Turistas procedentes de México no podrán viajar a la Unión Europea

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La Unión Europea presentó este lunes un listado de los países que tienen prohibida la entrada a sus fronteras debido a la situación del COVID-19, dicha lista abarca un total de 15p naciones, entre ellas México, las cuales cuentan con esta restricción que entrará en vigor el próximo 1 de julio.

Serán tan solo 15 días los que estarán libres de restricciones a la apertura de fronteras de la Unión Europea: Canadá, Corea del Sur, Argelia, Australia, Japón, Tailandia, Ruanda, Uruguay, Túnez, Georgia, Montenegro, Serbia, Marruecos y Nueva Zelanda, forma parte de la exclusiva lista de países que tendrán luz verde, a estos se puede sumar China luego de que Beijing aceptara que los ciudadanos comunitarios pueden viajar.

Esta selección se determinó de acuerdo criterios epidemiológicos actuales de los países en mundo, por lo que Europa solo admitirá a todos aquellos ciudadanos procedentes de países en donde el número de contagios sea similar o inferior a la tasa que tiene la Unión Europea por cada 100 mil habitantes en los últimos 14 días.

“Consideramos seguros a los países que están a la par o por debajo de la media de casos en la Unión Europea”, explicó la ministra de Asuntos Exteriores de España, Arancha González.

Sin embargo, un factor a considerar, es que las fronteras europeas estarán abiertas para la entrada de todo aquel residente que actualmente se encuentre en otro país, sin importar que este forme parte del listado de las restricciones, así como a todos aquellos que tienen el pasaporte comunitario europeo.

Así, los turistas y personas que no tengan regularizada su situación legal no podrán entrar a la Unión Europea tras esta reapertura de fronteras, hasta que el listado de las naciones permitidas se actualice.

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El tema de la supuesta intervención rusa en la elección mexicana sigue causando revuelto para analistas nacionales e internacionales. En el Washington Post y en The Guardian han dedicado numerosas columnas y reportajes al tema. En México, León Krauze y mi colega en Altavoz MX, Luis Garnica, han escrito sobre el tema posicionando la preocupación en la agenda política.

No obstante, los datos presentados son inconclusos. León Krauze habla de un reporte del Senado estadounidense acerca de la intervención rusa en diversos países, principalmente en el área de los Balcanes y otros países de Europa. Basta una leída a estos casos y podemos ver que el reporte está bien fundamentado, pero no representa un caso comparable al nuestro.

Por ejemplo, se acusa de que, en Serbia, se han generado campañas de publicidad oficialista rusa, incluso se acusa a la Iglesia Ortodoxa Serbia como aliada en esta influencia rusa. En el caso de España, se acusa el financiamiento a partidos catalanes de izquierda por medio de líderes de la mafia rusa en el país para apoyar el Referéndum. Ambas acusaciones, entre las demás que se presentan, son fuertes y que mencionan nombres y apellidos de involucrados.

Sin embargo, el reporte no menciona casos en América Latina, además de que asume, en el caso catalán, de que a los rusos les conviene una fragmentación del Estado Español, lo cual es muy debatible y muy frágil como argumento. Me parece peligroso que se comparen los casos ya que no es lo mismo Serbia, Georgia o Montenegro que tienen siglos de relación con la cultura rusa ya sea por ser eslavos o por haber sido parte de la Unión Soviética.

Si bien, existen indicios de que la Mafia Rusa opera en Cancún y hasta en el Mercado de la Merced en la Ciudad de México traficando prostitutas, es verdaderamente peligroso afirmar que mafias pudieran financiar a políticos mexicanos, teniendo mafias más poderosas plenamente establecidas y tomando en cuenta que no todas las mafias rusas están unidas al Kremlin, lo cual, de por si, ya es polémico decir.

Además, el reporte desde la Casa Blanca nunca dio fuentes, ni profundizó, es más, aventaron la piedra y escondieron la mano, lo cual no es muy profesional. El tema de Ackerman y su esposa es verdaderamente inútil de mencionar ya que León Krauze lo saca de una columna del Washington Post llena de mitos como decir que AMLO es antiamericano o que abiertamente lanza vivas al gobierno de Caracas. Es inocente pensar que John Ackerman apoya a AMLO sin un fin detrás, pero acusarlo de espía del Kremlin es verdaderamente risible.

El embajador ruso en México ya se ha pronunciado, así como el Canciller Videgaray respecto al tema negando la intervención.

Pensar que los rusos están generando desinformación en redes tanto en México como en otros países es asumir que la gente no tiene opciones de información y que existen mexicanos que solo consumen RT o Regeneración, lo cual es falso.

Asimismo, por más que sea negocio para los rusos tener relaciones con AMLO, pensar que unos hackers o “espías” movilizarán o influirán en millones de mexicanos es también poco creíble. Nuestro país y nuestra democracia no tienen el nivel de penetración de internet que existe en el primer mundo. Numerosos votantes de Comitán, Chiapas o de Caborca, Sonora, incluso de la Ciudad de México que vayan a las urnas difícilmente serán víctimas del Kremlin.

Finalmente, mi amigo y colaborador en jefe de Altavoz MX, en su columna de la semana bien señala que aunque haya “chicharroneo”, palabra que usé para describir el pleito en Twitter entre AMLO y algunos periodistas, debe existir preocupación acerca del tema. Y aunque comparto la preocupación me parece que como periodistas tenemos que salir a mostrar más pruebas y a enriquecer el debate, aunque difiramos.

Lo dicho, dicho está.