Contaminación a la vista

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¿Observaste el horizonte la última semana? ¿De qué color era el cielo? ¿Pudiste ver los cerros? ¿Los edificios altos eran claros? ¿Sentiste complicaciones al respirar?

Si vives en el Área Metropolitana de Monterrey te habrás dado cuenta de que la calidad del aire de la ciudad no ha sido óptima. De hecho, por lo menos nueve de las 13 estaciones del Sistema Integral de Monitoreo Ambiental (SIMA) han registrado mala calidad del aire y más de 100 puntos IMECA los últimos días.

Para los ciudadanos que todos los días salimos a trabajar, a hacer compras, a dejar niños a la escuela o a hacer ejercicio es fácil notarlo y es que es imposible ver con claridad lo que tenemos a más de dos metros de nosotros. Además de esta lamentable situación, las enfermedades del sistema respiratorio han crecido exponencialmente; yo, por ejemplo, no he dejado de toser desde que inicio el año y mis familiares con alergias han sufrido mucho.

La situación ya ha sido denunciada en redes sociales por diversos usuarios tanto con palabras como con fotografías y videos. Personas de todos los municipios están preocupadas por lo que sucede; la sociedad civil, a través del Observatorio del Aire de Monterrey y Reforestación Extrema, entre otros colectivos, han presionado al gobierno para tomar medidas urgentes.

Incluso, encontré algunas peticiones en Change.org para realizar diversas acciones en pro del medio ambiente como la propuesta por +O2 la cual propone crear jardines verticales que estén financiados por la sociedad organizada y la iniciativa privada.

El problema está más claro que el agua, sin embargo, parece que quien puede tomar verdaderas decisiones lo está tomando a la ligera, me refiero al Gobierno del Estado. Contrario a atender las peticiones y reclamos de la ciudadanía, la Secretaría de Desarrollo Sustentable, a cargo de Manuel Vital, ha justificado los días de contaminación con la escasez de lluvias.

Y mientras se dan estas explicaciones, las redes sociales del estado defienden las mejoras en la calidad del aire del año 2019. Un claro ejemplo es la publicación que realizó la cuenta de la Secretaría de Economía y Trabajo @SedetNL en Twitter el pasado 9 de enero donde se puede apreciar una imagen del periódico Oficial del Estado Nuevo León Asciende con el encabezado “Respira Nuevo León mejor aire”.

La realidad es que la norma NOM-172 Semarnat 2019 está a punto de entrar en vigor y el Estado tiene que hacer algo al respecto. La Secretaría de Desarrollo Sustentable convocó el pasado martes a realizar mesas de trabajo para realizar modificaciones al Programa de Respuesta a Contingencias Atmosféricas de la entidad.

Uno de los grandes cambios anunciados después de la primera reunión y que se aplicará a partir del 20 de febrero de este año es que se reducirán los tiempos de medición de calidad del aire pasando de 24 a 12 horas. Además, se prevé que el Comité integrado por autoridades estatales, municipales, federales, cámaras empresariales y diputados locales se reúna al menos dos veces más previo a la entrada en vigor de la normativa para definir los nuevos lineamientos que regirán en el Estado.

Mientras esto sucede tendremos que seguir observando el gris panorama y evitando los exteriores para disminuir las probabilidades de enfermedad. ¿Será posible que los índices de contaminación disminuyan en Nuevo León?

2019: Un Año de Cambios

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La última semana de año es maravillosa, huele a navidad, se abren los presentes, hay comida al por mayor, se espera ansioso el nuevo año. Muchas familias aprovechan estos momentos para estar unidos ya que el trabajo, la escuela u otras situaciones, son factores que los mantienen alejados.

En este momento las personas suelen hacer un recuento de su año, analizan las cosas buenas y malas, además de hacer una lista de propósitos para iniciar el día uno de 365 (en este caso 366) con una meta a cumplir. 

Desde el año pasado, además de hacer una retrospección en mi vida, hago una de mi comunidad y mi país para saber en que acertamos, fallamos y como podemos mejorar. A continuación comparto un resumen de mi reflexión. 

2019 fue un año lleno de cambios y transformaciones políticas que marcaron nuestro país. 

En enero, el gobierno decidió lanzar su estrategia contra el “huachicol” por lo que diversos ductos que suministraban combustible al país fueron cerrados; esto ocasionó desabasto y lejos de organizarnos como comunidad para que todos tuvieran acceso al producto, decidimos ver por nosotros y llenar los tanques de todos los autos del hogar aunque no fueran necesarios. 

