La Taquería

La paradoja de los Independientes

La figura de los independientes inicialmente se pensó como la contraparte de los partidos políticos, el peso que equilibraría nuestra, muy desgastada, democracia en nuestro país y que daría cabida a la sociedad civil a participar de manera genuina y directa mediante representantes apolíticos y/o apartidistas, pero esta imagen se ha deteriorado y en la situación política actual del país, ser candidato independiente es la única vía para hacer valer tu decisión de continuar en la contienda electoral a cualquier nivel de gobierno dándole la espalda a años de militancia y lealtad partidista. Pero, ¿es acaso la figura independiente una decepción? O realmente, ¿es culpa de los actuales candidatos “independientes”? Que se han valido de esta forma moderna de participación electoral para conseguir ser candidatos a toda costa. La respuesta no es simple pero tampoco optimista.

Los independientes, quienes serían los que fragmentarían a los partidos, los que romperían los paradigmas políticos de nuestro país y los que se encargarían de dividir el oligopolio que poseen unos cuantos partidos desde hace ya bastante décadas. Al día de hoy se encuentran más divididos que nunca, con 87 manifestaciones de intención a postularse como candidatos independientes para las elecciones presidenciales del 2018, solo 48 lograron proceder y comenzar su causa para recabar todo lo necesario y poder aparecer en las boletas electorales.

A estos candidatos “independientes” los ha cegado su ambición, han perdido el verdadero objetivo del movimiento apartidista, han olvidado que es una alternativa de la sociedad civil, una forma de hacer valer su participación y no un medio para cumplir sus caprichos y aspiraciones políticas. El tiempo se les acaba y salirse de su partido y postularse contra el sistema actual no los convierte en el candidato mesiánico que necesita el país. No se dan cuenta que ser candidato independiente no es un borrón y cuenta nueva, todos cargan con años de militancia que arrastra, como dicen, cola que les pisen.

Quedan tres meses por cerrar la recolección de firmas, 866,593 para ser exactos, y a semanas de haber iniciado el proceso no llevan más del 13% (al día de esta publicación), entre los 48 aspirantes. ¡Ni el 13%!, siendo Margarita Zavala y Jaime “El Bronco” Rodríguez, los que han recabado más afiliados, 5,1% y 3.3% respectivamente, si bien nos va para 12 de febrero del próximo año que cierre la convocatoria habrá un solo candidato en las boletas, y eso si alcanza, inteligentemente, a juntarse con otros aspirantes bajo una misma causa para entre todos acercar la meta. Tal parece que la sociedad les ha dado la espalda, no son tan populares como creían, y esas multitudes que llenaban las reuniones se juntaban por la organización y estructura de un partido y no por su persona.

Cada día se va perdiendo la esperanza de creer que un presidente independiente llegará a ser presidente de México, no son los tiempos y no estoy seguro que ese día llegue pronto. A todos ellos se les olvida que no es el partido político lo que les crea mala fama o desprecio social, son los actos de corrupción, las malas prácticas políticas, el abuso de poder y la falta de apoyo hacia con la sociedad los que dañan su imagen, bien podrían ser presidentes si ellos y sus colegas partidistas hicieran el bien para México. No es el partido el mal visto por la sociedad son sus integrantes quienes han dañado esa imagen.

Los candidatos independientes se convirtieron en eso que juraron destruir, es decir, seguir viviendo del sistema a costa de la sociedad mexicana.

Roberto Molina
Acerca de Roberto Molina
Estudiante de maestría en Ciencias Políticas por parte de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Actualmente me desarrollo como consultor, estratega y analista político, especializado en procesos electorales. Gran apasionado en el comportamiento humano y sus implicaciones en la política y sus procesos.