¿Qué celebramos este #8M?

Al cierre de 2016, la Procuraduría General de Justicia de Nuevo León registró un total de 17 mil 773 denuncias por violencia familiar [cuyas víctimas son generalmente menores y mujeres], que de acuerdo con el análisis del Observatorio Ciudadano de Nuevo León (OCNL) representa un 4.2% más que durante todo el 2015.

Aunque en apariencia la incidencia de este delito se contuvo en nuestra entidad, las cifras se tornan alarmantes si se miran desde una perspectiva amplia. Tan sólo de 2012 a 2016, los casos de violencia familiar se dispararon un 78%, un alza sostenida de acuerdo con cifras oficiales.

Tan sólo en el último trimestre del año pasado, los municipios que más casos de violencia familiar por cada 100 mil habitantes registraron fueron García, con 146; Juárez, con 114; y Cadereyta, con 105, cifras que superan la tasa estatal, según el análisis del Observatorio Ciudadano de Nuevo León.

Pese a que es un problema que las autoridades pasan con frecuencia por alto, la insistencia de implementar estrategias integrales de prevención que hacen organizaciones y colectivos que trabajan de cerca en el tema no es para menos, y es que la violencia sigue cobrando vidas desde el seno familiar.

Pero, ¿por qué traer a la mesa este tema?, desde las organizaciones de la sociedad civil consideramos, ante la coyuntura del Día Internacional de la Mujer, que no hay nada que celebrar si no existe justicia y respeto, por el contrario, es urgente reforzar esfuerzos y la voluntad de nuestros gobiernos para contener la violencia que lastima y asesina a nuestras mujeres.

Desde el inicio de 2017 hasta el 23 de febrero pasado, registros periodísticos y organizaciones como Alternativas Pacíficas reportan al menos 10 feminicidios en Nuevo León. Casos que en su mayoría no fueron atendidos con seriedad ante los primeros signos de violencia.




Con impotencia vemos que a más de tres meses desde que se declaró la Alerta de Violencia de Género (AVG) en Nuevo León, en noviembre de 2016, este instrumento no se ha traducido en la protección de la vida, libertad, integridad y seguridad de las mujeres en la entidad.

Recordemos que la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) es un mecanismo que tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las mujeres, pues a través de éste se implementan en un territorio determinado las acciones necesarias para garantizar el derecho de las mujeres a un vida libre de violencia. Y en el país, Chiapas, Estado de México, Nuevo León y Veracruz la han declarado.

Y si bien sabemos que la Alerta de Violencia de Género, no representa por sí misma la solución sino más bien una medida correctiva y de emergencia, creemos que puede ser un detonador de una reflexión colectiva y de una amplia movilización social e institucional para abatir la violencia de género, como lo señala el colectivo No Somos Medias Naranjas.

Como sociedad necesitamos participar activamente y vigilar los avances de nuestros gobiernos en la materia, necesitamos hacer conciencia hacia el respeto de nuestras mujeres y reducir las brechas tan marcadas.

Desde aquí, nos sumamos al llamado de Cadhac y el Grupo Amores, este 8 de marzo a las 7:30 de la mañama, en la calle Morelos y Dr. Coss, en el centro de Monterrey, donde darán un posicionamiento público junto a mujeres familiares de personas desaparecidas en contra de la violencia.




En solidaridad, también Nuevo León desde diversos colectivos y organizaciones se ha sumado al Paro Internacional de Mujeres #8M y el Día Sin Mujeres, en la Explanada de los Héroes, a partir de las 8:00 pm., concentraciones convocadas en más de 30 países. Sin duda, una jornada en la que todas y todos serán bienvenidos, con el fin de que la causa perdure en todos los ámbitos por el respeto a nuestras mujeres.

______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Alerta de género

Esta semana Michoacán se convirtió en la cuarta entidad de la República Mexicana en activar la Alerta de Violencia de Género. La declaración de alerta la emitió el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong durante la Primera Sesión Extraordinaria del Sistema Estatal para la Atención, Prevención, Sanción y Erradicación de la Violencia en dicho estado. El funcionario indicó que son 14 municipios los que cuentan con la alerta.

Con ello, Michoacán se suma a los 11 municipios del Estado de México, 8 municipios del estado de Jalisco y 8 municipios de Morelos que cuentan con su activación.

De acuerdo a la CONAVIM, la alerta de género se declara cuando “en un territorio determinado existe una situación grave de violencia en contra de las mujeres asociada a prácticas machistas y patriarcales persistentes en la sociedad”.

Ante ello, la alerta surge como un mecanismo de protección a los derechos humanos de las mujeres que consiste en el impulso de un conjunto de acciones gubernamentales de emergencia para garantizar la seguridad de mujeres y niñas y poner fin a la violencia en su contra.

Esta violencia cobra numerosas formas, sin embargo, la alerta se enfoca en la violencia feminicida. De acuerdo a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, esta violencia se refiera a “la forma extrema de violencia contra las mujeres, producto de la violación de sus derechos humanos, en los ámbitos público y privado, conformada por el conjunto de conductas misóginas que pueden conllevar impunidad social y del Estado y puede culminar en homicidio y otras formas de muerte violenta de mujeres.”

Según información de la Red de Mujeres en contra de la Violencia Feminicida, de 2013 a 2015 se registraron en Michoacán 750 feminicidios. ¡Aterrador!

Creo, ante todo, que hace falta muchísimo trabajo de visibilización de las problemáticas que aún nos aquejan. Vivimos en un país con cuatro entidades que han activado una alerta que indica emergencia en materia de violencia contra las mujeres y, a pesar de ello, perdura aun el ya cotidiano escepticismo sobre las desigualdades de género que colocan a las mujeres en una posición de desventaja.

Aplaudo acciones gubernamentales como la aquí mencionada, cuyo enfoque consiste en el cese de la violencia de género y el trabajo en la prevención de la misma. Pero, como siempre, reitero la importancia de realizar un cambio desde nuestra propia trinchera. El feminicidio es quizá la manifestación más brutal de la estructura patriarcal en la que nos desarrollamos por lo que considero necesario reflexionar sobre la toxicidad de las construcciones culturales basadas en estereotipos de género que tanto daño nos han hecho como sociedad, así como identificar estos estereotipos y los patrones de cultura que los acompañan y erradicar su práctica en todo espacio en el que nos desenvolvamos.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”