Sin duda alguna, este año fue el marco de una crisis de seguridad que acabó con la vida de miles de personas, algunas en batallas por territorio, otras por el simple hecho de ser lo que son. Los feminicidios estuvieron a la orden del día y pareció que el gobierno no estuvo ni un poco preocupado por hacer justicia. ¿Cómo respondió la comunidad? Manifestaciones, marchas, bailes y cánticos. Es cierto, algunos monumentos fueron lastimados; los políticos le dieron más importancia a esto que a los reclamos.

Octubre fue un mes fallido, el operativo militar para detener a Ovidio Guzmán López desencadenó balaceras, bloqueos y enfrentamientos entre militares y narcotraficantes. El Cártel de Sinaloa fue más fuerte que el gobierno y el gabinete de seguridad tomó la decisión de liberarlo. ¿Le abrimos la puerta a otra clase de fuerza?

El gobierno mexicano le dio asilo político a Evo Morales, situación polémica. Además, en noviembre, presuntos miembros del crimen organizado masacraron a integrantes de la familia LeBarón; un día después Donald Trump ofreció su ayuda para limpiar al país de los maleantes. Tiempo después se confirmó que Estados Unidos planeaba considerar a los cárteles mexicanos como terroristas, lo que permitiría que este país desplegara comandos armados sin autorización en nuestro territorio. 

A pesar de tantas cosas negativas que sucedieron en el país y en el estado, en el mes de noviembre, saliendo de mi trabajo, volteé al Cerro del Obispado, vi la bandera ondear y me di cuenta de lo enamorada que estoy de México. Es mi nación, son mis símbolos patrios, mi cultura, mi música, mi gastronomía, mi gente, y yo represento todo eso día con día, sin importar donde este. 

Este año que acabó estuve más pendiente de lo que sucedió a mi alrededor, este año decidí levantar mi voz ante las injusticias, este año comencé un cambio de hábitos, este año ayudé a transformar el pensamiento de mi familia y amigos en algunos temas sociales y políticos, este año fui mejor ciudadana. 

Pero la labor no terminó, en este próximo año me comprometo a ser mejor ciudadana, a involucrarme más en mi gobierno y a ayudar a otros a involucrarse, a hacer más que escribir y hablar cuando algo no me parece correcto, a apoyar causas sociales con las que me identifique, a ser mejor hija, hermana, compañera, amiga y novia, porque estoy convencida de que el cambio positivo comienza con pequeñas acciones que contagias a los demás. 

Y a ti, que llegaste hasta aquí, te invito a que te pongas un propósito que ayude a mejorar tu entorno. Yo estoy segura de que poco a poco podemos transformar nuestra comunidad para cambiar una ciudad, y la suma de estas podrá restaurar el país. 

¿Seguiremos esperando?

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Es complicado tomar el estandarte de una batalla, aún más cuando las personas que están a tu alrededor no te permiten hacerlo, ¿o no?

Soy una mujer que, desde hace relativamente poco, se siente identificada y comprometida con la causa feminista, más aún en temas de seguridad y equidad; sin embargo, no tendía a emitir opiniones públicas sobre este tema. Lo que si hacía era demostrar mi postura a quienes me rodean con pequeñas acciones pues soy fiel creyente de que un hecho vale más que mil palabras. En resumen, actuaba desde mi trinchera.

El cambio de horario transformó mi comportamiento. A los pocos días tuve que ir al centro de Monterrey, después de mi trabajo, a comprar un material para manualidades; llegué a las 6:30, el sol ya se había ocultado. Al bajar del carro me sentí indefensa, insegura.

Nunca había experimentado la sensación de tener miedo por ser mujer, de verdad estaba asustada de que algo pudiera pasarme estando sola. Incluso consideré regresar a casa y esperar al fin de semana para ir con luz de sol, pero me quedé, con temor realicé mis actividades y continué mi camino.

Ese día despertó algo en mí. Sí, las acciones valen más que las palabras, pero la unión de voces es la que le da poder y visibilidad al movimiento que busca mi seguridad.

Las manifestantes chilenas lo entendieron perfectamente cuando entonaron el cántico “Un violador en mi camino”.  Y ellas hablaron por todas: por las mexicanas, las peruanas, las colombianas, las españolas, las francesas, las alemanas, las turcas, las indias, por las mujeres del mundo que no pueden salir a la calle sin preguntarse si volverán a casa.

