#Kleroterion: ¡Es la corrupción… Estúpido!

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En la historia de la política en el mundo, nos hemos encontrado con posturas y frases muy interesantes, tal es el caso de el ex presidente de los Estados Unidos de Norteamérica Bill Clinton, que en 1992 durante su campaña presidencial, acuñó la frase, “The economy, stupid”, que sin duda, fue parte medular para ganar las elecciones, convencido de que lo esencial para lograr la victoria, era postularse por un tema y/o problemática directa de los ciudadanos de su Nación, la economía, es así que la frase estadounidense fue adoptada hasta en niveles internacionales, refiriéndose a varias cuestiones que en efecto, son vitales para cualquier ámbito.

Derivado de lo anterior y como todos sabemos, uno de los problemas que más aquejan a nuestro país, es sin duda, la corrupción. Sin embargo, hasta el momento no se ha podido medir con precisión cuáles han sido sus alcances. En efecto, sabemos que sus consecuencias han mermado a la sociedad mexicana y nos han colocado en lugares vergonzosos a nivel internacional en esta materia. Es importante antes de hablar de este tema, conocer en primer lugar, que es la corrupción, o en qué consiste, para Transparencia Internacional, se define como “el abuso de poder para beneficio propio”, y la clasifica en corrupción a gran escala, menor y política.

Por otro lado, también debemos identificar sus causas, lugares, motivos y áreas donde se lleva a cabo más comúnmente, desde lo general hasta lo particular, ya que en cualquier medición o acción, finalmente es corrupción simple y llana, desde el desvío de recursos, hasta solicitar o dar una dádiva a alguna autoridad, fuera de lo que establecen las leyes y reglamentos, por lo que en su estudio, análisis y forma, no nos permite tener estadísticas precisas, sin embargo, por estas acciones, se presentan y existen pérdidas con grandes costos económicos, sociales y políticos, además de perder la confianza en muchas de nuestras instituciones, pero debemos recordar que las instituciones no son las corruptas, son las personas que la promueven.

Ahora bien, independientemente de los costos económicos, que de acuerdo al Banco Mundial se estima que representa 9 por ciento del PIB del país, la corrupción nos da, como se dijo anteriormente, costos políticos, por ejemplo, la insatisfacción de la democracia donde solo el 37 por ciento de la población la apoya, así como el 91 por ciento no confía en los partidos políticos, el 83 por ciento tampoco confía en los legisladores y el 80 por ciento no tiene aprecio por el sistema judicial, lo anterior, de acuerdo al Barómetro Global de la Corrupción, de Transparencia Mexicana. Asimismo, se tienen costos sociales donde se arroja que el 14 por ciento del ingreso anual de los hogares se destina a pagos extraoficiales.

En México se argumentan diferentes posturas, algunos que es un problema del Estado y el cumplimiento de las leyes y por otro lado que es un problema cultural, pero en cualquiera de estos supuestos, estoy convencido que la corrupción, es un lastre que aqueja a nuestra sociedad y que por ella, no hemos podido avanzar en muchos sectores, ya sea públicos o privados. Recordemos también que la corrupción, aunque su finalidad va en la percepción de dinero, no solo significa esto, es también un sentido más profundo en el actuar de las personas como autoridades, por ejemplo, los tratos de políticos con narcotraficantes, los malos procedimientos penales, la ineficaz procuración de justicia, las licitaciones no transparentadas, los moches, evasión fiscal, lavado de dinero, robo de combustibles, facturas falsas, etc.

