Elecciones Puebla 2019: los candidatos

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El pasado fin de semana se dio el banderazo inicial de la campaña para la gubernatura en el estado de Puebla en su versión de elección extraordinaria, luego del trágico incidente aéreo donde falleciera la gobernadora electa del proceso de 2018, Martha Erika Alonso. La contienda es disputada por tres candidatos (hombres) que ya lanzaron sus spots. A continuación, te los presento.

Luis Miguel Barbosa Huerta, candidato de Juntos Haremos Historia (Morena, PT y PVEM), anterior presidente del Senado y quien perdió las elecciones en 2018 frente a Marta Erika Alonso por aproximadamente un 4%, alegando que había existido un fraude electoral. Se presenta a sí mismo como una persona cercana a la clase trabajadora que propone la creación de una “nueva historia de honestidad y esperanza” y llama a la unidad. Un spot que sigue la línea morenista de transformación histórica y que recuerda el mensaje de “la esperanza de México”. Arranca con una distancia muy grande en función a sus competidores (unos veinte puntos por encima del segundo lugar), pero la controvertida elección interna donde venció al senador Alejandro Armenta podría influir en los indecisos, sector donde se encuentra un 30% del electorado. Es uno de los más allegados a Yeidckol Polevnsky y, aunque anteriormente muy crítico de AMLO, hoy es uno de sus fieles seguidores y reconoce que el arrastre desde presidencia influye en la contienda electoral.

Enrique Cárdenas Sánchez, anterior rector de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) para la gestión 1985-2001, es el abanderado del PAN, PRD y MC, aunque él se autodenomina como “candidato ciudadano”, pues no milita en ninguna de las formaciones que le respaldan. En el spot coordinado por el PAN lo presentan como alguien capaz de mantener la continuidad en clave de “modernidad e innovación”, mostrando algunas de las obras de anteriores administraciones panistas y rodeándolo de trabajadores de la industria y empresarios. Sin embargo, el dinamismo de este spot contrasta mucho con el coordinado por el PRD, quienes rescatan la faceta de rector de Cárdenas y lo muestran dentro de un aula (por cierto, aparentemente vacía), vestido con camisa y corbata blancas, donde habla brevemente de su experiencia como rector. En este spot, apelan de igual manera a la parte histórica, denominando a la elección como “la nueva batalla de Puebla”, seguramente intentando competir dentro del marco histórico. De acuerdo con las encuestas, está en el segundo lugar con aproximadamente un 20% de preferencia.

Finalmente, Alberto Jiménez Merino, candidato del PRI y quien fungió como diputado en dos ocasiones previas y quien recientemente, en entrevista con Loret de Mola, afirmó que “no todos [los priístas] somos corruptos”, intentando desmarcarse del “Góber Precioso” (Mario Marín) y del actual director de la CFE, Manuel Bartlett, con quienes trabajo cuando estos fueron gobernadores del estado. Ha trabajado directamente en el cuidado del campo mexicano y precisamente esta es una cualidad que se aprovecha en su spot que, por cierto, está basado en fotografías. La apuesta del spot es clara: hay que dar a conocer al candidato, sencillamente, porque nadie lo conoce. Frases como “Él es Alberto Jiménez Merino” “¿De dónde conoces a Jiménez Merino?” y “¿Qué opinas de Jiménez Merino?” dan pista de ello, además de que el candidato se presenta nuevamente a sí mismo, por cierto, una vez con lentes y después sin ellos. No cabe duda de que la contusión del 2018 les sigue afectando, pues Jiménez Merino apenas suma un 10% de votos a favor.

Pareciera ser que la elección en Puebla está cantada y que el morenista se llevará el triunfo, pero de ser así, el mérito no necesariamente es de Barbosa, pues los competidores tienen en contra dos cosas: el desconocimiento y sus propias marcas políticas. En la boleta van a aparecer tres opciones: el lopezobradorismo, el intento de continuidad morenovallista, y el PRI. Como dicen por ahí: “no, pues así sí”.

#HojaDeRuta: “Las historias de Tatiana”

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El auditorio estaba rebosante hasta las galerías. Una sala contigua tuvo que ser abierta porque el público no dejaba de llegar. Viejas amistades, estudiantes, profesores, periodistas y curiosos se daban cita para ver y escuchar la versión de una historia (la campaña victoriosa de López Obrador a la presidencia), y, sobre todo, a su peculiar narradora: Tatiana Clouthier.

Aunque oficialmente es Diputada Federal, su taza favorita tiene impresa la leyenda “Ciudadana de Tiempo Completo”, la misma con la que escuetamente se describe en sus redes sociales, espacio donde, quizá sin proponérselo, se convirtió en un referente. 

El reloj ya se acerca a la verticalidad total: están por dar las seis de la tarde. A ella, que lo mismo ha estado en cadena nacional que en mítines multitudinarios, se le ve nerviosa, pero contenta. Está por arrancar la primera presentación de su libro “Juntos Haremos Historia” en la Universidad de Monterrey.

