Arne y Del Mazo

En los últimos días, la figura de Arne aus den Ruthen, este inquieto ex city-manager de la delegación Miguel Hidalgo de la Ciudad de México, ha aparecido en todos los periódicos. Primero con los jitomatazos a César Camacho y ahora los pañalazos a la sede del PRI.

Esto que hace Arne no es nuevo, ya lo venía haciendo con el grupo “Anti-Gandalla”, incluso estuvo en Monterrey en un activismo muy a su estilo de orden público y civilidad.




Si bien, he leído algunos puritanos en El Universal y Excelsior que atacan el acto como una incitación al desorden público, me parece, que hay límites para la libertad de expresión y esto no me parece que rebase dicho límite.

El cinismo de algunos priístas es increíble. Estamos en la antesala (si no se maneja adecuadamente) de una crisis política y económica ante la amenaza Trump + gasolinazos + dólar y la parsimonia que se toman algunos no es solo para reprochar, es insultante.

Lo que ha hecho Arne sin duda es polémico, quizás hasta punible, por medio de una falta administrativa. Pero es un ejemplo de que la sociedad civil ha cambiado. Yo soy de los que no como el cuento de “El poder de los jóvenes” y esas visiones muy optimistas de la postmodernidad. Sin embargo, México es distinto y el PRI parece que no quiere hacer nada, porque es claro que lo saben.

Y aquí pongo a colación la desagradable sensación de saber que Alfredo Del Mazo será el candidato del PRI al Estado de México. Más allá de lo cautivo que tienen al votante en este estado, es verdaderamente insultante que el PRI aplique las mismas fórmulas una y otra vez. Yo era uno de tantos que esperaba un cambio interesante con el “nuevo PRI”, lo cínico nunca se les quitará pero al menos, nuevas recetas, algo innovador.

Para aquellos que no conocen a Del Mazo, su padre y su abuelo han sido figuras de alto nombre del PRI, ambos gobernadores del Estado de México y vinculados al Grupo Atlacomulco del que vienen Carlos Hank, Arturo Montiel y por supuesto, Enrique Peña.

Entiendo el poder de dicho grupo en las oficinas del PRI Nacional, pero dice mucho de lo poco que les importa el país y aún menos el Estado de México a esta bola de rufianes que han dejado al Estado de México en algunas zonas que se hable de tú con cualquier país africano subsahariano.




Sigo escéptico a pensar que el PRI pueda perder el Estado de México o cederlo como en el famoso Pacto de Peña con Anaya, pero algo es claro, tiene que caernos una bomba atómica o el mismo Apocalipsis mañana para que el PRI entienda o realmente en la oficina de Enrique Ochoa Reza tienen una bola de cristal para anticiparse a todo.

Lo dicho, dicho está.

 

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

 

 

Dimes y Diretes: “Sí al #Jitomatazo”

Durante las recientes semanas ha sonado mucho en redes sociales la propuesta de tirarle jitomates a los diputados federales de México que hayan recibido el bono navideño y no lo devuelvan.

El ex City Manager de la Delegación Miguel Hidalgo, Arne aus den Ruthen, es el impulsador del #Jitomatazo, y aunque ha sido duramente criticado, yo coincido con el mismo.

César Camacho, diputado federal plurinominal y miembro del afamado Grupo Atlacomulco (mismo al que pertenece nuestro querido Presidente), fue la primera víctima del #Jitomatazo.

El ex gobernador del Estado de México ya hizo una denuncia penal contra Arne y todos los que resulten responsables de aventarle jitomates y arruinarle su traje (muy probablemente de marca). Aquí es donde yo me pregunto, ¿y nosotros cómo los denunciamos a ellos por ratas?

La realidad es esta: cada diputado federal nos cuesta alrededor de un millón de pesos mensualmente. También no tiene progenitora que a pesar de la crisis económica por la que pasa el país, los diputados se hayan otorgado millones de pesos en bonos navideños (cada diputado recibió alrededor de entre 500 mil a 700 mil pesos). ¿Ahora salen que por unos jitomatazos van a lloriquear?

Los diputados del PRI y su Presidente Nacional, Enrique Ochoa, piden que no haya violencia, pero ¿cuántas veces el PRI ha incitado a la violencia? Es más, ¿cuántas matanzas han sido hechas por gente afiliada al PRI?




Ahí, le va un recuento: Tlatelolco (1968), La Masacre del Jueves de Corpus (1971), las ejecuciones extrajudiciales en Tanhuato (2015), los periodistas asesinados durante los sexenios de varios gobernadores, sobresaliendo Javier Duarte.

Ya que estamos con Javier “Ñoño” Duarte, los 9 niños que murieron de cáncer fue porque el tratamiento era patito, pura agua. Después de todo esto, ¿neta los priistas se quejan por unos jitomates? Denle gracias a Dios que no les avientan piedras y que realmente el hartazgo social no se ha desbordado por completo.

Para mí ni los jitomatazos, ni el pañalazo que se avecina son actos de violencia. Son acciones que demuestran el hartazgo social que comienza a crecer en México, en esta clase política, que en su mayoría se ha encargado de desfalcar al país.

Por lo tanto, yo digo, que adelante con los jitomatazos, hasta que los diputados federales devuelvan el bono navideño y cumplan con su trabajo. Y yo no lo dejaría en los diputados federales, también a cualquier político corrupto en México.




¡Ahí Se Leen!

P.D. Aventar jitomates no es un delito penal, es una falta administrativa por vejaciones, por lo tanto no amerita cárcel.