Por su parte y me parece elogiable adoptarlo como tema principal de actuación política, el Presidente Andrés Manuel López Obrador, prometió erradicar la corrupción, pero no contenerla ni acotarla, sino erradicarla en su totalidad, lo que sin duda al lograrse, podremos ser una nación potencia a nivel mundial y prospera de manera interna, convencido también, que una de las partes claves para el triunfo del actual presidente, fue sin duda, esta propuesta.  Para empezar adoptó combatir la corrupción de adentro hacia fuera, lo que me parece una buena estrategia, ya que si tenemos un gobierno transparente, tenemos instituciones transparentes, por lo que en automático tendremos ciudadanos transparentes, es muy importante que el presidente, siga con esta ruta adoptando el compromiso asumido por México en la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, potenciando el desarrollo económico en condiciones de igualdad y sobre todo competitividad, aplicando las leyes penales sin distingos, así como no aceptar la amnistía conforme al derecho internacional recopilado por la ONU, ya sea en detenciones arbitrarias, desaparición de personas, tortura, ejecuciones extrajudiciales, privación de servicios de salud, y violencia de género.

Asimismo, AMLO, planteó una nueva etapa, o como él dijo “la ruptura con la vieja política”, sin simulaciones para combatir la corrupción e impunidad, recuerdo muy bien que durante su campaña siempre se postuló que la problemática de México era la corrupción, para cualquier tema, siempre contestaba que la corrupción era la culpable , de tal manera que las redes se llenaban de publicaciones que hacían mofa o burla de su respuesta, pues hoy que es presidente, podemos ver que tenía razón.

Dentro sus primeras acciones presentó reducciones a los salarios de los funcionarios de gobierno y ha reestructurado algunas secretarías, centralizando las compras de gobierno y las delegaciones de las secretarias, por lo que de manera inmediata se han logrado ahorros significativos. Es importante saber que el Representante de México, tiene muy claro el panorama nacional, más allá de un tema de campaña, sino una realidad, por supuesto documentada y conocida, que en muchas ocasiones es adoptada como una forma de vida, por lo que sus acciones en contra de la corrupción e impunidad, serán un gran paso para nuestro país que tanta falta le hace para este tema, que sin duda, es la punta de iceberg para la mayoría de los delitos y la injusticia.

Ya basta de un país movido por este concepto, basta de ser un antecedente internacional para la corrupción, basta de que nuestros hijos crezcan sabiendo o pensando que la forma fácil de hacer las cosas, es ofreciendo dinero, que no sea una cultura natural, basta de que veamos las noticias o cualquier medio informativo descubriendo siempre que detrás de la mayoría de los delitos, aparezca la palabra, corrupción, basta de una sociedad llena de corruptos, por que no solo es corrupto quien recibe sino quien da, basta de ser obligados a promoverla, basta de justificarla, simplemente quien da o recibe, es corrupto.

Todos sabemos que si hay alguna problemática en México es la corrupción e impunidad, es algo que desde hace muchos sexenios, pedimos de sobre manera todas y todos los mexicanos que sea resuelto, también sabemos que al erradicarla, transitaríamos de la mejor manera como muchas naciones,  por que estoy seguro, que el esfuerzo, la astucia, la capacidad, el compromiso y sobre todo el respeto, lo tenemos y es muy triste que todos estos factores sean pisoteados, abusados y hasta en muchas ocasiones, sancionados, ¡así es!, somos unos de los países que en muchos casos por decir la verdad o actuar de la manera correcta, resulta que puede ser contraproducente, pero ¿por qué? Por la corrupción.

Sigamos pues con la línea del Presidente de la República, cero corrupción, que no quede solo en buena voluntad de los gobernantes, es un trabajo conjunto, somos un país que aprende a adaptarse a las circunstancias, pero convencido que podemos ser mejores, un país que solo necesita apoyo, instituciones confiables, seguridad y justicia, lo demás, nosotros lo hacemos, por eso si me preguntan cuál es la problemática real de México, puedo contestar con mucha seguridad… ¡Es la corrupción… ¡Estúpido!

El enfoque de derechos humanos en la política anticorrupción de Nuevo León

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El Sistema Anticorrupción delineado en la Constitución Política es estructuralmente complejo: Un entramado de órganos que deben estar coordinados entre sí para prevenir, combatir y castigar la corrupción en México. De los tres modelos de instituciones anticorrupción posibles, es decir, a) el de múltiples objetivos pero con facultades para hacer cumplir la ley, b) el exclusivamente con facultades de cumplimiento de la ley y c) el que cuenta con facultades de políticas preventivas y de coordinación, en nuestro país creamos un cuarto modelo: el modelo de la muñeca rusa.

