Guerra contra el Alcohol y sus Lecciones

“Daña las células del cuerpo, especialmente las del cerebro,” “causa pobreza y criminalidad,” “frena el progreso,” “disminuye la esperanza de vida un 11%,” “causa inmoralidad,” “reduce la eficiencia de los trabajadores.” [1] No, no estamos hablando de las drogas. Todas estas consignas fueron utilizadas a principios del siglo XX durante la campaña contra el alcohol en Estados Unidos, y que logró su cometido en enero de 1920 con la Ley Volstead. Esta ley declaraba el consumo de cualquier bebida con más de .05% de alcohol ilegal.

La Profesora Lisa McGirr, narra en su recuento [2] como en contra de toda expectativa, la Prohibición no logró frenar el consumo del alcohol en ningun momento. El precio del alcohol subió en el mercado, enriqueciendo a las organizaciones criminales que decidían sumarse al negocio, mientras que la gente más pobre optaba por fabricar una versión casera o moonshine. Las mafias se volvieron tan poderosas que llegaron a entablar relación con miembros de la policía y el gobierno. Aunque el consumo era generalizado, los arrestos solo afectaron a las clases vulnerables, y no a la gente blanca de clase media y alta. La violencia en las calles aumentó por conflictos territoriales entre mafias y se romantizaron las figuras de sus jefes, como Al Capone. ¿Suena familiar?

No es extraño notar el paralelismo que existe entre la guerra contra el alcohol y la guerra contra las drogas. México ha experimentado los mismos problemas; el negocio de las drogas ha beneficiado a decenas de cárteles y la corrupción nos define culturalmente a nivel mundial. Los enfrentamientos entre cárteles enemigos, sumados a los que se dan contra la policía y el ejército, han normalizado una atmósfera de violencia en las calles. La sociedad también ha romantizado figuras como la del Señor de los Cielos y El Chapo a través de música y series de televisión. La diferencia entre ambas guerras es que ya hemos aceptado que la del alcohol fue un fracaso.

¡Sorpresa! En 2014, la droga ilícita más consumida no ocasionó ninguna muerte en EU – la marihuana [6]; un estudio reciente reveló que el uso excesivo de esta droga solo afecta la memoria de corto plazo [7].

Actualmente el consumo regulado de alcohol es algo que se ve normal. Pero, ¿Por qué no es lo mismo con las drogas? La lógica nos diría que debe ser porque son más peligrosas que el alcohol, pero la realidad es que la bebida sigue siendo una importante causa de mortalidad. En EU se estima que cada año 88,000 muertes están relacionadas con su consumo [3]. En México a diario se encuentran notas sobre accidentes de auto ocasionados por conductores intoxicados, y no es raro conocer gente que padece de alcoholismo. A pesar de esto, resulta impensable su prohibición, y se opta por fomentar un consumo responsable.

Aún más letal que el alcohol, es el consumo de tabaco; otro vicio legal que cobra 480,000 vidas al año en EU [4] y 130 al día en México [5]. ¡Sorpresa! En 2014, la droga ilícita más consumida no ocasionó ninguna muerte en EU – la marihuana [6]; un estudio reciente reveló que el uso excesivo de esta droga solo afecta la memoria de corto plazo [7]. Ese mismo año 17,465 decesos fueron ligados al consumo de cocaína y heroína [8], números que siguen siendo inferiores a las muertes ocasionadas por el alcohol, el tabaco y la violencia derivada de la misma guerra contra las drogas.

México ha experimentado los mismos problemas; el negocio de las drogas ha beneficiado a decenas de cárteles y la corrupción nos define culturalmente a nivel mundial.

Vendría siendo hora de cambiar la estrategia y optar por hacer de éste un tema de salud pública y no de seguridad. Rubén Aguilar V. y Jorge G. Castañeda argumentan que “una legalización de facto permitiría suprimir parte de la criminalidad vinculada al narco; cobrar impuestos; reducir las impurezas y el carácter tóxico al máximo; además de facilitar el tratamiento a quienes sean adictos, para desintoxicarse si así lo desean” [9].

