AMLOPOLIS: ¿un plan real o romántico?

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Ya pasaron las elecciones y en México tenemos nuevo presidente; ahora es momento de concentrarse en lo más importante: los planes de gobierno y los perfiles de los equipos que liderarán cada una de las secretarías federales. En ese sentido, hoy quiero compartirles sobre uno de los temas que -en lo personal- más me ocupan; el desarrollo urbano y todo lo que implica en ello.

El 18 de junio, siendo aún candidato, López Obrador anuncio AMLOPOLIS, un compendio sobre las políticas de desarrollo territorial que se implementará a través de la Secretaria de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (SEDATU), misma que encabezará Román Guillermo Meyer Falcón, urbanista y arquitecto con amplia experiencia en proyectos enfocados en el recate público de colonias populares, movilidad, investigación social de políticas públicas y salud pública, además de practicar la cátedra universitaria en instituciones reconocidos del país.

Meyer, a través de AMLOPOLIS, plantea trabajar bajo sietes ejes de acción: desarrollo regional, política metropolitana, desarrollo urbano, suelo, vivienda, movilidad y política. Estos ejes pretenden, según el documento, recuperar y mejorar el entorno en el que vivimos en nuestro país al dotar de infraestructura de calidad, espacios públicos, equipamiento, seguridad jurídica y vivienda asequible. Además, en el plan se menciona que se impulsará el cuidado del medio ambiente, el suelo con vocación agraria y una perspectiva de prevención de riesgos asociados a desastres, delito, apertura en la información pública y la transparencia en la destinación de recursos. 

Este plan, que menciona estar centrado en las personas, las comunidades y el ejercicio de nuestros derechos, muestra una visión de cómo debería de funcionar la SEDATU con objetivos claros y concretos de lo que se pretende lograr, y aunque menciona acciones generales de cómo se piensa lograr, es evidente que carece de estrategias específicas para que se puedan realizar. Si bien, aún es un plan general aún, debemos invitar a los expertos en el tema para que se integren y validen lo que existe dentro de AMLOPOLIS, pues no podemos olvidar que es un documento creado por el mismo Meyer y su equipo de trabajo.

¿Por qué la preocupación? El plan menciona que se resolverán los problemas bajo los siguientes “cómo”: “Actuar de forma integral para resolver las necesidades de la vivienda…”; “Garantizar el derecho a una vivienda adecuada…”; “Explorar la constitución de un Banco de Suelo…”; “Desarrollar modelos alternativos de provisión…”; “Equilibrar el gasto público..”; entre otros verbos generales, qué, desde mi experiencia, forman y han formado parte de una infinidad de candidatos en materia de urbanismo.

No dudo de la capacidad de Román, pero los problemas urbanos no se resuelven desde lo “romántico”, y menos cuando la dinámica social mexicana es tan compleja debido a los problemas adyacentes que existen y que impiden que el desarrollo territorial se de como lo han dictaminado los planes de desarrollo urbano de las diferentes ciudades que han sido creados por otros expertos y que si se cumplieran al pié de la letra, nuestras ciudades y zonas rurales vivieran una realidad distinta; basta con leerlos y darse cuenta de lo que marca la ley y de lo que sucede.

Demos -una vez más. un voto de confianza a este fabuloso plan de desarrollo que presenta ahora una nueva administración, pero también tengamos en cuenta que AMLOPOLIS requiere una participación más activa de urbanistas, arquitectos, sociólogos y demás expertos en materia de urbanismo que participemos y vigilemos las formas en que planean cumplir estos objetivos.

Tenemos nuevo presidente: ¿ahora qué?

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Nuestro país acaba de vivir unas elecciones históricas y no solamente porque por primera vez tendremos un presidente de izquierda, sino por todo lo que antecedió a los resultados de este 1ro de julio. Debemos aplaudir la gran participación ciudadana que hubo en estas elecciones; debemos aplaudir el mensaje que dieron los oponentes de Andrés Manual López Obrador tras las primeros resultados; y sobre todo, debemos aplaudir que los casos aislados que se presentaron en las diferentes casillas del país no mancharon nuestra democracia.

