En México no se es pobre porque quiere

Comparte este artículo:

– México es el país de la OCDE que más horas trabaja y que menor nivel salarial tiene

– Si naces pobre, tienes un 98.3% de probabilidad de morir pobre, según el Colmex

Escribo esta columna a raíz de una discusión que tuve con un tuitero que criticaba a los llamados “ninis” y las becas del gobierno federal, por considerarlos personas sin mérito alguno y susceptibles a ser nueva clientela electoral. 

El tuitero en cuestión argumentaba que las becas se debían otorgar a aquellos estudiantes con los promedios más altos, y que los “ninis webones” se pusieran a trabajar. Ya encarrilado, me puso de ejemplo su historia de vida, como una persona que desde los 8 años trabajó y no esperó que el gobierno le arreglara las cosas. 

Primero que todo, felicito a todas aquellas personas que con base en esfuerzo han salido adelante. A la gente que tiene una cultura del trabajo y que han forjado sus propias empresas y llegado a puestos altos. 

Ahora bien, tengo que decirles que no es una regla, y menos en México, el que el esfuerzo te saque adelante. 

México es el país que más trabaja entre los países de la OCDE. El promedio de horas trabajadas por cada empleado es de 2 mil 255 horas al año, lo que lo ubica por encima de países como Costa Rica y Corea del Sur.

El esfuerzo ahí está. Día con día, millones de mexicanas y mexicanos se levantan a realizar jornadas largas de trabajo, con el único objetivo de salir adelante. ¿Pero este esfuerzo se ve recompensado? No necesariamente. 

La misma OCDE en su informe “Perspectivas del empleo 2018”, señaló que en materia de empleo y salarios nuestro país reporta los más bajos pues el promedio salarial es de 4.6 dólares diarios, mientras que el promedio entre todos los países que la conforman es de 16.8 dólares. 

Entonces hay esfuerzo pero no alcanza económicamente. ¿Qué más puede impedir que una persona consiga desarrollarse? La pobreza. 

El informe “Desigualdades en México 2018”, editado por el Colegio de México, señala que si eres pobre, tienes un 98% de probabilidad de morir sin salir de ese estatus. Así es, 98 de cada 100 personas en situación de pobreza, habrán nacido, vivido y fallecido en esa misma condición. 

Nuestro país tiene una muy baja movilidad social, y esto va más allá del esfuerzo que las personas le puedan inyectar a su día a día. No se trata de un “es pobre porque quiere” o “los ninis no estudian ni trabajan porque son guebones”. Las problemáticas de nuestro México son muchas y lamentablemente afectan a los más desprotegidos. 

Coincido completamente en que es necesario vigilar los programas de gobierno, sobre todo aquellos que implican asistencia social y económica, para evitar que sean mal utilizados con fines electorales, pero esta no puede ser una razón para eliminar el impulso que un gobierno le puede dar a sus habitantes con las condiciones de vida más precarias.

Invito a todos los que piensen como el tuitero de esta columna, a que seamos reflexivos, empáticos, abiertos a cualquier opción que positivamente ayude a disminuir la brecha de desigualdad que impera en nuestro querido México. 

#HojaDeRuta: “Meade y los pobres”

Comparte este artículo:

México es un país medio pobre, literalmente. Básicamente la mitad de los habitantes viven -o mejor dicho, sobreviven- en esa condición. Revisar las cifras desconsuela: de acuerdo al  Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), entre 1992 y 2014 la tasa de pobreza alimentaria se mantuvo prácticamente igual.

Por más de veinte años, poco más del 20 por ciento de los mexicanos ha padecido hambre. Lo mismo ocurre en términos de pobreza patrimonial, pues durante el periodo mencionado, el 53 por ciento de la ciudadanía la ha padecido. Encontrar exactamente la misma cifra en ese indicador en 1992 y 2014 resulta escalofriante.

Durante 2016 los reportes del INEGI y Coneval anunciaron una leve disminución de la pobreza, que se atribuyó a bajas tasas de inflación y a la homologación del salario mínimo a nivel nacional durante el periodo en que fueron recogidos los datos. A esto hay que sumar la polémica entre INEGI y Coneval que se dio durante 2016 por los cambios en la metodología de medición de la pobreza, que merecieron duras críticas de voces que sospecharon un intento de “borrar” pobres.

La pequeña reducción de la pobreza observada recientemente ha sido tomada con escepticismo por organismos como el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp), órgano asesor del Consejo Coordinador Empresarial. Apenas el pasado septiembre, el Ceesp señaló que, de seguir el razonamiento de la reciente mejora, es probable que los niveles de pobreza hayan aumentado en 2017 y probablemente lo hagan en 2018, dado el repunte de la inflación, que llegó a 6.6 por ciento el pasado agosto, la tasa más alta en 16 años. Lógicamente, señalan, esto afectará el poder adquisitivo de las familias.

