Punch, un macaco japonés de siete meses, ha comenzado a integrarse con otros monos en el Ichikawa City Zoo, recibiendo acicalamiento y jugando con su nuevo grupo, mostrando que finalmente ha formado vínculos con su familia en el zoológico.
Al principio, Punch fue rechazado por su madre y dependía del cuidado de los cuidadores y de un peluche de orangután para sentirse seguro. Videos de esos días se difundieron en redes y atrajeron atención internacional.
Los cuidadores explican que su abandono se debió a que era su primer bebé y al calor durante el nacimiento, algo común entre los macacos japoneses.
El progreso de Punch ha aumentado la afluencia al zoológico, duplicando visitantes el último fin de semana.