En efecto, el Sistema Anticorrupción contempla la difícil coordinación de órganos y poderes encargados de la investigación y sanción penal y administrativa, de la fiscalización y auditoría, del acceso a la información, y de la creación, implementación y evaluación de políticas públicas de prevención. En Nuevo León contamos ya con algunas de las nuevas piezas de la matruska anticorrupción: la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción y la Magistratura de la Sala Especializada en Responsabilidades Administrativas Graves del Tribunal de Justicia Administrativa del Estado.

En breve, tendremos en operación un muy importante órgano del Sistema: el Comité de Participación Ciudadana (CPC Nuevo León). La designación de las personas que integren el CPC Nuevo León completará la creación del Comité Coordinador del Sistema. Sin embargo, aún faltará un órgano más, me refiero a la Secretaría Ejecutiva del Sistema.

Como puede apreciarse de este breve recuento, por ahora hemos estado centrados en completar la fase estructural del sistema (integración de órganos y nombramiento de servidores públicos), sin embargo, no hemos debatido respecto a algo de vital importancia para la definición de las políticas públicas anticorrupción: Las implicaciones negativas que tiene la corrupción en el disfrute de los derechos humanos.

Este enfoque toma especial importancia en Nuevo León dado que, como mencioné anteriormente, estamos a pocos días de que se integre uno de los órganos más importantes del sistema, el CPC de Nuevo León. Desde mi perspectiva, las personas que integren este órgano, no sólo deberán abordar la política anticorrupción en nuestra entidad desde una perspectiva punitiva, sino, sobre todo, desde una de índole preventiva. Para esto deben incorporar en el núcleo de su actuación el enfoque de derechos humanos.

¿Por qué debe el CPC de Nuevo León adoptar como una de sus dimensiones de análisis este enfoque?

Primero, porque existe suficiente material doctrinal que sustenta las consecuencias negativas de la corrupción en el disfrute los derechos humanos. En efecto, la corrupción tiene las siguientes consecuencias: a) consecuencias negativas individuales, como cuando se da acceso discriminatorio a un servicio público; b) consecuencias negativas colectivas, por ejemplo, cuando se excluye a personas pobres del acceso a bienes y servicios prestados por la administración pública; y c) consecuencias negativas generales, porque la corrupción reduce los recursos disponibles para la progresiva realización de los derechos económicos, sociales y culturales.

En la primera dimensión, consecuencias negativas individuales, es de resaltarse que “en 2010, se identificaron 200 millones de actos de corrupción en el uso de servicios públicos provistos por autoridades federales, estatales, municipales, así como concesiones y servicios administrados por particulares.” Un ejemplo de la segunda dimensión, consecuencias negativas colectivas, y con una afectación al derecho a la salud de personas en situación de vulnerabilidad, es el trágico caso de niños en Veracruz a quienes se les administraba agua destilada en lugar de recibir sus quimioterapias para el cáncer que padecían. La tercera dimensión, consecuencias negativas generales, puede fácilmente apreciarse racionalizando todo lo que podría haberse hecho para el desarrollo del país de no haberse capturado fondos públicos para beneficio privado.

Segundo, porque México es signatario de la Convención Interamericana contra la Corrupción y de la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción. Y, por ende, está obligado a adoptar medidas para prevenir, sancionar y erradicar eficaz y eficientemente la corrupción. 

Desde esta perspectiva, las consecuencias negativas de la corrupción en el disfrute de los derechos humanos y el deber de los Estados antes señalado, ha sido reconocido recientemente por la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.  En este caso, la Corte Interamericana concluyó que la debilidad institucional de los órganos de control y una norma flexible e inadecuada facilitó la formación de redes y estructuras de delincuencia y corrupción que propiciaron ilegales adopciones internacionales de niñas y niños guatemaltecos, con lo cual se violaron los derechos a la vida familiar y a la protección de la familia, derechos del niño, garantías judiciales y protección judicial de las víctimas en ese caso. Esto reafirma las consecuencias negativas que tiene la corrupción sobre el disfrute de los derechos humanos.

