#ElNidoDelGavilán: “Monterrey verde”

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En general, los espacios verdes mejoran la salud de las personas de toda clase social, resaltan el panorama urbano y brindan oxígeno. Son parte de la infraestructura de espacios y salud pública.

En Monterrey, tenemos un problema grave de deforestación. Se desforestaron la Calzada Madero y numerosas avenidas. En general, la tala intensiva y descomunal en San Pedro, en los numerosos nuevos sectores en Cumbres, en Valle Alto y a lo largo de la Carretera Nacional, así como las “casas” en serie que venden como vivienda social en el norte del área metropolitana en El Carmen, Salinas Victoria, García.

En una ciudad tan contaminada como la nuestra, aumentar el número de árboles por habitante sería una inversión verde en nuestra salud, en nuestra calidad de vida y la de generaciones subsecuentes.

Un ejemplo de la poca importancia para las autoridades locales es la sistemática disminución de áreas verdes en el Parque Fundidora, los proyectos que han existido para dar otros usos áreas en el Parque Rufino Tamayo, el abandono del Parque Canoas arrasado por el Huracán Alex y la nula presencia de una política metropolitana de parques.

El río Santa Catarina nos dio una lección de vida sobre el impacto positivo de la reforestación urbana. Después de gobiernos que privatizaron numerosos espacios a lo largo de su cauce y que el huracán se haya llevado todo, la fauna y la flora del lugar se regeneró y regresaron algunos animales a la zona.

Pasan los gobiernos locales y estatales y no surgen parques nuevos ni ampliaciones, la infraestructura metropolitana tiene años en un letargo, solo pensemos cuántos años tiene el Parque España o las Arboledas de Las Puentes. Desafortunadamente, los alcaldes han visto en inaugurar plazoletas de concreto y espacios públicos de dos sillas como la única medida para impulsar políticas.

Invertir en áreas verdes, es invertir en salud y calidad de vida para todas y todos.

P.D Enhorabuena a los movimientos feministas en el país por levantar la voz.

Lo dicho, dicho está.