Empleo desciende 39% en el primer semestre del año

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De acuerdo con cifras divulgadas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el empleo formal en México tuvo su peor comportamiento en junio pasado, para un mismo mes desde el año 2002, cuando se perdieron 49 mil 907 plazas de trabajo.

Se estima que el mes pasado se perdieron 14 mil 244 plazas de trabajo, por lo cual se trata del peor inicio de sexenio en materia de empleo desde el mandato del panista Vicente Fox.

Los que tuvieron un peor desempeño, de acuerdo con el reporte mensual, fueron los empleos de carácter eventual (con contratos laborales determinados), pues se calcula que se restaron 48 mil 215.

La pérdida total solo fue menor porque el empleo permanente sí mostró crecimiento, en este caso de 33 mil 971 plazas.

De esta manera, en el primer semestre del 2019 se tiene una generación de empleo formal 39.2% menor que en 2018.

“Es evidente que en los primeros seis meses de esta Administración no se ha podido recuperar la fuerte pérdida de empleo que se registró en diciembre que fue de 378 mil 561 empleos”, afirmó José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico.

El IMSS detalló que la masa de empleo formal del país creció en el sexto mes del año 2.4% a 20 millones 368 mil 666 trabajadores afiliados en el IMSS; misma tasa que se registró en el mes de mayo, cuando ya se reportaba una generación de empleo menor a la del mismo mes del año anterior.

No obstante, las cifras positivas en la generación de empleo, obedecen al número de personas que ha incorporado el IMSS como resultado de los programas sociales, como son el programa Jóvenes Construyendo el Futuro con 597 mil 936 becarios; y del programa piloto de Trabajadoras del Hogar con 4 mil 890 inscritas.

Los sectores de la economía que reportaron un menor registro de trabajadores en el IMSS fueron: la extractiva con menos 3.3%; el sector de la construcción con menos 2.1%; y la eléctrica que apenas alcanzó 0.8% en la creación de empleo.

En tanto, seis entidades federativas se encuentran con saldo negativo en la comparación anual del empleo formal, se trata de: Guerrero (-4,6%), Chiapas (-1.1%), Oaxaca (-0.4%), Durango (-0.2%), Tabasco (-0.2%) y Morelos (0.1 por ciento).

De la Cruz sostuvo que por ahora los factores que dañan la creación de empleo son internos, “observamos que sectores como la construcción, el comercio al por menor son los que más empleos pierden en los primeros meses del año, no tienen que ver con la parte exportadora. Me parece que la mayor afectación es una combinación de factores, hay un elemento la desaceleración económica que ya venía desde mediados del año pasado y se exacerbó por la austeridad y una debilidad en el sector externo”.

(Fuente: El Mañanero Diario)

El sistema de salud mexicano y la necesidad de la cobertura universal

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Uno de los temas más relevantes a los que se enfrenta el gobierno de López Obrador es detener el deterioro del sistema de salud mexicano. El modelo actual implementado en los años de la posguerra no parece resolver la problemática actual de la cobertura. 

Existen dos grandes sistemas de seguridad social (salud y pensiones), uno de origen alemán y otro de origen inglés. El primero se le conoce como modelo “bismarckiano” que nació en 1883 en Alemania, diseñado por Otto Von Bismarck. Bajo esta modalidad el Estado funge como gestor, definiendo la composición de las aportaciones para cubrir los costos de sanidad y de retiro. La cobertura se encuentra sujeto a un empleo formal y se financia a través de las aportaciones conjuntas del empleado, el empleador y, en algunos casos, el Estado. 

Por otro lado, encontramos el modelo de Beveridge, implementado en Reino Unido en los años de la segunda Guerra Mundial. En 1941, el gobierno inglés le encomendó a William Beveridge la tarea de llevar a cabo un análisis sobre las deficiencias del seguro social.

Beveridge observó que la sujeción de la seguridad social a la condición laboral generaba ineficiencias en la distribución de los servicios. Ante ello, este modelo propone la universalización de los servicios de salud financiado a partir de impuestos generales y uniformes, independientemente del nivel de renta del asegurado. La financiación depende en su mayoría del presupuesto del Estado, con lo cual éste no es un simple gestor, sino que administra y presta los servicios. 

