En focos rojos los delitos de mayor impacto en NL




En seis meses del 2016, el delito de robo a negocios se disparó en 71%, un promedio de dos casos por hora, de acuerdo con los resultados presentados por el Observatorio Ciudadano de Nuevo León, sustentado con las cifras de la Procuraduría General de Justicia del estado.

A este contexto de incidencia delictiva se suma que durante el primer semestre de 2016 los delitos de alto impacto y patrimoniales en general han crecido, incluso comparables con periodos en los que la inseguridad se apropió de estado.

Esto viene a colación luego de la presentación del segundo reporte trimestral correspondiente al 2016 del Observatorio Ciudadano, en el que se hace referencia a los delitos de alto impacto, así como los patrimoniales que muestran alzas alarmantes.

De esta forma podemos ver datos en donde Nuevo León pasó de ocupar el décimo lugar nacional en cuanto a Robo con Violencia al octavo, de acuerdo con las cifras del Secretariado Ejecutivo, en consecuencia al incremento del 33% que presentó en comparación con el primer trimestre del año. El antecedente es que este tipo de atracos son un indicador de la presencia de grupos de la delincuencia organizada en la entidad.




En nuestra columna pasada, a través de este medio, anticipábamos que 68% de la población del área metropolitana considera que vivir en esta ciudad es inseguro, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU). Y es así como como percepción ha alcanzado a nuestra realidad.

De acuerdo con el Observatorio Ciudadano, en el delito de robo a casa, se observa un incremento del 41.7%, entre el primer y el segundo trimestre del 2016. Mientras que el robo a negocios, tan sólo en el mes de junio de 2016 se alcanzaron 516, cifra que no se presentaba desde noviembre de 2011, cuando sumaron 558.

El robo a persona es otro de los delitos que no debemos de perder de vista, y es que al comparar estos primeros dos trimestres de 2016 se han registrado incrementos del 32.9%, pasando de los 677 a 900 casos denunciados.

Hablamos en general de delitos que impactan de manera directa al ciudadano y por consecuencia incrementan la percepción de inseguridad. Misma que sumada a nuestra realidad deberían ser los indicadores para replantear estrategias.

Ante este panorama, pedimos al Estado, municipios con mayor coordinación en labores de inteligencia, homologación y alineación de acciones destinadas a resolver el problema con efectividad.

Y a nosotros, los ciudadanos, nos queda el compromiso de denunciar cuando seamos víctimas de algún delito y no sólo abonar a la cifra negra quedándonos en el papel de críticos.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Inseguridad; cuando percepción y realidad nos alcanza

El índice de delitos de alto impacto se ha elevado de forma paulatina en el primer semestre de 2016 según observamos en las cifras reportadas por la Procuraduría de Justicia de Nuevo León y análisis de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

En el último reporte trimestral del Observatorio Ciudadano de Nuevo León se advirtió a manera de alerta a las autoridades locales —estado y municipios— que rebasar el promedio de 300 robos de vehículos mensuales es sintomático de una oleada de inseguridad.

En los primeros tres meses del año hubo un promedio de 344 denuncias mensuales por este delito, cifra que tan sólo es superada por los 389 casos presentados en el mes de mayo de 2013.

Entre enero y junio de 2016, la Procuraduría General de Justicia Estatal reportó 2 mil 31 denuncias por robo de vehículos, que contrasta con los mil 537 casos reportados en el mismo periodo de 2015, presentando así un incremento de 32%.

En un reporte relacionado, la AMIS hace un análisis respecto a los vehículos asegurados robados en el periodo de junio de 2015 a mayo de 2016 en el que refleja que Nuevo León registra un incremento de 16% frente al mismo periodo anterior.

De esta forma, la entidad ocupa el tercer lugar nacional en dicho ranking, sólo después de Edomex y la CDMX.

Vemos como las cifras reportadas por las autoridades del estado no distan de la percepción ciudadana de inseguridad que prevalece en el área metropolitana de Monterrey y el resto de la entidad. En el primer levantamiento del Pulso Metropolitano de Seguridad de 2016 expuso que 52.7% de los ciudadanos considera inseguro vivir en la metrópoli.

A lo anterior se agregan los resultados arrojados por la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) elaborada por el Inegi que se publicó el pasado 6 de julio, que refieren que 67.9% de la población mayor de 18 años y más considera que vivir en esta ciudad es inseguro.

El reporte evidencia que los espacios o lugares donde la población consultada por el Inegi se siente más insegura son los cajeros automáticos localizados en la vía pública, en el transporte público, en el banco y las calles que habitualmente usa.

A la percepción del regiomontano se suma que sólo 23.4% de la población de 18 años y más considera al gobierno de la ciudad como “muy o algo efectivo” para resolver los problemas más importantes, apenas ligeramente superior a la media nacional de 21.5%, de acuerdo con la ENSU.

Este es el panorama con el que llegamos a la mitad de 2016, por lo que este texto es preámbulo para las observaciones y señalamientos precisos que preparamos para el siguiente reporte del Observatorio Ciudadano de Nuevo León que entregaremos en los próximos días.

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