En el marco de la elección presidencial que se avecina, llama la atención que el precandidato del PRI, José Antonio Meade, ha formado parte del gobierno federal prácticamente durante el mismo periodo en que Coneval tiene disponibles mediciones de pobreza (1992 – 2014).

En este ámbito destacan, naturalmente, sus dos participaciones como Secretario de Hacienda y su periodo al frente de la Secretaría de Desarrollo Social. Aunque sería absurdo cargar todos los males del país a la figura del pre-candidato tricolor, la problemática trasciende su desempeño personal: Meade ha sido parte del elenco principal de un sistema que no ha parado de generar pobres y aumentar desigualdades.

Su figura simboliza una ideología que involucra una concepción particular de la economía, la política pública y el Estado mismo. La continuidad de este sistema no es una condición de su candidatura: es su candidatura.

El escenario no mejorará para el candidato oficial. La Organización Internacional del Trabajo recién anunció que durante 2018 la tasa de desempleo crecerá y habrá más personas con empleo vulnerable en el país. La realidad, necia como es, se impone.

Meade está atrapado en un laberinto cuya salida resulta casi imposible, pues no podrá renegar de un pasado que contribuyó a forjar, ni podría plantear mayores innovaciones, porque las preguntas obvias estallarían: ¿por qué no lo dijo, por qué no lo hizo eso cuando estuvo ahí?

Toda elección parte de la tensión entre continuidad y cambio. El problema del PRI es que esa tensión vive dentro del propio precandidato, y nadie puede escapar de sí mismo.

Cifras de Pobreza Alimentaria y Patrimonial en el Estado de México durante el gobierno del PRI

Comparte este artículo:

Monterrey (23 de Mayo 2017).- Estando a pocos días de elegir a su próximo gobernador, el Estado de México se encuentra en juego para el Partido Revolucionario Institucional pues actualmente está entidad enfrenta grandes problemas de seguridad, violencia, desempleo, desigualdad de género, incluso en estas campañas los candidatos han estado enfocados principalmente en estos temas.

Sin embargo, una de las cosas más importantes que han dejado en el olvido es la Pobreza. Algunas cifras arrojadas por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) hecha desde el año 2000 hasta el año 2014 muestran el alto índice de pobreza generado durante las administraciones priistas dirigidas por los ex gobernadores Arturo Montiel Rojas, Enrique Peña Nieto y el actual gobernador Eruviel Ávila Villegas.

De acuerdo con el Coneval, la Pobreza Alimentaria es cuando la población es incapaz para tener una canasta básica, aunque sus ingresos sean únicamente para satisfacer las necesidades de su hogar.

El Coneval estimo que, en el año de 1996 cuando el gobernador del estado era el actual coordinador de los diputados federales del PRI, Cesar Camacho Quiroz, el 35.9% de la población mexiquense era incapaz de adquirir una canasta básica para su hogar, padeciendo así pobreza alimentaria.

En el año 2000 cuando fungía como gobernador Arturo Montiel Rojas, vino una disminución y se calculó que el 17.6% de los habitantes del estado padecía pobreza alimentaria.

En el gobierno de Enrique Peña Nieto, se registró un aumento, en el año 2008 estimó que el 14.9% de la población estaba en esa situación. Mientras que para 2010, el último año completo del actual presidente como gobernador, pasó a 18.2% de la población del estado.

En 2008 el Coneval calculó que 11.2% de los mexiquenses no podían comprar alimentos que les brindaran los nutrientes necesarios para vivir, aunque para 2010 la tendencia volvió al alza con 14.5%.

En lo que fue del año 2012, ya con un año como gobernador del estado Eruviel Ávila, reporto un nuevo aumento de 15.9% de personas que no tenían ingresos para tener una alimentación adecuada.

Ya en el año 2014, dos años más tarde, el Coneval lanzo que al menos el 20.1% de la población del estado tenía un ingreso inferior a la línea de bienestar minimo. Este año superó la última cifra con el anterior método de medición, el 18.2% del año 2010.

Por otra parte, la Pobreza Patrimonial implica que, aunque la población utilice todos sus ingresos en adquirir las necesidades básicas de su hogar, es insuficiente para satisfacer estos mismos, pero además para cubrir los gastos necesarios como lo es la salud, la vivienda, vestido, transporte y lo más importante la educación.

En el año 1996 cuando Cesar Camacho era el gobernador, al menos el 72.1% de la población se encontraba en pobreza patrimonial. Dejando a sus sucesores Arturo Montiel, Enrique Peña Nieto y Eruviel Ávila con este gran problema que se van pasando de administración en administración.

Según mediciones del Coneval en 2008 y 2010, durante el gobierno del actual presidente de la Republica. Se calculó que en 2007 se elevó y llego a 51.2% la pobreza patrimonial, siendo esta la más alta desde el 2000.

En el 2012 el coneval reporto el incremento del 53.1% de la población no tenía ingresos para llegar a la línea de bienestar. Actual mente el dato más reciente sufrió un gran aumento llegando al 58.9% de la población con pobreza patrimonial.