Estas elecciones han dejado un inmenso aprendizaje al resto de los partidos políticos que por mucho, fueron minoría en los distintos puestos en los que contendieron. De ahora en adelante, cualquier partido político o candidato independiente que pretenda convertirse en funcionario público, deberá ser cauteloso y cuidar los intereses de la nación, porque la nación ya lo demanda, porque como sociedad, tenemos una herramienta valiosa como lo son las redes sociales que, queramos o no, siempre se enfocarán en comunicar los actos de corrupción, los actos de impunidad, los actos que tanto nos hacen daño a la nación. A pesar de las famosas “fakenews”, ya tenemos también grandes organizaciones y medios de comunicación que se encargan de desmentirlas, como lo es Altavoz MX y Verificado MX.

Debemos ser claros y objetivos, Andrés Manuel y Morena no ganaron por tener las mejores propuestas para el país; no ganaron por tener a un equipo de candidatos capaces y experimentados para liderar el país; el claro ejemplo es el caso del gobernador electo para el Estado de Morelos. Si usted me dice que Cuauhtémoc Blanco es el mejor candidato para gobernar un estado, repítaselo siete veces en voz alta, y vuelva a pensarlo. Y no es porque sea un ex-futbolista y el mismo caso es con los actores y actrices que también contendieron o ganaron algún puesto público, sino porque no han demostrado con hechos que les interesa el bienestar social capacitándose y rodeándose de expertos en políticas públicas.

Reitero, y no se confunda amigo lector. No estoy escribiendo que López Obrador no tenía las mejores propuestas, estoy diciendo que no ganó por ese motivo: ganó por el hartazgo social y porque existieron actos que nos enojaron como nación. A nivel personal, tengo que admitir que las propuestas del señor Andrés Manuel no eran para mi la mejor opción, pero también tengo que admitir que quienes han tenido grandes propuestas para el país y han ganado la presidencia (de la forma en que usted lo conciba), nos han mentido, robado, violentado y masacrado como nación. Aquí entra mi esperanza para que realmente las cosas mejoren, porque haya quien haya ganado, estoy convencido que nuestro país es fregón por su gente.

Ya ganó Andrés Manuel y ¿ahora qué? Esta es nuestra oportunidad como nación de demostrar que la corrupción, la mafia del poder y los actos de impunidad se acabaran si nosotros trabajamos para que las cosas sucedan. Tenemos que ser críticos y la verdad es que nuestro país también está colapsado por aquellas pequeñas prácticas que día a día nos afectan, pero que las vemos como si no afectaran a nadie: pasarse semáforos rojos, dar la mordida al tránsito, comprar piratería (en todas su formas), ver partidos de fútbol en internet de manera ilegal, descargar contenido sin permisos de autoría, y podemos seguir con la lista inmensa aunque usted lo lea como un tema trillado.

Hoy ganó el hartazgo y lo aplaudo, y estoy seguro que las próximas elecciones ganará el hartazgo razonado, con visión, con pensamiento crítico y sistémico. Amigos lectores: hagan caso omiso de quienes catalogan de ignorantes a quienes votaron por Andrés Manuel y Morena. Amigos opositores: no desperdicien su tiempo insultando a quienes estaban hartos de los políticos. Es momento de transformar nuestro país. Seamos partícipes de la política; no solo en las elecciones, sino en todo momento. Formemos parte de las buenas propuestas y toma de decisiones de nuestro nuevo presidente y su equipo de trabajo; y también seamos opositores de aquellas propuestas que nos perjudicarán como nación, porque México somos todos los que nos quedamos, los que llegaron, los que se fueron y los que regresarán.

Programa Escuelas al Cien. Un acierto de EPN.

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Está a punto de terminar el sexenio de Enrique Peña Nieto, y si quisiera resaltar alguna de sus acciones en su mandato, es la implementación del Programa Escuelas al Cien. Este programa para la infraestructura educativa se instauró en 2015 con el objetivo de garantizar que las construcciones nuevas y remodelaciones para los planteles educativos públicos en México fueran de calidad y ayudaran al desarrollo de las capacidades de nuestras niñas y niños.

