¿Por qué asistir al 4to Congreso Peatonal?

Para muchos, ser peatón es una profesión. Lo hacen a diario utilizando sus mejores técnicas y habilidades. Para otros es un deporte. Lo practican con alguna regularidad y requieren de equipo especial para la ocasión. También están los turistas. Los que al ver que otros lo hacen, les gustaría probar la experiencia. Pero para otros es una actividad ajena que se ve desde un auto y no forma parte de su religión o cultura.

Para todos ellos es el 4to Congreso Peatonal.

Del 19 al 21 de Mayo, Monterrey será la sede de este evento gratuito en el que todos de alguna manera formamos parte del mismo gremio.

La temática del este año se llama “ciudadanía trabajando”  y es un acercamiento a las acciones que desde la sociedad civil se realizan para mejorar las condiciones de movilidad peatonal en ésta y otras ciudades a través del intercambio de experiencias, charlas, foros de diálogo, presentaciones, actividades y conferencias magistrales.

Es un espacio de aprendizaje del que pueden surgir acciones desde el sentir ciudadano para ser vinculadas a las instancias de gobierno necesarias.

Guillermo Peñalosa compartirá su amplia experiencia fomentando ciudades más sanas con residentes felices basándose en caminar y una buena generación de espacios públicos vivos.

Blanca Valdiva mostrará cómo al de-construir los espacios públicos en función de sus usuarios con una visión feminista se logra una verdadera transformación social.

Ciudadanos y activistas compartirán sus éxitos y proyectos. Y la contraparte vendrá de funcionarios locales y nacionales que mostrarán sus experiencias, logros y obstáculos para construir espacios de beneficio público.

Pero lo más importante es que el 4to Congreso Peatonal es un espacio de convivencia en el que todos se pueden llevar una pequeña o grande tarea para aplicar en sus colonias, barrios o ciudades y ser parte de un proceso de cambio por comunidades con sentido humano.

Pueden encontrar más información y registrarse a través de la página congreso.peatonal.org y visitar su página de Facebook: Congreso Peatonal. Abierto a todo público y es totalmente gratuito.

Al final de cualquier Congreso, los que participan salen como profesionistas mejor preparados con lo más actual de su materia. Del 4to Congreso Peatonal seguramente saldrán más profesionales de banquetas, calles y cruces peatonales a ejercer la profesión de ser peatón. Aunque no sea de tiempo completo.

______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Rápidos y furiosos nivel regio




Son las 9.30 de la mañana, es miércoles, el tráfico en la ciudad es moderado y voy rumbo al aeropuerto por la avenida Morones Prieto. Llego a los límites de Monterrey con Guadalupe y recuerdo que este municipio acaba de implementar de manera oficial el sistema de fotomultas después de haber pasado por un mes de socialización en que se estuvo probando y se aplicaron solo avisos preventivos a conductores que circularon a exceso de velocidad.

Desde antes de llegar al municipio de Guadalupe he circulado a 60 kilómetros por hora que es la velocidad máxima permitida pero al llegar al primer punto preventivo que anuncia el sistema de cámaras de monitoreo con llamativos anuncios amarillos me cercioro de ir a la velocidad permitida. Hay casi un kilómetro entre el primer anuncio preventivo y el lugar en que están instaladas las cámaras con al menos otros tres anuncios intermedios.

Desde el primer anuncio hasta el momento de cruzar las cámaras, todos los autos a mi alrededor me rebasaron, algunos a velocidad notoriamente excesiva. De nueva cuenta al llegar a la avenida Miguel Alemán me encuentro con los anuncios de aviso del monitoreo y velocidad permitida  y sucedió lo mismo, fui rebasado por todos los autos a mi alrededor.

Al llegar al municipio de San Nicolás la velocidad de los autos, camiones de carga y transporte público se incrementa y ya en municipio de Apodaca fui rebasado por el  acotamiento por un transporte privado de pasajeros en pésimas condiciones que además tuvo que esquivar a un camión recolector de basura estacionado.

Este es el día a día de una ciudad que considera que la aplicación del reglamento de tránsito es un tema recaudatorio. Sólo el municipio de Guadalupe reporta siete mil hechos de tránsito al año, muchos de ellos con exceso de velocidad y lo más lamentable: mucho de ellos con personas fallecidas. Todos los días vemos atropellos en donde se culpa al imprudente peatón pero nadie menciona el exceso de velocidad con el que fue atropellado.

