Atentados en París, Internacional, Opinión y análisis

Las Reglas Cambian

En el sistema internacional, los actores son caracterizados por ser dinámicos y estratégicos al tomar sus decisiones. Estas decisiones, aún cuando son enfocadas a cierto problema, a su vez generan un impacto en la comunidad con un efecto dominó, debido a que vivimos en un mundo interconectado y globalizado.

Pero, ¿quién está dentro del sistema internacional, y cómo se mueven las piezas del juego? Este fin de semana se pudo ver claramente quienes son los interesados en formar parte del nuevo orden mundial en el sistema internacional. Nuestros principales candidatos son: Rusia y China; y del otro lado del mundo Estados Unidos, quien es el actual poder hegemónico, pero la duda es si sigue estando preparado para ser el “protector” del mundo.

¿Por qué Siria es importante e interesante para las potencias mundiales? Porque sus recursos naturales están conformados por 1/3 del petróleo del mundo y también del gas natural.

Se preguntaran ahora, ¿que no siempre han sido los mismos candidatos?, ¿o que no siempre Rusia y Estados Unidos han competido por ser el líder mundial? No del todo. Ahora más que nunca las cartas están sobre la mesa, pues en la actualidad tanto China como Rusia, y no por dejar a un lado el resto de los países del mundo, están en constante movimiento y ahora se está haciendo más notorio un cambio más significativo en las relaciones entre las grandes potencias desde el colapso de la Unión Soviética.
Lo que se ha dejado ver este fin de semana es que su tablero de juego ha sido definido y se está “jugando” en el territorio de Medio Oriente, teniendo a Siria como actor principal. ¿Por qué Siria es importante e interesante para las potencias mundiales? Porque sus recursos naturales están conformados por 1/3 del petróleo del mundo y también del gas natural. Que es considerado como el nuevo recurso natural o “nuevo petróleo”.

Ha sido un largo proceso el conflicto de Siria, donde las potencias se han vuelto a encontrar para poder esclarecer la guerra que tiene más de 5 años que comenzó.

Brevemente explicaré los hechos que detonaron el conflicto en Siria, y en qué momento los países decidieron entrar e involucrarse en las decisiones de Siria.

Todo empezó por la opresión que tenían los pueblos de Medio Oriente, por estar bajo el control de gobiernos autoritarios, hasta que surge el levantamiento de la sociedad en contra de sus líderes y logran derrocar al sistema; este movimiento fue llamado “La Primavera Árabe”. Al principio los países como Egipto y Túnez hicieron movimientos rápidos y decisivos en los que pudieron remover a sus dictadores de una forma concreta. En Libia, las protestas del pueblo contra Maumar Gadafi desataron una “pequeña” guerra civil que terminó con la muerte del dictador Gadafi. Lo que nos lleva a Siria, que ha sido una historia completamente diferente, pues fue gobernada bajo el régimen de Hafez al-Assad por 30 años, donde sí existieron renovaciones al país y hubo un crecimiento y modernidad, aunque todo esto surgió bajo una represión. A la muerte de Hafez, quien tomó el liderazgo fue su hijo Bashar al- Assad que es el actual presidente de Siria desde el año 2000, quien al principio de su mandato dio muestras de ser un líder nuevo, con ideales diferentes a los de su padre. Pero esto no duró mucho pues a la primera controversia con la ciudadanía regresó al viejo régimen estricto, restringió la libertad de expresión, cerró la economía del país y concluyó con que la democracia no estaba lista para su país o más bien su país no estaba listo para la democracia. Con lo que el pueblo sirio vivió unos doce años más hasta que volvió a surgir una revuelta donde miles de personas salieron a la calle a exigir un cambio y nuevas reformas, volviendo a seguir el ejemplo de los países antes mencionados.

De esto se detonó que empezaran a surgir grupos de rebeldes y que alzaran en armas contra el gobierno de Bashar-al Assad, y desde entonces existe una guerra civil que está azotando a los ciudadanos de Siria.

Al principio, Bashar al-Assad brindó una respuesta pacificadora, pero nada cambió, así que como consecuencia las protestas se multiplicaron y el gobierno se puso a la defensiva empezando a disparar contra los civiles y no dio más cabida a una resolución pacífica. Después de esto se detonó que empezaran a surgir grupos de rebeldes y que alzaran en armas contra el gobierno de Bashar-al Assad, y desde entonces existe una guerra civil que está azotando a los ciudadanos de Siria.

