El presidente de EU, Donald Trump, afirmó que sería un “gran honor” tomar el control de Cuba, en medio de la crisis energética en la isla. Desde la Casa Blanca, señaló que podría hacerlo “de alguna forma”, ya sea para liberarla o asumir control directo.
El mandatario aseguró que su gobierno mantiene contactos con autoridades cubanas y calificó al país como una nación en crisis, sin recursos suficientes. También destacó sus condiciones naturales, pero insistió en que atraviesa una situación económica crítica.
En semanas recientes, Trump ha reiterado la posibilidad de intervenir en la isla de manera “amistosa” o incluso por la fuerza. Atribuye el deterioro a la falta de energía, agravada por las restricciones al suministro de petróleo impulsadas por su administración.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó que hay diálogo entre ambos gobiernos, mientras la isla enfrenta apagones recurrentes y una crisis energética que ha elevado el descontento social.