Los orígenes de la violencia en México

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¿Cómo llegamos a alcanzar el nivel de violencia que se vive hoy en día en el país? ¿En qué momento despertamos y nos percatamos de que México vive uno de sus peores momentos en su historia reciente?

A doce años del comienzo de la guerra contra el crimen organizado, comenzada por Calderón y continuada por Peña Nieto, el enfrentamiento militar ha tomado más de doscientas mil muertes y ha provocado la desaparición de más de treinta cinco mil personas. 

El fenómeno del crimen organizado no es un resultado espontáneo en la historia de México, sino que expresa el resultado de una multiplicidad de causas. Entre ellas, la eterna corrupción mexicana y su correlato en la impunidad. 

El crimen organizado no se puede entender a partir de la declaratoria de guerra de Felipe Calderón. Su pasado se remonta a principios de la década de los ochenta con la concentración del poder y la centralización administrativa en el cártel de Guadalajara. 

Éste representa la primera gran organización delictiva dedicada a la producción y distribución de mariguana. Su capacidad de articular múltiples plazas del noroeste del país para vender un producto proveniente de un solo plantío fue trascendental. Con ello, lograron controlar la producción y, por ende, el precio de su valor a nivel nacional e internacional.

Para ello, tuvieron que formarse de un sistema de protección proveniente desde fuerzas municipales y estatales, incluyendo gobernadores, hasta entidades de seguridad federal como es el caso de la Dirección Federal de Seguridad (DFS); entidad desconcentrada de la Secretaría de Gobernación. La colusión a favor del crimen organizado permeaba en altos niveles del poder político, todos viéndose beneficiados del lucrativo negocio de las drogas. 

El cártel de Guadalajara, liderado por Miguel Ángel Félix Gallardo, fue capaz de erradicar la vieja usanza de las peleas por las plazas entre pandillas y generar un nuevo sistema organizativo de la producción y comercialización de la mariguana. Con aquel nace el crimen organizado mexicano como lo conocemos actualmente; un negocio sumamente complejo y diversificado que opera como una empresa multinacional y se rige por el mismo apotegma: la maximización de las ganancias. 

Félix Gallardo logró en México lo que “Lucky” Luciano hizo en Estados Unidos en la década de los cincuenta: establecer un sindicato del crimen organizado. Luciano pudo unificar a la mafia estadounidense de ascendencia italiana bajo un mismo régimen. Éste es el padre de la mafia moderna americana, aquella que se distancia de la mafia siciliana, en la cual existían constantes enfrentamientos entre los capos por el acaparamiento del mercado ilegal de las drogas y la extorsión. 

Bajo este sistema, en el cual existía una distribución relativamente equitativa de las zonas de influencia de cada familia, y en el cual la figura del capo di tutti capi despareció para conformarse en una Junta de Gobierno presidida por los líderes de cada una de las familias, el índice de violencia disminuyó considerablemente en la ciudad de Nueva York. Luciano asentó un paradigma en la historia del crimen: el empresario-criminal. 

Por ello, la nueva serie Narcos, producida por Netflix, es una gran aproximación del nacimiento del crimen organizado y el origen de la problemática que generó y que vivimos actualmente. A diferencia de las “narco-novelas”, que exaltan la figura de los narcotraficantes y promueven una cultura de veneración y admiración por estos, Narcos muestra una acervo periodístico y bibliográfico fidedigno. Expresa una realidad, o más bien las causas de nuestra realidad, de forma honesta, sin mostrar a los capos como los antihéroes de la historia: figuras que nos generan admiración o compasión. 

La trama de la primera temporada gira alrededor del secuestro, tortura y asesinato del agente de la DEA Camarena, quien se enfrenta al corrupto sistema de justicia de México y a los intereses de los grandes políticos involucrados.

La serie es una gran muestra descriptiva y crítica del origen del crimen organizado en México. Es necesario conocer las causas del grave problema al cual nos enfrentamos hoy en día. Ante la caída del cártel de Guadalajara, éste se fragmentó en dos grandes cárteles: el de Sinaloa y el de Tijuana. Los Félix Arellano se enfrentaron al “Güero” Palma y al “Chapo” Guzmán. 

Poco a poco otros reivindicarían su parte en el gran negocio lucrativo de la droga; la lucha por las plazas nuevamente comenzaría. Y años después la violencia sería catapultada por la declaración de guerra de Calderón, decisión que nos arrastraría a la desgracia y la desintegración social que vivimos hoy y la cual no parece cesar. 

Vuelve Caro Quintero a estar bajo la lupa de EU

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El reconocido narcotraficante y fundador del Cártel de Guadalajara, Rafael Caro Quintero, volvió a estar bajo la mira de las autoridades de Estados Unidos, y fue agregado a la lista de los 10 hombres más buscado de la FBI por una nueva acusación en su contra por el homicidio del agente de la Rea, Enrique “Kiki” Camarena.

En el comunicado de la FBI que incluye fotografías de Caro Quintero, se le cataloga como un hombre “extremadamente peligroso” y se advierte que está armado.

El director adjunto de la FBI, David L. Bowdich, informó que se busca al narcotraficante por su papel en el secuestro y asesinato de “Kiki” Camarena en 1985. Además se le agregó una acusación más por ser dirigente de una empresa criminal entre 1980 y 2017 y que se dedica al tráfico de metanfetaminas, heroína, cocaína y marihuana a Estados Unidos y otros país.

El gobierno de Estados Unidos ofrece 20 millones de dólares como recompensa por la captura de Caro Quintero.

Mientras tanto el director asociado de Operaciones de los Alguaciles Federales de EU, Derrick Driscoll, anunció que autoridades de ese país y mexicanas estarán trabajando en conjunto para obtener información sobre el paradero del ex líder del Cártel de Guadalajara.