El INEGI dio a conocer que modificó la metodología de la encuesta, por lo que los datos para levantar el MCS de 2015 no serían comparables con ejercicios anteriores. El Coneval informó que las próximas cifras sobre medición de pobreza en México serán reveladas en agosto de este año, dos meses después de los procesos electorales en el estado.

 

(Con información de Nacion321 y la Coneval)

Venezuela: Semana Santa en la calle

Comparte este artículo:

En días pasados, el presidente estrella Nicolás Maduro tomó la decisión de despojar de sus competencias a la Asamblea Nacional, con mayoría de oposición, por estar en “desacato”, según determinó el máximo líder. El organismo encargado de asumir las competencias de la Asamblea sería el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), pero no en su totalidad, pues la mayor parte de las decisiones serían tomadas por el mismo presidente bajo un poder habilitante con facultades penales, militares, económicas, sociales, políticas y civiles. No soy especialista en el tema, pero ante la vista de cualquier ser pensante, esto es un Golpe de Estado indirecto.

Ante tal medida, la oposición venezolana convocó a días enteros de manifestaciones pronunciándose en contra de ésta y el resto de las medidas impuestas por Maduro a lo largo de los años. Y es que la escasez de alimentos y la inseguridad han impactado en toda clase social y a todo habitante de Venezuela. Si se interesan un poco más en el tema, existe un infinito número de vídeos que muestran a la gente haciendo colas de más de 8 horas para comprar un kilo de arroz o buscando comida en las bolsas de basura porque la situación no les permite más.

Como respuesta, brillante como el gobierno, el ejército y la policía bolivariana salió a la calle a “controlar” las protestas y mantener el orden; respuesta que terminó en una fuerte represión con bombas lacrimógenas (incluso lanzadas desde helicópteros), chorros de agua e incluso la muerte de dos jóvenes menores de 25 años por impactos de bala salidas de las pistolas de nuestros “protectores”.

          Foto: @donaldobarros

Lo cierto es que, ante cada nuevo abuso, cada nueva medida dictatorial, cada nueva noticia de represión brutal, los venezolanos llegamos a pensar que ahora sí hay una salida y ahora sí se espera un cambio; la inhabilitación por 15 años de Henrique Capriles y el encarcelamiento de Leopoldo López es sólo una señal más de que el gobierno está encerrado entre el miedo y la desesperación. Y su único consuelo es ir corriendo a pedir ayuda al grupo de países vendidos que llaman ALBA.

No dejen de ver a Venezuela como un ejemplo donde las democracias pueden enfermarse gravemente de corrupción y malos gobiernos y donde puede que la manifestación y represión del pueblo sea el único medio para demostrar la inestabilidad que sufre un país.

______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

 

 

 

¿Es Posible Erradicar la Corrupción?: Desafíos del Sistema Anticorrupción

Comparte este artículo:




La corrupción es uno de los problemas más graves de México. Las encuestas lo ubican por encima de la pobreza, el desempleo o el mal gobierno, y sólo por debajo de la inseguridad, entre todos los males que nos aquejan. Se estima que nos cuesta más de $400 mil millones de pesos al año.

A pesar de que tenemos mucho tiempo implementando programas contra la corrupción, los organismos internacionales nos siguen dando prácticamente la misma calificación. En una escala de 0 a 100, donde 0 es “totalmente corrupto” y 100 es “totalmente limpio”, México obtiene alrededor de 35 puntos. Año tras año, reprobamos.

¿Por qué no podemos mejorar? Ya vivimos una gran transición democrática pero, desde 1995, nuestra calificación nunca ha pasado de 37 puntos. ¿Es algo cultural? Hay otros países latinoamericanos como Uruguay o Chile que obtienen más de 70 puntos de calificación.

¿Es culpa de nuestro nivel de desarrollo? Hay países más pobres que nosotros y con mayor atraso educativo, como Botswana en África o Bután en Asia, que obtienen calificaciones por arriba de 60 puntos. Son más pobres y más ignorantes… ¡pero menos corruptos!

Entonces, ¿cuál es la clave para combatir eficazmente la corrupción? Nos encontramos actualmente en un punto crítico de este proceso, pues están a punto de ratificarse las leyes del Sistema Nacional Anticorrupción. ¿Va a funcionar este sistema? ¿Por qué sí o por qué no? ¿Cómo lo podemos supervisar y fortalecer para que, esta vez, sí funcione?

Te invitamos a acompañarnos en una discusión participativa donde escucharemos las opiniones de:

  • Jesús Cantú Escalante, Director de la Sede Monterrey de la Escuela de Gobierno del ITESM.
  • Vidal Llerenas Morales, Diputado Federal de Morena.
  • Agustín Basave Benítez, Diputado Federal del PRD.
  • Hernán Salinas Wolberg, Diputado Local del PAN.
  • Salvador Benítez Lozano, miembro fundador de Ciudadanos Contra la Corrupción.
  • Margarita Ríos-Farjat, miembro del Comité Directivo de “¿Cómo Vamos?”.