No es fácil decidirse a hacer público el testimonio de una campaña presidencial, sobre todo si la consigna es ser veraz y brindar al público una mirada a la trastienda de uno de los procesos políticos más intensos que se pueden vivir en la democracia.

Esta tarde me toca “presentar” el libro junto a Azucena Uresti y Javier Risco, ejercicio que quizá tenga más sentido entender como “compartir”, pues un lector no puede ofrecer a otro su propia experiencia, sino el relato de ella, esperando contrastarla y entre las distintas miradas ir ensanchando el paisaje.

Tuve el privilegio de asesorar a Tatiana en manejo de medios durante la campaña presidencial junto a un talentoso grupo de colegas como Bárbara González y Juan Carlos Altamirano. Pero mucho antes que eso, fuimos amigos y compañeros de batallas. Perdimos muchas, ganamos un puñado, pero siempre nos encontramos.

En mi turno compartí algunas ideas que me provocó el texto. En primera instancia, reflexionar sobre la relevancia del texto en sí mismo: una mirada privilegiada de un momento histórico. Creo en eso que el Maestro Eric Hobsbawm llamaba “el pasado público”: aquellos hechos que marcan a una colectividad, y que es necesario conocer, reflexionar y debatir para comprender mejor nuestra realidad. Independientemente de la posición que se tenga, la elección de 2018 ya es uno de esos hechos.

Segundo: el inconmensurable valor de la autenticidad. En un mundo que vive una crisis de confianza hacia instituciones y liderazgos tradicionales, la frescura de decir lo que se piensa y actuar con naturalidad se nota. “La Tía Tatis” no nació en campaña, no es un personaje. Tatiana es la misma en una fiesta, repartiendo volantes en el metro o en el noticiero de Loret. Su forma de ser, que exuda franqueza en cada frase, se alineó a un momento político donde el principal sentimiento electoral era la rabia, y la necesidad de cambio era total.

Tercero: la campaña de AMLO fue la única que pudo hacer uso de la esperanza, el humor e, incluso, la ironía. El “Andrés Manuelovich” para desarmar la trama rusa o puntadas como el famoso “¿A quién propone?” que Tatiana puso en la quijada virtual de Meade a través de Twitter, fueron dando la nota a lo largo del proceso.

Cuarto: la receta de una campaña ha cambiado, pero no han desaparecido los ingredientes tradicionales. Tatiana lo relata con apertura: en tierra, tenían un candidato obsesionado con recorrer los 300 distritos electorales y mantener el contacto directo, además de coordinadores regionales de alta experiencia, como Ricardo Monreal y Marcelo Ebrard. En aire, la consigna fue “ni un solo espacio vacío”, donde Tatiana se asumió como la principal vocera de la campaña, pero también como coordinadora de un equipo de vocerías que replicaba el mensaje del candidato. En redes, autenticidad y frescura para conseguir, más que likes, eso que llaman “engagement” o un público enganchado, con particular énfasis en jóvenes y mujeres. Y en relaciones públicas estratégicas, el gabinete propuesto teniendo reuniones temáticas con organizaciones de influencia por todo el país para explicar el proyecto de forma temática.

Terminamos y el público generó círculos concéntricos alrededor de la autora pidiéndole fotos y firmas del libro. Atendió a todos sonriente. Cuando yo me fui, aún quedaba una fila que cruzaba la mitad del vestíbulo. 

Ayer vi fotos de sus actividades en la Cámara. Llevaba una blusa blanca con la silueta de un corazón humano estampada en carmín en su lado izquierdo, y pensé: “al latir de Tatiana le quedan muchas historias por escribir”.

#Kleroterion: “¿Por qué 100 días?”

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En estos días hemos escuchado en todos los medios informativos, periódicos y redes sociales, el trabajo realizado por el Presidente de la República el Lic. Andrés Manuel  López Obrador durante sus primeros 100 días de gobierno.

Asimismo, en el transcurso de los sexenios de la mayoría de los que ostentan un cargo público en todos los rincones del país, hacen referencia a estos 100 días, elogiando o exponiendo el trabajo que se ha realizado, demostrado a su vez, que en poco más de tres meses, los objetivos o promesas de campaña se van consolidando.

Pero, ¿por qué debe ser a los 100 días, y no a los 50, 99 o algún otro lapso de tiempo? Estoy convencido que todos hemos escuchado este término, sin embargo, muy pocos saben el porqué, y a continuación lo expongo.

El periodo de los “Cien Días”, Cent-Jours en francés, o también conocido como la Campaña de Waterloo, tienen su antecedente del 20 de marzo de 1815, cuando Napoleón regresaba a Francia, es específico a París, después de su exilio en la Isla de Elba, hasta el 28 de junio de 1815, fecha de la segunda restauración Borbónica de Luis XVIII como rey de Francia.

