Hoy seguimos luchando contra las felicitaciones

El 8 de marzo se conmemoró el Día internacional de la mujer. Pareciera que la situación en la que el sistema nos obliga a vivir como mujeres es bastante conocida, o eso pensé hasta el miércoles que me topé con las tradicionales felicitaciones por ser “mi día”, lo más sorprendente es que éstas fueron por parte de personas o instituciones que considero deben tener conocimiento de la causa por la que se conmemora.

Hoy seguimos luchando porque nuestros derechos sean tomados en cuenta, hoy seguimos luchando por desvincularnos del concepto “grupo en situación de vulnerabilidad” como se puede denominar por las instituciones de Derechos Humanos.

Estamos en esa “situación” porque el sistema nos obliga a vivir permanentemente ahí, nos reprime y nos mata. Hoy seguimos luchando contra la normalización de actitudes machistas. Estas actitudes también nos matan.

Felicitarnos es una muestra más de como el patriarcado ha logrado apoderarse e invisibilizar una fecha tan relevante para nosotras y convertirla en algo comercial, sin trascendencia y vacío. Hoy aparte de luchar contra la discriminación, la igualdad de oportunidades laborales y de sueldos, luchamos por que no nos maten. Luchamos por una vida libre y digna. Luchamos por salir de la situación en la que el sistema nos metió.




Hoy sigo luchando porque no tenemos ningún lugar seguro para nosotras, porque en México mueren 6 mujeres cada día de las cuales el 44% fueron asesinadas por su cónyuge o esposo. Entre 2012 y 2015, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señalaron tener conocimiento de 10 mil 203 homicidios de mujeres en todo el país.

Hoy lucho porque la violencia machista que existe en mi país como en muchos latinoamericanos es perpetuada por el sistema en el que vivimos, porque nuestras instituciones se niegan a reconocer la violencia que sufrimos, porque el machismo logro permearnos. Las felicitaciones por el día son una muestra más sobre porque debemos seguir en la lucha.

Hoy estoy luchando porque ser mujer te vuelve vulnerable. Hoy lucho porque quiero vivir libre y segura, sin miedos ni ataduras a un sistema que no me dejo escoger. Un sistema que me obliga a luchar para salir de la situación en la que me pusieron.




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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Qué tonto y absurdo el Día de la Mujer

El 8 de marzo revisaba mi Facebook, el cual estaba inundado de publicaciones en torno al Día Internacional de la Mujer. Me encontré con un video publicado por el diario El País, en el cual presentaban frases machistas, las frases tan cotidianas y tan parte de un lenguaje sexista, que no me sorprendieron como los comentarios publicados por otros usuarios.

Me di a la tarea de leer muchos comentarios, quizá más de los que debía, pero callé y no les contesté.  Hoy me tomaré la libertad de responder a algunos de ellos en este espacio; esto es para Juan, Nicolás, Milton y Eli  pero también a muchas otras personas que quizá piensan igual que ellos. Te comparto sus comentarios y lo que me hubiera gustado responderles.




Juan Henares: “La norma es no hablar de los problemas del hombre porque no está de moda”.

Juan, no te negaré que hablar de feminismo, del empoderamiento de la mujer y el #girlpower está de moda. Emma Watson habla de esto, Beyonce lo canta y Lena Dunham actúa y produce una serie protagonizada por mujeres.

Los organismos internacionales y los gobiernos han optado por la institucionalización del feminismo y del género. Es común escuchar sobre la transversalización y la perspectiva de género, aunque no precisamente ha sido llevada a la práctica.

Juan, el movimiento feminista tiene años existiendo e intentando incluir el tema en la agenda internacional, la norma ha sido no hablar de nuestros problemas porque no eran considerados importantes, ahora que son un poco más visibles ya te han cansado.

Imagina lo cansado que ha sido vivir años de opresión sin acceso a los mismos derechos que los hombres y todo justificado en una simple diferencia sexual. ¡Eso sí que es pesado!