Tenemos miedo. ¿Por qué? Porque los gobiernos no pueden garantizar nuestra seguridad, porque los violadores y feminicidas no son atrapados y enjuiciados, porque, aún con todas las evidencias sobre la mesa, los intereses económicos de un hombre son más poderosos que la integridad y la vida de una mujer, porque nos han hecho sentir débiles y sin oportunidades.

Hacemos manifestaciones organizadas, pacíficas, con bailes y cantos y ¿qué sucede? Nadie nos escucha. Pero que no se pinta una pared porque los medios, además de los funcionarios públicos y miembros de la comunidad, voltean para tacharnos de irreverentes, histéricas y berrinchudas.

Hoy las mujeres tenemos un “himno” que le está dando la vuelta al mundo, pero, ¿qué ha sucedido en México? Nuestros compatriotas han hecho de esta pieza una burla que se baila en los antros y fiestas, o que, en Monterrey, Fuerza Civil utiliza para castigar y denigrar a los detenidos. A todos los que hacen un uso diferente de este cántico, ¿acaso no consideran que defender la vida de las mujeres es una causa correcta?

Estamos cansadas y queremos un cambio positivo. No buscamos privilegios, ni estar por encima de nadie. Lo único que queremos es lo que por ley nos corresponde, que el gobierno haga su trabajo.

Mujer: levántate, grita, pelea por lo que deseas. No tienes que marchar para ser parte del movimiento, basta con que compartas con los demás las causas de tus reclamos y busques la manera de cambiar algo, lo que esté a tu alcance.

Hombre: sé solidario. No te burles de nosotras, ni de lo que hacemos, ni de lo que queremos. Intenta ponerte en nuestros zapatos por lo menos una vez y legitimiza nuestro llamado con tus compañeros. 

Esta es una pelea urgente, de todos: así como ayer fueron Abril, Daniela, Emily, Alicia, Laura o Claudia, entre miles de mujeres más, mañana puedo ser yo, tú, nuestra madre, hermana o novia. ¿Seguiremos esperando?

Legítima Defensa: ¿Estamos preparados?

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Imagina esta escena: Te encuentras en tu negocio, el que con tanto esfuerzo has puesto en marcha. Las cosas al fin van bien, las ventas crecen, las deudas disminuyen, estás feliz. Un día, al atardecer, alguien toca tu puerta; una empleada se acerca a abrir pero es repentinamente empujada por una mujer. Detrás de ella, una persona con un arma de fuego en su mano entra al local y comienza a amenazar a los presentes para conseguir dinero y algunos objetos. Tienes dos opciones, entregar lo que te piden para no ser lastimado o enfrentar al atacante… ¿Tu qué harías?

Decenas de ladrones han salido ilesos y beneficiados de estas actividades, sin embargo, este no fue el caso de Jorge Alejandro Banda Ramos quien, el pasado 8 de noviembre al intentar asaltar un negocio enfrente de la Universidad Regiomontana (U-ERRE), murió mientras intentaba escapar del lugar con tres balas en su cuerpo. Ahora el tirador enfrenta un juicio por homicidio mientras el Congreso decide si aprobar o no una reforma al artículo 17, fracción III, del Código Penal de Nuevo León, una extensión a las aplicaciones de la legítima defensa.

Y ¿qué es eso? La legítima defensa es la capacidad de realizar una acción que tiende a ser penada en pro de la protección personal, de la familia, de los bienes o del honor de un individuo. Esta exime de su responsabilidad al autor y le permite reducir e incluso evitar el castigo que le sea asignado.

Este concepto es relativamente nuevo en el Código Penal de Nuevo León. En mayo del 2017 el Congreso local aprobó una reforma al artículo 17 de la mencionada ley la cual permite a cualquier ciudadano privar de la vida a quienes traspasen o pretendan traspasar sin autorización la propiedad donde se encuentre él o su familia dando como resultado un peligro inminente.

El legislador panista e impulsor de la iniciativa Marcos Mendoza Vázquez argumento, en ese momento, que ante la inminente ola de inseguridad a la que se enfrentaba el Estado, era necesario ayudar a las personas a protegerse legalmente para lograr salir impunes del ilícito.

