“Mi retórica une a la gente”: Trump

Comparte este artículo:

Tras los acontecimientos en El Paso, Tejas y Dayton, Ohio, el presidente Donald Trump ofreció sus primeros comentarios fuera de un contexto oficial acerca de los tiroteos.

Al recibir una pregunta sobre las críticas a su retórica relacionada a la inmigración y la raza, Trump se mantuvo a responder que “bajamos el tono” y que “mi retórica une a la gente.” Así mismo, mostró consternación por el alza de grupos que “siembran el odio” como aquellos que apoyan la supremacía blanca… al igual que asociaciones antifascistas (conocidos colectivamente como Antifa).

Además, Trump afirmó que el perpetrador del ataque en Ohio era un “izquierdista” que apoyaba a “Bernie Sanders, Antifa y Elizabeth Warren“, dos senadores que actualmente buscan la candidatura demócrata a la presidencia. Hasta el momento, la policía de Dayton ha dicho que las ideas políticas del tirador no figuraron en el motivo del tiroteo. De hecho, investigadores han ligado su comportamiento violento a su misoginia. 

Antifa no es una organización, sino el nombre con el que se denomina al colectivo de múltiples asociaciones y grupos que buscan detener discursos y acciones relacionadas con el racismo, el neonazismo y la supremacía blanca. Para ello, suelen señalar a políticos y otras figuras públicas, exhibir a personas en vecindarios locales con membresías o afiliaciones a movimientos de supremacía blanca, y proteger (a veces con violencia) a manifestantes de contra protestas ante demostraciones públicas de odio.

El movimiento se hizo famoso cuando un supremacista blanco mató a una mujer blanca en Charleston en 2017; ante los sucesos, Trump denunció la violencia al afirmar que “ambos lados estaban mal” y que “de ese lado [los manifestantes supremacistas] también hay gente muy fina.”

(Fuentes: ABC News y Reuters)

Duelo de progresistas: Una guía para el tercer debate demócrata

Comparte este artículo:

Esta noche, 10 candidatos a la presidencia de los Estados Unidos de América se adueñarán del escenario para enfrentar, una vez más, las posturas cada vez más polarizadas dentro del Partido Demócrata. En este caso, todos los ojos estarán en los candidatos más a la izquierda, los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren.

Si bien las elecciones primarias no comienzan hasta dentro de 6 meses, la abrumadora cantidad de candidatos (20 en total) obligan a sus simpatizantes a comenzar el proceso temprano para ver quién tiene o no una posibilidad viable de hacerse con la nominación demócrata.

El debate será organizado por CNN, el medio más aborrecido por el presidente Trump, por lo que sus tweets replicando contra lo dicho esta noche son más que esperados. La reunión de demócratas se da varios días después del ataque de Trump contra cuatro congresistas de color demócratas, alegando que son “anti-estadounidenses” y que “deberían regresar a sus países” para “valorar” a los EE.UU, sin importar que tres de ellas nacieron en tierra norteamericana.

Al mismo tiempo, se espera una intensa presión entre Sanders, Warren, el alcalde Pete Buttigieg y la estrella en ascenso Beto O’Rourke. Si los dos últimos debates dejaron algo claro, es que el partido se está yendo más a la izquierda en temas como el sistema de salud, el cambio climático y la inmigración. Al mismo tiempo, demostraron que el favorito del establishment, el ex-vice presidente Joe Biden, no tiene tan segura la nominación como hubieran querido.

El tema racial, el clivaje más polémico en los EE.UU, también jugará un papel importante.

Finalmente, la decisión determinante para elegir a un candidato, según varios demócratas, es que éste tenga la capacidad de enfrentarse y vencer a Trump.

