Cae producción de autos en México

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Cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) refieren que en octubre de 2019 se fabricaron en el país 311 mil 150 vehículos ligeros, lo que representó una caída de 16.35 por ciento respecto al mismo mes del año 2018.

Lo anterior representa el mayor descenso en la producción automotriz en México reportada por el INEGI, en datos recabados desde el año 2005.

Lo mismo ocurre con la producción anual, que de acuerdo con el reporte administrativo de la industria automotriz, elaborado con datos de 21 empresas afiliadas a la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) y Mitsubishi Motors, alcanzó 3 millones 242 mil 476 unidades de enero a octubre de este año.

Cifra que significa 2.56 por ciento menos a la alcanzada en el mismo periodo del año pasado, cuando sumaron 3 millones 327 mil 668 de automóviles ligeros producidos en México.

Y, de igual forma, en materia de exportación, pues según el organismo, en octubre de 2019 se exportaron 252 mil 292 unidades, lo que represente 19.52 por ciento menos que los 313 mil 470 vehículos ligeros vendidos al exterior en el mismo mes de 2018.

De enero a octubre se exportaron 2 millones 836 mil 063 autos ligeros, lo que significó una disminución de 1.67 por ciento respecto al mismo periodo del año pasado, de acuerdo con el informe dado a conocer este miércoles.

Respecto a las ventas, el INEGI informó que en octubre se vendieron al público 107 mil 094 vehículos ligeros en el mercado interno, es decir, 8.92 por ciento menos respecto a las 117 mil 586 unidades vendidas en el mismo mes de 2018.

Si bien, parte del problema puede atribuirse al paro técnico de dos plantas de General Motors (GM) en el país debido a una huelga de sus trabajadores en Estados Unidos, lo cierto es que también la alemana Volkswagen y la japonesa Nissan han tenido un balance negativo en producción y ventas.

La primera tuvo una reducción total de su producción de 10 mil 239 vehículos en el mes de octubre y, la segunda se contrajo 13.06 por ciento, el equivalente a 10 mil 486 vehículos menos producidos que en octubre de 2018.

Lo mismo que Kia, que dejó de fabricar en 13.2% y Mazda, con 11.8% menos.

Cabe señalar que todavía en abril pasado, México se había colocado como el sexto país productor de vehículos en el mundo y el primero en América Latina, con lo que superó a países como Corea del Sur, Brasil y España, de acuerdo con la Organización Internacional de Constructores de Automóviles (OICA).

(Fuente: El Mañanero Diario)

La cuarta transformación y la política indigenista

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En su permanente peregrinar de fines de semana, el presidente apostólico y mexicano insiste nuevamente en su mensaje humanista realzándolo ahora de un cristianismo en el cual él se compara a Jesús Cristo. La dedicatoria a los indígenas y a los pobres es muy loable. Según datos oficiales, la población indígena de México representa el 21.5% de la población total, y con toda seguridad en ella está incluida la casi totalidad del 12% de la población que vive en estado de pobreza extrema. 

De hecho, en toda justicia, el presidente le dedica el 35% de su tiempo semanal, (viernes en la tarde, sábado y domingos). No cabe duda que electoralmente, la apuesta es exitosa. La atención a las poblaciones indígenas está basada en dadivas y no en generación de empleos. ¿Está compatible la aspiración del presidente con su promesa de generar un crecimiento anual de 4% de la economía? 

Al terminar este primer año de gobierno, casi año y medio de asumir el mando del país, la economía no despega, la recesión está rondando y parece que las advertencias de Alfonso Romo caen en oídos sordos. Es evidente que el mensaje apostólico, electoralmente satisfactorio, no será suficiente para devolver la confianza a los inversionistas y por lo tanto a crear fuentes de trabajo que tanto necesitan las poblaciones indígenas para salir de una marginación social voluntaria o involuntaria. 

Los atuendos coloridos y la infinidad de sombreros que colecciona el presidente durante sus giras al México profundo, seguramente forman parte de una preservación de las raíces indígenas de México. Y justifican el reclamo airado al rey de España. Quizás se debería redefinir las metas de la cuarta transformación: devolver México a sus orígenes, sacrificando la prosperidad de la Nación a un redescubrimiento del sentir de los pueblos originales. 

Es difícil vivir en el siglo XXI y prometer bienestar a los millones de ciudadanos exiliados en los entornos urbanos, huyendo de la miseria de sus pueblos nativos, tratando de preservar los usos y costumbres de los pueblos que no han cambiado desde los tiempos de la conquista. Durante el 35% de su tiempo, el presidente piensa en los trapiches y en las costumbres ancestrales. 