En este mismo sentido, se puede hacer una serie de tipologías de la seguridad social: socialdemócrata, en el cual el Estado proporciona, por fuera del mercado, beneficios universales y homogéneos que son financiados con altas tasas impositivas; corporativo, en el cual la fuerza política de algunos sectores sociales les provee acceso a grandes beneficios y se encuentra sujeto a su posición laboral; y el liberal, en el cual el Estado transfiere recursos a la población más desprotegida, dejando al resto a disposición del mercado.

En el caso mexicano, el Estado posrevolucionario emprendió el modelo bismarckiano y ha integrado algunos elementos del modelo Beveridge desde los años ochenta. El gobierno mexicano benefició a algunos sectores sociales, sobre todo los que se encontraban sindicalizados, otorgándoles grandes prestaciones y beneficios.

En México, desde la creación del IMSS y del ISSSTE, trabajadores formales en el sector privado y público tienen la posibilidad de recibir servicios de salud y de seguridad social (pensiones) a partir de una cuota que se les descuenta de su salario o sueldo. Las otras partes del financiamiento son generadas por los patrones y el Estado.

Dado que la prestación de servicios del IMSS, ISSSTE y PEMEX están condicionadas al trabajo formal, existe toda una población que no puede acceder a ellos. Para ello, durante el sexenio de Vicente Fox y bajo la titularidad de Julio Frenk Mora en la Secretaria de Salud, se implementó el llamado Seguro Popular (SP), el cual buscaba cubrir las necesidades según una estructura de cuotas dado los ingresos de las familias que no contaban con trabajo formal. Si bien el proyecto era necesario, su implementación dejó mucho que desear, ya que los “gastos de bolsillo” -aquel gasto adicional que hacen las familias con SP para atenderse en hospitales privados por falta de atención en los hospitales asignados por el Seguro Popular- no descendió, sino que aumentó.

En las últimas décadas, las crecientes demandas de seguridad social sobre el IMSS han puesto en duda su viabilidad financiera para seguir prestando los servicios de los derechohabientes, dado que su capacidad de inversión se ha visto acotada. Según datos del IMSS, publicados por Reforma (06/07/2019) el pago de pensionados y jubilados equivale al 19 por ciento de su gasto. Si bien el Seguro Social cerró con un superávit de 14 mil 766 millones de pesos, sus pasivos llegaron a 290 mil 400 millones de pesos en 2018, 29 mil millones de pesos más que el año anterior. Según el IMSS, esto se debió al incremento de las aportaciones financieras que está obligado a hacer, las cuales representaron el 7.5 por ciento de su gasto.

En su visita al estado de Chiapas, López Obrador planteó integrar el IMSS y el ISSSTE al Seguro Popular (al cual obviamente le cambiará el nombre), para dar cobertura universal, es decir, prestar servicios tanto a derechohabientes como a la población abierta.

La descentralización del sistema salud que se intentó llevar a cabo en los sexenios pasados fue un fracaso. La corrupción, ineficiencia y displicencia de los gobiernos locales generó una seria degradación de las prestaciones sanitarias. 

Si bien la centralización acarrea sus problemas, en este caso parece ser necesario. Pero para ello, López Obrador deberá conciliar los distintos intereses de los trabajadores del IMSS -quienes tienen mejores prestaciones que los del SP. Si quiere integrar las distintas instituciones deberá saber dialogar y convencer a los implicados de los beneficios. Esperemos que haga un mejor trabajo que lo que observamos en el caso de la Policía Federal y su incorporación a la Guardia Nacional. 

Alfonso Romo, señalado como el responsable de la renuncia de Carlos Urzúa

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Tras la renuncia de Carlos Urzúa a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, hubo una abundancia de análisis de la carta de renuncia del ahora exfuncionario, sobre todo por las palabras empleadas. Entre ellas, la mención de “la imposición de funcionarios” motivada por “personajes influyentes… con un patente conflicto de interés” terminó siendo una de las agresivas, con todos los dedos apuntando a Alfonso Romo, jefe de la Oficina de Presidencia, como el destinatario de dicho mensaje.