Hace unos meses el tema volvió a la mesa. La diputada Claudia Caballero, en representación de la bancada del PAN, presentó en febrero al Congreso local una nueva reforma al Código Penal del Estado que pretendía ampliar el alcance de la legítima defensa con arma de fuego. A finales de octubre, la Comisión de Justicia y Seguridad aprobó amplificar su alcance a los trabajos y negocios con el fin de defender el patrimonio del afectado. Se propuso también poder hacerlo dentro del automóvil, sin embargo, la propuesta fue desechada. 

Ahora solo falta que el pleno del Congreso apruebe la reforma del artículo 17, fracción III. Aunque la sesión para tomar una decisión respecto a este tema se ha programado, los diputados se han visto en la necesidad de atrasarlo debido al tiempo que se llevó el análisis del informe de gobierno de Jaime Rodríguez.

Si pensamos en una resolución, lo más seguro es que la modificación sea aprobada sin mayores problemas pues, aunque los legisladores de Morena, PVEM y MC ponen resistencia, las bancadas del PRI y PAN, con mayoría de asientos, adelantaron públicamente que darán su voto a favor.

La verdad es que la gente está harta de que lo roben, lo golpeen y lo ataquen, y la inminente falta de seguridad en los municipios hace pensar que la única opción que se tiene para sentirse a salvo es tomar la justicia en manos propias. Pero ¿estamos preparados para este cambio? Las voces expertas dicen que tener acceso a armas no es la solución a la violencia, menos si quien la porta no sabe utilizarlas o es incapaz de controlarse al sentir emociones intensas.

Habrá que esperar a que el Congreso tome una decisión, después se deberán de revisar los detalles e interpretaciones de la ley y, posteriormente, adoptarla con medida. Sólo queda recordar que la legítima defensa no es un permiso para matar y tampoco evita que quien la ponga en practica enfrente un juicio, únicamente le ayuda a no ser detenido al momento como un homicida.

Si la Seguridad Fuera un Juego, Seguro también se Perdería

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Los días pasan y cada vez más ciudadanos mexicanos dejan de sorprenderse ante las decisiones y contradicciones del monarca de la 4T, Andrés Manuel López Obrador, y su “experimentado” gabinete. 

Que si es una ley, o planes de infraestructura, una nueva política pública o su manera de atentar contra la economía nacional. Pienso que, aunque irrazonables, estas cosas pueden ser soportadas por la población y modificadas a través del tiempo para que sean alternativas que verdaderamente beneficien a los directamente involucrados y a todo el país. Sin embargo, hay un tema con el que no se puede jugar, ni se puede experimentar o dejar a la suerte: la seguridad. 

El 17 de octubre de 2019 será un día recordado por los culichis, por todos los mexicanos y probablemente por diversas naciones del globo, al menos durante el sexenio de López Obrador, por los acontecimientos efectuados durante la fallida captura de Ovidio Guzmán López “El Chapito”.

Evidentemente ese día tuve mi opinión sobre la acción del gobierno de soltar a un criminal, y aunque pensé que todo mi círculo social estaría de acuerdo, me encontré con otros puntos de vista que escuché con atención y me parecieron medianamente válidos por lo que dejé un poco el tema de lado y evité expresar mi descontento a las grandes masas que coexisten en internet. 

Pero las declaraciones realizadas por el Presidente, el Secretario de la Defensa Nacional, el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana y demás participantes de la mañanera del pasado 30 de octubre cruzaron el límite pues expusieron la falta de planeación de las autoridades encargadas de brindar seguridad. 

Y eso no es todo, se puso al descubierto a un mandatario que aún estando consiente de la zona de guerra en que se había convertido Culiacán, decidió viajar a Oaxaca quedando completamente incomunicado, como si se estuviera escondiendo. Ah, y para acabar, se clarificaron la serie de mentiras que se dieron esa noche como que la captura se realizó después de un patrullaje de rutina o que se había actuado por cuenta propia y no por una orden de extradición. 

Hoy, más que hablar de si se salvaron o no vidas al liberar al capo, es necesario cuestionar a las autoridades acerca de su incompetencia al efectuar (¿o será a la hora de planear?) un operativo de ese nivel.