(Fuentes: CNN y Associated Press)

Arranque de las pre-campañas en Estados Unidos

Comparte este artículo:

Ante el caos del establecimiento de la democracia en el naciente Estados Unidos, el pensador y padre del republicanismo liberal, Alexis de Tocqueville, escribió en 1835 Democracy in America y menciona una paradoja fundamental de la democracia, vista desde una igualdad de condiciones, y cómo ante ello es tan compatible la tiranía como con la libertad. Lo anterior, ilustra la complejidad de las visiones y proyectos políticos que pueden llegar a contraponerse uno de otro o ser abismalmente distintos y aún con ese antagonismo, convivir en la misma democracia, donde Tocqueville vislumbró inestabilidad a partir de dicha paradoja. Esto viene a colación, ante el arranque que se dio la semana pasada de las precampañas por la Presidencia de los Estados Unidos; entre los competidores podemos ver desde el Partido Republicano a Donald Trump como candidato único y quien busca la reelección, y del otro lado está el Partido Demócrata, en el cual se encuentran hasta 25 candidatos, como el ex vicepresidente Joe Biden ( puntero en las encuestas), la senadora Kamala Harris, Elizabeth Warren, Bernie Sanders, el alcalde Pete Buttigieg, entre otros. 

Después del debate de precandidatos demócratas transmitido en televisión nacional la semana pasada, encuestas cómo la realizada por CNN arrojan una alta probabilidad de reelección de Donald Trump. Desde la contraparte, las encuestas arrojan a Biden, cómo primer lugar, y le siguen Warren, Sanders y Kamala Harris. Sin embargo, ante la coyuntura sui géneris en el sistema político estadunidense, surgen diversas preguntas fundamentales: ¿quién puede ser el candidato que pueda ganarle a Donald Trump?, ¿Ante el escenario actual, cual es la estrategia que debería seguir el partido demócrata para poder ganar la elección? y ¿el partido demócrata aprendió de la derrota anterior? 

Como primera lectura podemos ver que, del lado republicano, Donald Trump posee toda la estructura de poder al ser el líder del partido y ser el actual Presidente. Ello ha generado dos fenómenos particulares: Trump no tiene competidor dentro de su partido (lo cual es raro en una campaña de relección), y por lo consiguiente, ha llevado a su partido totalmente a un espectro ideológico de extrema derecha (como resultado de lo primero).  Desde el partido demócrata vemos completamente lo contrario, al existir 25 precandidatos y es una manifestación de la falta de un liderazgo real dentro del partido, lo cual ha generado una disputa y fractura interna natural de un proceso electoral interno, y también es resultado del no entendimiento de las fallas anteriores y la reformulación de una estrategia nacional, lo cual sí tiene su contrincante. También, existe la otra interrogante sobre a donde irá (hablando desde una perspectiva ideológica) el partido demócrata ante la narrativa de Trump. Y es que uno de los errores de la campaña pasada de Hilary Clinton, fue permanecer demasiado al centro y no atraer a las llamadas “minorías raciales” como son los latinos, afroamericanos, LGBTTTIQ, entre otros, quienes son sectores fuertemente organizados, pero como reflejan datos del Centro de Investigaciones Pew, tuvieron una baja participación electoral; lo anterior, se debió a la falta de atracción de las minorías por un candidato demócrata y el disgusto ante la narrativa del entonces candidato Trump. Ante esto, la izquierda debe decidir si se irá a la extrema izquierda o permanecerá en el centro. Ello resulta fundamental, ya que el establecer fuertemente la postura ideológica sin incentivar al enorme sector de los votantes del centro, aumentan las posibilidades del partido demócrata de ganar la elección. La izquierda (Partido Demócrata) debe entender bien a su rival en aras de poder ganarle. En las pasadas elecciones intermedias, el partido demócrata obtuvo la mayoría al tener 234 representantes en la Cámara, pero perdió la mayoría en el Senado al tener sólo 47 senadores a diferencia de los 53 senadores republicanos. Una de las principales fallas de la izquierda ha sido su ausencia de organización y la construcción de una narrativa que puede ser oposición ante el Presidente Trump, sin duda, las elecciones del 2020 serán un parteaguas en la historia de la política mundial y demostrarán al mundo que las cosas pueden ser distintas. Como escribió Alexis de Tocqueville: “cuando el pasado ya no ilumina el futuro, el espíritu camina en la oscuridad”. 

10 de 25: Resumen ejecutivo del primer debate demócrata

Comparte este artículo:

La noche del miércoles, 10 de los 25 candidatos a la nominación demócrata debatieron por primera vez en los temas que más interesaban a los afiliados al partido. Si bien habían varias preguntas de política pública hechas exclusivamente para los electores, la oposición a Donald Trump fue el tema que más unió a los candidatos.

