La Taquería

Las Segundas Oportunidades

Comparte este artículo:

La política de Nuevo León tiene una constante difícil de ignorar: su carácter selectivo y excluyente.

Proceso tras proceso, elección tras elección, los mismos nombres -y, en muchos casos, los mismos apellidos- vuelven a aparecer en la boleta. Cambian los discursos, se ajustan las alianzas, pero los protagonistas suelen ser los mismos.

Ahí están los ejemplos: legisladores, tanto locales como federales, que han logrado extender su permanencia hasta por nueve años o más en el mismo cargo, muchas veces sin que la ciudadanía tenga claridad sobre su trabajo.
Familias enteras que han gobernado municipios durante décadas.
Partidos políticos que han convertido territorios en bastiones, como si se tratara de propiedad privada.

En este contexto, las elecciones no solo representan competencia democrática, sino también un ciclo recurrente de segundas oportunidades.

Cada tres años, la historia se repite.

Y el mapa político actual lo confirma:

Adrián de la Garza buscará nuevamente la gubernatura de Nuevo León, tras haberla perdido en 2021 frente a Samuel García. Hoy regresa con mayor estructura política, respaldado por el PAN y con una narrativa que intenta posicionarlo como el contrapeso a la política digital de Movimiento Ciudadano.

Por su parte, Mariana Rodríguez también apostará por una nueva oportunidad. A diferencia de otros casos, no solo insiste: eleva la apuesta. Tras su derrota en 2024, ahora apunta a una posición aún más alta. Las encuestas la colocan como uno de los perfiles más competitivos de su partido, en un escenario donde su exposición pública nunca ha desaparecido.

En el mismo tablero aparece Luis Donaldo Colosio. Luego de una derrota relevante frente a MORENA en Nuevo León, su capital político se mantiene vigente. Sin embargo, su siguiente movimiento será clave: ¿buscará su segunda oportunidad en Nuevo León o cambiará de escenario hacia Sonora?

Y en el bloque de MORENA, Clara Luz Flores se perfila nuevamente como aspirante. Su caso ilustra bien el fenómeno: hace cinco años arrancó como favorita y terminó en cuarto lugar. Hoy, su intento por regresar ocurre en un contexto más competido y menos favorable.

Podríamos seguir enumerando casos. La lista es larga.

Pero más allá de los nombres, el patrón es claro.

Las segundas oportunidades en la política de Nuevo León abren preguntas incómodas:

¿Se trata de perseverancia o de una evidente falta de renovación?
¿Es experiencia acumulada o un sistema cerrado que limita la entrada de nuevos perfiles?
¿Estamos frente a liderazgos sólidos… o ante la repetición de los mismos grupos de poder?

Lo cierto es que, elección tras elección, la escena se mantiene familiar. Demasiado familiar.

Las caras cambian poco.
Los apellidos, casi nada.

Y mientras eso no se modifique, las segundas oportunidades seguirán siendo no la excepción… sino la regla.

Lo escrito, escrito está.

Acerca de César Ulloa
Es Lic. en Ciencias Políticas con acentuación en Mercadotecnia política por la UANL y Master en Ciencia Política en la misma institución. Es titular del programa Dile+ en Altavoz MX y fundador de la consultora Stratella MX.