Pero, ¿a qué se refiere?, Napoleón, como se mencionó, fue desterrado a la Isla de Elba, el 11 de abril de 1814, lo anterior, derivado del Tratado de Fontainebleau firmado por Austria, Prusia, Gran Bretaña y Rusia, donde se estableció que Bonaparte debía vivir en exilio; posteriormente logró fugarse retomando el poder absoluto durante Cien Días, los últimos de Bonaparte en el mando. Dice la bibliografía, que este acto atemorizó a gran parte de Europa, por lo que las naciones formaron una nueva coalición para intentar derrocarlo, con miras a que fuera la última vez, el encargado de dicha acción fue Arthur Wellesley, mejor conocido como el Duque de Wellington, quien con todo el poder Europeo que estaba en contra de Bonaparte, culminó en la batalla de Waterloo en 1815.

Cabe mencionar que como datos curiosos, al desterrar a Napoleón, se  le exilió como Soberano de Elba y se le mantuvo el título de emperador, aparte le dieron un estipendio de dos millones de francos, además de que previamente sufrió un intento de asesinato y quiso suicidarse pero no lo logró; ya después de su derrota el Waterloo, fue nuevamente exiliado pero a la Isla de Santa Elena donde estuvo hasta su muerte en el 5 de mayo de 1821.

¿Cómo ven, les quedó claro?, va de nuevo pero más explicado, Napoleón fue exiliado y durante 11 meses observó lo que sucedía en Francia, además de ver que la situación europea era peligrosa, tanto que las demandas del zar de Rusia,  Alejandro I, había puesto al borde de la guerra a las potencias en el Congreso de Viena, fue entonces que Bonaparte se entera por sus espías, que los monárquicos de París y Viena, querían deportarlo a las Azores (grupo de islas) y si era posible, asesinarlo, por lo que con toda la astucia que se caracterizaba en Napoleón, aprovechó un descuido de la guardia y se embarcó con aproximadamente 600 hombres, desembarcando cerca de Antibes, localidad francesa; posteriormente su tropa fue creciendo hasta llegar a convertirse nuevamente en ejército, fue así como entró a la capital francesa, donde Luis XVIII escapaba de manera inmediata. Entonces comenzaban los mencionados últimos Cien Días de Bonaparte en el poder, tendiendo en cuenta que su posición política era débil, todas sus actuaciones debían ser por las armas, por lo que Francia y Europa se tomaron muy en serio esto, es así que Napoleón se lanzó al ataque, donde sucumbe de manera definitiva en la batalla de Waterloo. Ahora bien, la expresión Cien Días, se usó por primera vez por el prefecto de París, el Conde de Chabrol, en su discurso de bienvenida a Luis XVIII.

Por otra parte, quedando claro el primer antecedente de este lapso de tiempo, la utilización inmediata de este término, se refiere al siguiente siglo con el trigésimo segundo presidente de los Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt en 1933, en medio de una gran crisis económica, donde el plazo fue una muestra de colaboración y anuencia del Congreso ante la Gran Depresión. Hoy en día no es de una manera tan extrema como la de ese entonces, pero tiene sentido cuando un presidente entrante tiene la popularidad máxima en este período, además de tener más margen de desempeño en el Congreso, por lo que muchas personas lo manejan como la luna de miel de los gobiernos entrantes.

Un dato interesante, es que en los cien días en 1933 en Estados Unidos, el congreso aprobó 15 leyes que aportaron de manera positiva a esta nación, dando trabajo a miles de desempleados y tranquilizando o haciendo llevadero el pánico bancario que existía, fundando los cimientos del llamado New Deal. Pero en estricto sentido, los verdaderos cien días se dieron entre el 9 de marzo y el 16 de junio de 1933, durante la sesión extraordinaria del Congreso, teniendo en cuenta que Roosevelt llevaba 5 días de presidente, cuando empezó la cuenta.

Es así que el nuevo presidente al recibir a la Nación en medio del caos total, con las bolsas de valores cerradas, los bancos quebrados, con una pérdida de un tercio de la riqueza, con el país apunto del colapso, muchas personas recomendaron que tomara decisiones dictatoriales, a tal grado que su propia esposa le recomendaba que no era mala idea ser un dictador, pero un dictador benévolo; él en cambio, nunca optó por medidas extremas, se apoyó en el congreso empujando reformas y buscado el apoyo de los americanos. Se cuenta también que en ese lapso, tuvo pláticas solicitando a sus amigos que no sacaran todo el dinero de los bancos y que confiaran en las medidas que estaba tomando para superar la crisis, y así fue, logró superarla, y por supuesto, en ese período una infinidad de periodistas le hacían comparaciones con Napoleón Bonaparte.

