Estados Unidos confirmó su retiro de la Organización Mundial de la Salud, decisión derivada de una orden ejecutiva firmada por Donald Trump en 2025.
El gobierno justificó la salida al señalar fallas del organismo en el manejo de crisis sanitarias y un esquema de aportaciones que considera desigual.
Autoridades estadounidenses indicaron que el país llegó a financiar una parte importante del presupuesto de la OMS y criticaron la falta de rendición de cuentas, aunque aseguraron que mantendrán cooperación bilateral en salud.
Sobre los adeudos, la administración Trump reiteró que no pagará las cuotas correspondientes a 2024 y 2025, al considerar que no son un requisito para concretar la salida.