Indonesia implementó una prohibición nacional a los paseos en elefantes, una actividad turística que se ofrecía en distintas regiones, principalmente en zonas de alta afluencia como Bali. La medida forma parte de una actualización en las regulaciones ambientales y de conservación del país.
La disposición establece que parques, zoológicos y centros de conservación ya no podrán permitir que los visitantes monten elefantes ni participen en actividades que impliquen carga de peso o interacción forzada. Las autoridades indicaron que la norma aplica a todas las instalaciones que alberguen elefantes en cautiverio.
Tras la entrada en vigor de la prohibición, varios centros comenzaron a modificar sus programas, sustituyendo los paseos por actividades de observación, educación ambiental y manejo básico de los animales. Las autoridades ambientales mantienen operativos de supervisión para verificar el cumplimiento de la medida.
El incumplimiento de la normativa puede derivar en sanciones administrativas, incluyendo advertencias, multas o la cancelación de permisos de operación.
Además de la prohibición de paseos, Indonesia mantiene programas de monitoreo, reubicación y protección de elefantes, así como colaboraciones con organismos internacionales para la conservación de la especie y la gestión de conflictos con comunidades rurales.
La nueva regulación se enmarca dentro de una política más amplia de protección de la fauna silvestre y ordenamiento de actividades turísticas en el país.