Solamente, le queda el 65% de su tiempo para diseñar una política de combate real a la corrupción (no la farsa hipócrita que observamos actualmente), desbaratar las redes de corrupción de Pemex (que resisten a cualquier intento, a pesar de la destitución de Carlos Romero Deschamps), diseñar y aplicar una estrategia de seguridad que de confianza a la población (y de paso dignidad al ejercito), convencer a los emprendedores que sus inversiones estarán a salvo, poner a Morena bajo control y acabar de vengarse de todos los agravios acumulados en su contra desde que entró a la vida pública. 

Reitera AMLO a España que debe disculparse

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El presidente Andrés Manuel López Obrador ha mencionado que se nos olvida el hecho de que el Rey de España no ha pedido disculpas a la población mexicana por la conquista. Durante su conferencia de prensa dijo que aunque son temas tan polémicos no deben dejarse pasar de esa manera, ya que sirve como un tiempo para reflexionar y hacer lo que está correcto. AMLO dijo, “No se nos olvida el tema, seguimos pensando que se debe ofrecer disculpas por la invasión, en este caso por la Conquista pero por cualquier invasión, no nos afecta en nada a las naciones actuar así, y nosotros hacer lo propio. Lo mínimo es un perdón”.

El Presidente incluso dijo que estaba reconsiderando la excomunión, agregando “estoy planteando con todo respeto, que se reconsidere lo de la excomunión de los padres de nuestra patria, si se dio o no se dio, tocar el tema, aunque pueda generar polémica”. Esto se debe a que el pasado marzo el Presidente López Obrador le mandó una carta al Rey de España y también al Papa Francisco solicitando que pidan perdón por todos los abusos que ocurrieron durante la conquista, pero no recibió ni una respuesta.

 

(Con información de Milenio)

Cuatro razones por las que no puede haber un gobierno de izquierdas en España

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España de encamina a una nueva vuelta electoral para el 10 de noviembre después de que los partidos políticos representados en el parlamento no se pudieron poner de acuerdo para formar gobierno. [1]. Después de que hace un año Podemos le entregara el gobierno a Pedro Sanchez a través de una moción de censura, la alianza de izquierdas que se había formado y que había logrado aumentar el salario mínimo y golpear electoralmente a la derecha, se derrumbó. Hoy en día, la política española se encuentra en un momento crucial que pone a prueba a sus actores politicos y que definirá en gran medida la opinion que españoles tienen de su política.
Si vemos el caso desde una perspectiva pragmática, podemos ver que Pedro Sánchez y el PSOE no quieren formar una coalición con Podemos por 4 razones: Primero, por presión de la CEOE, que es la agrupación de mega ricos que manejan las finanzas de España. Este grupo no quiere que entre Podemos al poder porque saben que impulsará políticas que disminuirán los privilegios que tanto han gozado. Hay que recordar dos cosas: que ya en el 2016 presionaron al PSOE para que no hiciera coalición con Podemos, lo que prácticamente quebró al partido por una temporada [ver: ; y que todos los partidos de España, menos Podemos, tienen deudas con bancos, lo que les resta independencia para gobernar para todos.
Segundo, porque Pedro Sánchez no quiere que Podemos y su líder, Pablo Iglesias, le quite protagonismo. Esta es una lógica de la mercadotecnia política: el gobierno tiene todos los micrófonos a su disposición para ganar apoyos; al compartir el gobierno, si una de las partes impulsa con mayor fuerza políticas más populares, eventualmente podrá desplazar a su compañero. Pasó en Italia con Matteo Salvini empezando como socio minoritario en la fórmula de gobierno y creciendo fuertemente por su carisma natural hasta opacar a su gris socio y primer ministro de Italia, Giuseppe Conte. Este gobierno terminó por quebrarse con Salvini habiendo aumentado su popularidad, algo que Pedro Sánchez no quiere para Podemos.  ​
Tercero, por egos personales. Esta, al igual que la anterior, es parte inherente de la política de masas y de espectáculo. Los políticos se conocen y se detestan. En vez de discutir para generar acuerdos y construir, se construyen egos y alianzas electorales, al mismo tiempo que se destruye la posibilidad de hacer política para todos: “¿Cómo voy a dejar que alguien que llegó hace tan poco se aproveche de lo que yo construí con alianzas estratégicas desde hace años?” ​
Y cuarto, porque Pedro sabe que si no pacta con Podemos y espera, en la próxima elección le irá mejor: el poder, especialmente el mediático, favorece al que lo ostenta, al dueño de los micrófonos, al que maneja el relato. Las encuestas de intención de voto vuelven a mostrar crecimiento para el PSOE y una caída para Podemos. Esto le dará una mejor posición para negociar y para dejar a los de Podemos o fuera del gobierno o con una posición insignificante dentro del mismo.
Al que no le va bien con todo esto es a los españoles, a los que se les engaña en campaña cuando se les promete una cosa y se hace otra; ni le va bien a la izquierda, la que se limita en sus propuestas y ensucia su imagen; ni tampoco le va bien a la política, a la que se le desvirtúa cuando se utilizan sus plataformas con mentalidad electoral (para vencer a los otros) en vez de con mentalidad política (para construir todos juntos), todo por anteponer el beneficio del partido al beneficio de la población. ​
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Notas: ​
1. En España, a diferencia de México, se tiene un sistema parlamentario donde los ciudadanos votan diputados para formar el parlamento y es éste el que, según acuerdos entre los partidos, escogen a uno de los líderes para formar gobierno. Esta forma de gobierno, muy común en países europeos, casi siempre deriva en gobiernos de coalición (donde ningún partido tiene mayoría absoluta y tiene que compartir gobierno con otros partidos), mientras que en España tradicionalmente no fue así por su sistema bipartidista. Ahora que el bipartidismo se ha roto y existen 4 partidos grandes, un quito entrando con fuerza y varios regionales con presencia mínima, los partidos se ven en la necesidad de negociar y compartir el poder, lo cual ha llevado a la parálisis política y a la repetición de las elecciones.