Cada vez más personas apoyan la legalización de -por lo menos- la marihuana, por ejemplo José Mujica y Bernie Sanders. Otros, como Felipe Calderón, sostienen que esta no sería la solución para eliminar la violencia, ya que el principal problema es la existencia del crimen organizado en sí [10]. Y es cierto, en especial considerando que tienen otras fuentes de ingreso, y éstas van desde secuestros, extorsiones y piratería, hasta la venta ilegal de crudo y hierro. Esto quiere decir que aunque el tráfico de drogas deje de ser rentable, la desaparición de las organizaciones criminales no está garantizada.

Habría que mirar más a fondo entonces, ¿Cuáles son las problemáticas sociales que empujan a la gente a la criminalidad y la violencia? La falta de oportunidad en educación y trabajo, la marginalidad en la que viven tantas comunidades, el racismo evidente que sufre la población indígena, entre muchas otras… Está claro que para resolver el problema se deben atender varias cuestiones, de las cuales revalorar la ilegalidad de las drogas es solo una. Pero la experiencia dicta que estas cuestiones tienen menos que ver con armas y más que ver con una sociedad igualitaria.

[1] “Anti-Saloon League Collection,” Westerville Public Library, http://www.westervillelibrary.org/antisaloon.

[2] Lisa McGirr, The War on Alcohol: Prohibition and the Rise of the American State, (W.W. Norton & Company, 2016).

[3] “Facts about alcohol,” National Council on Alcoholism and Drug Dependence, julio 25, 2015, https://www.ncadd.org/about-addiction/alcohol/facts-about-alcohol.

[4] “Tobacco related mortality,” Center for Disease Control and Prevention, agosto 18,2015, http://www.cdc.gov/tobacco/data_statistics/fact_sheets/health_effects/tobacco_related
_mortality/.

[5] “En México mueren 130 personas a diario por consumo de tabaco,” El Financiero, mayo 30, 2015, http://www.elfinanciero.com.mx/nacional/en-mexico-mueren-130-personas-a-diario-por-consumo-de-tabaco.html.

[6] Kim Bellware, “Here’s How Many People Fatally Overdosed on Marijuana Last Year,” The Huffington Post, diciembre 28, 2015, http://www.huffingtonpost.com/entry/marijuana-deaths-2014_us_56816417e4b06fa68880a217.

[7] Christopher Ingraham, “What happens when you get stoned every single day for five years,” The Washington Post, febrero 1, 2016, https://www.washingtonpost.com/news/wonk/wp/2016/02/01/what-happens-when-you-get-stoned-every-single-day-for-five-years/.

[8] Bellware, “Here’s How Many People Fatally Overdosed on Marijuana Last Year.”

[9] Rubén Aguilar V. & Jorge G. Castañeda, El Narco: La Guerra Fallida, (Punto de Lectura, 2009), p. 118.

[10] Montserrat Mauleón, “Legalización de mariguana no acabará con la violencia: Calderón,” Milenio, marzo 07, 2014, http://www.milenio.com/politica/legalizacion_de_la_mariguana-Felipe_Calderon-Tec_de_Monterrey_campus_Guadalajara_0_257974748.html.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

EL DERECHO A RESPIRAR

El día 7 de junio fue un día cívico histórico muy importante para los habitantes de Nuevo León y también para los habitantes del resto del país. El estado de Nuevo león eligió al primer gobernador independiente de la historia nacional. Nos encontramos ante la oportunidad inédita de construir el tipo de sociedad en la cual deseamos vivir, tenemos la ocasión perfecta para corregir las cosas que a juicio de los ciudadanos sean incorrectas.

Sin duda existen muchos temas pendientes de revisar, todos ellos muy importantes: la corrupción, la vialidad, la seguridad, etc., pero es muy importante priorizar los problemas y empezar a atender los problemas fundamentales para evitar que “por atender lo urgente nos olvidemos de atender lo importante.”