Sin duda, las políticas anticorrupción y la protección de los derechos humanos deben ir de la mano, tal como ha sostenido el panel de expertos que convocó el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para discutir este tema.

Sostengo que la política anticorrupción en Nuevo León debe incorporar este enfoque porque, como ha declarado el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en 2013: La corrupción mata; la corrupción impide el desarrollo; la corrupción golpea primero y con más fuerza a los pobres; la corrupción fomenta la impunidad y debilita el estado de derecho.

El enfoque de derechos humanos en la política anticorrupción, por ende, debe contemplar al menos los siguientes aspectos: i) la relación entre corrupción y discriminación; ii) la vinculación entre corrupción y pobreza; iii) la inclusión de grupos vulnerables en el monitoreo de servicios y bienes que más les afectan; iv) una metodología de análisis de adquisiciones públicas centrada en los resultados y el contenido, más que en el procedimiento; v) la coordinación con las autoridades competentes para establecer la relación entre corrupción política y vulneración de derechos humanos; vi) el análisis de cómo es que la corrupción afecta tanto la calidad de los servicios como la forma en que se distribuyen, especialmente con las categorías de disponibilidad, accesibilidad, aceptabilidad, y adaptabilidad; vi) la incorporación de la perspectiva de género. Para todo lo cual, se debe identificar el marco de las obligaciones internacionales del Estado Mexicano.

En suma, para el diseño de políticas públicas de prevención en el Sistema Anticorrupción de nuestro país y de nuestro estado es imprescindible un enfoque de derechos humanos. Los órganos del Sistema Anticorrupción en Nuevo León, en ese sentido, deben dar ejemplo al colocar en el centro de las políticas anticorrupción a las personas y el disfrute de sus derechos humanos. Solo esperemos que la complejidad de operación de la muñeca rusa no sea un obstáculo para incorporar este enfoque en la prevención, combate y sanción de la corrupción en nuestro estado.

Lo siento Mr. Trump, esto no se acaba hasta que se acaba

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Durante las últimas semanas, muchos me han preguntado sobre las elecciones en Estados Unidos. Por el Partido Demócrata, Hillary Clinton y Bernie Sanders, mientras que de los Republicanos están Donald Trump y Ted Cruz, como los nombres más mencionados en medios, círculos de electores y entre los mexicanos preocupados de que gane el magnate estadounidense. Aunque todavía están en las elecciones primarias por Estado, la decisión de quién será el candidato de cada partido se toma en la Convención de Delegados que se estará llevando a cabo el 18 de julio en Cleveland (Ohio) para los republicanos y una semana más tarde para los demócratas en Philadelphia (Pensilvania).

Entre los analistas políticos de Estados Unidos ha surgido la posibilidad de una Convención Abierta para el Partido Republicano, esto pasa cuando dos candidatos tienen un número de delegados muy cerrados (entre 100 y 150 de diferencia) y que no están de acuerdo en apoyarse mutuamente. Los tres elementos clave en una convención abierta es que 1) tienen dos candidatos a la cabeza de las elecciones, 2) campos irreconciliables y 3) una nominación eventualmente comprometida.

Es decir, al configurarse estos tres elementos existe la posibilidad que Donald Trump o Ted Cruz queden fuera de la nominación republicana y salgan nuevos liderazgos electorales. Las diferencias entre Trump y Cruz, los resultados de algunas encuestas de los posibles candidatos de ambos partidos, así como las constantes declaraciones en medios, pueden hacer que los dos candidatos republicanos sean bajados de la contienda y apostar por un mejor jugador para la carrera electoral.

Algo que digo (y confirmo) es que “no hay que subestimar al electorado” a veces nos pueden sorprender y posiblemente esta vez no sea la excepción. Lo siento Mr. Trump, esto no se acaba hasta que se acaba.