La cita es este Sábado 11 de Marzo, a partir de las 8 AM, en el Auditorio de la Torre 3 de la Universidad Metropolitana, ubicado en Zaragoza y Aramberri, centro de Monterrey. Entrada libre.

Participa. Ven a informarte y a proponer.




______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Sí merezco abundancia

Comparte este artículo:

Ayer se aseguró una bodega con objetos y libretas de la familia Duarte. Entre los documentos aparecieron libretas donde presuntamente Karime (esposa de Javier) habría apuntado información relevante respecto a su economía familiar, propiedades y las relaciones laborales que mantenía con familiares y políticos.




Fue ahí donde apareció el diario de su majestad Altísima Karime, First Lady del reino de Veracruz. Poeta, Lirica y amante de la escritura. Trabajadora incansable y deseosa de mucha, pero mucha abundancia.

En dicho diario pareciera que Karime tenía bien planteadas las facetas de su vida. Desde 1st Lady hasta esposa, pasando por sus hobbies, puesto de trabajo y las relaciones que debiera tener.

“Sí merezco abundancia” Karime Macías de Duarte escribía una y otra vez. Deje usted de lado si su abundancia debía ser ganada o trabajada, ella la merecía y junto con su esposo la conseguiría. Le faltó ser un poco más específica porque nunca detalló sí quería abundancia de dinero, relaciones, posesiones o denuncias. Y bueno, recibió abundancia de todo.

“Gobernar es como estar sosteniendo dos columnas de arena todo el tiempo” dijo Lazo y Karime, como apasionada escritora, redactó en su diario; sin saber que efectivamente, las columnas de arena que gobernaron ella y su esposo se derrumbarían años después. Teniendo que huir del país para intentar cambiarse la identidad y sobrevivir de alguna manera.

“Hueva pero exprímelo” escribió en otra hoja. Educada y fina First Lady. Se nota que estaba claro el objetivo de la realeza Veracruzana que exprimió hasta la última gota de los recursos y de la esperanza de los veracruzanos. Si no, dígame usted en qué cabeza cabe aplicar quimioterapias falsas a niños enfermos de cáncer.

Lavado de dinero, crimen organizado, desvió de recursos, opacidad, pobreza, ineficacia, mentiras, fraude y corrupción. Me cuesta trabajo creer como puede existir alguien tan sin vergüenza. Javier Duarte y Peña Nieto son sin duda la tumba del PRI a la presidencia en el 2018.

Sí queremos a los Duarte en la cárcel.
Sí queremos a los Duarte en la cárcel.
Sí queremos a los Duarte en la cárcel.
Sí queremos a los Duarte en la cárcel.
Sí queremos a los Duarte en la cárcel.

Ley de la atracción. Repitámoslo hasta que se haga verdad que a ellos les funcionó.




Ah, y si no es mucho pedir, incluya a los Medina en sus mantras.

Órale. Si no nos vemos pues nos escribimos.

______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

 

 

100 años de la Constitución

Comparte este artículo:

Felices o no. Pacíficos o no. Estamos cumpliendo 100 años desde aquel 5 de febrero de 1917 cuando el presidente Venustiano Carranza promulgó en el Teatro de la República de Querétaro la constitución que hoy todos conocemos.

Dicha constitución validaba las modificaciones a la carta magna de 1857 resaltando el heroísmo y patriotismo popular que reivindicaba la soberanía contra aquellos que querían apoderarse de nuestras tierras. Marcaba el fin de la lucha armada y el inicio de un orden legal.

¿Pero que nos pasó? ¿Porque hoy tenemos menos orden legal y más lucha armada?

Hoy a la constitución no hay que adorarla, hay que respetarla, ensancharla y aplicarla. ¡Ya es tiempo!
Y es que mientras decimos que hay derecho a la vivienda digna, esta se contrasta con la realidad de miles de personas que viven en una situación de pobreza y que día a día luchan por sobrevivir.




Mientras pregonamos el derecho a la educación gratuita y de calidad, nos damos cuenta que hoy todavía existen miles de niños analfabetas.

Mientras el gobierno aplaude el principio de igualdad, nos damos cuenta que efectivamente en México todos somos iguales, solo que unos son más iguales que otros.

Mientras repasamos el principio de legalidad, diariamente somos testigos que muchos políticos, empresarios y ciudadanos se lo pasan por las patas.

Que mientras no respetemos a todos aquellos que tienen gustos, preferencias e ideas diferentes a nuestra forma de pensar, no podremos cumplir con el principio de no discriminación. Que mientras nuestra libertad de expresión se vea cada vez más coartada, no podremos sentirnos seguros de nuestra palabra.

Y que mientras sigamos teniendo una libertad de prensa inexistente, no habrá medios de comunicación que hablen de la realidad en México sin temor a ser castigados. Y si no, pregúntenle a Aristegui, Brozo o Ferriz de Con.