¿Cómo es posible que la Guardia Nacional estuviera presentando su informe para sustentar una orden de cateo en la Fiscalía General de la República de la capital al mismo tiempo que las fuerzas federales llegaban al lugar donde se efectuaría la aprensión? ¿O que el “grupo antinarco” haya tomado la decisión de iniciar la operación simplemente porque observaron al blanco y estimaron que se podía llevar a buen fin? ¿O que nadie se aseguró de que los grupos del “círculo externo” ya estaban en posición para permitir el traslado de Guzmán? 

La seguridad nacional no es un juego de batalla naval, no se debe actuar con los ojos cerrados o por simple corazonada. Y si ya erraste, no se le miente a la población sobre lo ocurrido simplemente porque no se tienen los datos completos. ¿acaso no existen los correctos canales de comunicación dentro de las secretarías de gobierno? 

Pero los medios de comunicación, es decir la prensa “fifi” y conservadora, fueron los culpables de la difusión de falsa información, eso lo dejó muy claro López en la mañanera del 30 de octubre, porque como siempre, él tiene otros datos.

“Ninguno”, ya no será la respuesta

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Durante mi vida he conocido a parejas jóvenes con relaciones considerablemente duraderas, hablo de noviazgos que han o habían sido estables por un mínimo de dos años y un máximo de siete previo a comprometerse. 

Tuve gran contacto con una de ellas; a la chica la conocí en una actividad extracurricular y en algún punto me presentó a su novio. Ambas personas responsables, respetuosas y cariñosas, sin ninguna intención de dañar al otro. Salí con ellos algunas ocasiones y verdaderamente no los concebía separados. 

Poco después de cumplir tres años juntos, buscaron darle un giro a su relación pues consideraron que cayeron en la rutina; de entre las opciones que propusieron, eligieron el sexting. Cabe aclarar que, en su momento, mi compañera me compartió esta información y hoy está de acuerdo en que cuente su historia. 

Comenzaron siendo redacciones de situaciones eróticas, después de acciones que se prometían hacer cuando estuvieran juntos. Poco a poco escaló a fotografías y videos en ropa interior y finalmente a desnudos totales. El ejercicio transcurrió sin problemas, ellos se sentían felices y el material estaba resguardado bajo sus promesas de no compartirlo e incluso eliminarlo. 

Por azares del destino me separé de ellos, pero hace poco tuve la oportunidad de coincidir de nuevo con la chica. Me sorprendió saber que después de seis años de relación, ahora está soltera; sin embargo, lo que me contó después me dejó sin palabras. El corazón se me hizo pequeño cuando, en medio de lágrimas, compartió conmigo que algunas de las fotografías y videos que ella compartió con su pareja estaban ahora en internet: las imágenes con ropa en sitios de citas y las grabaciones de su cuerpo desnudo en páginas de pornografía.  

¿Qué consuelo le das a una persona que fue traicionada de esa manera? ¿Qué con toda la confianza y pleno consentimiento compartió con alguien su cuerpo con la promesa de que nadie más lo vería? Ninguno. 

Y ¿qué castigo existe para las personas que difunden contenido erótico o sexual en internet o redes sociales sin autorización de la víctima? Hasta hace poco menos de un año, ninguno. 

El 26 de noviembre del 2018 el Congreso de Nuevo León aprobó penalizar a quienes, a modo de venganza, difundieran contenidos inapropiados sin consentimiento del afectado. Mantener o no una relación afectiva, sentimental o de confianza con este no era un impedimento para aplicar la sanción. 

Ivonne Bustos, diputada del Partido Verde Ecologista de México, propuso modificaciones al Código Penal en sus artículos 271 y 292. Estas contemplaban hasta cuatro años de prisión y penas monetarias desde los 70 mil 688 pesos y hasta los 176 mil 720 pesos. Además, si el material difundido era de un menor de edad, la sanción sería más severa. 

Una nueva iniciativa en la materia, presentada por el coordinador de la bancada de Morena, Ramiro González, junto a Olimpia Coral Melo, fue aprobada en el Congreso local el pasado 15 de octubre. Con 33 votos a favor, la pena a quienes difundan contenidos sexuales en la red aumentará a ocho años. 

La llamada Ley Olimpia modifica el artículo 271, bis 5 del Código Penal estatal y recalca que la sanción se aplicará a cualquier persona que comparta o venda contenido íntimo de un individuo sin su autorización, aún cuando no lo conozca. 