La ciudad se ha convertido en una pista de carreras para desahogar el estrés que se olvida de las consecuencias que puede tener una distracción propia o ajena en las calles. Lo menos que podemos hacer ante un nuevo sistema de monitoreo de velocidad es respetar los límites de velocidad antes de presuponer que es una medida recaudatoria.

Bajar la velocidad no cuesta nada y si salva vidas.




______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

 

 

Estructura vial sin cultura social

Un año más tarde de haber realizado la solicitud de la instalación de una estructura de protección vial cerca de mi casa, recibí una llamada de seguimiento.

Había solicitado al departamento de tránsito de mi municipio la instalación de unas boyas para evitar que autos se estacionaran en una ochava y evitar los frecuentes hechos de tránsito que suceden por falta de visibilidad.




Esto no sería necesario si los automovilistas cumplieran las prohibiciones que marca el reglamento de tránsito, pero la realidad es que ni se cumple el reglamento ni hay personal suficiente para supervisar su cumplimiento y ejercer sanciones.

Después de una corta llamada en la que se evaluó como malo el servicio solicitado ya que pasó un año sin tener respuesta y terminó como una llamada de contenido promocional del mandatario municipal, pensé en hacer de nuevo el reporte pero no fue necesario.

Un día más tarde teníamos las boyas instaladas en el conflictivo cruce vial.  Tarde, pero al final se agradece la intención por solucionar las inquietudes de los ciudadanos pese a las deficiencias en temas de operación y aplicación de recursos.

Esto parecía un final feliz pero no lo fue.

Un día más tarde de ser instaladas teníamos de nuevo un auto estacionado en el espacio prohibido pero ahora sobre las boyas.

Un año para su instalación y un día para perderle el respeto.

¿En qué estamos fallando? 

Definitivamente en la cultura que tenemos por lo público. 

Es preocupante ver como la ciudad se encuentra en muy malas condiciones pero es más preocupante ver que una gran parte de la culpa está en una ciudadanía que evade su responsabilidad.

Invasión del espacio público para beneficio privado, calles inundadas por tener drenajes tapados por basura,  hechos de tránsito con víctimas mortales por exceso de velocidad, depredación  del patrimonio arquitectónico e histórico de la ciudad para beneficios privados realizando forzados procesos de gentrificación, negar responsabilidad de la contaminación por el excesivo uso del automóvil son solo algunos ejemplos .  Todo esto se podría evitar si antepusiéramos el bien común sobre el beneficio individual y privado .




Pedimos a diario mejorar las condiciones de la ciudad.  ¿ Y cuando modificamos nuestra forma de mantenerla?

Mientras eso no suceda, cualquier estructura que se construya si no hay cultura para respetarla y mantenerla, en poco tiempo se convertirá en basura y de nuevo nos estaremos quejando porque no hay quien se haga responsable y solucione el problema. Un círculo vicioso que se debe romper.

La ciudad que queremos depende más de nuestras acciones que de nuestras exigencias. 

 

______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

 

 

La ciudad de los expertos

Cuando uno se siente enfermo debe ir al médico, presentar los síntomas, responder a las preguntas del doctor, escuchar el diagnóstico y seguir las instrucciones del profesional. Eso es lo correcto.  Pero siempre está la opción de considerarse experto, auto diagnosticarse y recetarse medicamentos que harán sentir mejoría por un tiempo pero tienen posibilidades de dañar más la salud.

¿Qué pasa cuando la ciudad es la enferma? 

En fechas recientes he visto gran polémica en algunos temas urbanos que se deberían tratar con un especialista y seguir sus sugerencias en lugar de exigir ser tratados bajo la auto medicación.

El incremento en la contaminación, el desmedido uso del automóvil privado como medio principal de transporte, la falta de un transporte público de calidad, el déficit de arbolado público, la falta de respeto al peatón en las calles, son algunos de los síntomas de una ciudad enferma de un urbanismo obsoleto, complaciente, con limitada visión social y poca capacidad de generar riqueza pública.

Andadores ecológicos en San Pedro, aplicación de verificación vehicular para el área metropolitana, ordenamiento del Barrio Antiguo, Distrito Tec, aplicación del reglamento homologado de tránsito, son algunas medidas que se presentan ante los síntomas de esta enfermedad progresiva y degenerativa pero hay grupos asintomáticos que se niegan a los medicamentos sugeridos y prefieren que se aplique la medicina que ellos mismos proponen.