Fue entonces que por medio de Roosevelt, se daba comienzo nuevamente a los cien días, pero ahora con una manera de presión al congreso y para ganarse a todos y cada uno de los ciudadanos, ofreciendo un plazo corto y efectivo de actuación. Por ejemplo, las primeras leyes que se aprobaron en este período en 1933, fueron la que dio el control del sistema bancario al presidente: acabar con el patrón oro, obras públicas para construir carreteras, subsidios para los granjeros, se creó la primera regulación financiera, así como tasas al alcohol, entre otras. Cabe mencionar que todas estas iniciativas las aprobó el Congreso, curiosamente con muy poquito debate, por lo que sin duda, el plazo “ordenado”, cobró sus frutos, además de que el presidente tuvo empatía hasta por los grupos conservadores y por supuesto, entre los republicanos.

Ahora bien, para México existen indicios que fue Luis Echeverría Álvarez quien siguió con esta tradición de hacer el balance de los 100 primeros días de gobierno, lo anterior, con la finalidad de hacer diferencia con mandatos anteriores, por lo que a partir del comienzo de ese tiempo, se vislumbraría el plan o proyecto político desarrollado durante le sexenio o mandato.

Entonces, después de escuchar lo que significan los 100 días, podemos entender lo importantes que pueden ser hoy en día para cualquier gobernante, ya que sólo así podemos entrelazar en primera instancia, la percepción de la ciudadanía de que al comienzo de un mandato debe existir un cambio y que estas mismas propuestas de inicio pueden ser hasta más importantes que el propio Plan Nacional de Desarrollo.

Es entonces que al retomar los primeros cien días de Gobierno de Echeverría, estoy convencido que de alguna manera su frase “Arriba y Adelante”, tiene que ver con la de Roosevetl, “Actuar y actuar ahora”, o si nos vamos a la actualidad, tal vez la propia frase del Presidente Andrés Manuel, “Juntos haremos historia”, tienen su antecedente en los llamados cien días, por lo que como lo hizo el presidente americano, todas las frases de cualquier gobernante en la actualidad son una muestra del antes y el después, por lo que esta tradición política significa los compromisos inmediatos que postula el gobernante y por supuesto para la ciudadanía; es una muestra de lo que se puede esperar durante todo el cargo, manteniendo o reforzando sus propuestas de campaña, pero que en otros casos sólo demuestran que eran mentiras, asimismo, para los opositores o los que no comulgan con su proyecto, estos días también sirven para atraerlos o simplemente demostrar que su trabajo se realiza de manera satisfactoria para toda la población y en muchos casos, poder cambiar su percepción.

Concluyo diciendo que gracias a estos “Cien Días”, podemos construir la apreciación adecuada que debemos tener ante nuestros gobernantes, siendo ésta, la primera muestra para saber qué tan efectivo será todo el sexenio y en su caso, lo que dará legitimidad y respaldo al propio gobernante, demostrando si el gobierno que inicia tiene la capacidad suficiente para poder lograr un mandato eficaz, comprometido y sobre todo con la palabra postrada durante su campaña, pero entonces de aquí en adelante, vamos a saber con claridad y con toda la historia, lo que significan los 100 días.

Diputado de Morena tiene a esposa e hija en nómina de Montemorelos.

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Edelmiro Santos, Diputado Federal y ex dirigente estatal de Morena en Nuevo León, tiene registradas a su hija y esposa en nomina Municipal de Montemorelos, con sueldos que rondan entre los 3o mil y 38 mil pesos respectivamente.

Montemorelos es el único municipio del Estado, ganado por Morena y la coalición “Juntos Haremos Historia”, que fue conformada por el PT y Encuentro Social.

Se intentó localizar al Alcalde, Luis Fernando Garza, pero sin resultados se pudo comprobar que las dos familiares del legislador de Morena se encuentran en la nómina del Ayuntamiento.

Con un sueldo de 38 mil pesos mensuales María Zavala Acosta, esposa, funge como Secretaria de Desarrollo Económico y Turismo de la localidad.

Mientras que Wendy Melody Santos Zavala, cobra 30 mil pesos mensuales como titular del Instituto de la Mujer.

 

¡Golpe a Morena! Tribunal Electoral de Puebla ratifica triunfo de Martha Erika Alonso

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La tarde de este miércoles, los magistrados del Tribunal Electoral del Estado de Puebla (TEEP), ratificaron por unanimidad la constancia de mayoría entregada a Martha Erika Alonso de la elección por la gubernatura del estado, esto tras el recuento total de votos realizado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

De acuerdo al proyecto presentado por el Magistrado Ricardo Rodríguez Perdomo, se determino que algunos de los alegatos con los que Morena y su ex candidato Miguel Barbosa buscaban anular la elección, eran infundados y en otros inoperantes.

En unos de los ejemplos, Morena señaló que en mil 595 casillas había irregularidades graves, pero sólo se comprobaron causalidades de nulidad en 59.

Por otro lado, otras anomalías señaladas como el rebase de topes de gastos de campaña de parte de Alonso, la intervención del Gobierno del Estado en la contienda y la violencia en campaña y durante la votación, no resultaron determinantes para los Magistrados.