Mexicanos, tenemos que trabajar por ensanchar la constitución de manera que se contemple a todos. Donde se respete y aplique el derecho al empleo, a la vivienda digna, a la sanidad y la educación. Una constitución donde nuestros derechos no estén solamente escritos, sino que sean reconocibles y palpables en el día a día. Ensanchar para buscar una justicia independiente que garantice la lucha contra la corrupción.

A 100 años el reto de la constitución no está en el establecimiento, sino en poder garantizar que se cumpla por todos y todas.




Si no nos vemos, pues nos escribimos.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Las joyas provienen del carbón

Comparte este artículo:

La portada de la revista Vanity Fair México en donde posa Melania Trump, causó debate, descontento e indignación. ¿Y cómo no provocarlo?. En la fotografía se muestra a la primera dama de Estados Unidos con un plato lleno de joyas el cual pretende ser una pasta.

El blog de noticias “The Huffington Post” condenó el artículo de machista. Y claro, está plagado de respuestas misóginas y machistas por parte de Melania. En el artículo se describió como: “tímida, bella y complaciente.”

Concuerdo plenamente con muchos de los comentarios que se realizaron en torno a la publicación. La revista Vanity Fair es responsable del daño que genera ese contenido, además de alimentar la tensión que existe actualmente entre México y Estados Unidos.

Después de conocer la noticia, recordé el documental Miss Representation[1], el cual visualizaba la desigualdad y violencia de género en Estados Unidos. Sobre todo puntualizaba la responsabilidad de los medios de comunicación en reproducir y provocar esa desigualdad.




“Las mujeres americanas prefieren ser modelos y estrellas de televisión, que convertirse en jefas de Estado.”

Entonces me pregunto: ¿Cuál es el mensaje que transmite Melania con esa fotografía?

Me alarma el efecto que puede causar una sola fotografía. Pero sobre todo, me preocupa la deshumanización exteriorizada de la Primera dama.

¿Cómo se les inculca a las niñas y niños que luchen en contra del machismo si tienen a Melania y Trump de ejemplo? ¿Cómo le enseñas a tu hijo a no tratar a las mujeres como objetos sexuales? si una persona que  escribió: “Las mujeres son en esencia objetos estéticamente agradables”[2] llegó a ser Presidente.  ¿Cómo les enseñamos a luchar por la justicia e igualdad social? Si la primera dama come pasta de joyas.

Aunque concuerdo con las críticas por el contenido machista del artículo, me gustaría reflexionar respecto a la irresponsabilidad de Vanity Fair México y Melina, en profundizar tan gravemente la desigualdad económica en el mundo – mientras los ricos comen joyas, hay personas que comen basura– y no, no lo sentencio en tono de exageración, sino de realidad. Les recomiendo ver el documental “La Isla de las Flores”.[3]




En el año 2016 los economistas Thomas Piketty, Emmanuel Saez y Gabriel Zucman, realizaron un estudio sobre el aumento de la desigualdad en Estados Unidos de América.

Lo señalaron actualmente como uno de los países con la economía más desigual. En las últimas cuatro décadas, la distribución de la riqueza se fue directamente a los ricos –siendo la más rápida de la historia moderna-. Los ricos se hicieron más ricos y los pobres más pobres.[4]

A partir del año 1980, los ingresos del 50% más pobre se estancaron, mientras que los ingresos del 1% crecieron 205% y los del 0.001% despegaron, aumentado al 636%.[5]

En el año 2013 el expresidente Barack Obama manifestó que: “la desigualdad es el mayor desafío de nuestros tiempos”. Desde hace años se discutía sobre los problemas socioeconómicos que enfrenta el día de hoy la llamada: “nación más poderosa del mundo” –término con el cual estoy en desacuerdo-.

La Distribución de la riqueza en las últimas décadas, ha sido únicamente amasada por el 1% de la población estadounidense, con ingresos alrededor de 27 millones de dólares anuales por familia.

Claro, si abordo el tema de  desigualdad en Estados Unidos, es  casi imposible no mencionar sobre la desigualdad en México, país donde más de 45 millones de personas viven en pobreza.[6] En donde se ha ido generando continuamente un círculo vicioso de desigualdad y bajo crecimiento económico.

El estudio realizado por OXFAM México, titulado: “Desigualdad extrema en México”, mostró que pertenecemos dentro del 25 por ciento de los países con mayores niveles de desigualdad. Además de evidenciar en manos de quienes se concentra el poder económico, político y social.[7]

Si de algo estoy segura es que la pobreza mata, y mata todo. Para comenzar, es uno de los principales factores de la violencia, marginación y castigo por parte de la sociedad.

Además agregando, la reproducción del machismo, el cual causa desigualdad de género y económica. Lo más triste es que esa reproducción provenga de “representantes sociales”.