Hay quienes todavía dicen que ésta posibilidad le abre la puerta a John Kasich; aunque sigue en la contienda, allá en un tercer lugar, ciertamente nunca ha mostrado un esfuerzo en ganar la nominación interna. Aunque no tiene el dinero de Cruz o la exposición mediática de Trump, no se ve que pueda tener auge en otras elecciones primarias como en Ohio, estado que gobierna.

Sin embargo, ha resaltado un nombre en particular entre las filas republicanas: Paul Ryan. ¿Lo habían escuchado? Les platico un poco de este personaje que puede agarrar vuelo en la próxima convención republicana. Paul Ryan es un abogado y político que en 2012 fue compañero de fórmula presidencial (como Vicepresidente) con Mitt Romney y actualmente es el Presidente de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos.

Apenas el pasado 2 de febrero de este año, se reunió con Barack Obama para evaluar las oportunidades durante su último año en la Presidencia y trabajar en colaboración entre el Ejecutivo y el Congreso, a pesar de sus diferencias políticas e ideológicas. Ryan ha declarado en varias ocasiones que no está de acuerdo con el liderazgo de Obama, la forma en que dirige el país y lo ha llamado el “presidente más polarizado”.

…ha resaltado un nombre en particular entre las filas republicanas: Paul Ryan. ¿Lo habían escuchado? … es un abogado y político que en 2012 fue compañero de fórmula presidencial (como Vicepresidente) con Mitt Romney y actualmente es el Presidente de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos.

Por todas estas declaraciones, Paul Ryan es considerado un político activo dentro del Partido Republicano y que tiene la posibilidad de unir liderazgos hacia el interior, algo que Trump y Cruz no han logrado y que al contrario han generado una ruptura durante los últimos meses.

Pocas veces ha mencionado a los candidatos punteros en su discurso, pero asegura que “La política puede ser una batalla de ideas, no de insultos”. Ustedes concluyan a quien se refiere. La última vez que se dio una Convención Abierta en el Partido Republicano, fue en 1920 cuando los dos candidatos a la cabeza no decidieron apoyarse mutuamente; los delegados después de diez rondas eligieron al candidato que iba en un distante cuarto lugar y que finalmente logró una victoria contundente en noviembre de ese año y llegó a la Casa Blanca.

Por lo tanto, el Partido Republicano y sus delegados tienen que elegir con la cabeza fría y no visceralmente, para encontrar a un candidato que pueda darle batalla electoral a Hillary Clinton o Bernie Sanders, ambos con sus grupos bien definidos; y que al mismo tiempo, sea un candidato con las ideologías e imagen del partido conservador.

Algo que digo (y confirmo) es que “no hay que subestimar al electorado” a veces nos pueden sorprender y posiblemente esta vez no sea la excepción. Lo siento Mr. Trump, esto no se acaba hasta que se acaba.

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LA CULTURA DE LA IMAGEN CORPORAL

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Vivimos dentro de una sociedad cada vez más “globalizada”, en la cual la información fluye a una velocidad que, en muchas ocasiones, nos es difícil de alcanzar. Este acceso, fácil y rápido, a una gran cantidad de información puede ser un gran problema cuando buscamos integrar el conocimiento de un determinado problema. Debemos ser muy selectivos en los criterios de investigación, si no queremos terminar confundiéndonos con tanta información disponible, la cual muchas veces es muy contradictoria.

Uno de los temas en salud que más frecuentemente se abordan es, sin duda, el control de nuestro peso. La obesidad es una condición a la cual se le atribuye ser una de las causas más importantes en el desarrollo de muchas enfermedades de las llamadas crónico-degenerativas. Desde el siglo pasado se ha hecho mucho énfasis en la necesidad de mantener nuestro peso corporal bajo control, y el mantener una actividad física adecuada para prevenir enfermedades y complicaciones a nuestro estado de salud.

Existe una gran cantidad de dietas, medicamentos, métodos y suplementos en el mercado para ayudar a perder peso. Cada vez más personas modifican sus hábitos alimenticios y los de sus familias buscando acercarse al peso ideal.