Las diferencias entre Romo y Urzúa tienen historia privada al igual que pública, con duras réplicas de parte del exsecretario de Hacienda hacia comentarios de Romo en marzo de 2019. Otro momento memorable fue cuando el ahora Secretario de Hacienda, Arturo Herrera, sugirió a reporteros que preguntaran “en la Oficialía Mayor” si estos quisieran saber más de las causas del desabasto de medicinas en el IMSS.

Se han señalado los nombramientos en la banca de desarrollo y el Sistema de Administración Tributaria como procesos impulsados por Alfonso Romo. Al mismo tiempo, se reporta que el plan de negocios de Pemex, que debe presentarse esta semana y tiene el apoyo de la secretaria de Energía Rocío Nahle, también frustró  los esfuerzos de Urzúa y de Herrera para tener un plan de trabajo satisfactorio.

Cabe mencionar que la primera gran renuncia de la administración de López Obrador, el ex director general del IMSS Germán Martínez Cázares, también acusó a funcionarios de Hacienda de “una injerencia perniciosa en el IMSS.”

La renuncia tomó de sorpresa a todos, incluido el Presidente López Obrador.

(Fuente: El Financiero, El Universal y el País)

El taxi vs Uber: ¿cuánto cuesta resolver el problema?

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La cacería de brujas que comenzó en estos días contra los choferes de Uber, Didi y Cabify en Monterrey ha puesto a gran parte de la ciudadanía en contra del gobierno del estado. La premisa es que los conductores de las plataformas no siguen los mismos parámetros que los taxistas convencionales ni pagan la misma cantidad de impuestos por prestar un servicio que -en esencia- es básicamente el mismo y, por lo tanto, los pone en el terreno de la ilegalidad. ¿Es esto del todo cierto? ¿Cuál es el verdadero problema?

Por un lado, se encuentran los taxistas; los de toda la vida. En el mejor de los casos, un taxista tiene que hacer una inversión inicial de varios cientos de miles de pesos para comprar un carro y las placas de taxi que, por cierto, a estas alturas las dos cosas cuestan casi lo mismo. Podría decirse que en total se necesitan unos $300,000 para empezar, dependiendo del año y modelo del vehículo. Los problemas vienen cuando los conductores no pueden invertir dicha cantidad y trabajan para alguien más; alguien que puede pagar y que, cual señor o señora que tienen una casita aparte, lo que quieren es “vivir de sus rentas”. Es decir, el negocio está en tener taxis rentarlos. En Monterrey, un chofer paga unos $400 o $450 diarios al dueño del taxi.

El taxi “verde” tuvo el monopolio durante mucho tiempo y logró sobrevivir a pesar de las circunstancias: la inseguridad (tanto por parte de conductores como de usuarios), las bases y taxis “pirata”, el pésimo servicio, los taxímetros alterados. Los taxis “de base” o “de sitio” (los blancos, pues) luego fueron la alternativa: los pedías por teléfono y hasta los podías agendar para que te recogieran en un día y hora específicos; todo ello a cambio de pagar más. ¿Y cuál fue el problema? Pues que, por ejemplo, algunos de los “taxis ejecutivos” cobraban según tarifas sin sentido y a veces con un criterio completamente subjetivo: dependiendo la hora, el lugar, el destino e incluso dependiendo del cliente, cobraban lo que querían. ¿Cuánto vale una carrera al aeropuerto? Lo que el chofer o la compañía quieran (te veo a ti, Totsa).

Luego está Uber, la tecnología; el que abrió la brecha para los demás. Hay una tarifa fija (o no), que garantiza la seguridad de los pasajeros (o no), en la que los pagos se realizan a través de transferencias para evitar robos (o no) y que permite al usuario en todo momento saber la ruta que el conductor seguirá (o no). Uber le arrebató el negocio a los taxis sencillamente porque su servicio es de mayor calidad (o no), aunque ello implique un costo adicional (¿o no?). ¿Has oído hablar de la tarifa dinámica? ¿Te acuerdas del caso de María Fernanda Castilla y Cabify? ¿Qué pasa si mi conductor no trae cambio? ¿Y si no cancela el viaje, aunque ya me haya bajado? ¿O si se va por una ruta por la que yo no le dije? Estoy plenamente consciente de que la proporción es mucho menor (afortunadamente), pero una cosa no quita la otra.

