Ahora sí, es el #MomentoMexicano

Tal y como alguien ayer decía, “bastaron unos cuantos tuits de Donald Trump para que los mexicanos se unieran”. Es la verdad, después de los constantes ataques de la semana pasada, los mexicanos han hecho un frente de unidad contra las políticas anti inmigrantes y mexicanas de Trump.

Pero creo yo que debemos ir más allá, en especial los funcionarios de la administración de Peña, más que crear pactos con el gobierno de Trump, deben de reforzar el poder geopolítico de México en el continente americano. Se debe de buscar en verdad el #MomentoMexicano.

Lamentablemente el gobierno mexicano está dejando ir la oportunidad. La llamada de la semana pasada entre Trump y Peña reafirma la debilidad del gobierno ante la amenaza que es Trump. Aceptar negociar y pactar el tema del muro en lo oscurito, es claramente una propuesta del presidente estadounidense a su homólogo mexicano, mismo que acostumbrado a tratar todo fuera del ojo público acepto la medida.




¿Por qué Trump propuso hablar de muro en privado y no en público? Sus propuestas de poner un impuesto del 20% a las importaciones mexicanas solo afectarán a los consumidores estadounidenses y negocios de nuestro vecino del norte.

Igual la propuesta de que sean los carteles de droga los que paguen por el muro es una idea totalmente absurda. La realidad es que, en cuanto al muro, Trump no tiene forma de obligar a que México pague y es aquí donde nuestro gobierno debe de poner presión en la herida.

La primera semana del gobierno del empresario neoyorkino no ha sido fácil, y esta segunda, que recién comienza, pinta para estar peor. Si el gobierno mexicano toma una posición firme ante los embates de Trump, es muy probable que su mandato se debilite, y México tome una posición de mucha fortaleza geopolítica. Tal y como lo dijo el ex Presidente de México, Vicente Fox, “chiquitos pero picosos”.

Lamentablemente, la administración peñista está optando por seguir con la posición de diálogo, algo que considero erróneo. Ante un “bully”, se debe de afrontar con firmeza y sin darle opciones de salida, se le debe de debilitar y humillar.




Si Trump quiere cerrar el TLCAN, que lo cierre. Si quiere, poner un impuesto sobre las importaciones mexicanas, que lo haga. Al final de cuentas él también termina disparándose en su propio pie, lo que lo llevará cada vez más cerca de la “revocación de mandato” mejor conocida como impeachment.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Pégame Pero no me Dejes

La relación entre México y Estados Unidos ha sido, políticamente, el esposo machista y ventajoso y la mujer sumisa y cobarde.

Económicamente, ha sido una mujer hermosa que nos puede dejar en cualquier momento y nosotros un hombre inseguro que cree que no se puede conseguir a alguien mejor. Triste pero cierto.




La realidad es que ni como país ni como mexicanos hemos hecho lo necesario para desligarnos de Estados Unidos. Por nombrar sólo unos factores, nuestras exportaciones han sido por años dependientes en más de 80% del país vecino.

El petróleo, uno de nuestros mayores recursos naturales, lejos de saberlo explotar lo hemos usado como caja chica para el gobierno federal, y tan absurdo como suena, importamos gasolina de Estados Unidos, lo que ha hecho al país cada vez menos competitivo y, una y otra vez, dependiente.

No obstante, la falta de cuidado a nuestro país nos ha puesto en una deplorable situación que al mismo tiempo nos brinda una oportunidad. Si quiere Donald Trump construir su muro, que lo construya. Si quiere salirse del TLCAN, que se salga.

Como líder del país más poderoso del mundo él puede tomar tantas inadecuadas decisiones como quiera, pero éstas traerán consecuencias que sólo el tiempo podrá juzgar si fueron acertadas o erróneas. Sin embargo esto no se trata de lo que Trump diga o haga, sino de lo que como nación vamos a implementar para preservar nuestro futuro.

Iniciativas como promover la compra de productos mexicanos y evitar el consumir productos importados son buenas pero sólo son unas de muchas acciones que debemos implementar como sociedad y como país para comenzar a ser una nación realmente libre y soberana.




Lo he repetido en muchas ocasiones: el cambio está dentro de nosotros y comienza con nuestro actuar diario. La corrupción, en todos los niveles y tan pequeña como sea, sigue siendo nuestro mayor lastre y el más apremiante por combatir; por otro lado la inversión en desarrollar tecnología mexicana y el voto de confianza en el mercado mexicano deben ser reforzados.

En concordancia con lo anterior, en una reciente conferencia, Carlos Slim apuntó acertadamente que “ante la negociación con EU debemos volcarnos al desarrollo de la economía interna”, y es precisamente lo que como país tenemos que buscar, el no depender de Estados Unidos ni de nadie, el diversificar nuestros acuerdos comerciales y nuestros aliados económicos.

El multimillonario también propuso varias estrategias para combatir a Trump, entre las que destacan el crear un programa de sustitución de importaciones moderno, es decir el incentivar a producir en México los bienes que hoy en día requerimos traer del extranjero; y consumir lo que se produce en suelo mexicano independientemente si lo hacen compañías mexicanas o  extranjeras.

Esto nos dice que tenemos que combatir la arraigada actitud del “pégame pero no me dejes”, y en contraparte, darnos cuenta que nosotros podemos sin ayuda de nadie.

Será un camino doloroso y tardado, pero necesario y que al final traerá los resultados que como país merecemos. La insensatez de Donald Trump es una oportunidad para México y para los mexicanos. Es un llamado para despertar and Make México great (not again) por primera vez.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”