Apenas la semana pasada, el ex candidato de la coalición “Juntos Haremos Historia”, Miguel Barbosa, aseguró que dé no revertirse el resultado, acudiría a la Sala Superior del TEPJF para solicitar la anular la elección.

La sentencia que reconfiguró el Congreso del Estado

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Todo sistema electoral busca fundamentalmente “traducir los votos en escaños ganados por partidos y candidatos” (Proyecto ACE). Las familias de sistemas electorales, según Colomer (2001), se clasifican en tres tipos: i) sistemas mayoritarios (reglas de un solo ganador); ii) sistemas proporcionales (reglas de múltiples ganadores), y iii) sistemas mixtos. El sistema electoral para integrar el Congreso del Estado de Nuevo León es mixto: 26 diputaciones electas por mayoría relativa (MR) y 16 diputaciones electas por el principio de representación proporcional (RP).

La aplicación de las reglas jurídicas sirvieron de fundamento para que la Comisión Estatal Electoral (CEE) determinara que para la Legislatura 2018-2021 el Congreso se integraría de la siguiente forma: el PAN con 16 curules (12 de MR y 4 de RP); el PRI, 6  (2 de MR y 4 de RP); el PT, 4 (3 de MR y 1 de RP); el PVEM, 1 (solo RP); MC, 3 (1 de MR y 2 de RP); PNA, 1 (solo RP); MORENA, 8 (5 de MR y 3 de RP); y PES, 3 (solo de MR). (Acuerdo CEE/CG/2017/2018). 

El total de escaños que correspondieron al PRI fue producto de que este partido se encontraba sub representado. En efecto, en el artículo 116, fracción II de la Constitución General se establece que “en la integración de la legislatura, el porcentaje de representación de un partido político no podrá ser menor al porcentaje de votación que hubiere recibido menos ocho puntos porcentuales.” Para la CEE, el PRI estaría sub representado con 5.6850 diputaciones, por ende, el cálculo final para este partido fue de 6 curules: 2 de MR y 4 de RP.

En contra del acuerdo se presentaron 11 juicios de inconformidad ante el Tribunal Electoral del Estado de Nuevo León (TEE), por diversas causas. Una de las que el TEE les dio la razón a los inconformes, fue que la CEE debió estimar a la Coalición Juntos Haremos Historia (JHH) en la entidad como un partido político, para efectos de la asignación de diputados por el principio de representación proporcional, incluidas las fórmulas sobre los límites de la sobre y sub representación política. (JI-257/2018 y acumulados). Para ello, el Tribunal estimó aplicable una tesis relevante de 2007 en la cual se establece que los límites de sobrerrepresentación les aplican a las coaliciones como si se trataran de un partido (Tesis XXIII/2007). Un razonamiento esencialmente igual fue utilizado por el Tribunal Electoral del Estado de México y con ello se le restaron a MORENA 10 escaños del Congreso de ese estado. (JDCL/434/2028 y acumulados). Incluso, el TEE afirmó en la sentencia que la CEE obró de forma incorrecta porque cuando los partidos coaligados (MORENA, PT y PES)  registraron sus listas plurinominales, debió habérseles advertido que debían presentar una sola lista por la coalición para tener derecho al reparto de curules por representación proporcional (p. 15). 

Como consecuencia de este criterio del TEE, la nueva distribución se modificó toda vez que para el Tribunal al PRI le correspondían dos diputaciones más de representación proporcional para compensar la sub representación en la que aún se encontraba y, por ende, dichos escaños se tomaron de la Coalición Juntos Haremos Historia, uno de MORENA y otro más del PT. Los demás partidos quedaron exactamente igual que en el acuerdo original de la CEE.

El criterio utilizado por el TEE en su sentencia del 10 de agosto reconfiguró la integración del Congreso del Estado. No obstante, desde mi perspectiva, se trata de una reconfiguración cuya vida será efímera. Enseguida mis razones.

En primer lugar, considerar a la Coalición Juntos Haremos Historia (JHH) para efectos de la distribución de escaños y la verificación de límites constitucionales,  desatiende el espíritu de la reforma de 2008 conforme a la cual, las candidaturas que compiten en coalición aparecen en las boletas tantas veces como partidos estén coaligados. Desde este sentido, las labores de escrutinio y cómputo en casilla deben contemplar las distintas formas de combinación de las coaliciones, porque a nivel de casilla lo que importa es saber cuántos votos obtuvo cada candidatura (art. 426 del Reglamento de Elecciones), sin embargo, la distribución de los votos entre los partidos coaligados para efectos de los cómputos y la distribución de escaños, debe realizarse “igualitariamente entre los partidos que integran la coalición; de existir fracción, los votos correspondientes se asignarán a los partidos de más alta votación” (arts. 311.1.c] de la LGIPE y 81 BIS 7 de la Ley Electoral del Estado). Estas normas se crearon para que los partidos coaligados no se otorgaran votos entre sí de forma artificial a través del convenio de coalición, y su fuerza electoral fuese solo el producto de los votos emitidos por los electores, en las diversas combinaciones de votación para cada coalición. En efecto, tal fue la intención del legislador en 2008, según puede corroborarse en la exposición de motivos del Decreto por el que se expidió el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales: 

La Iniciativa propone que, en todo caso, cada uno de los partidos coaligados aparezca en la boleta con su propio emblema, y que los votos se sumen a favor del candidato de la coalición y cuenten, por separado, a favor de cada partido. En consecuencia, los partidos coaligados deberán registrar, por sí mismos, listas de candidatos a diputados por el principio de representación proporcional y a senadores por el mismo principio. (DOF del 14 de enero de 2008).

