La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró este miércoles que México “siempre va a estar ahí” para respaldar a Cuba con suministro de petróleo y asistencia humanitaria, en un contexto marcado por el bloqueo de Estados Unidos y la disminución del flujo energético hacia la isla desde Caracas, luego de la intervención militar estadounidense en Venezuela a inicios de enero.
“Si México puede ayudar a generar mejores condiciones para Cuba, siempre vamos a estar ahí. Es una relación con el pueblo cubano (que vive) en condiciones de mucha dificultad”, expresó Sheinbaum durante La Mañanera de hoy.
La jefa del Ejecutivo aclaró que el envío de crudo no se realiza “a costa” de la población mexicana, como ha señalado la oposición.
“No es a costa, porque es muy poco realmente, de lo que se produce es muy poco lo que se envía, pero es un apoyo solidario”, subrayó.
Sheinbaum recordó que la ayuda humanitaria a Cuba forma parte de la tradición de la política exterior de México, especialmente tras el bloqueo económico impuesto a la isla en 1996 por Estados Unidos.
Destacó que México fue el único país que entonces se pronunció en contra de esa medida y que, desde ese momento, todos los gobiernos mexicanos han mantenido vínculos con Cuba.
Apuntó que durante la administración del expresidente Enrique Peña Nieto se condonó deuda petrolera a la isla, y que el exmandatario Andrés Manuel López Obrador envió petróleo tanto mediante contratos como por razones humanitarias, una línea de acción que su gobierno ha decidido mantener. Añadió que esta postura se inscribe en la política exterior mexicana, basada en la fraternidad, “Y eso no tiene por qué desaparecer”, concluyó.
Actualmente, México se ha consolidado como el principal proveedor de petróleo y derivados para Cuba, lo que ha incrementado el costo geopolítico en su relación con Estados Unidos, país que promovió restricciones al suministro desde Venezuela, de acuerdo con especialistas consultados por EFE. Tan solo el segundo fin de semana de enero, el buque petrolero Ocean Mariner llegó a la bahía de La Habana con alrededor de 86.000 barriles de combustible provenientes de México, según datos del Instituto de Energía de la Universidad de Texas.