médicos dicen que es lo correcto “.

Las palabras de Biden llegan después de que Trump haya anticipado este martes en Twitter su participación.

“Estoy esperando el debate de la noche del jueves 15 de octubre en Miami. ¡Será genial!”, escribió el Mandatario.

Los lineamientos de las autoridades de salud de Estados Unidos recomiendan pasar al menos 14 días aislado tras contraer Covid-19.

(Fuente: EFE)

¿La mejor democracia del mundo?

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Las portadas de los periódicos de todo el mundo comparten una opinión similar sobre el primer encuentro entre los candidatos Joe Biden y Donald Trump: ha sido el peor debate de la historia. Tan malo fue que lo califican de “broma”, “desastre”, “humillante” y hasta “mierda”. Una emisión que podría ser preferible dejar en el olvido, pero que pone en evidencia una verdad incómoda sobre la transfiguración que ha vivido la política.

¿Qué pasó para que los políticos dejaran de proponer planes de gobierno y ahora se dediquen a insultarse los unos a los otros? ¿En qué momento dejaron de importar las ideas de fondo y se pensó que era una buena idea que, en lugar de tener apoyos, los candidatos sólo fueran “populares”?

Quizá la respuesta es que esta situación es producto de una paradoja. Por un lado, existe una sociedad que está harta de los políticos, de la política y que pidió nuevas formas y a outsiders con la esperanza que se cumplieran sus necesidades, pero que ante los malos resultados que estos puedan dar, se sienten desencantados porque la alternativa entonces es lo que ya se tenía antes.

Justo esto es lo que le está viviendo el electorado estadounidense. Vio en Trump la respuesta a una necesidad de “ya no más políticos”, pero ignoró el hecho de que el empresario, una vez dentro del Despacho Oval, ya no iba a ser más “un empresario” y se institucionaría. Ahora que los malos resultados de la gestión de la pandemia son palpables, con un poco de tristeza o nostalgia voltean a ver a los políticos tradicionales y esto hace que haya que plantearse una disyuntiva nociva: o quedarse con los que vinieron “desde fuera” pero que no dieron resultados, o volver al modelo de antes que tampoco cumplía. En pocas palabras, elegir el menos peor.

Es cierto que un candidato que conecta bien con la sociedad y se comunica en un lenguaje sencillo suele conseguir más apoyos, pero ésta es tan sólo una estrategia de tantas y en ningún momento agota todas las instancias. La llamada “mejor democracia del mundo” está viviendo su peor periodo de desgaste en lo que va de la historia moderna y es evidente que llega muy débil a estos tiempos de incertidumbre. Los estadounidenses están pagando el precio de diluir tanto la retórica política y de decidir su voto de la misma manera en la que lo harían si tuvieran que decidir entre comprar un producto u otro o entre ver una película u otra.

Si se sigue creyendo que un político sólo por ser popular está capacitado para ganar una elección, entonces esta situación continuará, porque cuando lleguen al gobierno y no sepan hacer el trabajo y su única salida sea pedir a los asesores soluciones para mantener el índice de aprobación, las cosas terminarán tan mal que nos llevarán al mismo punto de partida. 

Lo que están sintiendo los estadounidenses después de ver a un Trump autoritario, imprudente e indecente, y a un Biden sumiso, con poco temple y que no soporta la tensión, está muy bien representado por un video de The Daily Show narrado por Steve Buscemi. Para mí, el título del video es lo que justificará el triunfo demócrata dentro de unas semanas: “Joe Biden: acceptable under the circumstances“.

Primer debate presidencial de EE. UU. 2020: Una proyección de la crisis actual en la clase política estadounidense

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El análisis de un debate presidencial debería de tener un enfoque especial en la sustancia del debate y en la calidad de los argumentos expuestos por ambos candidatos, pero este no es el caso. Estados Unidos es la potencia indudable en la coyuntura internacional actual, lo cual hace que este debate sea de suma importancia, no solo para los ciudadanos de dicho país. A lo anterior, tenemos que añadir también la situación económica, social y sanitaria actual derivada de la pandemia por el Covid-19. 