¿Y entonces? ¿Por qué preferimos Uber? Fácil: porque en México desconfiamos de todo aquello que es propiedad del gobierno. ¿Y por qué? Porque nos suena a corrupción, malos manejos, pésima calidad y mal servicio. ¿Por qué pagamos seguros de gastos médicos mayores? Para no ir al IMSS. ¿Por qué pagamos cable o servicios de streaming? Porque no hay nada bueno en la tele abierta (y menos en los canales del gobierno). La gente espera que la administración funcione como un buen intermediario y no como el propietario, pero esto es otro problema.

En Monterrey estamos tan acostumbrados a pagar de más por todo que si alguien nos dijera que con una cantidad se resuelve el tema de Uber, ya estaríamos juntando. Pero bueno, mejor no doy ideas.

AMLO se meterá de lleno a sector Salud; tendrá gira por 80 hospitales

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“Vamos a reforzar el sistema de salud desde abajo”, anunció el Presidente Andrés Manuel López Obrador en su conferencia de prensa matutina. El Presidente planea realizar una gira por los hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que su propósito es atender la salud de la población abierta. Planea reforzar y fortalecer el sistema nacional de la salud. 

Afirmó que se reunirá con médicos, enfermeras y trabajadores de la salud de los 80 hospitales del sistema IMSS Bienestar, que atienden a personas sin seguro de gastos médicos.

“Son hospitales que se crearon hace 40 años del programa IMSS-Coplamar, de esos hospitales dependen alrededor de tres mil 500 unidades médicas en las comunidades más pobres y marginadas del país”, afirmó. Además de mencionar que la corrupción es uno de los mayores problemas del sistema de salud, específicamente en la compra de medicamentos.

“‘Se crearon hace 40 años, de esos hospitales dependen alrededor de tres mil 500 unidades médicas” señaló.

La iniciativa mostrada por el Presidente es un esfuerzo apreciable de su parte. Sin embargo se espera una mejoría casi inmediata de estas instituciones, algo que puede llegar a tardar varios años. Las personas más afectadas por la corrupción llevada a cabo en dicha institución son los grupos marginalizados del país, lo que convierte esto en un problema de clases sociales. En un estudio publicado por la Federación Mexicana de diabetes, se dió a conocer que 69.4% de la población contaba con sobrepeso y obesidad en el 2016. El sobrepeso es una de las causas más comunes de enfermedades que prevalecen durante la vida del individuo, lo que podría ser prevenido con la intervención del Presidente en las instituciones médicas de México.

(Con información de Tabasco Hoy)

Dice IMSS que becarios no son nuevos empleos

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Según el  director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, dice que las personas participando en el programa de Jóvenes Construyendo el Futuro no se están considerando como nuevos empleos. Lo que dijo al respecto en una conferencia de prensa fue esto: “Se reporta la cifra de los Jóvenes Construyendo el Futuro. ¿Qué no estamos haciendo? Sumándola.”

 

Esto es una contradicción a lo que había dicho AMLO en anterioridad. Él había dicho que se han generado cientos de miles de trabajos con el programa de Jóvenes Construyendo el Futuro, pero Robledo aclaró que éstos no eran empleos nuevos, pero que de alguna manera sí los contemplan. Los consideran en la información de creación de empleo porque reciben un ingreso y la Secretaría de Trabajo pagaba una cuota de 69 pesos al IMSS por cada participante en el programa.

 

(Con información de Reforma y AM)

“No toman en cuenta a 481 mil becarios”, dice AMLO sobre caída de empleo

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El presidente Andrés Manuel López Obrador rechazó las cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que revelan que en mayo se crearon 3 mil 983 empleos formales, cifra que representó una caída del 88.2% a tasa anual.

El mandatario aseguró que “sus números son otros” y que “depende de cómo se analicen los datos”, pues dijo que no se tomaron en cuenta a 481 mil jóvenes que fueron inscritos al Seguro Social, gracias al programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”.