Joder con votar: cuatro años, cuatro elecciones

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Cuando pensamos en elecciones, hay varios temas que seguramente a todos se nos vienen a la cabeza: candidatos, partidos, debates; mítines, spots, encuestas; publicidad, regalitos y promesas vacías. Pensamos en que hay que ir a votar: levantarse temprano, hacer fila, ir a tachar la boleta y después regresamos y ya. Ya hicimos nuestro trabajo. Pues ahora imagínate que tuvieras que pasar por esto todos los años. Si lo primero que pensaste es “qué flojera”, te informo que esto es más o menos lo que le ha tocado vivir a los españoles en los últimos tiempos.

Hace unos días, el presidente en funciones del gobierno, Pedro Sánchez, anunció que se convocará (nuevamente) a elecciones el día 10 de noviembre. ¿Y por qué? Porque no hubo manera en la que las fuerzas políticas se pusieran de acuerdo para formar gobierno. Cabe mencionar que, en un sistema parlamentario como España, votas por un partido y después entre ellos -en reuniones aparte o por WhatsApp, por qué no- se ponen de acuerdo y eligen al presidente. Es decir, no sabes quién será el presidente hasta tiempo después de los comicios.

¿Y cómo llegaron hasta este punto? Te lo cuento rapidito. En 2015 no se pudo formar gobierno dada la fragmentación política causada, entre otros temas, por la crisis económica. Las negociaciones no prosperaron y en 2016 se convocó a elecciones. Dos años después, el congreso decidió destituir al presidente y llegó el actual. Meses después, incapaz de conseguir apoyos para que se aprobara el presupuesto, Sánchez tuvo que adelantar las elecciones para este mes de abril. De estas elecciones no salieron acuerdos y ahora en noviembre, pues ni modo, otra vez a votar, porque si no, pues no hay gobierno. Y el ciclo puede estar así todo el tiempo que sea necesario.

¿Y por qué no se pueden poner de acuerdo? No hace falta ser un experto ni mucho menos para hacer una valoración rápida de lo que pasa: el poder por el poder. Todos quieren un pedazo del pastel. Un pastel que, a diferencia de lo que pasa en nuestro país, sí o sí se tiene que repartir. Decidir quiénes se quedarían con los puestos de poder fue lo que terminó enemistando a las dos fuerzas de izquierda (PSOE y Podemos) y por eso no hay gobierno. En México esto no pasa. Estamos acostumbrados a que el que gana, gana todo. No importa si gana con un 38% (EPN) o un 53% (AMLO): si ganas, no tienes que andar negociando nada con los otros.

Pero ¿qué será mejor: saber que igual y por el que yo vote no va a ganar o votar y esperar a ver si se acuerdan de que voté por ellos para que hagan gobierno y no para que se estén peleando por los puestos?