Considerar que las mejoras en la movilidad peatonal son temas estéticos que no son prioridad, la generación de más carriles para la circulación de autos, buscar ampararse ante el reglamento de tránsito, preocuparse sólo por los beneficios privados, creer que solo las pedreras deben ser verificadas porque son las causantes de la contaminación y no los autos, y hacer mas vías de alta velocidad para autos son los medicamentos sugeridos bajo el auto diagnóstico.




¿En qué momento nos volvimos expertos? Seguramente cuando le perdimos la confianza al médico. 

Quizás una buena parte de la desconfianza consiste en que el diagnóstico cambio y nos están recetando cambiar espacios dedicados al auto por espacios verdes y peatonales, reducir el uso del auto, moderar la velocidad, respetar el reglamento de tránsito, propiciar ciudades que se puedan caminar y cambiar la cultura vial para dar prioridad al peatón.

¿A quién le gustan los medicamentos de sabor amargo que requieren cambios de hábitos? 

Y quizás también la explicación del diagnóstico no ha sido la adecuada y no se están percibiendo las consecuencias de seguir con el estilo de vida que llevamos. Siempre hay médicos faltos de tacto.

Lo importante de la condición clínica de la ciudad es que se empieza a reconocer que Monterrey y su área metropolitana  tienen síntomas de stress en su urbanismo que pueden degenerar en un repentino colapso.

Y como toda enfermedad grave, se está pasando por la etapa de negación que requiere una segunda opinión o incluso cambiar de médico. La opción que no parece viable es dejar pasar los síntomas y seguir con la auto medicación. No tener un tratamiento adecuado nos puede llevar a acelerar la enfermedad y tener una muerte súbita sin tener claro cómo sucedió.




Y por último, la medicina alternativa también es válida en este momento. No es necesario un diagnóstico ni medicamento. Hay que practicar unos minutos al día la meditación, olvidarnos de lo que queremos para nosotros de manera individual y hacernos la pregunta ¿Qué ciudad queremos para las generaciones más jóvenes? Nos puede ayudar a reducir el stress y estar preparados para cualquier tratamiento.

______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Entre camellones y vecinos

Gran polémica ha causado a la comunidad sampetrina la construccion de andadores ecológicos en los carriles centrales de las avenidas Lomas Del Valle y Humberto Lobo.

Lo que el gobierno municipal considera una oportunidad de generar arbolado y espacios peatonales de interconexión, la comunidad lo ve como un generador de más problemas al tráfico vehicular.

Existen varios factores que hacen de esta polémica un interesante tema de análisis. Por un lado vemos una ciudad altamente contaminada y limitada en espacios públicos seguros y arbolados y por otro lado una ciudad dependiente del automóvil como medio primario de movilidad .

Vemos un gobierno municipal que su comunicación con los vecinos parece no haber sido efectiva y una comunidad renuente a acciones que puedan generar cambios en sus hábitos de desplazamiento.

Si tratáramos de resumir el caso, me parece que serían dos los factores que están causando el ruido en esta situación: uno es el miedo al cambio y otro es el pensamiento colectivo que ve en el diseño de una calle sólo el beneficiar la movilidad motorizada, principalmente la de autos privados.

Los vecinos, en su gran mayoría personas que rebasan los cincuenta años de edad, hablan de más problemas viales pero no consideran los beneficios para la movilidad peatonal que actualmente ven como nula o muy limitada.

¿Será por eso que al caminar por la avenida Lomas Del Valle, un avenida de amplias banquetas y casi nulo arbolado público, encontraremos en frecuentes ocasiones autos cometiendo faltas al reglamento de tránsito estacionados en la banqueta y diseños de cocheras que interrumpen el flujo peatonal con escalones y rampas?




Aquí hay una importante área de oportunidad para aplicar el nuevo reglamento de tránsito, tener banquetas libres de obstáculos y generar recursos al municipio mediante multas debidamente aplicadas.

En el caso de Humberto Lobo, además de haber perdido la oportunidad de darle madurez a un proyecto de movilidad alternativa al cancelar la ciclovía, las banquetas han sido convertidas en cajones de estacionamiento beneficiando solamente al que llega en auto dejando el espacio peatonal reducido a casi nada.