“Quiero demostrar con datos duros, que está bien la economía, que hay empleos, que se esta fortaleciendo el peso, pero ya no quiero dar más porque, si no qué voy a decir el 1 de julio… a los tecnócratas les vamos a demostrar que es mejor nuestra política económica”, dijo López Obrador en su conferencia de prensa matutina.

El político tabasqueño criticó que lo que saca la prensa es negativo, pero aclaró que el tiene otra información.

“Si uno ve la prensa, pensaría que todo es negativo, pero yo tengo otra información. Las estadísticas se pueden manejar de muchas formas”.

¡Ni el más mínimo respeto! Roban zapatos de antimonumento de Guardería ABC

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Padres de los niños que murieron en el incendio de la Guardería ABC de Hermosillo, Sonora, denunciaron este fin de semana el robo de al menos siete pares de zapatos de bronce que formaban parte del Antimonumento ABC.

“Atacaron #AntimonumentoABC llevándose 7 réplicas en bronce de zapatos de nuestros 49 hijos. @Claudiashein usted es responsable de preservar los espacios contra el olvido”, publicó en Twitter Julio César Márquez, papá de “Yeyé”, menor que falleció en el siniestro.

Los padres de las víctimas criticaron que los elementos de vigilancia del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), frente a cuyo edificio se ubica el Antimonumento, en el Paseo de la Reforma de la Ciudad capital, no fueran capaces de preservar los zapatos, que son réplicas de los últimos que usaron sus hijos.

“Entiendo @Tu_IMSS, @zoerobledo que no debe importarles mucho lo que ocurra en el #AntimonumentoABC, que es un reclamo permanente contra su Institución, pero es increíble que habiendo vigilancia permanente alguien pueda dañarlo y llevarse 7 réplicas de zapatitos sin problema alguno”, publicó Márquez en Twitter.

El pasado 05 de junio, para conmemorar 10 años del incendio que ocurrió en Hermosillo, Sonora, y que dejó 49 niños muertos y más de 100 lesionados, padres de las víctimas colocaron en el Antimonumento ABC los zapatos de bronce, que son réplica de los últimos que usaron los menores.

(Fuente: El Mañanero Diario)

Exgobernador de Sonora es denunciado por el IMSS por Guardería ABC

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El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) denunció al exgobernador de Sonora, Eduardo Bours por el incendio ocurrido en 2009 en la Guardería ABC, que dejó 49 menores muertos y 109 lesionados.

El apoderado legal del Instituto, Francisco Morales Oviedo, fue el encargado de presentar la querella ante las autoridades argumentando que como gobernador de Sonora y como responsable del funcionamiento del Sistema Estatal de Protección Civil, Bours habría tenido el deber de implementar acciones para la identificación, análisis, evaluación, control y reducción de riesgos en materia de protección civil.

La denuncia fue puesta ante la Fiscalía General de la República (FGR) el pasado 22 de mayo, fecha en la que el exsubsecretario de Gobernación, Zoé Robledo, fue presentado por el presidente Andrés Manuel López Obrador como nuevo titular del organismo, en sustitución de Germán Martínez.

En el apartado de “Antecedentes” de la denuncia se menciona que “la guardería se encontraba financiada por el IMSS y era administrada por los particulares Gildardo Francisco Urquides Serrano, extesorero estatal del PRI; Marcia Matilde Altagracia Gómez del Campo Tonella, familiar de Margarita Zavala, y Sandra Lucía Téllez Nieves, esposa del subsecretario de Ganadería de Bours.

El IMSS refuerza su acusación en contra del exmandatario estatal basándose en el artículo 17 de la Ley General de Protección Civil, el cual señala que las autoridades tienen dentro de su jurisdicción la responsabilidad sobre la integración y funcionamiento de los sistemas de protección civil.

Y, en el caso de la Guardería ABC no se tomó en cuenta el riesgo que representaba la ubicación del inmueble, con una bodega de papel aledaña, una llantera y una gasolinera en las cercanías.