Aunado a esto lo acompaña una historia llena de rivalidades, pues después de la primera Guerra Mundial, los franceses y los ingleses fueron los que delimitaron las fronteras de Medio Oriente donde agruparon a diestra y siniestra etnias y religiones diferentes en los mismos territorios, por ejemplo: Cristianos, Shiitas, Sunnitas, Alawites etc.. Una de las etnias que posee el control en Siria es la etnia de los Alewites, la cual ha tenido el poder en Siria desde la época de los setenta a pesar de que sólo representa el 12% de la población en Siria. Y siguiendo la ideología de que los Assad querían tener controlado al país fuera de las manos de extremistas, todo aquel que rechazara la ideología de la etnia alawite sería oprimido.

Ahora, en este punto del conflicto —que se ha ido complicando cada vez más—, quiénes son los interesados en tenerlo ya por tanto tiempo y con tanta agonía, son sin más ni menos que nuestros candidatos China, Rusia, Estados Unidos.

Tanto Rusia como China tienen intereses en Siria y ellos han establecido abiertamente que la “Primavera Árabe” no ha brindado la seguridad suficiente a los países de Medio Oriente.

El mapa de Siria se ha dividido entre las potencias internacionales siendo que las fuerzas de al-Assad son apoyadas por Rusia, que como dato interesante ya contaba con una base militar dentro del país; Irán y China son países de Oriente en contra de Assad apoyando a la oposición se encuentran Estados Unidos, Turquía, Francia, Gran Bretaña y Arabia Saudita.
Ahora se preguntarán cuando entra la ONU a este conflicto o Estados Unidos viéndolo desde una perspectiva (donde ellos podrían detener un conflicto de esta magnitud), pues principalmente porque dentro de la ONU los países de Rusia y China han bloqueado cualquier sanción que quiera ser interpuesta al gobierno de Bashar al-Assad. Y volverán a preguntar, ¿por qué lo están bloqueando? Porque tanto Rusia como China tienen intereses en Siria y ellos han establecido abiertamente que la “Primavera Árabe” no ha brindado la seguridad suficiente a los países de Medio Oriente. Por otra parte, Estados Unidos entró en el juego de intereses cuando se “descubre” que Bashar al- Assad estaba utilizando armas químicas, aquí es donde existe una laguna para que Estados Unidos se pueda entrometer al cambio de reglas y anunció que él también estará brindando armamento a los rebeldes para que el gobierno en turno sea derrocado.

En la actualidad, el interés que ha despertado Vladimir Putin en intervenir en Siria, como veíamos, era por detener a los yihadistas y para reforzar que tiene una posición privilegiada en el área. Pero también ha mandado la siguiente señal a Estados Unidos donde Rusia puede hacer que funcionen las cosas en Medio Oriente y ganar apreciación de la sociedad y ofrecer nuevas alternativas como lo haría con Irak, cosa que no pudo hacer Estados Unidos. Y establecer que Rusia no es sólo la gasolinera del mundo, sino que es capaz y tiene la tecnología y los recursos para ser el nuevo líder internacional.

Estados Unidos, a pesar del esfuerzo que ha hecho de interponer su ideología al entrar en los países de Medio Oriente para que tengan una mejor estabilidad política y social, no ha demostrado que sus reglas del juego y su bandera —que son la libertad y la democracia— hayan sido suficientes para controlar y hacer desaparecer los problemas que existen en estos países, a los que han traído más tragedias y decepción. En este caso, Barack Obama debería dar un paso atrás o retirarse del juego, dar oportunidad a que otra potencia asuma el poder por el bien de la comunidad internacional, no por el bien de sí mismo.

Estados Unidos, para que siga siendo el líder, necesita bases sólidas y no jugar con las alianzas ya establecidas como si fueran de carácter transnacional.

Por otra parte, Estados Unidos tiene recursos que las otras potencias carecen, como las alianzas establecidas, por ejemplo: la OTAN. Estados Unidos, para que siga siendo el líder, necesita bases sólidas y no jugar con las alianzas ya establecidas como si fueran de carácter transaccional. Otra cosa a su favor es el poder militar que tiene, pero algo en contra son las decisiones del Congreso, y es su mayor obstáculo las políticas disfuncionales en Washington donde ha sido centralizado su poder. Eso no es sólo una mala publicidad para la democracia, sino que también obstaculiza el interés de Estados Unidos.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”