Pd. Existe un Día Internacional del Hombre (19 de Noviembre), pero no te preocupes fuera del 8 de marzo tienes otros 364 días para concentrar tu atención en los asuntos de los hombres.

Nicolas Blazicevic: “El feminismo es una creación del imperio para disolver la familia, desestabilizar poblaciones… pero como todo lo malo tiene un final, ya se está terminando, con los nuevos mandatarios mundiales no creo haya lugar para este nefasto movimiento”.

No Nico, el feminismo no quiere destruir nada, lo que sí destruye familias es la violencia machista y las feministas luchamos contra ella. El feminismo tampoco quiere desestabilizar poblaciones, sino construir espacios y diálogos que generen reflexiones antipatriacarles que permitan la liberación de mujeres y hombres de los sistemas de opresión (clasismo, racismo y género).

Pd. El fin del feminismo no está cerca, de hecho este Día internacional de la mujer pasará a la historia por el reclamo de mujeres en más de 50 países a través del paro y movilización de mujeres.

Milton Cesar, “Las mujeres quieren banca en diputados, puestos políticos, en directorios de empresas etc etc…Pero nunca se les ve motivadas en pedir vacantes femeninas para ser albañil, para ser recolectora de residuos, para trabajar de mineras…Eso es igualdad?”

Milton gracias por decirnos que queremos y que no nos motiva como mujeres, sobre todo porque sólo hay un tipo de mujer. Te explico, por increíble que parezca hoy en día hay 155 países (Banco Mundial,2015) que restringen el trabajo que las mujeres pueden desempeñar; por ejemplo en algunos lugares no pueden trabajar después de que obscurezca, ni operar maquinaria pesada o conducir un tractor agrícola.

Desafortunadamente muchos de los trabajos que están restringidos a las mujeres están en industrias o sectores que son muy bien pagados; esto significa que las mujeres ocupan con mayor regularidad empleos de menor estatus y paga a comparación de los hombres.

Como resultado, estas mujeres tienen acceso a un ingreso menos significativo que el de los hombres, lo cual afecta la economía de las familias sustentadas por mujeres y sus oportunidades de progreso profesional. Creo que esto tampoco es igualdad y te pregunto ahora yo a ti ¿Quisieras ser mujer y que tu trabajo sea peor remunerado por el simple hecho de ser mujer? Yo creo que no.

Eli Eli “Que tonto y absurdo video…solo más quejas e inconformismo feminista”.

Eli lo tonto y lo absurdo es que después de años de lucha feminista tengamos que seguir luchando contra los roles tradicionales asignados a las mujeres, que seamos el sexo que tiene menor acceso a la educación y más obstáculos en el desarrollo profesional, el sexo que sufre más los efectos de los desastres naturales y los conflictos armados y sobre todo el sexo que tiene más probabilidades de ser víctima de violencia física, sexual y/o psicológica (aunque también simbólica, patrimonial y económica).

Qué absurdo que nos sintamos inseguras al caminar por las calles, temerosos al viajar solas o incomodas por vestir una falda y todo porque el acoso sexual y callejero son una realidad.

Centrar la atención en las mujeres y hablar de feminismo sigue incomodando. No falta quien no entienda “de qué tanto se quejan las mujeres si ya votan, ya trabajan y hasta tienen un día de la mujer”. Se considera al feminismo se considera radical, exagerado y anticuado porque después de todo “las mujeres ya son iguales”.




Después de todo el feminismo nunca ha partido de un lugar cómodo, la feminista María Galindo nos recuerda que parte de la impugnación, la subversión y el cuestionamiento del sistema. Ser feminista no es ni ha sido fácil, pues es más que pronunciarte a favor de la igualdad de género, es dudar, reflexionar y desaprender la vida como la has vivido y eso es incómodo. ______________________________

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¿Qué nos dejó el 8 de marzo?

En el Día Internacional de la Mujer, se conmemora la lucha por la cual hemos transitado las mujeres para el reconocimiento de nuestros derechos. Es un día que te invita a reflexionar, debatir y denunciar los problema actuales a los que nos enfrentamos diariamente. Justamente, mí 8 de marzo lo conmemore de esa forma: reflexionado.

