Dimes y Diretes: “Sexenio de Compadrazgos”

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¡Compadres y comadres! Es jueves, casi viernes, 8 de septiembre y les cuento, por si no estaban enterados, que ayer nuestro Presidente, Enrique “Henry Monster” Peña Nieto anunció importantísisisimos cambios, si le podemos decir así, en su gabinete, pero una vez más quedó en claro que este es un sexenio donde si no eres compadre o comadre de “Henry Monster”, no cuentas dentro del gabiente.

Al que le dieron salida fue a Luis Videgaray, en su lugar llego el excelentísimo José Meade, que se tiene que destacar, y sin ningún sarcasmo de por medio la trayectoria del mismo.

No olvidemos que Meade viene desde el gobierno de Felipe Calderón, es decir es alguien que ha sabido trabajar para los dos lados. Pero bueno, volviendo a lo importante, aunque se esperaba que Osorio Chong dejara la Secretaría de Gobernación y se fuera a la Secretaría de Desarrollo Social, esto no sucedió. En el lugar que deja Meade llego, nada más y nada menos que, Luis Enrique Miranda, ¡orale!

¿Quién es Luis Enrique Miranda? Pues comenzó su carrera política durante la administración de Arturo Montiel en el Estado de México, donde ocupó los cargos de Director Jurídico, Subsecretario de Asuntos Jurídicos y finalmente Secretario de Administración y Finanzas. Después fue candidato en el 2006 para la alcaldía de Toluca, pero perdió, ¿ahí acabo su carrera política? Para nada, pues fungió como subsecretario de Gobierno y Secretario de Gobierno durante la gubernatura de Enrique Peña Nieto.

En el 2012 fue nombrado Vicecoordinador Político del equipo de Transición y después subsecretario de gobernación. En pocas palabras Peña puso a otro de sus compadres en una secretaría que posiblemente lo podría impulsar a ser candidato a la Presidencia en el 2018.

El problema, es que volvemos al cuento de siempre, y al cuento de la CONADE. Peña sigue solo moviendo las piezas de sus compadres, pero no necesariamente agregando más gente de experiencia a su gabinete, que es lo que ahorita necesita. Sigue moviendo las piezas, para encontrar al bueno para el 2018, sin tomar en cuenta que ahorita lo que necesita su gobierno es sangre nueva, no la misma porquería de siempre.

Ahí se leen.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

El Misterio del Koeingsegg

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En lo personal me considero un aficionado a los coches. Desde que tengo memoria me levanto en la madrugada para ver las carreras de Fórmula 1, por ejemplo. Por lo tanto la colisión de la semana pasada de un exclusivo y exótico Koenigsegg CCX en las calles de Nuevo Laredo, Tamaulipas me causó extrañeza, puesto que es muy extraño saber que un carro de ese calibre transite en México. La marca sueca Koenigsegg entra en el nivel de Pagani y Bugatti, es decir carros extremadamente exóticos y que son fabricados en cantidades muy limitadas.

La otra parte que causó extrañeza en mi fue quien conducía el automóvil, y más importante aún cómo se identificó esta persona. Los tripulantes del Koeingsegg CCX eran Leonardo Padilla Santamaría de 41 años y residente del Estado de México, y Juan Pablo Ocampo. Padilla Santamaría se identificó como trabajador del Presidente de la República y en específico miembro del Estado Mayor Presidencial.

Tanto Leonardo y Juan Pablo fueron trasladados al Hospital México-Americano en Nuevo Laredo, pero lo más extraño de la historia comienza a continuación. Después de ser atendidos en este hospital, a las 17 horas aproximadamente fueron trasladados en ambulancias de Protección Civil al Aeropuerto Internacional Quetzalcóatl, durante su trayecto fueron escoltados por elementos de la Policía Federal. Una vez en el aeropuerto abordaron un avión privado con destino a la ciudad de Toluca en el Estado de México, para ser posteriormente trasladados a un hospital de la Ciudad de México donde se les dio de alta a las pocas horas.

De igual manera la historia del automóvil es extraña. Según fuentes, el carro estuvo el año pasado en venta en la agencia Prestige Premium Exclusive Cars en la ciudad de León, Guanajuato. Casi un año después el mismo coche reaparece pero ahora en venta en la agencia Crave Luxury Auto en The Woodlands, TX al norte de la ciudad de Houston. La oferta por el automóvil se puede ver aún en la página web de esta agencia y tiene un costo marcado de 1.25 millones de dólares. Según fuentes el automóvil fue adquirido por un comprador no identificado, pero a través de la Agencia Muslanne de México, misma que tiene como razón social, Exclusive Motorsports S.A. de C.V. Y que tiene dirección en la calle Juan Salvador Agraz #97 en la Colonia Santa Fe, Delegación Cuajimalpa en la Ciudad de México.

Los dos factores que hacen interesante la historia del automóvil son: que aunque la agencia en los Estados Unidos ofrecía servicio de entrega “puerta-a-puerta”, mismo que el nuevo dueño del Koenigsegg CCX no quiso tomar, y prefirió enviar a sus empleados y trasladarlo por tierra, lo que para cualquier coleccionista o experto en este tipo de coches sabe que es peligroso. El otro factor es que el coche haya sido adquirido a través de una agencia en México y no una compra directa de una persona física.

Claramente se debe de seguir escarbando en esta historia. Hay muchas interrogantes alrededor de ella, siendo la principales: ¿Eran los tripulantes miembros del EMP? ¿Por qué los tripulantes fueron escoltados por Policía Federal al aeropuerto? ¿Quién mando el avión privado por los heridos? ¿Quién es el comprador del carro? ¿Quién es el dueño de Exclusive Motorsports S.A. de C.V.? ¿Cuál era el destino final del automóvil? Ya que claramente no era Monterrey, debido a que no se tiene registro de que haya habido alguna exhibición de autos exóticos como lo presumió el conductor.

Seguiremos investigando esta historia, porque definitivamente huele a gato encerrado.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”