Esta reforma llega, de acuerdo con información del Frente Nacional para la Sororidad, en un contexto en el que siete de cada 10 videos sexuales en internet se difunden sin consentimiento de la víctima e incluso sin su conocimiento de que el material existe pues son grabaciones, por ejemplo, de baños públicos que se llegan a vender hasta por 300 pesos. 

Nuevo León acaba de sumarse a otros estados como Querétaro, Chiapas y Oaxaca que castigan este delito. La violencia de género es real y este es solo un pequeño paso para que las mujeres se sientan más seguras en la calle y con las personas a las que consideran importantes. 

Marihuana sí, marihuana no… Delgado ya tiene ganador

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Legalizar o no el cannabis es un debate a nivel mundial del que México no es ajeno. Ya en el año 2000 Gilberto Rincón, durante su campaña para la presidencia por el Partido Democracia Social, hablaba de la reglamentación de tal droga, lo que causó amplia polémica. 

Sin embargo, no fue hasta hace 12 años cuando el entonces presidente Felipe Calderón declaró la guerra contra el narcotráfico, que diversas figuras de la sociedad civil y la academia vieron con buenos ojos la opción de regularizar. Esto buscando alternativas para proteger a los eslabones más bajos de la cadena. 

En 2015 se dio un primer gran paso, o gran retroceso, según el cristal con que se mire. Josefina Ricaño, Juan Francisco Torres, Armando Santacruz y José Pablo Girault, a través de la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante (SMART) recibieron el primer amparo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para el uso lúdico de la marihuana, el cuál permitía sembrarla, cultivarla, prepararla, poseerla y transportarla. 

Otro hito fue cuando Graciela “Grace” Elizalde, una niña de ocho años con Síndrome de Lennox-Gastaut, abrió ese mismo año el debate sobre el uso terapéutico del cannabis en México. En abril de 2017 la Cámara de Diputados autorizó el uso medicinal y científico de la marihuana y sus derivados en México al aprobar las reformas del Senado a la Ley General de Salud y al Código Penal Federal.

Tras el quinto amparo recreativo otorgado por la SCJN en 2018, se creó jurisprudencia, lo que declaró inconstitucional la prohibición absoluta del consumo de marihuana para esta intención, lo que en fines prácticos significó que cualquiera podía pedir un amparo para su consumo y este le sería otorgado. 

Pero esta historia apenas está comenzando a escribirse. A principios de año, el presidente de la Comisión de Salud de las Cámara de Senadores, Miguel Ángel Navarro, y la senadora Jesusa Rodríguez señalaron que el Dictamen para Uso Lúdico de la Marihuana estaría listo a más tardar en el mes de octubre. Y bueno, parece que no se equivocaron. 

Puntual con la llegada del 1 de octubre, Mario Delgado, coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, propuso permitir el autocultivo de hasta seis plantas de marihuana y la creación de Cannsalud, una empresa estatal para que el gobierno tenga la facultad exclusiva de su compra y venta en todo el país. 

La iniciativa publicada en la Gaceta Parlamentaria contempla, además, la elaboración de la Ley General para el Control de Cannabis, modificaciones a la Ley General de Salud, al Código Penal Federal y a la Ley del Impuesto Especial sobre Productos y Servicios. 

Hablemos ahora un poco de las actividades de Cannsalud. ¿De dónde viene la importancia de que el gobierno controle las actividades de compraventa de este producto? 

Sencillo, de que la apertura de un nuevo mercado lícito permite a México convertirse en una “potencia en producción de cannabis”, de acuerdo con las palabras de Delgado. 

El propósito fundamental de la empresa es abaratar y facilitar la verificación sanitaria de los productos, registrando y sistematizando la información relativa a la producción, flujos, volumen, calidad, destino, entre otros. Igualmente, evitar que la comercialización de la marihuana sea acaparada por los “grandes intereses comerciales”. 

Claro está que la propuesta no puede entrar en vigor hasta que sea votada por la mayoría en senaduría y diputaciones, pero hay una importante diferencia en cuanto a ocasiones anteriores: la mayoría en ambas cámaras es de Morena y muchos de sus legisladores aseguran que puede ser un negocio lucrativo para las arcas públicas. 

Aún es incierto lo que sucederá durante las votaciones a final de este mes, lo que si podemos saber es que entre la población la idea de legalizar es cada vez más popular. Hasta hace un par de años, únicamente 13% apoyaba esta convicción. A noviembre de 2018, de acuerdo con la XVIII Encuesta de Percepción de Inseguridad Ciudadana, más de un 43% estaban a favor. ¿De qué lado estás tú? 

