Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos ordenaron el cierre temporal del espacio aéreo en la ciudad fronteriza de El Paso para probar un láser antidrones, de acuerdo con filtraciones difundidas por medios estadounidenses.
Esta versión contradice la información inicial del secretario de Transporte, Sean Duffy, quien atribuyó la suspensión a una supuesta incursión en territorio estadounidense de drones de un cártel mexicano.
Según las filtraciones, el Departamento de Defensa no notificó a la Administración Federal de Aviación (FAA) sobre las pruebas del sistema, lo que provocó el cierre repentino del espacio aéreo.
Las autoridades locales tampoco fueron informadas de los planes del Pentágono, realizados en las inmediaciones de la base militar de Fort Bliss, como señalaron en dos ruedas de prensa el alcalde, el jefe de policía y la congresista Verónica Escobar.
“Esta decisión innecesaria ha causado caos y confusión en la comunidad de El Paso. Esto nunca debió haber pasado”, se quejó el alcalde, Renard Johnson, en declaraciones a la prensa, “no se puede restringir el espacio aéreo sin coordinar con la alcaldía, es inaceptable”.
El jefe de policía de El Paso, Pete Pacillas, afirmó que la ciudad “no ha sido notificada” de ninguna incursión aérea de cárteles mexicanos.
“Eso es un rumor que hemos oído, nada más, pero aún no se nos ha dado ninguna determinación oficial sobre por qué fue cerrado, así que no vamos a especular al respecto”, declaró.
La mañana de este 11 de febrero, Sean Duffy informó que el Pentágono y la FAA “neutralizaron” una “incursión de drones de un cartel” en El Paso.
La FAA emitió la noche previa un inusual aviso sobre la suspensión de todos los vuelos en El Paso “por razones especiales de seguridad”, vigente desde las 23:30 del martes y prevista hasta las 23:30 del 20 de febrero, aunque fue levantada este miércoles.
La restricción cubría un radio de 16 kilómetros alrededor de El Paso y de la vecina comunidad de Santa Teresa, en Nuevo México.
La suspensión en la frontera entre Estados Unidos y México ocurre en medio de un aumento de la tensión entre ambos gobiernos, tras las reiteradas amenazas del presidente Donald Trump de posibles ataques en tierra contra los cárteles mexicanos, designados por Washington como organizaciones terroristas.