Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) fueron desplegados este lunes en varios aeropuertos del país, ante la escasez de personal provocada por la paralización parcial del presupuesto en el Congreso, según un funcionario.
La agencia también enfrenta críticas por tiroteos mortales en operativos migratorios que derivaron en la destitución de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
El presidente Donald Trump, había advertido el sábado que enviaría agentes del ICE a terminales aéreas, donde los pasajeros enfrentan largas esperas por la falta de personal de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), cuyos empleados no han cobrado. En ese contexto, el ICE asumió funciones de apoyo en aeropuertos congestionados.
Tom Homan, asesor de Trump, señaló que el despliegue ocurrió en 14 aeropuertos, incluidos Nueva York, Chicago y Atlanta. “Y habrá más”, dijo a CNN. Explicó que el ICE supervisará salidas y tareas logísticas para que la TSA se concentre en los controles de seguridad.
Sin embargo, los agentes no están capacitados en seguridad aérea, lo que ha generado dudas sobre su eficacia y posibles tensiones con los viajeros. El gobierno ha dado pocos detalles, aunque Trump afirmó que su presencia es para ayudar.
El cierre presupuestario ha incrementado el ausentismo en la TSA y afectado al Departamento de Seguridad Nacional.
Homan aseguró que la medida es temporal para “ayudar a la TSA a hacer avanzar las filas”.
La decisión ha generado preocupación política. El demócrata Hakeem Jeffries advirtió sobre nuevos riesgos, mientras la republicana Lisa Murkowski afirmó que “no es la misión de ICE” y alertó sobre “tensiones adicionales”.