El Programa Escuelas al Cien está a cargo del Instituto Nacional de Infraestructura Física y Educativa (INIFED) y se trabaja en conjunto de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Estas instituciones han tenido diversos aciertos desde que nació el programa y han sido de tal importancia, que a principios de 2018, la Oficina en México de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura  (UNESCO) reconoció los resultados que arrojó su análisis cualitativo durante el 2017.

Tenemos que recordar que este programa forma parte del objetivo de Educación de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, es por eso que los diferentes gobiernos del mundo lo atienden para asegurar la calidad del aprendizaje de sus estudiantes. Por ello, estos resultados serán presentados en el Consejo Ejecutivo en París, Francia, como una de las grandes iniciativas en materia de educación a nivel internacional.

Sin duda, una de las grandes virtudes de Escuelas al Cien, es el contar con una plataforma de datos abiertos en la que puedes verificar toda la información de las escuelas que son beneficiadas, los montos asignados, el avance de remodelación o construcción, los datos de las contratistas y quienes supervisan sus procesos. Además, puedes verificar cuál es el orden de prioridad de gasto y los motivos del porqué han sido asignados de esa manera. 

Si bien, no todo es perfecto, este programa es perfectible. De hecho, el Instituto Mexicano para la Competitividad A.C. recomienda que todas las escuelas beneficiadas del programa deben llenar su información como parte del proceso, ya que aunque las que han sido beneficias recientemente cuentan con toda su información, existen planteles que recibieron apoyo en los inicios del programa y nunca completaron sus datos; otra de sus áreas de oportunidad, es garantizar el funcionamiento de los mecanismos para la rendición de cuentas que establecen los Comités de Mejoramiento de la Infraestructura Educativa y no de no existir, que los Consejos de Participación Social adopten esta responsabilidad temporalmente. 

No cabe duda que este programa tiene resultados de gran beneficio para las comunidades educativas, pero también debemos de resaltar que Escuelas al Cien ha sido un instrumento para la creación de empleo y el fortalecimiento de las economías locales. Tan solo al día de hoy, en el programa participan más de 6 mil constructoras que dan empleo a miles de personas. Espero que la siguiente administración valore y le de mayor fuerza a Escuelas al Cien, pues es un programa que necesita nuestro país.

¿Qué tenemos que hacer para construir vivienda accesible?

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La vivienda se ha convertido hoy en día en un instrumento para aprovecharse de aquellos que necesitan de hacerse de una. El crecimiento poblacional y la migración han encajado perfecto en la ecuación de desarrolladores de vivienda para fijar altos precios y créditos casi vitalicios ante la gran demanda. Según la firma de investigación y consultoría Softec, tan solo en la Ciudad de México la demanda de vivienda asciende a más de 65 mil unidades anualmente cuando solo se producen menos de 15 mil.

Si bien, esto también tiene que ver con la regulación de permisos de construcción de vivienda, también es cierto que no se pueden otorgar bajo condiciones precarias como las que se construyeron en la década los 90’s y principios del 2000, sin embargo ¿cuál debería de ser el camino a seguir para asegurar el acceso a la vivienda de todas aquellas personas o familias que requieran una?

Softec reveló también que el valor de la vivienda en ciudades como Monterrey y Guadalajara mantuvo precios estables y solo creció su valor en relación a la inflación del mercado. Mientras que en la Ciudad de México el valor de la vivienda incrementó más del doble entre el 2008 y 2018, volviéndose inaccesible para la mayor parte de la demanda y solo atendiendo a un sector mínimo que lo pudiera pagar a estos costos.

Sin embargo, ahora no solo preocupan los datos arrojados durante la última década. Según la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), el crédito hipotecario para el precio de la vivienda incrementó 8.68% en el primer trimestre del 2018 en comparación al mismo periodo del 2017, un aumento considerable tomando en cuenta que son solo doce meses de diferencia.

A pesar de los grandes esfuerzos que está realizando el Centro de Investigación para el Desarrollo Sostenible (CIDS) del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT) en conjunto de reconocidos arquitectos e instituciones universitarias para encontrar una mejor ecuación que permita atender toda la oferta a un precio accesible, parece que el comportamiento poblacional, los ingresos, la inflación y la corrupción sobre pasan toda política pública y buena acción que se quiera proponer.