Sin embargo, en este caso, la situación es distinta. Aún y cuando EEUU se encuentra en el centro mediático de la Pandemia por Covid-19, no fue suficiente para que los candidatos orientaran sus exposiciones a que el público llegara a conocer el mensaje, proyecto o incluso ideología de cada uno. Entre interrupciones, gritos, moderador desesperado y falta de preparación; el mensaje no logró transmitirse al elector. 

Las reacciones del electorado hacia el debate presidencial no pueden entenderse de otra manera más que de las dos siguientes. La primera, el electorado decepcionado al no encontrar lo que buscaban en el debate, personas que buscaban en el debate las razones ideológicas o de proyección que los ayudaran a tomar una decisión simplemente quedaron vacíos al final del debate. Por otro lado, la segunda reacción pertenece a aquellos que -independientemente del lado político en el que se encuentren- ya tienen su decisión bien tomada, y el debate solo despertó sus pasiones a favor o en contra de alguno de los candidatos. 

Ambos candidatos tuvieron una parte de la culpa del por qué el debate fue tan poco enriquecedor. Por un lado, el presidente Donald Trump mostró desde el inicio que no iba a dejar que su contrincante hablara sin interrupciones. A pesar de que a Trump se le vio más preparado en sus respuestas, fueron pocas las respuestas que dejó contestar sin interrupción a su contraparte.  Las interrupciones por parte del actual presidente llegaron a tanto que el moderador tuvo que intervenir en varias ocasiones e incluso alzar el volumen de voz. 

Más que una estrategia por parte de la campaña de Trump, el esfuerzo a interrumpir en variadas ocasiones es una muestra del carácter del actual presidente. Esto se puede inferir al comparar su actuar -idéntico- al momento de debatir en contra de Hilary Clinton en 2016, aún y teniendo una coyuntura, contrincante y temas distintos. Trump, tal como lo hizo en las elecciones pasadas, apostó en el debate al despertar emociones en el elector. Si bien, esto ayudó a la campaña de Trump en 2016, la situación actual es muy distinta, lo cual podría cambiar el resultado de la elección en esta ocasión. 

Por otro lado, en mi opinión, el ex vicepresidente Joe Biden, fue quien perdió el debate. Biden no perdió solamente por dejarse mostrar como el niño débil acosado del salón, también fue por su falta de preparación. Biden se quedaba callado cada vez que Trump lo interrumpía, bajaba la mirada, y dejaba hablar a su contrincante. Es cierto que dicho actuar es el correcto para un debate -presidencial-, sin embargo, el elector no siempre responde al deber ser. Es decir, un elector común que vea el debate podría pensar que Joe Biden es débil, y no tiene la capacidad para enfrentar a Trump o algún otro adversario, aunque no sea así en la realidad. 

Pero, dejando a un lado, por un momento, las repetidas interrupciones por parte de Trump, Biden mostró muy poca preparación en sus respuestas, a preguntas que eran de esperarse en este primer debate. Temas como las protestas en contra de instituciones de policía, racismo, impuestos, cambio climático y el mismo Covid-19, eran preguntas que definitivamente se preguntarían en el debate, a las cuales Biden se reducía a responder contrastando “lo mal que Trump lo estaba haciendo” en dichos temas. Biden tuvo muy pocas oportunidades, debido a tanto grito e interrupción, pero cuando sí tuvo la posibilidad de explicar sus planes de una manera clara que pudiera atraer electorado, simplemente no lo hizo. 

Ninguno de los candidatos logró exponer algún proyecto o idea clara -relevante- sobre los temas que más importan al electorado estadounidense. Al contrario, el debate pudo incluso causar más confusión en el espectador. Este primer debate presidencial del 2020 ha demostrado que la política de Estados Unidos ha ido en declive en las últimas décadas, en términos de calidad sustancial en las propuestas de los candidatos. No queda más que esperar que ambos candidatos respeten más las reglas y se preparen más para los próximos debates.