Les comparto mis reflexiones entorno al Día Internacional de la Mujer:

En primer lugar, la frase: “feliz día de la mujer”. ¿Por qué me debería sentir feliz?. Me pregunté, insistentemente. De verdad, todavía no comprendo por qué debo sentirme feliz, es pleno 2017 y aún tenemos que marchar/luchar/exigir derechos. Otra frase, que me retumbó fue: “feliz día  a ti mujer, por ser esposa, madre, hija, hermana.” En serio, ¿siempre tenemos que ser objeto de alguien más?. Al parecer, por el contenido de esos mensajes, las mujeres siempre “funcionamos” para otra persona.

En segundo lugar, es evidente la desinformación que existe respecto a las verdaderas razones por las cuales se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. De nuevo, la sociedad invisibiliza la causas reales y la disfraza de romanticismo barato.

El Día Internacional de la Mujer nació por diversos acontecimientos históricos. Por un lado, la huelga de trabajadoras 1857 en Nueva York; el trágico incendio en la fábrica Triangle Shirtwaist en 1911, en donde murieron más de 140 mujeres; la defensa y exigencia constante de mejores condiciones laborales.  Por el otro, la movilización de las sufragistas por los derechos político-electorales.[1]




El 8 de marzo se instauró como un día para conmemorar la lucha feminista. Recordamos a todas las mujeres que han defendido y luchado por los derechos que en la actualidad nosotras gozamos. Es un día, dedicado a generar espacios para la manifestación de nuestras ideas. ¿Qué derechos nos faltan revindicar?. Repensar cuáles son los problemas que nos aquejan hoy en día (obstáculos reales).

De lo anterior, parte mi tercera reflexión: ¿Cuáles son las pugnas que tenemos que continuar? Es cierto, en el ámbito jurídico hemos ganando terreno, en la ley se goza de igualdad ante el hombre, pero ¿poder ejercitar nuestros derechos en verdaderas condiciones de igualdad?.

La desigualdad de género no esta plasmada en el texto jurídico, la desigualdad de género esta plasmada en la realidad social. Los problemas de género no se encuentran en la ley, se encuentran impregnados en las construcciones sociales, en los papeles que nos obligan a desarrollar <<por ser mujeres>>. Nuestros derechos reconocidos constitucional e internacionalmente, en la práctica son inaccesible y poco efectivos. Seguimos condicionadas por nuestro género.

Creo innecesario poner cifras, 45% mujeres actualmente sufren o han sufrido violencia (desde niñas); 5 mujeres mueren a diario (sólo por ser mujeres); en Nuevo León se activó la alerta contra la violencia de género; también persisten cuestiones en el ámbito laboral, en donde las mujeres seguimos ganando menos; o el no reconocido trabajo de cuidado que nos “tocó” realizar.

La violencia y desigualdad de género persisten, las brechas sociales persisten. No me cansare de decirlo. La lucha continua y no únicamente por el reconocimiento de nuestros derechos, sino también por el libre acceso de ellos. Hasta que no exista desigualdad en todos sus ámbitos y expresiones.

Mi última reflexión, es la que más me ha pesado en todo el día. El miedo de algunos hombres por el empoderamiento de las mujeres (reconozco a los que se unen a la lucha). Es increíble, escuchar a hombres “sedientos de supuesta igualdad” inconformados por el Día Internacional de la Mujer.

Estas son algunas de sus frases que me tocaron presenciar: “quieren igualdad, tener un día especial, no es ser iguales”;por qué no existe un Día Internacional del Hombre” (sí existe); “las mujeres ya están igual que los hombres, no necesitan más derechos”; “al rato la balanza se va a invertir las mujeres van a querer tener el poder”. Los mismos argumentos infundados que año tras año nos toca escuchar.