En España hay frustración, desencanto y coraje. Los españoles están cansados. La gente está harta de los políticos y de la política. Quieren que las cosas salgan de una vez y quieren olvidarse y volver a sus vidas normales. Quieren que los dejen vivir y por eso ven estas nuevas elecciones más como una carga que como un momento coyuntural en la vida política de su país. “Hostia, joder con votar, tío”

Capaz que esto no acaba aquí y el año que viene vuelve a haber elecciones. Como dicen por ahí, no hay quinto malo. La historia de nunca acabar… O a lo mejor y sí, quién sabe. Ya veremos.

“Si no quieren la planta de Agro Nitrogenados que me la devuelvan; pago los 260 millones de dólares”: Alonso Ancira

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Alonso Ancira, el dueño de Altos Hornos de México (AHMSA), ha declarado que si no quieren la planta de Agro Nitrogenados que le vendió a Petróleos Mexicanos (Pemex), que se la devuelvan, ya que él sí se está comprometiendo a pagar los 260 millones de dólares que le correspondían de la transacción que se realizó en la administración del ex-presidente Enrique Peña Nieto.

 

“Si no la quieren que me la devuelvan hoy y les pago los 260 mdd a la hora que quieran.”

 

Adicionalmente, “(…) el presidente del Consejo de Administración de AHMSA afirmó a Ciro Gómez Leyva que es un perseguido político del actual gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Comentó que ‘a lo mejor’ están persiguiendo a funcionarios de Petróleos Mexicanos (Pemex), que tal vez sí lo ameritan, pero él se considera a si mismo como un ‘daño colateral’.”

 

Alonso Ancira se encuentra en España, ya que está sujeto a un proceso de extradición tras haber sido detenido por la Interpol el 28 de mayo en Palma de Mallorca. Ancira mencionó que Altos Hornos de México (AHMSA) pagó la fianza necesaria para lograr obtener libertad condicional en España (contando con una póliza de seguro).

 

“Lo pagó Altos Hornos, porque hay una póliza de seguro que garantiza cubrir los gastos en caso de algún problema legal.”

 

Se requiere la presencia de Ancira en México porque tiene que responder a la venta de esta planta (Agro Nitrogenados), ya que según autoridades se pagó un sobreprecio sin tomar en cuenta de que esta planta era considerada “chatarra”. Por lo tanto, dijo que sí está dispuesto a pagar los casi 270 millones de dólares para “pagar el monto de la operación”, pero que Pemex aún tiene un adeudo con él de 9 millones.

 

(Con información de Vanguardia)

El claroscuro europeo: la derecha

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El resurgimiento de la derecha y el retorno de los partidos de extrema derecha a la palestra sigue extendiéndose por Europa. En Grecia, el pasado fin de semana, Nueva Democracia, logró quitar del cargo al progresista Alexis Tsipras y hacerse del gobierno, lo que para el país podría supone tener una relación mucho más cómoda con el FMI, el Eurogrupo o la Alemania de Merkel. Sin embargo, tener como líder al conservador Kyriakos Mitsotakis implica tener un ministro cuyos familiares y allegados son famosos porque han vivido de la política por muchos años y siempre están rodeados de empresarios.

La confianza que dieron los europeos a las formaciones de izquierda parece ser que no cumplieron con las expectativas, pues poco a poco el electorado acude cada vez más a las urnas para castigarlos o de plano no van a votar. Sí, hay casos donde la izquierda sigue liderando el gobierno (España) y otros donde la alternativa al neofascismo apenas se impone (Francia), pero eso no quita que haya otros donde la presencia de partidos de derecha sea endémica (Alemania, Países Bajos, Polonia).

¿Por qué los europeos están regresando a las formaciones de derecha y quitan el voto de confianza a la izquierda? Porque encuentran en los conservadores y nacionalistas la esperanza de volver “al modelo de antes”; el deseo de vivir como en tiempo previo a la crisis y sentir como si no hubiera pasado nada. En términos económicos (que es por lo que realmente se mueven muchos asuntos políticos), tradicionalmente se asocia a la derecha con crecimiento. Pero claro, lo importante es leer las letras chiquitas y darse cuenta de que la macroeconomía no significa que la riqueza siga siendo acumulada entre algunos. De hecho, es completamente al revés.