En el 2014 el 53.9% de la población de 0 a 17 años, –es decir 21.4 millones de niñas, niños y adolecentes-,[8] se encontraba en situación de pobreza en México. Lo cual dificulta directamente el ejercicio de su derechos, como lo son, la educación, alimento, acceso a la salud, acceso a la seguridad social, calidad y espacios de vivienda.

La mayoría de nuestra población no cuenta con servicios básicos para desarrollarse, menos para materializar una verdadera calidad de vida.

Es preocupante ver que  Vanity Fair México reproduzca una imagen tan desagradable, como ver a la Primera dama comiendo joyas. Además considero que no se les debe de eximir de responsabilidad, simplemente por ser una revista de la “elite social”.

Es indignante también como alguien con un puesto tan importante –de representación social– acepte mostrar una imagen tan insensible, no solo de nuestra realidad, sino también de la suya.

Independientemente de quién sea o lo que constantemente externe, debemos de condenar sus actos pedantes e inhumanos –y no para que cambien– sino para que las personas –sobre todo las mujeres– estén conscientes de lo que verdaderamente provocan: desigualdad, pobreza, división y sobre todo, exclusión. [9]

[1] Se encuentra disponible en Netflix

[2] Libro Trump 101, lanzado en año 2006.

[3] Link: https://www.youtube.com/watch?v=9fEMHB9kksM

[4] Economic growth in the United States: A tale of two countries. Washington  Center of Equitable Growth. Disponible en: http://equitablegrowth.org/research-analysis/economic-growth-in-the-united-states-a-tale-of-two-countries/

[5] Economic growth in the United States: A tale of two countries. Washington  Center of Equitable Growth. Disponible en: http://equitablegrowth.org/research-analysis/economic-growth-in-the-united-states-a-tale-of-two-countries/

[6] OXFAM México, Desigualdad extrema en México, Concentración del Poder Económico y Político. Disponible en: http://www.cambialasreglas.org/pdf/desigualdadextrema_informe.pdf

[7] Id.

[8] UNIFEC, Pobreza y derechos sociales de niñas, niños y adolescentes en México 2014. Disponible en: https://www.unicef.org/mexico/spanish/MX_Pobreza_derechos.pdf

[9] El ser humano posee un telencéfalo altamente desarrollado, un pulgar oponible, además es libre, por consecuente está capacitado para crear su propia realidad, lo que trae consigo: la capacidad y razonamiento, la determinación del bien y el mal. Pero hay un factor que impide el desarrollo pleno del ser humano, conocido como: “el dinero” – La Isla de las Flores

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

7 pesos para el pueblo, 450 mil para diputados

Comparte este artículo:

Aunque año tras año, los mecanismos de transparencia en México se han ido mejorando, esto no ha combatido los desfalcos injustificados de los funcionarios. Tal es el caso del bono “legal” que se están asignando esta semana los 500 diputados federales.

Cada diputado, según lo reportado, recibirá $450 mil pesos de bonos, aunque también se dice que el bono será de $781 mil pesos. Mientras tanto, los ciudadanos recibieron un aumento de siete pesos al salario mínimo, ¿ven la incongruencia?

Lamentablemente, se ha vuelto una “tradición navideña” que los 500 diputados federales se den este tipo de bonos. A pesar de que la economía del país no está en el mejor de sus tiempos, los legisladores se siguen sirviendo con la cuchara grande.




Este año los diputados se darán el regalito de $140 mil pesos de aguinaldo cada uno, $160 mil pesos de “dieta mensual” o “apoyos económicos” y $150 mil pesos en el llamado “bono inventado”. En total cada legislador recibirá $450 mil pesos, representando un total de $225 millones de pesos, que salen de tus impuestos y de los míos. Todo esto, tras 6 meses y medio de trabajo duro.

Mientras tanto, el mexicano promedio, recibirá un aguinaldo de $2 mil pesos, aproximadamente, y claro también un súper regalazo de 7 pesos más en el salario mínimo, pasando así de $73.04 pesos a $80.04 pesos. Vivimos en el país de las incongruencias.




Mientras los expertos en finanzas piden al país que se vaya amarrando el cinturón. Los diputados federales de este país continúan haciendo un desfalco. Además, todavía tienen el descaro de decir que estos bonos son una “tradición” y que están “100% transparentados”. Es decir, en otras palabras, “ciudadano te desfalque millones de pesos, pero mira, es transparente, puedes ver cuánto nos tocó a cada quien.”

Tal y como escribía ayer la periodista Sanjuana Martínez, “no por qué no sea ilegal, significa que es correcto…”, y estoy totalmente de acuerdo con ella. Los diputados y senadores, a ellos les toco bono de $200 mil pesos a cada quien, ahora justifican y le dan mérito de “limpieza” a sus tranzas, diciendo que todo es “transparentado” en el sitio web de sus respectivas cámaras.

El detalle está en que según el periódico El Universal, el bono que se darán los diputados no será de $450 mil pesos, sino de $781 mil pesos, representando un total de $390 millones de pesos, por lo tanto, no todo el “paquete de regalo” está transparentado, como presumen.