La última frase fue la que me causó más impacto. Los hombres tiene miedo de perder su poder. Las aportaciones de muchos, consistentes en críticas destructivas y mal informadas, pareciera como si estuvieran intimidados por el feminismo. Pienso, que mucha de esa crítica solamente detona un desconocimiento total de lo qué realmente es el feminismo.

Afecta gravemente  al movimiento que muchas personas no están abiertas al debate, y su argumentación sobre las condiciones actuales de las mujeres, esta basada únicamente en su contexto (obviamente privilegiado). Considero, que debemos de trabajar en conjunto para la construcción sólida de ideas igualitarias.

Debemos reflexionar sobre nuestras construcciones sociales, la prácticas comunes que realizamos y las razones por las cuáles las implementamos. Reflexionar sobre la violencia en todos sus contextos y formas. Nuestro parámetro de medición no puede ser nuestra propia realidad, no es suficiente. Tenemos que empezar abrir el diálogo, creando espacios donde todas las personas quepamos.

Para finalizar, me gustaría cerrar con una frase de Chimamanda Ngozi Adichie:

“Algunas personas preguntan: ¿Por qué la palabra feminista? ¿Por qué no sólo dices que crees en los derechos humanos, o algo así? Porque sería deshonesto. El feminismo es, por supuesto, parte de los derechos humanos en general, pero elegir la vaga expresión derechos humanos sería negar que existe un problema de género específico. Sería una forma de pretender que no fueron las mujeres la que, durante siglos, han sido excluidas. Seria como negar que el problema de género tiene como blanco a la mujeres”

[1] Les recomiendo leer la columna “Felicitar a las mujeres en su “su día” de Regina Larrea Maccise. Considero que su contenido sigue vigente. Disponible en: http://redaccion.nexos.com.mx/?p=4676

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Solas

El martes 8 de Marzo se conmemoró el Día Internacional de la Mujer, un día lleno de lucha, esfuerzo, esperanza y entrega. Significa la lucha constante que debemos tener como sociedad para promover la equidad de género, para detener la violencia de género y entender que los roles son construcciones sociales. Construcciones que deben ser cuestionadas y eliminadas.

Hemos normalizado la violencia de género a través de la construcción social de los roles. Hemos llegado hasta el 8 de marzo con una hipocresía que aterra, en el discurso, la sociedad o la mayoría se proclama a favor de los derechos de las mujeres, incluso de la equidad, ¿Pero qué tanto los respetamos?.

A finales de febrero, 2 mujeres argentinas que viajaban por Ecuador desaparecieron. Inmediatamente, la prensa tanto local como internacional, hacia referencia a que dos mujeres que iban SOLAS desaparecieron. ¿Solas de qué o de quién?, ¿Qué hace nuestra sociedad para que dos mujeres sean consideradas solas? . ¿Qué le enseñamos a nuestra sociedad al decir que “dos mujeres iban solas por Ecuador”? Tristemente fueron encontradas muertas ambas chicas, con signos de violencia, y lo peor es que la Subsecretaria de Turismo de Ecuador afirmó que “Tarde o temprano les iba a pasar algo.” ¿Quién nos está gobernando?

Hemos normalizado la violencia de género a través de la construcción social de los roles. Hemos llegado hasta el 8 de marzo con una hipocresía que aterra…

¿Cómo podemos seguir afirmando que al ser mochileras, al ir vestidas de cierta forma, o al estar SOLAS nos pasará algo o nos merecemos esa violencia?. En México, una mujer fue acosada sexualmente por un hombre a plena luz del día, al difundir el vídeo en las redes sociales para pedir ayuda para encontrar al culpable se encontró con algo mucho peor. Comentarios haciendo referencia a su vestimenta y lo agradecida que debía estar porque se fijaran en su cuerpo. ¿Cómo llegamos hasta aquí? ¿Cómo es que seguimos teniendo estás actitudes misóginas? Es indignante que no nos demos cuenta de lo mal que estamos, que hacen falta espacios de diálogo para entender la magnitud del problema.