¿Acaso los empleados de la gran cantidad de comercios de esa zona que usan el transporte público o los vecinos que quieran llegar caminando no requieren banquetas libres para moverse de manera segura? Claro, pero por años ha sido más importante beneficiar al automóvil.

Así es esta ciudad. Se ven los problemas abordo de un auto, los reglamentos no se cumplen y se ponen obstáculos para ejercer cambios con visión de futuro.

Si se quiere lograr el éxito de un proyecto, por supuesto que es importante escuchar la opinión de vecinos , pero también es importante de parte del municipio comunicar de manera clara y objetiva los beneficios que éste traerá con una óptica más amplia que la que un grupo de vecinos pueda tener.

Y un punto importante es explicar que la suma de beneficios individuales no es igual a un beneficio público si no se involucra a todos los que participan. En este caso específico, a los actores de la movilidad.




Se necesita entender que por las calles circulan autos, transporte público, ciclistas y personas incluyendo aquellas que tienen algún tipo de discapacidad y el diseño de las calles debe beneficiar a todos.

La tarea será entender que no hacer nada o seguir haciendo las cosas como se han hecho, nos llevarán a lo que ya conocemos pero en una mayor escala de caos en tráfico y contaminación.

Pero está la opción de dar la oportunidad a otras maneras de hacer las cosas y dejar las bases para la ciudad que queremos vivan las siguientes generaciones. Esa ciudad que quizás no veremos pero que podemos ayudar a construir.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Vox Populi en tiempos de redes sociales

En fechas recientes se llevó a cabo el Foro de Conservación y Desarrollo organizado por el INAH al que asistieron muchos interesados en el patrimonio histórico y arquitectónico de la ciudad.

Se trataron distintos temas pero el panel de conversación que generó más controversia fue el que tenía como tema El Barrio Antiguo.

Se expusieron diferentes posturas, quejas y dudas de vecinos y grupos que buscan la preservación del patrimonio que tuvieron como resultado el realizar una junta para tratar con más detalle el tema con las autoridades correspondientes.

Asistí a la junta con la intención de entender por qué hay dudas y quejas de vecinos y defensores del patrimonio arquitectónico de la zona y cuál es su relación con los organismos de gobierno que pueden tomar cartas en los asuntos tratados.

En una conversación muy fluida y respetuosa en la que se agradeció la presencia de los asistentes y se mostró la molestia por la ausencia de algunos actores importantes, la junta tuvo en términos generales buenos resultados en la relación ciudadanía y organismos de gobierno.

Pero mi aprendizaje más allá de los resultados y compromisos de la junta fue en el sentido de cómo se lleva a cabo la comunicación entre ciudadanos y gobierno.

La comunicación entre vecinos y amigos del barrio se lleva a cabo de manera sencilla y fluida a través de las redes sociales mientras que la comunicación entre organismos de gobierno pareciera perderse entre sus mismos procesos.

Esto es importante entender en tiempos en donde las redes sociales se pueden convertir en tu mejor aliado o en tu peor pesadilla.

Si bien en la junta no estaban todos los miembros de los grupos civiles y de vecinos que fueron convocados por redes sociales, sí estaban representados sus intereses a través de sus líderes de opinión que de manera orgánica toman el liderazgo en los temas de su interés.

Por otro lado, los organismos de gobierno que asistieron con una buena actitud de escuchar y dar explicaciones, en momentos parecían ser entidades feudales independientes que su interacción se pierde en la carga de trabajo.

En estos tiempos de redes sociales el peso y el valor de la ciudadanía es cada vez más fuerte y su opinión en decisiones que les afecte es de gran importancia para el buen resultado de proyectos.

Los tiempos en que las autoridades hacían y deshacían con autoridad absoluta sin llegar a acuerdos con vecinos y grupos afectados está quedando en el pasado.

La nueva ley de participación ciudadana será una importante herramienta para la organización de grupos vecinales y su colaboración en la toma de decisiones de proyectos urbanos.

En estos tiempos no importa una nutrida presencia de vecinos si están presentes sus principales interlocutores, es básico tomar en cuenta la voz de unos cuantos que acuden de manera presencial a juntas, foros y convocatorias porque son el sentir de grupos que participan activamente en redes sociales aunque no lo hagan de manera presencial.

