#HojaDeRuta: “(Algunos) Factores políticos que influirán el 2019”

Comparte este artículo:

Hablar del futuro es un riesgo en sí mismo: no existe tal cosa como la certeza. El poeta Paul Valéry escribió que el problema de nuestros tiempos es que el futuro ya no es lo que solía ser. Quizá se refería a que la era moderna, aún con sus asombrosos avances, es también una era de incertidumbre, una “modernidad líquida”, en palabras de Bauman. Lo que antes era sólido y confiable hoy se escurre entre los dedos.

Aun así, el futuro nos espera. A quienes optamos por no recurrir a las artes adivinatorias, nos queda un camino: buscar la interpretación de la realidad, y con base en ello, dilucidar qué podría devenir. En este sentido, en la agencia que dirijo hemos realizado un breve análisis de las circunstancias en las que inicia el año, y con él, la nueva administración federal. A continuación, comparto algunas de las principales ideas del aspecto político. Por tema de espacio dejaremos para otras entregas las consideraciones en economía, sociedad y política exterior.

– Existe notable optimismo ante el inicio del nuevo gobierno federal, pero la ciudadanía desea percibir cambios en el corto plazo. En diciembre, poco más del 70% de los mexicanos se dijeron optimistas ante el gobierno de AMLO, sin embargo, 45% esperan ver resultados antes del primer año (Reforma). 

Una muestra del optimismo que mantiene buena parte de la población es cómo se ha percibido el combate al robo de combustibles y la crisis de escasez generada en ciertas partes del país. En promedio, el 70% de la población apoya la medida, tomando en cuenta las encuestas realizadas por Reforma, El Financiero, De las Heras y Mitofsky. Esto refrenda que el Presidente López Obrador cuenta con un fuerte capital político para seguir impulsando su agenda.

– Otro tema que aborda el análisis es de dónde vendrá la oposición al gobierno de AMLO. En un escenario de partidos tradicionales considerablemente debilitados y el primer presidente con mayoría en las cámaras desde Zedillo, a primera vista pareciera que el nuevo gobierno federal tiene cómodo margen de maniobra. No exactamente.

Si bien este gobierno goza de un capital político innegable (la victoria más contundente de la era democrática), existen espacios y grupos de poder que fungirán como oposición, incluso por encima de los partidos tradicionales. Uno de ellos son los gobernadores, donde habrá tensión por temas como seguridad y el pacto federal (Enrique Alfaro de Jalisco ha sido el más vocal). El Poder Judicial será otro punto de oposición, como quedó demostrado por el amparo masivo ante el cambio en remuneraciones. También enfrenta el escrutinio de diversos medios de comunicación, así como de grupos empresariales cuya vocería se mantiene crítica.

– El sistema de partidos se encuentra en reconfiguración, lo cual indica que el electorado mexicano podría ser cada vez más cambiante. Los partidos tradicionales se encuentran muy debilitados (apenas un 9% se identifica con el PRI y un 12% con el PAN), mientras que la simpatía hacia Morena ha crecido considerablemente (22%). Sin embargo, la mayoría de los mexicanos se identifica como apartidista, pasando de un 40% en 2016 a un 57% en 2018, lo que indica un desgaste del sistema de partidos en lo general (El Financiero, Alejandro Moreno).

– 2019 será un año de baja intensidad electoral, pero los ojos están puestos en 2021. Durante el 19 solo estarán en disputa dos gubernaturas (una de ellas el proceso extraordinario de Puebla). En contraste, en el 21 se disputarán 14 gubernaturas -incluyendo Nuevo León-, se renovará la cámara de diputados y el Presidente López Obrador se someterá a la revocación de mandato, lo que en cierto sentido lo pondrá “en la boleta”.

Este análisis de pronóstico o Forecast 2019 lo ofrecemos como una cortesía a nuestros clientes, socios y amigos. Si usted desea el documento, con gusto escríbame y se lo enviaré. gilberto@altiusconsultores.com

#EspacioPúblico: “2019. Contingencia total”

Comparte este artículo:

Llega el 2019.  Quedó atrás el 2018 lleno de emociones políticas.  Un año en el que nos enfrentamos a campañas electorales, toma de protesta presidencial, impugnaciones a resultados locales y campañas extraordinarias. Ahora llega el nuevo año con un claro mensaje de bienvenida: Contingencia ambiental.

No hay sorpresas. El tema de la calidad del aire se mantuvo presente durante el 2018 sin que se lograra integrar a una agenda clara. Esa falta de acciones se hizo presente el primer día del año regalándonos un monitoreo que mostraba condiciones de calidad del aire extremadamente malas en algunas áreas de la zona metropolitana de Monterrey.

¿Qué está pasando en la ciudad?

 

No es un hecho aislado por un día de festejo, aunque muchos así lo quieran ver. La condición ambiental del primer día del año es el resultado de muchos factores acumulados. Tenemos exceso de automóviles, fábricas sin controles ambientales, transporte público contaminante, pedreras y, no conforme, para festejar la llegada del año nuevo lo hacemos prendiendo carbón y con excesiva pirotecnia.

¿Cuáles fueron las medidas de contingencia? Básicamente informar la calidad del aire. Eso no es contingencia. Eso es mera información, se toman más acciones ante la llegada de un frente frío que ante este llamado.

Y aquí está el mayor inconveniente. Todos sabemos que existe un problema pero no todos nos hacemos responsables de lo que nos corresponde para mejorar la calidad del aire que respiramos y preferimos responsabilizar a otros actores.

Desde la comodidad de un auto se pide controlar a las pedreras por su alto contenido contaminante porque pocos está dispuestos a modificar sus hábitos y reducir el uso de su automóvil privado.   Se incrementan los impuestos a propietarios de autos pero el transporte público y de carga evaden con argumentos legales cualquier tipo de verificación vehicular, mejora de sus unidades u horarios de restricción de circulación. Vemos a diario chimeneas de humo negro emanar de las fábricas en completa impunidad sin que las inspecciones lo puedan controlar.  Pero es fin de año y es tiempo de festejar, ahí la mayoría está de acuerdo que la mejor manera de hacerlo es explotando pólvora de manera desmedida dejando en las calles toneladas de basura de la que nos quejarnos al día siguiente por la falta de servicios públicos de limpieza.

Así se vive el primer día del año en Monterrey. En contingencia total. 

En contingencia ambiental por la extremadamente mala calidad del aire, pero también en contingencia política porque el trabajo legislativo, municipal y estatal está haciendo crisis ante la opinión pública al no verse acciones claras para solucionar el tema.  Y como todos somos parte del problema, también estamos en contingencia ciudadana por no hacernos responsables de los daños públicos de nuestro estilo de vida y por negarnos a perder privilegios individuales para mejorar el bien común. 

Inicia el año y lo que menos necesitamos son propósitos que se olvidan a las pocas semanas. Necesitamos empezar el año, cada uno desde nuestra trinchera,  con cambios y acciones dirigidas a mejorar la calidad de vida del lugar que habitamos. Solo así lograremos hacer frente al problema de la calidad del aire. 

Bienvenido sea el 2019, el año que nos puso el reto el primer día. 

Eduardo Quintanilla

Enero 1, 2019