“Muere mujer colombiana en Chile” fue otra de las notas durante la semana en que conmemoramos el día internacional de la mujer. Su pareja la mató y la tiró en el lago, como si no fuera nada, un desperdicio del cual podía deshacerse y tirarlo sin que nadie se diera cuenta o la extrañara. ¿Lo vemos muy lejano a nosotros? Hace pocas semanas mataron a una niña de 14 años en Cumbres, ¿El culpable? Su novio. Para la prensa y la sociedad todas estas mujeres estaban SOLAS y me sigo cuestionando ¿SOLAS de qué?. ¿A quién o qué necesitaban para no estar SOLAS y merecer eso?

¿Solas de qué o de quién?, ¿Qué hace nuestra sociedad para que dos mujeres sean consideradas solas? . ¿Qué le enseñamos a nuestra sociedad al decir que “dos mujeres iban solas por Ecuador”?

¿Por qué seguimos justificando los comportamientos de los hombres o de la sociedad?, ¿Por qué toleramos que la noticia no sea la misoginia sino el hecho de que iban sin un acompañante masculino?. ¿Por qué no nos permitimos cuestionar nuestros roles?, ¿Por qué seguimos aceptando una construcción social creada a base de violencia?

El 8 de Marzo se conmemoró la lucha de todas las mujeres que murieron buscando la equidad y que se respetaran sus derechos. Hoy seguimos con la misma lucha, seguimos intentando cambiar los roles y estereotipos que justifican a la sociedad el tener actitudes machistas. Hoy seguimos luchando para hacer nuestras las carreteras, para que la violencia deje de permear en un viaje, en una relación, en un vestido. Hasta que no haya mujeres SOLAS para los medios. Hasta que SOLAS no sea sinónimo de violencia o asesinato, hasta que SOLAS se convierta en una realidad positiva para las mujeres.

Hoy estamos solas.

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Después del 8 de Marzo

El 8 de marzo es uno de los pocos días en los que me atrevo a expresar a través de mis redes sociales sobre la realidad de las mujeres. Este año pensé evitar mi publicación y aprovechar la plataforma de Altavoz para expresarme. Por diferentes razones no terminé de escribir mi opinión, esto me produjo un poco de frustración y enojo; y es que el 8 de marzo es uno de esos pocos días en el que mis “declaraciones o reclamos feministas” son mejor recibidas y menos criticadas. Sentí que perdía mi oportunidad de publicar en un día tan importante, ya no tendría sentido hablar de la realidad de las mujeres un día después. ¿A quién le importaría? ¿Quién estaría hablado de las mujeres?

Esto me llevó a reflexionar sobre el Día Internacional de la Mujer y su impacto. Me quedó claro que el 8 de marzo, es un día de reconocimiento mundial para las mujeres en México y en el mundo. Éste reconocimiento puede ser por un motivo correcto u incorrecto. El incorrecto,considerar que hay que felicitar a las mujeres por el hecho de ser mujeres; o el correcto, conmemorar los avances logrados por las mujeres y exigir el pleno goce de los derechos fundamentales de ellas, lo cual sólo se garantizará con la igualdad de género.

Aunque se promueve el empoderamiento económico de las mujeres mexicanas, aún contamos con más obstáculos en la esfera laboral y menor participación en la economía mexicana, de acuerdo al Gender Gap Report del World Economic Forum, ocupamos el lugar 126 de 145 en cuanto a oportunidades y participación de la mujer en la economía.

Concluí, que sin importar los motivos, el 8 de marzo las mujeres son protagonistas. Activismo en redes sociales, seguimiento en los medios masivos de comunicación, eventos y manifestaciones, declaraciones políticas e incluso descuentos y promocionales en tiendas o restaurantes; todo debido a las mujeres. La atención mediática y social de este día es impresionante, el mundo se detiene en torno a la mujer. Pero pareciera que a media noche se acaba el efecto mágico y los asuntos de las mujeres pasan a un segundo plano. Se nos olvida que la mera existencia del día denota la urgencia e importancia que debería tener este tema. ¿Por qué hablamos tan poco de la realidad de las mujeres? ¿Es un día suficiente? Intentando responder a mis cuestionamientos me di cuenta que quizá en nuestro país nos conformamos sabiendo que en la constitución se reconoce la igualdad entre los sexos, pero, ignoramos que esto no lo ha garantizado en la realidad. Si nos detuviéramos a analizar lo que pasa con las mujeres en México, nos daríamos cuenta porque para hablar de la realidad de las mujeres un día no es suficiente.

