La Taquería

Campañas anticipadas… hartazgo creciente

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El proceso electoral de 2027 aún parece lejano en el calendario, pero en la práctica ya comenzó. No con el nombre formal de campaña -porque la ley lo prohíbe- sino bajo los eufemismos de siempre: “coordinaciones”, “recorridos”, “posicionamientos”. La política mexicana ha perfeccionado el arte de adelantarse… sin decir que se adelanta.

Esta vez, todo apunta a que el banderazo informal lo dio MORENA, al acelerar la definición de sus “coordinadores” estatales desde junio, rompiendo con los tiempos no escritos que históricamente marcaban el cierre del año como punto de partida real. El efecto fue inmediato: una reacción en cadena que hoy ya se siente en redes sociales, medios y conversaciones públicas.

Mayo ha sido el mes en que esta efervescencia dejó de ser discreta. La pauta digital aumentó, los mensajes se multiplicaron y, con ellos, los ataques entre aspirantes. Lo que antes ocurría en lo interno, hoy se libra a cielo abierto.

En Nuevo León, el contraste es particularmente revelador.

Por un lado, Tatiana Clouthier, con una trayectoria consolidada, experiencia en el servicio público y una cercanía política significativa con la presidencia. Su reto no es menor: construir conexión emocional con un electorado exigente, en un entorno donde la visibilidad lo es todo. Antes, además, deberá sortear una competencia interna que no será para nada sencilla.

En la otra esquina, Mariana Rodríguez. Su fortaleza no radica en una carrera tradicional, sino en algo igual -o más- poderoso en estos tiempos: una presencia mediática masiva y una capacidad de comunicación directa con millones de personas. Hoy por hoy, es uno de los perfiles mejor posicionados en la percepción pública.

El contraste es inevitable: experiencia frente a exposición; estructura política frente a narrativa digital.

Pero la discusión de fondo no debería quedarse ahí.

La verdadera pregunta es otra:

¿Está Nuevo León dispuesto a extender un mismo proyecto político -y un mismo círculo de poder familiar- por seis años más? Algo prácticamente inédito en la historia reciente del estado.

Mientras tanto, las campañas -aunque nadie las llame así- ya están en marcha. Y con ellas, también el desgaste.

Porque para la ciudadanía, este adelanto no representa entusiasmo, sino cansancio. Un largo trayecto de confrontaciones, mensajes vacíos y estrategias de posicionamiento que poco dialogan con sus preocupaciones reales.

Las prioridades siguen siendo las mismas, y siguen sin resolverse:
• El metro.
• La seguridad.
• La contaminación.
• El acceso a la vivienda.

Frente a ello, la clase política parece más enfocada en competir que en proponer.

Rumbo a 2027, la exigencia es clara -y cada vez más urgente-: menos propaganda, menos simulación… y más soluciones de fondo.

Porque la paciencia social no es infinita.

Y la pregunta final permanece en el aire:

¿será mucho pedirle a los políticos que tenemos?
¿otra vez nos conformaremos con elegir por descarte al menos peor?

Lo escrito, escrito está.

Acerca de César Ulloa
Es Lic. en Ciencias Políticas con acentuación en Mercadotecnia política por la UANL y Master en Ciencia Política en la misma institución. Es titular del programa Dile+ en Altavoz MX y fundador de la consultora Stratella MX.