Debemos partir sobre la base de los problemas vitales, y sin duda la necesidad vital más importante para el ser humano es respirar. En este escrito abordaremos brevemente 4 problemas muy importantes para la calidad del aire que respiramos.

Debemos partir sobre la base de los problemas vitales, y sin duda la necesidad vital más importante para el ser humano es respirar. En este escrito abordaremos brevemente 4 problemas muy importantes para la calidad del aire que respiramos.

El área metropolitana de Monterrey tiene un déficit calculado de un millón de árboles, o sea que debemos reforestar 2,500 hectáreas, las cuales equivalen a 25 veces la superficie del parque fundidora.

1.- El área metropolitana de Monterrey tiene un déficit calculado de un millón de árboles, o sea que debemos reforestar 2,500 hectáreas, las cuales equivalen a 25 veces la superficie del parque fundidora. Esto es una necesidad urgente, ya que actualmente somos la segunda ciudad con mayor proporción de partículas menores a 10 micrones de diámetro (PM10) suspendidas en el aire. No podemos posponer la reforestación en el área metropolitana.

Las industrias son la principal fuente de contaminación del aire y son, precisamente, las que requieren mayor vigilancia.

2.- No contamos con información precisa de los contaminantes que son emitidos al ambiente por las industrias de nuestro estado. Es muy importante tener un censo de esas industrias, saber los contaminantes que emiten y, sobre todo, los filtros y demás medidas que utilizan para disminuir las emisiones contaminantes. Las industrias son la principal fuente de contaminación del aire y son, precisamente, las que requieren mayor vigilancia. Las multas y sanciones hacia las industrias deben ser dirigidas a la reforestación del área metropolitana de Monterrey.

3.- Los automóviles son la segunda causa de emisión de contaminantes al ambiente en nuestro estado, en particular en el área metropolitana en donde se concentra el 88% de la población de nuestro estado. La emisión de gases y partículas contaminantes se ve incrementada por la alta cantidad de vehículos que forman el parque vehicular y por el tráfico lento de los vehículos al transportarse por las calles y avenidas del área metropolitana. Antes que pensar en implementar la verificación vehicular como política pública para combatir la contaminación, es prioritario implementar políticas como mejorar el transporte público para volverlo una opción real de desplazamiento, incentivar a los conductores para que compartan su traslado con otros pasajeros, tanto en los viajes al trabajo como en los que llevan a sus hijos a las escuelas o colegios, incentivar a la escuelas para que brinden un mejor servicio de transporte escolar y, sobre todo, mejorar la calidad de la pavimentación para disminuir los embotellamientos y evitar el exceso de emisión de contaminantes durante el tráfico.

Es prioritario cambiar para mejorar el enfoque de las campañas para disminuir el consumo de tabaco. Las políticas actuales están encaminadas a desincentivar el consumo a través de la represión y hostigamiento hacia los fumadores.

4.- Es prioritario cambiar para mejorar el enfoque de las campañas para disminuir el consumo de tabaco. Las políticas actuales están encaminadas a desincentivar el consumo a través de la represión y hostigamiento hacia los fumadores. Esta política como todas las políticas represivas está destinada al fracaso. Para empezar, es una doble moral incrementar los costos, a través de impuestos, a los cigarros y después criminalizar a los consumidores. Si bien es cierto que el humo del tabaco es un factor de alto riesgo para diversas enfermedades respiratorias, el obligar a los consumidores a fumar en espacios abiertos y sin techo aumenta los riesgos de salud para los fumadores (en lugar de protegerlos), las personas fumadoras deben ser tratados como adictos, o sea enfermos, y no como si no fuesen humanos con derechos. Se deben construir espacios para ellos bien ventilados y con techos para evitar riesgos innecesarios a su salud y que a su vez no afecten los derechos de los no fumadores. En esos espacios hay áreas de oportunidad para que las campañas de concientización sean efectivas y lleguen a ellos de mejor ánimo, de otra manera el mensaje suena hostil y es contraproducente. En los países con mejores resultados en las campañas en contra del consumo de tabaco, las campañas son más dirigidas a cuidar los derechos de fumadores y de no fumadores.

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