La sentencia del TEE parece olvidar esta razón y por ello, incorrectamente, considera a la Coalición JHH como un solo partido, cuando la distribución y la sobre y sub representación debe observarse para cada partido coaligado.

En esta misma línea argumentativa, la tesis que usa el TEE para fundar su criterio es, primero que nada, solo un criterio orientador, dado que no constituye jurisprudencia; y en segundo término, su creación como tesis relevante es, precisamente, anterior a la reforma de 2008 que antes señalé, por lo que resultaba inaplicable para la reconfiguración del Congreso.

En segundo lugar, si el TEE hubiese investigado, así fuera de forma superficial, el comportamiento del INE en el acuerdo de distribución y asignación de curules de representación proporcional de la elección de 2015, habría corroborado que la distribución de curules y, por ende, la verificación de la sobrerrepresentación, se realiza por cada partido político, y no considerando a cada coalición como un partido político. De hecho, apenas hace un par de días, el Consejo General del INE emitió el acuerdo correspondiente para 2018 y en ningún momento considera a la Coalición JHH como un solo partido político (INE/CG1181/2018); en efecto, en el acuerdo se determina que el PT, no la Coalición JHH, se encontró en sobrerrepresentación (p. 36). Por qué el Tribunal toma un criterio sin sustento en los precedentes del órgano regulador de las elecciones en el país es una incógnita. Lo que me parece claro es que su razonamiento podrá ser revocado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

En efecto, y este sería mi tercer argumento, recientemente, la Sala Toluca del TEPJF modificó la sentencia del Tribunal Electoral del Estado de México a que hice mención líneas arriba. En su sentencia, la Sala Toluca determinó que MORENA, PT y PES tenían razón en sus agravios porque para efectos de representación proporcional no conforman una unidad y, por ende, los límites de sobrerrepresentación están referidos “a los partidos políticos en lo individual, en función del origen de los candidatos y del grupo parlamentario al que pertenecerán de resultar electos y, no así a todos los partidos que conformaron la coalición.” (ST-JRC-135/2018 y acumulados). Muy probablemente este podrá ser un criterio que utilice la Sala Regional Monterrey y, por tanto, la reconfiguración del Congreso ordenada por el TEE tendrá una muy breve duración.

Por último, no logro explicarme cómo es que un juzgador puede dejar de observar la voluntad expresa del legislador. Como se sabe, en 2017 se aprobó una reforma electoral que, entre otras cosas, introdujo al sistema electoral de Nuevo León la figura de las listas plurinominales. Una de las novedades fue que, además de las candidaturas de mayoría relativa, “cada partido político registrará una lista de dos fórmulas de candidatos por la vía plurinominal, compuestas cada una por un propietario y un suplente del mismo género. Cada formula será de un género distinto y ambas fórmulas podrán ser registradas por las dos vías de manera simultánea.”  Esta fue la voluntad expresa del legislador: que cada partido político, no cada coalición, registrara las candidaturas plurinominales. El TEE desconoce con su sentencia la voluntad expresa del legislador y, además, obvia el modelo que para la elección de diputaciones federales plurinominales determina la Legislación General: “La solicitud de cada partido político para el registro de las listas completas de candidaturas a diputados por el principio de representación proporcional…” (art. 238.4 LGIPE). De hecho, no solo desconoce la voluntad del legislador, también deja de ser congruente con sus propias sentencias, como la que dictó el 28 de febrero de este año, en el expediente JI-15/2018, en donde, para resolver el problema planteado por el PAN en el sentido de si los partidos estaban obligados a registrar las dos fórmulas plurinominales, el TEE en ningún momento razona en su sentencia que esta obligación corresponde tanto a partidos como a coaliciones.

En síntesis, la sentencia del TEE que reconfiguró el Congreso del Estado tendrá efectos efímeros, porque para la distribución y asignación de diputaciones de representación proporcional, y para la verificación de límites constitucionales como la sobrerrepresentación, no se debe tomar a las coaliciones como un solo partido político.

Echa de cabeza el PT a Morena

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El día de ayer durante la Sesión Ordinaria del Instituto Nacional Electoral (INE), el Partido del Trabajo acusó a su aliado Morena, de usar las siglas para postular como candidatos al Congreso a 41 morenistas.