A Dos Años del Sismo del 19 de septiembre recordamos a los fallecidos; también al gobierno

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El 19 de septiembre es una fecha que los mexicanos difícilmente podremos olvidar y es que recordamos los sismos ocurridos en 1985 y 2017 que hicieron temblar al país, dejando cientos de víctimas mortales, además de cuantiosos daños materiales. 

Siendo día de luto nacional, el presidente Andrés Manuel López Obrador, en compañía de la primera dama Beatriz Gutiérrez Müller, encabezó la ceremonia de izamiento de bandera a media asta en el Zócalo capitalino para recordar a los fallecidos; su duración fue de poco menos de 10 minutos. 

Este evento no solo nos recuerda a las personas que ya no están con nosotros, sino también los fatídicos errores cometidos y las promesas incumplidas del antiguo y actual Gobierno Federal. 

¿Existieron fallos que se pudieron prevenir? Claro. Entre las construcciones desplomadas tras el terremoto de 2017 destacaron obras con una antigüedad menor a 30 años. El plazo es importante porque, a partir de 1986, se expidieron leyes y protocolos para nuevas edificaciones que, al cumplir con un mínimo de requisitos, evitarían una devastación como la del 85. 

Pero esa no fue la última modificación. En 2010, por ejemplo, se prohibió legalmente en la Ciudad de México colocar en las azoteas de edificios anuncios o antenas para retransmitir señales de telefonía. Sin embargo, por lo menos dos de las construcciones caídas y 50 con daños tenían marquesinas con publicidad en la parte más alta; otra más contaba con una antena. 

Los panorámicos no fueron el único problema. Las revisiones posteriores al desastre revelaron que algunos inmuebles fueron elaborados con materiales de baja calidad. Incluso se hicieron remodelaciones en edificaciones desahuciadas por las autoridades después del sismo de 1985 y se vendieron como edificios de lujo en zonas cotizadas. 

El caso más grave en cuanto a irregularidades se dio en el Colegio Enrique Rébsamen donde fallecieron 19 niños y ocho adultos. La sección desplomada había sido construida apenas tres años atrás, contaba con una ampliación vertical ilegal donde se alojaba la dueña de la escuela y carecía de programas de Protección Civil. 

Aunque el siniestro que conmemoraba 32 años en ese momento dejó enseñanzas como la puesta en marcha de regulaciones de construcción consideradas de las mejores a nivel mundial, existieron errores en su cumplimiento que, aunque nunca sabremos por que ocurrieron, pudieron ser causados por conflictos de interés. 

¿Y qué ha sucedido con los damnificados? López Obrador habló de los avances del Programa Nacional de Reconstrucción en su conferencia matutina del 18 de septiembre. Informó que recibió, en diciembre de 2018, un avance en las restauraciones del 21%, contrario al 29% que declaró el expresidente Enrique Peña Nieto. 

Manifestó también que hoy, el avance general en la reconstrucción en vivienda es del 26% y se estima que a finales del año sea del 41%. Román Meyer, titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, agregó que, en cuanto a inmuebles de salud, educación y cultura, el avance estimado al término de 2019 será de 71%. 

Pero poco se mencionó acerca de las familias en comunidades como El Platanar o San Juan Pilcaya en Puebla, personas que se sienten abandonadas por el gobierno que no ha cumplido su promesa de terminar las casas que les dio como regalo. 

Estos inmuebles llegaron gracias al exsecretario de Desarrollo Social de Puebla Gerardo Islas quien aseguró que el Gobierno Federal construiría casas nuevas. No obstante, el funcionario olvidó desde diciembre del año pasado que estas deben tener techo, puertas, ventanas e instalaciones de plomería y electricidad.  

De hecho, en esta fecha fue la última vez que los pobladores de dicha región vieron a las personas de la constructora Mejoramiento Integral Asistido (MIA) quienes realizaban las construcciones. A su partida, se llevaron diversos aditamentos que ya habían entregado a los afectados argumentando que debían terminar otras viviendas pero que pronto regresarían a reponer el material.

El presidente aseguró que para la reconstrucción de infraestructura no se tendrán limitantes presupuestales y se destinarán los recursos necesarios para lograr la conclusión de obras a finales del 2020. ¿La promesa será real esta vez? Esperemos que si.