En un país donde existen 70 millones de pobres, la clase política se sigue sirviendo con la cuchara grande, haciéndonos recordar esas épocas donde la monarquía era rica y el pueblo a veces ni pan tenía para comer.

______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

 

 

El Talón de Aquiles: EL RETROCESO DEL PROGRESO

Comparte este artículo:

El 23 de junio de 2016, el 52% de los británicos votaron a favor de la salida del Reino Unido de la Unión Europea. El 3 de octubre, 50.21% de los votantes en un referéndum, seis millones y medio de colombianos, se opusieron a un acuerdo de paz. El 8 de noviembre, Hillary Clinton obtuvo más de dos millones y medio de sufragios que Donald Trump (voto popular), quien sin embargo ganó los votos electorales.

Presentar un texto argumentando que en este 2016 triunfaron el temor y la ignorancia es insuficiente, pues opinólogos y futurólogos ya se me adelantaron. Procedo entonces a desarrollar dos factores que dan profundidad a esa tesis: la incapacidad ciudadana a alimentar un régimen que requiere de participación de calidad, y una desconexión indulgente de las fuerzas políticas que deberían defender las conquistas sociales logradas durante la segunda mitad del Siglo XX, explican por qué estamos como estamos.

La democracia representativa: víctima del capitalismo (casi) salvaje

Soy el producto de un mundo socialdemócrata que la revolución neoconservadora de los años 1980 destruyó. Se me enseñó que cada derecho conlleva una responsabilidad, que es adeudo del ciudadano informarse y contribuir al debate, y que el interés colectivo pasa por encima del individual. No me considero “socialista”, mucho menos “comunista”, pero sin duda soy “izquierdista”.

 




Se me convenció que el principal rol del Estado es la moderación política: al redistribuir la riqueza y fortalecer la clase media, el Estado evita las derivas extremistas tanto de izquierda (revolución bolchevique) como de derecha (nazismo), que se alimentan de pobreza e ignorancia. La democracia solo funciona en donde la clase media, urbana, y educada, es fuerte. La educación es antídoto a la manipulación y demagogia.

Una de las primeras víctimas del neoliberalismo fue la educación. La obsesión por controlar el déficit fiscal y la nefasta idea que el sector privado siempre es mejor que el público, evaporaron presupuestos, debilitaron servicios, y alentaron privatizaciones.

La educación privada nunca ha sido reconocida por inculcar valores de solidaridad social; y la pública, aunque quisiera, no tuvo condiciones. Se crearon así brechas entre los que pudieron pagar una educación de calidad, y los que no.

Los resultados están a la vista: a los ciudadanos de hoy no les interesa lo público, ya sea porque no le dan importancia (creen que no la tiene), o debido al exceso de trabajo – la pauperización del mercado laboral también es una realidad – que no permite una participación política activa de calidad.

A este escenario agréguesele la explosión en importancia de internet, de las redes sociales, y la consolidación de una cultura en donde el límite entre espectáculo y realidad se borraron. Hoy, no se sabe qué información es real e irreal. Los “trolls” desinforman, distorsionan, y divulgan falsedades adrede a quienes no saben, y no quieren aprender a distinguir, como decía la canción, “entre besos y raíces”. Hoy, la política es espectáculo, el ciudadano espectador, y el votante consumidor.

Las marchas de salvación de la patria y de dignidad nacional organizadas por el uribismo contra un acuerdo de paz en Colombia, son ejemplo de ello. De nada sirvió defender uno de los acuerdos de paz más ambiciosos y sofisticados que se hayan firmado, que contaba con el apoyo unánime de la comunidad internacional.

Pudo más la desinformación. También eso explica el éxito de las campañas de los líderes aislacionistas del Reino Unido y de Trump, cuya sorpresa ante sus propias victorias apenas superó las evidentes muestras de la falta de preparación para las mismas. La cohesión social del consenso keynesianismo fue rota hace tiempo. Hoy, las consecuencias son evidentes.

Brechas y condescendencias

Claro, el neoliberalismo no es culpable de todo. La izquierda también lo es. Primero, dejamos de ser izquierda. Nos derechizamos. Nuestro supuesto proyecto inclusivo no lo fue tanto: siempre excluimos a religiosos y otros grupos que no dudamos en llamar “fundamentalistas”.

Si el Partido Demócrata hubiera defendido al proletariado blanco rural arruinado por la deslocalización empresarial fruto de la globalización, hubiera probablemente mantenido su apoyo. Pero la izquierda de Clinton, antiaborto y pro-gay (alienándose así el voto religioso y conservador) se convirtió además en la primera línea de defensa del libre comercio, con lo cual perdió el voto de los trabajadores. Segundo, existe en la izquierda una tendencia a la condescendencia.