Definitivamente este es un problema que se tiene que resolver a nivel político y erradicar con buenas políticas de vivienda, sin embargo, parece ser un tema que no figura con la importancia necesaria en la agenda de los candidatos que buscan un puesto este julio del 2018.

Que una persona o una familia tenga la oportunidad de tener una vivienda que les permita mejorar su calidad de vida, buscar una mejor educación, tener un buen empleo y sobre todo, que les permita convertirse en buenos ciudadanos, es un tema que se tiene que atender como prioridad al igual que educación, la salud, la corrupción, la seguridad y la economía.

Candidatos, Asistencialismo y el Pacto por la Primera Infancia

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Este mes, cuatro de los cinco candidatos a la presidencia de México firmaron el Pacto por la Primera Infancia ante más de 300 organizaciones de la sociedad civil y se comprometieron a adoptar dentro de sus propuestas de campaña, medidas en favor de niños y niñas menores de cinco años de edad para garantizar su salud, su seguridad, su bienestar y sobre todo, su pleno desarrollo.

Los principales puntos que propone el pacto se centran en: disminuir la situación de pobreza en la que viven los y las menores; reducir los niveles de desnutrición crónica y anémica que existen hoy en día; incrementar las prácticas de lactancia al menos durante los primeros seis meses, específicamente en la primera hora de vida; garantizar que reciban todas las vacunas que les corresponden; detectar de manera oportuna si tienen algún tipo de discapacidad e incrementar su cobertura de educación y salud; asegurar que reciban educación preescolar de calidad y que participen en programas de desarrollo infantil temprano, y; erradicar toda las formas de violencia en contra de los y las menores al fomentar la participación de los padres con prácticas de crianza en cualquiera de sus modalidades.

No cabe duda que la mejor inversión que puede hacer un país, es garantizar una calidad de vida y digna para su infancia, pero ¿a dónde nos puede llevar este pacto? Tengo que aceptar que a pesar de que tengo dos hijos (uno de dos y otro de cuatro años), me causa temor este tipo de iniciativas, ¿por qué? es muy sencillo, al menos para mi entender. Debemos recordar que las principales prácticas asistencialistas están enfocadas a los más vulnerados, prácticas que sirven como herramientas para mantener a una población en su zona de confort, prácticas que sirven como estrategia para mantener el voto de la mayoría; los pobres. Si bien, este pacto está dirigido a los y las niñas menores de cinco años, en realidad hay que preguntarnos ¿quiénes serían los principales benefactores de los posibles programas que pudieran surgir? y sobre todo, ¿qué dinámicas generaría?. 

En el mundo, incluyendo a México, existen diferentes programas asistencialistas que dan apoyos a los más pobres por tener hijos para que puedan continuar sus estudios o para que puedan acceder a programas de salud, sin embargo, los resultados son negativamente tangibles: las personas comienzan a tener más hijos con tal de recibir más apoyos,  y los resultados más tristes son que, estos apoyos suelen ser utilizados para todo, menos para apoyar en la educación y salud de los menores.

Lo anterior, es un problema que puede ser resulto por políticas públicas bien definidas que busquen el beneficio real de nuestra sociedad y no solamente su aceptación benéfica. Basta con ver las encuestas y vídeo entrevistas hechas a jóvenes en situación de pobreza cuando les preguntan que por quién votarán; su respuesta es por Andrés Manuel López Obrador (quién por cierto, fue el único que no firmó el pacto) bajo la justificación de que les “regalará” dinero mensualmente. No generalizo, pero las evidencias existen y las pueden consultar en cualquier plataforma.

Quien pretenda ser el próximo presidente de México, deberá no sólo cumplir los diez puntos del Pacto por la Primera Infancia, sino que deberá de crear toda una infraestructura real, sin fines proselitistas, y sin pensar en el voto duro, ese que tanto daño le ha hecho daño a nuestro país y que se lo seguirá haciendo mientras sigan existiendo estos programas asistencialistas que no garantizan que los recursos entregados sean destinados para lo que son. Cuando esto cambie, entonces podremos seguir firmando todos los pactos que el país y nuestra sociedad necesite, antes no.