Siempre será importante la participación en cualquier evento pero habrá que sumar que la voz del pueblo en el siglo 21 empieza a medir su impacto en “likes”, “shares” y “comments”.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

¿Qué tan pública es una consulta ciudadana?

En días recientes el municipio de San Pedro Garza García puso en consulta cambios en su plan de desarrollo urbano incluyendo algunos proyectos viales de gran tamaño y de interconexión con el municipio de Monterrey.

De acuerdo al reglamento se invitó a los residentes del municipio a conocer los proyectos y dar su opinión. Un centenar de vecinos, en su gran mayoría entrados en canas, asistieron preocupados a ver como su municipio se les va de las manos y deja de ser lo que ellos conocieron.

Y en esta buena iniciativa de consulta pública puede estar también el problema de una buena toma de decisiones.

¿A quien se debe consultar un proyecto vial en una metrópoli compuesta por varios municipios?

San Pedro Garza García ha dejado de ser una zona residencial de baja densidad y se ha convertido en una de usos mixtos en donde la demanda por espacios corporativos, comerciales, educativos y residenciales en condominio ha ido creciendo.

 




Se dio la libertad que así fuera y revertir la tendencia es prácticamente imposible.

Gente de todos los municipios del área metropolitana llega a diario a trabajar a San Pedro. Hay horas del día en que el número de autos supera al número de habitantes. La población flotante que entra y sale del municipio en auto privado es altísima, el transporte público está saturado de usuarios y las condiciones de movilidad peatonal para los que viven la zona en horario laboral es deficiente.

El número de vecinos reales que les atañe una decisión urbana es muy superior a los que lo pueden demostrar con una credencial de elector. ¿O acaso no son vecinos los que pasan más horas del día en sus trabajos que en sus propias casas y viven a diario los problemas viales?

También hay otros grupos que su opinión es valiosa en una decisión y que no necesariamente son vecinos del sector.
La opinión de grupos de la sociedad civil, colectivos ciudadanos enfocados en temas de movilidad y seguridad vial, académicos, asociaciones de urbanistas e investigadores pueden dar una visión más global de un tema metropolitano que sume a la opinión de vecinos.

Es tiempo de dejar de ver al municipio como “La Colonia” y verlo de manera integral dentro de la ciudad.

Y en especial hay que dejar de ver la cuidad con nostalgia queriendo recuperar lo perdido y verla con los ojos de una generación millennial a la que se debe fomentar su participación. Ellos serán los que vivirán por más tiempo las decisiones que se tomen.

 




Bienvenida la consulta pública. Pero también será bienvenida la apertura a otros participantes.

La verdadera ciudad empieza cuando se deja de ver de manera individual a los municipios que la forman.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Ecovía: Proyecto defectuoso y mal implementado

¿Donde empieza la ecovía?

Hace unos días, en pleno informe de gobierno, el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez anunció la requisa del polémico sistema de transporte Ecovía.

Desde el inicio de operaciones el sistema ha pasado por una serie de críticas tanto de usuarios por la calidad del servicio como de automovilistas que perciben al sistema como ineficiente y generador de caso vehicular.

Es preocupante ver que un sistema de transporte que se ha implementado en muchas partes del mundo y ha sido exitoso, cuente con tan duras críticas y con serios problemas de operación.

Visité algunos puntos de la Ecovía para entender un poco su problemática pero también su esencia como medio de transporte.

¿Cuál es el problema de Ecovía?

Ya se han mencionado muchos problemas desde la decisión de hacerlo en esas avenidas, eliminar carriles para autos en calles ya de por sin caóticas, la eliminación de rutas de camiones, las frecuencias, y demás problemas operativos.

Poniéndome un poco filosófico y tomando de base a una gran cantidad de autores que mencionan que en la vida lo importante no es llegar sino el camino o lo importante es el recorrido y no el destino me pude encontrar otro punto de vista.

 




 

Me parece que el problema empieza con una ciudad en la que la dependencia y aspiracionalidad por el automóvil es muy alta. El costo social de eliminar carriles para autos y sustituirlos por carriles confinados para transporte público puede ser muy alto si no se muestran claramente los beneficios.

Y en los beneficios está un buena parte del problema. No sólo es el servicio, el problema mayor se encuentra al bajar de la Ecovía y seguir el camino.