Este conocimiento ha generado una cultura de rechazo hacia la condición de obesidad en las personas. Se ha generalizado una conciencia colectiva en favor de una “alimentación sana” y una actividad física vigorosa, como los ideales a perseguir por nuestra sociedad. Existe una gran cantidad de dietas, medicamentos, métodos y suplementos en el mercado para ayudar a perder peso. Cada vez más personas modifican sus hábitos alimenticios y los de sus familias buscando acercarse al peso ideal. En particular se ha hecho mucho énfasis en evitar el sobrepeso tanto en niños como en los adolescentes para evitar que se conviertan en adultos obesos.

Aunque es un hecho comprobado el impacto que tiene el sobrepeso sobre nuestra salud, vale la pena analizar toda la información con cautela, para evitar caer en errores que puedan afectar nuestra salud.

Las personas con mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y metabólicas son las personas que se han sometido constantemente a dietas que las hace perder peso para luego volver a aumentar ese peso. La variación intermitente de peso es más riesgosa para nuestra salud que el sobrepeso.

En su artículo de revisión, la Dra. Linda Bacon (Nutrition Journal. 2011, Vol. 10 Issue 1, p 9-21), nos compartió información muy importante y esclarecedora. En este artículo se demuestra que la longevidad en las personas con sobrepeso ligero es igual o mayor que en las personas delgadas, también se demostró que las personas con mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y metabólicas son las personas que se han sometido constantemente a dietas que las hace perder peso para luego volver a aumentar ese peso. La variación intermitente de peso es más riesgosa para nuestra salud que el sobrepeso.

Las conclusiones de este artículo son muy claras: recomienda modificar los hábitos higiénico-dietéticos de manera gradual y sin enfocarse en el peso del paciente. Las dietas enfocadas en reducir de peso a los pacientes son la que con mayor frecuencia fallan, provocando que el paciente sufra los llamados “rebotes” (ciclos de pérdida de peso con recuperación rápida del mismo o mayor peso). No sólo provocan estas variaciones, sino que también son responsables de otros daños a la salud, como son la depresión causada por la frustración de haber fallado en sus metas, la baja autoestima en los pacientes, los trastornos alimentarios graves y la estigmatización y discriminación de los pacientes.

Nos vemos constantemente bombardeados por publicidad que nos intenta convencer que un cuerpo delgado es un cuerpo saludable.

Las ganancias que reporta “la industria de la pérdida de peso” en los Estados Unidos son de 58,600 millones de dólares anuales. Es por eso que nos vemos constantemente bombardeados por publicidad que nos intenta convencer que un cuerpo delgado es un cuerpo saludable. El impacto social de este fenómeno es muy costoso en términos económicos y de salud. El someterse a dietas constantemente, las cuales tienen efectos temporales y posteriormente volver a padecer el sobrepeso, es extremadamente dañino en términos del metabolismo. En términos psicológicos el impacto es aún mayor, los pacientes con sobrepeso son muy susceptibles de padecer trastornos emocionales, el “bullyng” hacia los niños y adolescentes con sobrepeso es una conducta común en escuelas y grupos sociales. Incluso muchos niños con sobrepeso sufren de maltrato familiar con el consecuente daño a su autoestima. El próximo viernes, en este mismo espacio, comentaremos más ampliamente el impacto psicológico del sobrepeso.

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De la corrupción y sus males

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Según el Barómetro Global de la Corrupción de Transparencia Internacional en su última medición (2013), el 88% de los mexicanos percibimos que la corrupción es un problema frecuente o muy frecuente en nuestro país. Esto, sin contar la multiplicación de casos en la materia, de la medición a la fecha.

La crisis de corrupción en nuestro país es grave. Todos nos quejamos pero, ¿cómo nos afecta?

La crisis de corrupción en nuestro país es grave. Todos nos quejamos pero, ¿cómo nos afecta?:

De acuerdo a la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, este mal “socava la democracia y el Estado de Derecho, conduce a violaciones de los derechos humanos, distorsiona mercados, erosiona la calidad de vida, permite que el crimen organizado, el terrorismo y otras amenazas a la seguridad humana”.