NAICM: Un cómic para AMLO

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Imagina que después de tantos años, por fin logras asistir a la universidad al conseguir una beca académica, una de transporte y otra para comprar tus útiles escolares. Parece que todo marcha bien y ahora podrás salir de la situación económica en la que creciste en donde tus padres o tutores no pudieron darte una buena calidad de vida ni estudios universitarios. De pronto, llega un nuevo rector a tu universidad y decide que ya no tendrás tu beca porque dice que no la necesitas, además de que la obtuviste por medios sospechosos. ¿Qué pasaría contigo? ¿A dónde ser irían todos tus esfuerzos? Pues eso mismo le pasaría a México si AMLO llegará a la presidencia y tomará la decisión de cancelar los trabajos del NAICM.

La continuidad del NAICM es un tema que no debería discutirse si se cancela o no por parte de los candidatos a la presidencia en México, pero sí debería de estar en su agenda para fortalecerlo con inversiones y auditorías que ayuden a evitar prácticas de corrupción. AMLO y quienes lo quieren pausar, tuvieron en su momento el derecho como ciudadanos y servidores públicos de interponer toda acción legal para garantizar mayor transparencia de la que hoy se tiene para el proyecto.

El NACIM es para México, el proyecto más grande que ha tenido en su historia y está permitiendo desde ya, la creación de más de 50 mil empleos y grandes oportunidades de crecimiento técnico-profesional para las personas y empresas mexicanas que están participando en el proyecto. Cancelarlo, además de eliminar los beneficios que ya está ofreciendo a los mexicanos, sería sepultar los más de 450 mil puestos de trabajos que existirán una vez que entre en operación, perder los más de 120 mil millones de pesos de inversión y sobre costos generados por multas debido a la cancelación de contratos.

Cancelar el NACIM, no solo representaría perder lo que ya se invirtió. Cancelar el NACIM significaría para México seguir rezagando la eficiencia operativa y financiera de las aerolíneas que operan en el país por retrasos de vuelos, sumándole las perdidas que ya tienen millones de mexicanos y extranjeros que entran y salen del país debido a estas deficiencias. México ocupa hoy en día el lugar número 55 de infraestructura aeroportuaria y 57 de competitividad en el mundo, debido a que el actual AICM cuenta solo con dos pistas en operación no simultánea que reducen la calidad del servicio.

AMLO menciona que él no puede ser tolerante con la corrupción y que él considera que la construcción del aeropuerto es corrupción, y estoy de acuerdo con lo de no ser tolerante, pero si alguien que pretende ser presidente hace acusaciones debido a percepciones, ideologías o discrepancias con otros políticos, ¿qué podemos esperar de su gestión presidencial? Tal parece ser que AMLO está más empeñado en darle la contra a los gobiernos actuales y anteriores, que en ver por el crecimiento del país y sus ciudadanos. No defiendo a EPN, ni a Fox ni a Calderón, pero este es un proyecto que sobre pasa ideologías políticas y que es una necesidad real para el país.

Es cierto que el NACIM ha presentado irregularidades, pero también es cierto que es el proyecto con mayor transparencia que México ha tenido en su historia, incluso, es más transparente que cualquier proyecto que se haya gestado durante los gobiernos de AMLO. Recordemos que el NACIM de concluirse, será el primer aeropuerto del mundo en obtener la Certificación LEED Nivel Platino versión 4, que es la certificación para construcciones sustentables de mayor reconocimiento a nivel internacional, ya que te obliga a cumplir primero con todas las normativas locales, y después, a cumplir con los códigos de construcción y calidad más exigentes del mundo, además de llevar un proceso de auditoría bastante minucioso.

Insisto, el NAICM es un tema que no debería de discutirse si se cancela o no ahora que está en proceso de construcción, y la propuesta de AMLO para el aeropuerto en Santa Lucía es igual a la forma en la que presentó “lo que piensa”: un cómic.