Aunque se promueve el empoderamiento económico de las mujeres mexicanas, aún contamos con más obstáculos en la esfera laboral y menor participación en la economía mexicana, de acuerdo al Gender Gap Report del World Economic Forum, ocupamos el lugar 126 de 145 en cuanto a oportunidades y participación de la mujer en la economía.

Los roles de género afectan negativamente a las mujeres que en su mayoría desempeñan una doble rol: productivo y reproductivo. De acuerdo a cifras del INEGI el 77.5% de las horas dedicadas a tareas domésticas y cuidados a familiares, no remuneradas, son ejecutadas por una mujer; incluso aunque estas mujeres tengan un empleo remunerado. Forbes México reveló que si estas horas de trabajo se comercializarán, su valor monetario ascendería a 3.1 billlones de pesos y equivaldría al 18% del PIB; superando a sectores productivos como la industria manufacturera (16.7%) o el comercio (15.5%) .

Si nos detuviéramos a analizar lo que pasa con las mujeres en México, nos daríamos cuenta porque para hablar de la realidad de las mujeres un día no es suficiente.

En cuanto a la violencia de género el reporte Global Burden of Armed Violence (2015) señala que México está entre los 25 países con mayor tasas de feminicidios del mundo; como si esto fuera poco somos parte de los 5 países con el mayor crecimiento en las tasas de homicidios de niñas y mujeres .

Estos son sólo algunos datos que nos revelan porque un día no basta, porque el marketing/propaganda del 8 de marzo no basta. La igualdad de género se alcanzará mediante la movilización política y social, más que cambios en las leyes, requiere un cambio de mentalidad y actitudes que se deben vivir los 365 días del año. Se requieren cambios estructurales, romper con prácticas y valores tradicionales. Los esfuerzos por alcanzar la igualdad de género no son fáciles y los cambios no serán inmediatos, pero son posibles. Confío en que la generación actual de jóvenes, puede contribuir a que vivamos en un planeta 50-50 para el 2030, donde las mujeres tengan los mismos derechos y oportunidades que los hombres.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

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¿Hombre o mujer? Sociedad y Humanidad

Hace unos días se conmemoró el Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), fecha en la que se recuerdan los constantes esfuerzos que la humanidad ha realizado para que las mujeres vivan en una sociedad más justa, equitativa y con mejores condiciones que les permitan desenvolverse con total tranquilidad y justicia tanto en el ámbito laboral, como en el personal y económico.

La concepción que tenemos respecto a las mujeres claramente ha variado con el paso de los años. Si consideramos que los griegos tenían conceptualizadas a las mujeres como ‘hombres mal formados’ y lo contrastamos con la idea que se tiene hoy en día, evidentemente hay una distancia muy grande entre ambas. Sin embargo, si damos un recorrido por la historia de la humanidad sólo es hasta la época contemporánea cuando finalmente nos encontramos con ligeros tintes de balance, equidad y justicia en las sociedades y la cultura occidental; vaya, la que en México estamos acostumbrados a seguir. Es claro que existen comunidades matriarcales en el mundo pero las que imperan siguen siendo las estructuras comandadas por los hombres.