Aunque en el horizonte se ve una época de vacas (muy) flacas para la izquierda, hay tres temas que, de ser utilizados de manera estratégica, pueden mantenerla vigente y quitar el foco del tropiezo en la gestión de la crisis: la reivindicación de los derechos de la mujer, el movimiento LGBT y la preocupación por el cambio climático. Los tres son cada vez más visibles y, por más obvio que parezca, la afinidad entre los seguidores de estos movimientos y las formaciones de izquierda tiene un origen en particular: todos ellos han compartido la trinchera ir en contra del statu quo y, por ende, se encuentran muy alejados de las formaciones políticas que defienden los valores tradicionales. ¿Les parecería congruente que, por ejemplo, el PAN aquí en México hablara de impuestos al carbón o al uso de combustibles fósiles? Pongo este ejemplo porque del tema de la familia, la mujer y la diversidad sexual no hace falta hablar para establecer mi punto.

Pero ¿es posible que las formaciones políticas puedan hacer suyas estas causas? A pesar de que siempre han existido partidos animalistas o verdes (no, el que tenemos en México no cuenta, de verdad), las otras dos causas mencionadas no suelen estar encasilladas en una única formación política. Un ejemplo podría ser el del partido progresista español “Podemos”. El más que guiño de hacerse con el electorado feminista en las pasadas elecciones -renombrando a su partido como “Unidas Podemos”- no es que le haya salido bien que digamos: el voto de la izquierda se concentró en el socialismo español (PSOE) y están prácticamente fuera de los cargos importantes del gobierno.

“El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos”, decía Antonio Gramsci, filósofo marxista, cuando hablaba sobre los cambios y la crisis. Y sí, los viejos monstruos de la intolerancia y la represión están resurgiendo, pero quienes son los primeros en combatirlos no pudieron ganar la batalla y ven en sus raíces el único refugio a los problemas. Vaya, en español, “más vale malo conocido que bueno por conocer”. ¿Será? Ojalá que no.

El nuevo liderazgo europeo: Se da a conocer la terna para los puestos más importantes de la UE

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Después de una intensa negociación diplomática de 20 horas, el Consejo Europeo dio a conocer su terna de nominados a los puestos más importantes de la Unión Europea.

Estos puestos son las presidencias de la Comisión Europea, del Consejo Europeo y del Banco Central Europeo, al igual que la Alta Representación de Relaciones Exteriores y Seguridad de la UE.

El proceso termina después de un inicio controvertido para el Parlamento Europeo. Después de unas elecciones que afianzaron a grupos euroescépticos desde Polonia al Reino Unido, al igual que a los partidos verdes con agendas anti-cambio climático, no quedaba claro qué sería del liderazgo de la Unión Europea. Típicamente la elección se hacía con el sistema de Spitzenkandidaten, donde los candidatos punteros de los partido políticos eran propuestos (algo así como un sistema parlamentario). No obstante, el método fue desechado en las últimas horas por presiones de países de Europa del Este.

Sobre todo la presidencia de la Comisión, puesto equiparable al ejecutivo y la cara de la UE, tuvo un proceso turbio donde negociaron líderes de la talla de Ángela Merkel, Emmanuel Macron y Pedro Sánchez. Al final, el puesto se fue a la alemana Ursula von der Leyen, actual ministra de Defensa del gobierno de Ángela Merkel, por unanimidad de todos los Jefes de Estado de la UE (con la abstención de la misma Merkel).

Sería la primera vez que una mujer presida el cargo más importante de la UE.

Así mismo, la entrañable presidente del FMI, Christine Lagarde, fue nominada para presidir el Banco Central Europeo, por lo que inmediatamente renunció a su cargo en el organismo intergubernamental. El primer ministro belga Charles Michel y el español Josep Borrell Fontelles serían el presidente del Consejo Europeo y el Alto Representante, respectivamente.

La terna es un hito para la Unión Europea tanto por la paridad de género que se dio como por la forma que se dieron los nombres. El hecho que se hayan ignorado por completo a los candidatos originales hará que la confirmación por parte del Parlamento probablemente se convierta en una lucha; sólo Charles Michel no necesita la aprobación de la mayoría absoluta del órgano legislativo. Ejemplo de esto es la declaración del bloque de los Verdes, al argumentar que “se necesita un cambio político en Europa“, por lo que no está confirmada la llegada de Von der Leyen al puesto máximo.

Por otro lado, el resultado remarca el peso que Emmanuel Macron sigue teniendo a nivel regional, sin importar las protestas de los Chalecos Amarillos que sacudieron a su gobierno en los primeros meses del año. El actual presidente, Jean-Claude Juncker, dejará el puesto el 31 de octubre, la misma fecha acordada como ultimátum para finiquitar el Brexit con el Reino Unido.