En fin, la corrupción es un mal de males que corroe todo a su alrededor. Algunos indicadores nos muestran los siguientes datos sobre su impacto:

A la economía del país: De acuerdo al Foro Económico Mundial la corrupción “cuesta” a la economía mexicana alrededor del 2% del PIB.

A las empresas: Earnest and Young calcula que las empresas llegan a presentar pérdidas de entre 5 y 10 por ciento de sus ventas anuales en consecuencia de esta problemática.

A las familias: 14% del ingreso promedio anual de los hogares destinado a pagos extraoficiales, estima Transparencia Mexicana.

Expertos del Imco estiman que los mexicanos pagamos en promedio 165 pesos diarios por este mal, “como si fuera una especie de impuesto regresivo”.

A tí: Expertos del Imco estiman que los mexicanos pagamos en promedio 165 pesos diarios por este mal, “como si fuera una especie de impuesto regresivo”.

Observamos entonces una queja constante de la ciudadanía por los casos de corrupción en el país y en nuestra entidad, pero que en ocasiones se rige por dichos como “el que no tranza no avanza”, y se vuelve partícipe de la misma. Está quien pide la corrupción y quien la paga.

La impunidad está a la orden del día y se estima que sólo el 2% de los delitos en la materia son castigados, lo cual incide claramente en la repetición del acto.

Al final del día, somos parte del problema. Tan sólo en el 2013, el INEGI registró más de 4 millones de actos de pequeña corrupción: ¿quién pagó el “moche” o la “mordida”? ¿quiénes fueron partícipes del amiguismo y los conflictos de intereses?
Mientras tanto, la impunidad está a la orden del día y se estima que sólo el 2% de los delitos en la materia son castigados, lo cual incide claramente en la repetición del acto. Entonces… ¿Qué se está haciendo en México al respecto?

El 27 de mayo de 2015, se publicó en el Diario Oficial de la Federación la Reforma Constitucional en materia de combate a la corrupción que da paso a la creación del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA). El Congreso tiene 7 meses y 13 días para aprobar las leyes secundarias que permitan su implementación a nivel federal.

¿De qué trata?

Amplía las facultades de la Auditoría Superior de la Federación para que pueda revisar cuentas en tiempo real y fortalece la Secretaría de la Función Pública con un titular ratificado por el Senado. También crea nuevos organismos como la Fiscalía Especializada en delitos de Corrupción y el Tribunal de Justicia Administrativa, para sancionar a los servidores públicos involucrados en casos de corrupción; y se complementa con Comités que dan seguimiento puntual a la eficiencia del sistema.
El SNA representa un paso importante que solidifica a las instituciones ya existentes, mientras que surgen nuevos órganos para integrar una mejor estrategia. Aunado a esto, la reforma es uno de los principales compromisos para el segundo trienio del Presidente Enrique Peña Nieto.

No obstante, el SNA tiene áreas de oportunidad, especialmente en cuanto a la designación de los titulares de los organismos que integran el sistema. A nivel internacional se propone mayor autonomía para asegurar la efectividad del combate a la problemática.

Falta también un mayor esfuerzo en materia de prevención: en la educación a la ciudadanía mexicana para no ser parte del problema, en fin, cortar el ciclo vicioso.

¿Y Nuevo León?

El pasado viernes 9 de octubre, los miembros que conforman la Comisión Anticorrupción en el H. Congreso del Estado Nuevo León se congregaron para analizar las reformas que se requieren para implementar este Sistema en la esfera estatal. La reunión de trabajo contó con la presencia de representantes de Ciudadanos contra la Corrupción y Evolución Mexicana.

Sin embargo, no puedo dejar de recalcar que nuestro estado va rezagado frente a otros como el Estado de Morelos, que ya aprobaron o presentaron importantes avances en el proceso legislativo para implementar el sistema a nivel local.

Los cambios urgen, estemos al pendiente de la actividad de la presente legislatura al respecto.

“Corrupción” proviene del latín corruptio-onis. Que significa “la acción y efecto de corromper”.

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