La queja, que fue presentada por escrito, abrió una discusión en el seno del órgano electoral sobre la postulación de cachirules en los partidos políticos.

En el escrito, el PT solicitaba invalidar parcialmente el convenio de coalición de la alianza “Juntos Haremos Historia”, integrado por Morena, PT y PES, ya que la realidad es que 41 de los candidatos pietistas militaban en Morena y fueron seleccionados sin respetarse los procedimientos internos del partido.

El partido que dirige Alberto Anaya, alegaba que le correspondían nueve diputaciones plurinominales y no sólo las tres que le asignó el INE con el argumento de que había ganado 57 distritos electorales en su coalición con Morena y PES.

Entre los legisladores electos por el PT, pero que hicieron campaña abierta por Morena, se encuentran Mario Delgado, Pablo Gómez y el actor Sergio Mayer.

Por su parte, el representante de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, acuso que se trata de un fraude a la ley que también alcanza al PES, puesto que ellos postularon a Zoé Robledo, quien busca ser el coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados.

El representante del PAN, Eduardo Aguilar, dijo que al tratarse de un delito electoral, acudirán al Tribunal Electoral federal a presentar una queja.

El recurso petista fue rechazado por el INE debido a que la solicitud fue extratemporánea, con el voto den contra de la consejera Pamela San Martín, quien admitió la necesidad de analizar la sobrerrepresentación.

Judith Díaz, superdelegada en Nuevo León, aseguraron que le irá bien al Estado

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La superdelegado asignada por el Presidente Electo Andrés Manuel López Obrador, Judith Díaz, aseguró que a Nuevo León le irá bien en el nuevo gobierno, esto durante la primera entrevista que dio la ex panista.

El 11 de julio Díaz fue designada como una de las próximas 32 coordinadoras general del Gobierno federal, la ex candidata al Senado de la coalición “Juntos Haremos Historia”, afirmó que impulsarán una coordinación estrecha con el Ejecutivo estatal y los Alcaldes, además se dijo respetuosa de las instituciones.

“Seré una persona que respeta las instituciones, que le gusta trabajar coordinadamente con el Gobernador, los Alcaldes y siempre buscando que le vaya bien al Estado”.

Agregó que a pesar que hasta el momento el Estado no tiene grandes inversiones programada, como lo es el Tren Maya en la Península de Yucatan, si habrá inversión en el estado y que ya hay varios proyectos planteados por López Obrador de los cuales Nuevo León será parte de.

“A Nuevo León le va a ir bien porque, aunque ahorita no se vea gran inversión como el Tren Maya y otras cosas, sí va a haber inversión. Vamos a estar inmersos en muchos proyectos que el Presidente ha planteado”, dijo la superdelegada.

Ante las criticas del G0bernador Jaime Rodríguez Calderón “el Bronco” hacia los cargos denominados como “superdelegados”, Díaz se dijo respetuosa de la opinión del mandatario, pero le pidió no adelantar vísperas.

“En mi caso no van a encontrar enojos, pataletas, no otro tipo de cosas. Es mi Gobernador. Ni modo que le falte al respeto a mi Gobernador. No voy a caer en provocaciones. Estoy abierta para sentarme a platicar, dialogar, partiendo de que el objetivo principal es que le vaya bien a Nuevo León”.

Díaz además de solicito a “el Bronco” ofrecer respuestas responsables, esto después de que el mandatario amagará con salirse del pacto fiscal federal.

Hasta el momento, la ex panista admitió, no ha tenido reuniones con funcionarios del estado, pero se dijo dispuesta a ir a tocar puertas si es necesario.

2018: la nueva realidad política

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Después de las elecciones del pasado domingo 1 de julio, Nuevo León y México enfrenta una nueva realidad política a la que no nos habíamos enfrentado. Por décadas en Nuevo León solamente tuvimos representantes de los partidos de siempre PRI y PAN, a nivel estatal y federal. El resultado de estas últimas elecciones arrojó en el Congreso local 12 distritos para el PAN, 11 para la coalición Juntos Haremos Historia, 2 para el PRI y 1 para Movimiento Ciudadano, esto nos pone desde luego, en una nueva dinámica en la vida política del estado. 

Por años la ciudadanía confió y votó a los partidos de siempre, y esa opción perduraba por tiempo, sin importar los candidatos los partidos ganaban las elecciones. Tenemos muchos ejemplos de ello, Apodaca y Escobedo bastiones priistas, San Nicolás y Santa Catarina bastiones panistas, Guadalupe de 1994 al 2003 del PAN, luego del 2003 al 2018 PRI sin alternancias. En San Pedro Garza García el PAN ha gobernado hasta 2018 por más de 30 años. La nueva realidad política nos dice que cada vez menos la ciudadanía confía en los partidos políticos por el hecho de serlo, y ahora el candidato tiene mucha más relevancia para la toma de la decisión. 