Al principio no entendía por qué la gente utilizaba el carril central del servicio para caminar en lugar de utilizar las banquetas. Me parecía ilógico e inseguro. Muy pronto me di cuenta que lo hacen porque sencillamente no hay banquetas.

Entre invasiones por autos mal estacionados y malas condiciones físicas , las banquetas se vuelven un peligro para el peatón que en repetidas ocasiones tiene que hacer uso del arroyo vehicular en avenidas en donde la velocidad de los vehículos sobrepasa los límites establecidos en completa impunidad. Si a eso sumamos cruces peatonales mal señalados y la inexistencia de semáforos que brinden seguridad al peatón, el recorrido se puede volver una pesadilla.

Tampoco existen beneficios adicionales como sería la promoción de medios de movilidad sustentable como bicicletas que sean alimentadores del sistema.

En conclusión, el problema es más complejo que el servicio, la capacidad de las unidades y su frecuencias. El problema está en la integración al sistema de movilidad de la ciudad en la que usuarios y automovilistas vean a Ecovía con buenos ojos , como una alternativa al auto y le guarden respeto.

Banquetas amplias y en buen estado, cruces peatonales seguros, opción para llegar en bicicleta, mejora en la sincronización de semáforos, respeto a la velocidad establecida y educación vial para todos, son algunos de los factores a considerar para mejorar Ecovía.

 




La requisa al servicio no debe ser solo al concesionario del servicio, es una oportunidad para también generar acciones entre los gobiernos municipales y estatal para proporcionar un proyecto integral que beneficie a todos los ciudadanos.

Un buen sistema de movilidad para la ciudad debe empezar en la puerta de la casa y terminar en la puerta del destino.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

¿Para quién son los puentes peatonales?

‘Quedamos muy lejos, mejor damos otra vuelta para buscar un estacionamiento más cerca’. Esa es una frase común al buscar estacionamiento y no encontrarlo frente al lugar que se visita.

Sin embargo, al ver un peatón cruzar una avenida también es común escuchar dentro de un auto, muchas veces a exceso de velocidad: ‘mira nada más, que flojo, por no usar el puente peatonal que está allá a varias cuadras se cruza corriendo’.




En días pasados, casi al mismo tiempo que nos enteramos que los diputados del Congreso del Estado de Nuevo León se autorizaban la compra de 22 autos nuevos, escuchamos su exhorto para hacer obligatorio el uso de los puentes peatonales y solicitar a los ayuntamientos colocar mallas ciclónicas y muros de concreto ya que se ven a diario peatones víctimas de atropellos por no usar los puentes peatonales y su “falta de pericia”.

Para entender un poco mejor los puentes peatonales realizamos un ejercicio para medir la distancia que recorre un peatón por un puente peatonal y comparemos con la distancia que recorrería si lo hiciera a nivel de calle. 45 metros a nivel de calle contra 203 metros usando el puente peatonal con rampas de pendiente cansada y superficie derrapante.

Para tomar una iniciativa dentro del Congreso o en cualquier ámbito de trabajo, se deben hacer una serie de cuestionamientos que den fundamentos sólidos más allá de los hechos.

Primero me preguntaría si los que hicieron y avalaron la propuesta son usuarios de transporte público, caminan a diario y usan los puentes peatonales. De no serlo, con una semana que lo hagan les dará una buena perspectiva y sensibilidad del tema y podrán ver las cosas como automovilistas y como peatones. Quizás vean que el problema está en la infraestructura que se le brinda al peatón y no en su uso.

Después preguntaría si investigaron ¿cuántos de los accidentes mortales en avenidas en las que se involucran peatones se registran a exceso de velocidad o alguna otra falta al reglamento de tránsito?




Y después haría una serie de preguntas que den valor a la propuesta, como puede ser si la iniciativa proporcionará facilidades de manera obligatoria a las personas con discapacidad y de la tercera edad.

También preguntaría si conocen las distancias y condiciones de banquetas en las que los usuarios de transporte público tienen que recorrer desde su lugar de origen a una parada de transporte público y de nuevo de una parada de camión al puente y de ahí a su lugar de destino.

Ya que se habla de hacer el uso obligatorio preguntaría si esto incluye los puentes que indebidamente están en calles que cuentan con semáforos, velocidad restringida y sirven sólo como anuncios publicitarios generando contaminación visual a la ciudad.