El Día Internacional de la Mujer, debe servirnos, para de una vez por todas entender que somos ambos –hombres y mujeres– quienes tenemos la responsabilidad de dirigir nuestras vidas y que, nuevamente, nuestra biología no debe ser pretexto para intentar minimizar las acciones de unos u otros

De acuerdo con información de la Deutsche Welle, actualmente en el mundo sólo hay alrededor de 17 mujeres que ostentan un cargo como Presidenta o Jefa de Estado de los 193 posibles que hay de acuerdo a las Naciones Unidas. Es decir, y haciendo una asunción un poco generalista, solamente el 10% del mundo está representado por mujeres. Afortunadamente, para nosotros las mujeres poco a poco han ido escalando en la toma de decisiones y la sociedad misma ve con aprecio el que existan iniciativas que fomenten la igualdad de oportunidades y la equidad de género. Un ejemplo que es bastante tangible es la Ley de Paridad en nuestro Congreso, que aunque ha sido bastante cuestionada y tiene algunos pormenores que son discutibles, es un buen intento para avanzar y tener una proyección en el mundo sobre la sensibilidad que existe en el país con respecto al tema.

A pesar de que en América Latina aún se mantiene fuertemente el estigma de la cultura del machismo, es plausible decir que la situación se ha ido revirtiendo de a poco. Grupos como Las Madres de la Plaza de Mayo de Argentina o Las Patronas en México, son vivos ejemplos de la importancia que tienen las mujeres en nuestra sociedad; pues gracias a las iniciativas que trabajan, la colectividad escucha los reclamos de la sociedad misma. De igual manera, figuras como la de Frida Khalo también son alicientes de la proyección y relevancia que tiene la mujer más allá del rol tradicional con el que se le ha querido identificar a lo largo de la historia.

De acuerdo con información de la Deutsche Welle, actualmente en el mundo sólo hay alrededor de 17 mujeres que ostentan un cargo como Presidenta o Jefa de Estado de los 193 posibles que hay de acuerdo a las Naciones Unidas

¿Qué hubiera sido de Inglaterra sin el thatcherismo? ¿Cómo podríamos entender los derechos de los niños sin la experiencia de Malala Yousafzai? ¿Habría tenido el mismo éxito la campaña ‘He for She’ si hubiera sido dirigida por un hombre? No dudo que los proyectos, las ideas y los programas hubieran trascendido, ni tampoco que hubieran surgido nuevos, pero definitivamente ese folclor y toque que le da el ser dirigido por una mujer marca un poco la diferencia.

Este y todos los 8 de marzo de la historia deben servirnos como momentos de reflexión para concientizarnos cada vez más que para la sociedad es más dañino intentar prescindir de un aproximadamente 50% de la población mundial solamente porque biológicamente somos diferentes. El Día Internacional de la Mujer, debe servirnos, para de una vez por todas entender que somos ambos –hombres y mujeres– quienes tenemos la responsabilidad de dirigir nuestras vidas y que, nuevamente, nuestra biología no debe ser pretexto para intentar minimizar las acciones de unos u otros. El 8 de marzo nos sirve para recordar la constante lucha que la humanidad ha realizado para dar a las mujeres el lugar que les corresponde.

…si la humanidad busca que exista armonía entre las personas, debe haber armonía entre los hombres y las mujeres

Como George R.R. Martin, famoso escritor estadounidense, mayormente reconocido por obras como “Game of Thrones”, dijo en una entrevista cuando le preguntaron acerca de cómo le era posible escribir tan bien los personajes de las mujeres, la respuesta, me parece, es de lo que precisamente el Día de la Mujer trata: “Bueno, yo siempre he considerado que las mujeres son personas”.

Esta idea, por simple que parezca, es la verdadera esencia del tan criticado feminismo y la equidad de género, así como los hombres son personas, las mujeres también lo son; y si la humanidad busca que exista armonía entre las personas, debe haber armonía entre los hombres y las mujeres. Todas aquellas ideas las cuales plantean que los hombres y las mujeres tienen capacidades distintas (fuera de las biológicas, claro está), muy probablemente se encuentran sesgadas por algún tipo de pensamiento o ideología que nubla la visión correcta sobre lo que juntos, como humanidad y sociedad, debemos alcanzar.

El día en el que los hombres y las mujeres ya no se identifiquen como ‘hombre’ o ‘mujer’, sino como personas; ese día la sociedad habrá dado un salto tan grande que no habrá forma de que se pueda dar un paso hacia atrás.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”