Después de estos últimos años donde el abuso, corrupción e impunidad de la clase política ha prevalecido y la mayoría de las veces sin tener consecuencias, la política en general se ha hundido en el descrédito y desconfianza de la ciudadanía, y con mucha razón. Esta elección gran parte de la ciudadanía optó por una opción que ponga fin a los abusos de los políticos corruptos de siempre, y en gran medida, ese hartazgo lo capitalizó la coalición Juntos Haremos Historia. Eso es la democracia, se gana y se pierde, pero lo importante es, donde la ciudadanía decida que estén los políticos que sean una oposición responsable, que no estén en contra de todo solo porque son de otro partido, si no, que señalen lo que esté mal y propongan soluciones, porque Nuevo León es un estado plural, donde es importante considerar todas las voces para asumir esta nueva etapa. Que esta nueva realidad política sirva para mejorar a Nuevo León y a México, porque ser oposición es amar a México. 

Pérdida del Registro de los Partidos Políticos

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La oleada del partido Morena el pasado 1ero de Julio ya está cobrando factura y vaya que bastante caro para los actores políticos, mientras que partidos políticos como el PRI y el PAN obtuvieron resultados bastante magros si se les compara con otras elecciones y que para ambos en razón de la elección presidencial pudieran ser calificadas como las peores para ambos partidos, otros partidos que son llamados satélite de los tres principales que fueron los que postularon a los candidatos partidistas de la carrera presidencial.

Sin embargo las candidaturas en coalición, no fueron benéficas para todos y menos para los partidos pequeños ya que algunos de acuerdo a información del propio INE (Instituto Nacional Electoral) y de los cómputos distritales, no tuvieron el mínimo establecido por la legislación electoral del 3% de los sufragios emitidos de las elecciones para diputados y senadores en los 300 distritos y en las entidades federativas, así como en la carrera presidencial.

Hay que recordar que existen 9 partidos políticos nacionales y que estos se juntaron para la elección presidencial y en algunas ocasiones para las otras elecciones a nivel local (gobernador, ayuntamientos y diputados) y federal (senadores y diputados) en 3 coaliciones como son la encabezada por Morena (Juntos Haremos Historia) que lo acompañaban el Partido Encuentro Social (PES), y el Partido del Trabajo (PT), que al menos en el caso de Nuevo León y la Ciudad de México se dio una alianza total en la que los 3 institutos políticos compartían tanto candidatos locales y federales, en otras palabras aparecía 3 veces en la boleta el mismo candidato en las antes mencionadas agrupaciones.

El Frente por México con Acción Nacional a la cabeza, junto a los partidos políticos que se describen de izquierda como son Movimiento Ciudadano  y el Partido de la Revolución Democrática, en el caso de Nuevo León, la alianza no prosperó y cada partido propuso a sus candidatos, caso similar a la alianza Todos por México, del Partido Revolucionario Institucional, Nueva Alianza y el Partido Verde que no compartieron candidatos tanto a nivel local como a nivel federal.

El costo de las alianzas que tenía como propósito la supervivencia y todo lo que esto genera ha puesto ya en aprietos a 5 de los 9 partidos políticos nacionales que son: el Partido Encuentro Social (PES), Partido Nueva Alianza (Panal), Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Movimiento Ciudadano (MC) y la hasta hace poco principal impulsora de la ideología de izquierda en México y que hasta hace 6 años impulsó la carrera de AMLO, el PRD.

Y que costo (o beneficio para los ciudadanos) tiene el que estos institutos pierdan su registro, el perder cientos de millones de pesos que se destinan para el gasto de los partidos políticos, el dispendio en medios de comunicación (spots en radio y televisión), el reparto de curules en el Congreso Federal, esto para mí es algo bueno ya que serían menos los integrantes del sistema democrático que se tuvieran que mantener año tras año y con cargo directo al erario.

El ciudadano habló e inclusive dentro de su enojo manifestó que ya no quiere seguir manteniendo a partidos pequeños y que sirven para alianzas electoreras o ya en gobierno.

 En mi opinión pienso que con 3 o 4 partidos políticos son más que suficientes para que el elector tenga la oportunidad de elegir a sus representantes populares, aunado a los candidatos independientes, ya que hay algunos que son vistos más que como opciones democráticas, negocios de particulares. Esto a la postre brindaría ahorros a las finanzas públicas y como propuesta ciudadana se debiera inclusive de aumentar el umbral mínimo de votación para conservación del registro de un 3% a un 5 % o 10% de votos en cualquiera de las elecciones, ya que esto se vería a manera de evaluación de los partidos políticos y si el electorado se siente atraído a la oferta política que representan determinados partidos.

Habrá que esperar a la decisión del Consejo General del INE y la interpretación  que pudieran realizar, tanto el árbitro electoral como el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación respecto a que se debe de tomar en cuenta y algunas pequeñas lagunas como la diferencia entre votación válida o la votación emitida (la primera incluye votos nulos y abstencionismo y la segunda no incluye los votos nulos).