Y ya por último ¿revisaron el reglamento homologado de tránsito que está a punto de entrar en vigor para no estar duplicando propuestas o generar otras que no vayan en su contexto?

Desde la caída del muro de Berlín la tendencia es eliminar barreras y no crear nuevas. Hacemos burla de la iniciativa del candidato presidencial de Estados Unidos, Donald Trump por su propuesta de un muro fronterizo para evitar el paso a quienes considera indeseables mientras localmente los encargados de hacer las leyes proponen muros a los más desfavorecidos para dar tranquilidad y libre paso a los autos que muchas veces circulan sin respetar los límites de velocidad.

Estoy consciente que el tema siempre es polémico y que habrá casos en que la existencia de los puentes se justifique, pero también es un tema digno de tratar para cambiar la visión del modelo de ciudad actual por el de una mejor planeada que considere al peatón en lugar de limitarlo y ponerle barreras.

También hay una gran tarea de análisis para generar propuestas con una visión de largo plazo donde las iniciativas estén enfocadas a crear y no a parchar, limitar y discriminar.

Una atenta invitación a buscar mejores alternativas para generar cambios efectivos en temas de movilidad.

Si se sigue pensando de la manera actual, no duden que pronto se exhorte a que las mallas y los muros sean pagados por los peatones.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Día mundial sin auto

El 22 de septiembre se celebró el día mundial sin auto. Ese día se acostumbra demostrar que es posible llevar a cabo las actividades del día sin utilizar un automóvil privado.

En mi caso, era posible no utilizar mi auto durante el día si planeaba mis actividades al inicio de semana. Pero esa no es la realidad de un gran número de personas que a diario salen en sus autos a realizar sus actividades, así que me puse a hacer el ejercicio del día sin auto como un análisis y reflexión de lo que pasaba en el contexto en el que habito.

Vivo en una zona céntrica de la ciudad en la que se mezclan casas, algunos edificios habitacionales, muchas escuelas y muchos negocios de distintos tamaños y número de empleados en lo que antiguamente fueron viviendas unifamiliares.

Decenas de autos llegan todos los días a la zona y estacionan sus autos en la calle durante toda una jornada laboral dejando muy limitadas las opciones de estacionamiento a los residentes que no cuentan con cocheras o estacionamientos exclusivos.




Sumada a esta situación, encontramos camiones de reparto, personas que llegan de vista a casas u oficinas que al no encontrar donde estacionar sus vehículos utilizan con este fin y en completa impunidad la banqueta y otros espacios prohibidos en el reglamento de tránsito generando graves dificultades a los peatones.

Los mismos negocios al no contar con espacios suficientes de estacionamiento han transformado sus predios para crear cocheras y cajones de estacionamiento, muchas veces tomando parte de la banqueta, obligando a peatones a circular por el arroyo vehicular. Si llegas a reclamar la invasión del espacio público peatonal te dicen que con el tiempo han logrado ‘derechos adquiridos’.

Bajo este contexto me surgieron algunas preguntas: ¿es la opción más sustentable trasladarse al trabajo en un auto que estará parado todo el día ocupando un espacio de estacionamiento de la vía pública? ¿Realmente es el centro de la ciudad el lugar adecuado para oficinas que no cuentan con estacionamiento y sí con un gran número de empleados y visitantes que llegan en autos? ¿Se pueden adquirir derechos de un bien público para el uso privado? Supongo que no, pero de ser así, ¿cuándo y de qué manera los ciudadanos adquieren de nuevo el derecho al bien público que le corresponde y les ha sido arrebatado para beneficiar a particulares?




Si bien el ejercicio de un día sin auto nos enfrenta a observar nuestras acciones y ver con otra perspectiva los usos y abusos de movernos en auto, nos deja abierta la opción de replantear el modelo de ciudad que tenemos y buscar soluciones enfocadas en un mejor transporte público, en restricciones de estacionamiento en zonas que se busca repoblar y en el cumplimiento de un reglamento de tránsito enfocado a la seguridad del peatón.

Al menos en el tema de movilidad, el mejor ejercicio será no pensar en la ciudad que queremos solo un día del año en el que se nos invita a vivir la ciudad sin auto. Todos los días pueden ser momento de reflexionar la ciudad que vivimos, la que queremos tener y las soluciones en las que podemos participar.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”