Los temas discutidos fueron la inmigración, el control de armas, el legado de la administración Trump, el cambio climático y los servicios públicos de salud. En este último se resaltó lo radical que ha sido el vuelco a la izquierda de parte de los demócratas: tanto la senadora Elizabeth Warren, quién muchos consideran la segunda o tercera mejor candidata para la nominación, como el alcalde de Nueva York Bill de Blasio estuvieron de acuerdo en abolir los seguros médicos privados para que todo individuo tuviera uno público.

“¿Para quién trabaja esta economía en realidad?.. Cuando tienes una economía que es genial para los que tienen dinero y no para todos los demás, eso es corrupción.” – Elizabeth Warren, senadora estadounidense

Asimismo, el exalcalde de San Antonio, Julián Castro, propuso derogar la Sección 1325, la cual hace de la inmigración indocumentada un delito federal. De esta manera, cruzar a los EE.UU sin el debido proceso sólo sería una ofensa civil que si bien todavía puede terminar en deportación, no permitiría la separación de familias migrantes. Los senadores Cory Booker y Elizabeth Warren, al igual que el gobernador del estado de Washington Jay Inslee, estuvieron de acuerdo en apoyar dicha medida.

“Necesitamos un Plan Marshall para Honduras [sic.] y Guatemala y El Salvador, para que la gente encuentre seguridad y oportunidades en casa en vez de que vengan a los Estados Unidos a buscarlas.” – Julián Castro, exalcalde de San Antonio, Tejas

Cory Booker se hizo notar por su propuesta de una licencia federal para poder portar armas. Ésta exigiría un registro de huellas dactilares, una entrevista presencial y completar un curso de manejo de armas de forma segura.

“Si necesitas una licencia para conducir un auto, deberías necesitar una licencia para comprar y tener un arma de fuego.” – Cory Booker, senador estadounidense

Durante el debate, tanto Beto O’Rourke como Cory Booker tuvieron intervenciones en las que hablaron en español, intentando así proyectarse en búsqueda del voto latino.

Hoy habrá otro debate demócrata, en el cual participarán otros dos favoritos, el ex-vicepresidente Joe Biden y el senador y autodenominado “socialista demócrata” Bernie Sanders.

(Fuentes: Vox News y NBC News)

Tras polémica entrevista a Trump, los demócratas consideran opciones

Comparte este artículo:

Varios integrantes del Partido Demócrata de los Estados Unidos respondieron enérgicamente ante las admisiones del presidente Donald Trump que le “gustaría escuchar” a un país extranjero si éste tuviera información que le sirviera contra un rival electoral. También declaró que no notificaría al FBI inmediatamente si dicho acercamiento se diera o se intentara.

Las críticas no se hicieron esperar: los dos contendientes a la nominación demócrata que más están a la izquierda, Elizabeth Warren y Bernie Sanders, hicieron un llamado a iniciar un proceso de desafuero y destitución (mejor conocido como impeachment) para retirar a Trump del puesto; por otro lado, la presidente de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, no llegó tan lejos pero sí reprochó los comentarios de Trump al declarar que eran “un asalto contra nuestra democracia” y que muestran que “no puede diferenciar entre bien y mal.”

Por otro lado, si bien senadores y congresistas republicanos como Lindsey Graham y Mitt Romney condenaron los comentarios de Trump, otros decidieron no comentar al respecto, como fue el caso del líder de la bancada republicana en el Senado, Mitch McConnell. La controversia emerge a poco tiempo de la salida del reporte del fiscal especial Robert Mueller, donde se detalló que varios integrantes de la campaña Trump colaboraron o se vieron inmiscuidos con agentes rusos y turcos.

Se espera que Mueller testifique ante el Congreso norteamericano para especificar personalmente los detalles de la investigación, ya que el reporte originalmente sólo sería entregado al Procurador General William Barr. No obstante, la interpretación de Barr al redactar el resumen ejecutivo del mismo provocó la crítica del equipo legal e investigación del reporte.

El presidente Trump mantiene al día de hoy que no coludió con ninguna potencia extranjera durante el proceso electoral del 2016. En Twitter, compartió una justificación contra las críticas de los demócratas al decir que “hablo con gobiernos extranjeros todo el tiempo.”

(Fuentes: The Guardian, CNN)