(Fuentes: Reuters y el País)

Paga Ancira fianza de un millón de euros; saldrá libre

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Alonso Ancira, el empresario “Rey del acero”  propietario de Altos Hornos de México (AHMSA) fue detenido el 28 de mayo en el aeropuerto Palmas por una orden de detención emitida por México a causa de supuestos actos de corrupción y blanqueo.

 

Sin embargo, ya ha abonado la fianza de un millón de euros impuesta por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz para poder salir de la prisión de Palma. Mientras, se está decidiendo sobre su extradición a México. Una vez libre, Ancira tendrá que cumplir con ciertas medidas cautelares que le fueron impuestas para su ex-carcelación; esto incluye “comparecencias en el juzgado cada dos días, prohibición de salir de España y retirada del pasaporte.”

 

Ancira se negó desde un principio a ser entregado a su país, ya que se estaría enfrentando con acusaciones y delitos que le causaron un “gran daño patrimonial” a la empresa Petróleos Mexicanos (Pemex), según la Fiscalía mexicana.

 

(Con información de Vanguardia)

Centennials: Los Nuevos Jóvenes

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¿Quiénes apoyarían después de 40 años del fin de la dictadura en España a un partido con ideales franquistas?

La respuesta es sorprendente: en las recientes elecciones españolas el partido ultraderechista Vox recibió la mayoría de sus apoyos de adultos mayores y de los primeros votantes.

¿Quiénes son los primeros votantes? Es la generación centennial, que agrupa a casi 8 millones de personas en España y representa el 35 por ciento de la población mundial.

Hemos sido y seremos durante la próxima década “los game changers” en la mayoría de los procesos electorales, sobre todo en América Latina.

Los centennials somos todos los nacidos entre 1994 y 2010, que tenemos la característica principal que somos nativos digitales, nacimos conectados a las redes sociales y a las nuevas tecnologías.

Siempre hemos tenido toda la información a la mano y nos hemos comunicado de manera instantánea entre nosotros, lo que nos ha hecho flotar sobre superficialidades que nos hacen ser carentes de visión en temas importantes. Los Centennials mexicanos preferimos usar Instagram y Snapchat compartiendo contenido con temporalidad lo cual representa un reto para hacernos llegar mensajes largos y con fondo. 

La mayoría de los centennials sabíamos qué carrera íbamos a estudiar, pero no sabemos exactamente qué hacer con nuestras vidas, qué nos hace felices, cuáles son las causas que nos mueven, entre otras cosas.

Los países en donde se ha detenido el avance de las fuerzas políticas radicales, como en Francia o España, han venido acompañados de estrategas que también entienden esta realidad y crean contenidos que transmiten por canales de comunicación específicos a los centennials por medio de memes, blogs y otras herramientas.

Somos una generación menos idealista y más práctica. En la escena política, somos sumamente pragmáticos y nos dejamos llevar por ella. 

El 70% no compartimos nuestra información personal. Valoramos la libertad al igual que los milennials, pero añoramos la seguridad y el orden.

En el plano político mexicanonacimos en la democratización y apertura del sistema, tenemos hemos tenido espacios y plataformas para participar y alzar nuestra voz, por lo que como centennials ya no sólo buscamos perfiles disruptivos y entretenidos, distintos a la vieja política, sino que también buscamos perfiles que brinden orden, seguridad y progreso, sin intervenir en nuestras actividades cotidianas.

La psicografía de los centennials muestra que somos pragmáticos, impacientes, conservadores y competitivos, dejamos atrás a los influencers tradicionales para adoptar nuevos que se parezcan a nosotros y comunicarnos por medio de memes y formatos más gráficos de noticias.

Según el INEGI el 36% de la población en México somos Centennials, nuestra generación es menos apegada a las marcas y más exigente con la publicidad ya que priorizamos a que ponerle atención y que no por la sobre carga sensorial que tenemos y que reduce nuestro spam de atención a 8 segundos a comparación de los 12 se los milennials. 

El fenómeno de los partidos de ultraderecha o ultraizquierda pudiera llegar a México, de no reconstruirse los partidos tradicionales y de no haber una satisfacción a seis años con el Gobierno federal actual.

Para tal efecto será importante para las fuerzas políticas entender que los centennials somos los nuevos jóvenes y ya no los millennials que por su condiciones laborales o de nuevos padres han perdido gran parte de la rebeldía e irreverencia que los caracterizaba hace algunos años.