“Esa sola circunstancia actualizaba un riesgo latente y evidente de que la prestación de servicio no cumplía con las condiciones mínimas de seguridad, así como de protección civil, en consecuencia el riesgo existente en la guardería se fue elevando de manera paulatina, resultando de una cadena concomitante de errores en el tiempo hasta que se presentaron los hechos que nos ocupan”.

La FGR adelantó a los padres de los 49 niños de la Guardería ABC que, en caso de no presentar más pruebas, desechará la hipótesis de un posible “incendio intencional”.

El cual fue sustentado por la defensa de algunos padres de las víctimas, con un peritaje sobre la causalidad del siniestro, que inició en la bodega de la Secretaría de Hacienda de Sonora, y presenta diversos indicios que demostrarían que en el lugar se vertió un líquido acelerante de fuego.

(Fuente: El Mañanero Diario)

#HojaDeRuta: “El neoliberalismo y la 4T”

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Neoliberalismo: la doctrina de que la transacción de mercado es una ética en sí misma. Así comienza David Harvey por definir el concepto en su influyente texto “A brief history of Neoliberalism” (2005), una pequeña frase que abre un mar de análisis.

El profesor afirma que el neoliberalismo es “en primera instancia, una teoría de prácticas de economía política que propone que el bienestar humano puede avanzar de mejor manera liberando las libertades y habilidades emprendedoras del individuo, dentro de un marco institucional caracterizado por fuertes derechos de la propiedad privada y libre mercado”.

Desde principio de los ochenta comenzó a aplicarse bajo esta doctrina un conocido arsenal de medidas: privatización de empresas públicas; desregulación; reducción del aparato público; desmantelamiento de estructuras de bienestar y seguridad social; precarización del trabajo; ahorro y disciplina fiscal. Aunado a esto, deliberadamente se ha fortalecido al mundo financiero sobre el de la producción, trasladando este último hacia países con mano de obra barata para reducir costos.

En países como el nuestro, los resultados han sido mediocres, por usar un adjetivo moderado: la pobreza y desigualdad han ido en aumento, mientras que el promedio de crecimiento durante las últimas tres décadas ha sido muy bajo. 

Economistas como Thomas Piketty y Joseph Stiglitz han advertido los riesgos del actual modelo en el que la concentración de la riqueza es cada vez más aguda, mientras crece la desigualdad. En este sentido, señala Piketty, parece darse una regresión hacia un modelo de capitalismo patrimonialista, propio del Siglo XIX, donde la riqueza se da por herencia, de manera que los grandes recursos se mantienen en manos de unos pocos.

Piketty argumenta que la desigualdad no es un accidente y que solo puede aminorarse mediante la intervención del Estado. Afirma también que mientras las tasas de retorno de capital invertido sean mayores que el crecimiento económico, la riqueza se seguirá concentrando.

El presidente López Obrador ha fustigado al neoliberalismo desde hace años, cuando se desempeñaba como el principal líder de la oposición. Lógicamente, ese discurso se ha mantenido en su presidencia, donde el cambio de régimen que ha planteado pasa, precisamente, por superar ese modelo de economía política.

Sin embargo, la carta de renuncia de Germán Martínez al IMSS hace unas semanas dejó en claro que al interior de la cuarta transformación existe un corto circuito: un cuadro de extracción panista y formación ideológica de derecha, criticó precisamente la aplicación a rajatabla de políticas que calificó como neoliberales hacia adentro de la institución de seguridad social más grande de Latinoamérica.

Esa profunda contradicción debería preocupar a propios y extraños dentro de la cuarta transformación, y, por ende, llevarlos a formular preguntas trascendentes: ¿Qué significa la austeridad? ¿Es ahorrar a pies juntillas en todo, o evitar el dispendio y gasto ineficiente? ¿La reducción del aparato federal como medida de ahorro no es más cercana al modelo neoliberal que a la restitución de un Estado de bienestar? ¿Basta con dejar de condonar impuestos a los súper ricos, o es necesaria una política fiscal progresiva donde su aporte sea mayor?

Que este gobierno federal pretende superar el neoliberalismo está claro. Lo que debe reflexionar (y sobre todo, planear) es cómo hacerlo sin acabar replicando sus formas.