Muchos nos vemos como una especie de vanguardia liberadora cuya misión es guiar a los alienados hacia el “progreso”. La educación, ese instrumento que extirpó nuestra ignorancia, nos da esa responsabilidad social, que constituye nuestra mejor muestra de consciencia y solidaridad.

Ser de izquierda es un privilegio de burgueses, y muchos de los votos “racistas, xenofóbicos, y sexistas” que vimos en 2016 son reacción a ese complejo de superioridad. ¿Cómo apoyar el aislacionismo en un mundo globalizado? ¿Cómo no entender que la paz es mejor que la guerra? Al ser parte de la “izquierda caviar”, nos hemos desconectado de las inquietudes del ciudadano común. Nos cuesta imaginar que haya gente que no piense como nosotros.

Los triunfos populistas de 2016 no nos gustan porque no se amoldan a la idea de progreso que nosotros, izquierdistas, hemos construido. Es casi patético constatar los fallidos esfuerzos del Presidente colombiano, Juan Manuel Santos, para explicar, con complejos tecnicismos, sin duda correctos pero también aburridos, el acuerdo de paz, mientras Uribe ejecutaba una retórica simple, sin duda simplista aunque apasionada, que tergiversó lo acordado y le dio la victoria.

Y cuando el elector nos dijo que éramos nosotros los que no habíamos entendido su grado de frustración, los frustrados fuimos nosotros ante mayorías que se atrevieron a no compartir nuestra opinión portadora de valores progresistas dignas del siglo XXI.

Los resultados en el Reino Unido, en Colombia, y en Estados Unidos no son antidemocráticos porque son el fruto de lógicas democráticas, pero ponen en entredicho la construcción del ideal democrático de centro-izquierda, basado en el respeto, la tolerancia, y el reconocimiento de la diversidad, y en la defensa de minorías.

 




Las mujeres, que rara vez han sido minoría, también cuentan en esa visión, que ahora vemos en peligro en un mundo en donde las mayorías progresistas brillan por su inexistencia. En Estados Unidos, un tercio de los ciudadanos es incapaz de nombrar uno de los tres poderes de gobierno.

¿Cómo darle poder a tantos ignorantes? Filósofos como Platón y John Stuart Mill ya han propuesto ideas para limitar los efectos políticos perniciosos de la inopia popular. Es aquí, precisamente aquí, en donde se abre la puerta al autoritarismo de izquierda, tan peligroso como el de derecha.

Conclusión: tengo miedo

Queda todavía mucho por analizar. Se debe aceptar que esta racha victoriosa populista de derecha no se alimenta solo del temor e ignorancia: una buena proporción de la clase media, individuos con ingresos anuales de USD 100,000 o más, votaron por Trump, así como lo hicieron 42% de las mujeres y 29% de los latinos (más de los que votaron por Romney). Además, 43% de sus votantes tienen título universitario.

El retroceso del progreso ha causado una profunda división social: los treinta millones de personas votaron en el Brexit (la tasa de participación casi alcanza 72%), dividieron al Reino Unido entre Inglaterra y Gales (favorables a salir de la Unión Europea) y Escocia e Irlanda del norte (a favor de la permanencia).

Colombia, como Estados Unidos, es un país dividido, como lo muestra el proceso que actualmente se desarrolla para aprobar una nueva versión del acuerdo de paz (que sigue generando oposición). Tercero, las mayorías silenciosas pesan fuerte. El abstencionismo debe ser estudiado con mayor detalle.

 




En 2016, los intolerantes afirmaron su voz, por tanto tiempo irrespetada y ridiculizada. Basta de hablar de integración, de paz, de cambio climático, de musulmanes, y de comunidades sexualmente diversas: es hora de ocuparse de la gente “normal” con problemas reales. A partir de 2016, el fenómeno es mundial.

En Francia, los analistas monitorean con atención el apoyo a Marine Le Pen y al Frente Nacional. En Costa Rica, gárrulos oportunistas como Otto Guevara se atreven a reivindicar el discurso incendiario de Trump. Ya se propuso estudiar la abolición del beneficio de la nacionalidad costarricense a los hijos de nicaragüenses nacidos en Costa Rica. Veamos si se le ocurre construir un muro entre Costa Rica y Nicaragua.

El retroceso del progreso se alimentó por una derecha neoliberal que cercenó el consenso keynesiano, pero también por una “izquierda champagne” que en un inicio se quiso oponer, pero que terminó pactando con el capitalismo de la post-Guerra fría.

Ayer fueron los que vemos como “fundamentalistas reaccionarios” los que temieron la llegada a la Casa Blanca, de lo que vieron como un presidente negro, musulmán, que ni siquiera había nacido en Estados Unidos. Hoy, somos nosotros, izquierda y centro-izquierda, los que tememos la llegada a esa misma Casa Blanca de lo que vemos como un populista ignorante, irresponsable, e imprevisible. ¿Ignorancia versus prepotencia?

Fernando A. Chinchilla
San José (Costa Rica), diciembre de 2016

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”