Infraestructura en México; más allá de la política

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México se encuentra a tiempo para revertir los problemas que están afrontando sus ciudadanos, y tanto gobierno federal como gobiernos locales, tienen en sus manos la oportunidad de lograrlo. Ya no asombra que cada año, los registros meteorológicos y estudios ambientales registran eventos con récords máximos y mínimos de temperatura, altos niveles de contaminación en la atmósfera, eventos climatológicos que nunca se habían presentado en diferentes regiones del país, sequías, inundaciones, entre otros que están afectando a la economía los mexicanos.

Aunque pocas, gobiernos e iniciativa privada han presentado proyectos de infraestructura de carácter sustentable que si bien, son principalmente para obtener algún tipo de distintivo o reconocimiento personal, estas se están sumando para afrontar algunos de los problemas ambientales, sociales y económicos que atañen al país. A pesar de las constantes críticas hacia quienes lideran este tipo de proyectos, debemos recordar que en México sigue existiendo la necesidad de construir carreteras, puentes, presas, aeropuertos, redes para el abastecimiento de recursos energéticos, y sobre todo, ofrecer transporte público de calidad para sus ciudadanos.

Es cierto que la nueva forma de construir infraestructura en el mundo tiene requerimientos que los gobiernos mexicanos no han sabido traducir en acciones factibles y suficientes, pero vale la pena preguntarse en este año electoral: ¿qué vamos a hacer con los proyectos que están en marcha? ¿cómo podemos garantizar que los nuevos proyectos de infraestructura se adecúen a las necesidades de nuestro país? ¿qué tendrían que incluir los planes de infraestructura y desarrollo de cada región?

Si bien, el gobierno de México ha fungido durante décadas como “donante” de la infraestructura para que inversionistas nacionales y extranjeros puedan desarrollar sus proyectos en el país, también es cierto que el gobierno no puede cubrir por sí mismo todas las necesidades que existen y absorber todas las actividades de planeación, desarrollo y financiamiento, menos si las personas que están al frente de las tomas de decisiones no tienen el conocimiento técnico ni la capacidad para implementar este tipo de proyectos.

Desafortunadamente, hoy tenemos proyectos de gran importancia para la economía de México con retrasos, sobre costos y daños tras su inauguración como lo son: el Tren México-Toluca que en su último reporte presentó un incremento del 27% en su inversión requerida; la Línea 3 del Metro de Monterrey que vio congelado sus recursos en 2012 por actos de corrupción durante el gobierno de Rodrigo Medina y que ahora por fin se pudieron liberar durante el gobierno de Jaime Rodríguez, y; la carretera Cuernavaca-Acapulco que ha sido cerrada constantemente por los famosos “socavones”.

Afortunadamente, y aunque con ciertas irregularidades, en México también se están construyendo proyectos bajo normativas y certificaciones de gran exigencia a nivel internacional como: el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México que está en proceso de Certificación LEED, la certificación más exigente del mundo para construcciones sustentables y los Hospitales del IMSS en la ciudad de Nogales y en la ciudad de Querétaro, que también están en proceso de certificación.

Esto definitivamente representa un avance importante para la infraestructura en México. Tener una visión global de construcción y estrategias dirigidas hacia una más sustentable que aporte a su economía, sociedad y ecosistemas, son una oportunidad que debe comenzar a replicarse en todos su proyectos y que permitirán revertir los problemas que ahora nos acontecen.

Participación Ciudadana para el Desarrollo Urbano en CDMX

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El pasado 14 de marzo fue publicada una actualización del Reglamento de la Ley de Desarrollo Urbano en el Distrito Federal en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México después de 14 años. Según el titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) de la Ciudad de México, Felipe de Jesús Gutiérrez, esta actualización “es un procedimiento más comprensible, más ágil, que reconoce la posibilidad de una iniciativa ciudadana para hacer modificaciones de ciertos sectores de territorio”.

Lo anterior definitivamente puede convertirse en una ventaja para construir una ciudad que atienda las necesidades específicas que demanda la sociedad, ya que se estableció que el Programa de Desarrollo Urbano de la Ciudad de Mexico servirá como un instrumento de transición ante un nuevo sistema de planeación que deberá de estar regulado por el Programa General de Ordenamiento Ecológico.

Aunque aparentemente estos cambios migran hacia una política urbana más inclusiva que permitirá la participación ciudadana, esto no significa que los mecanismos y formas de participación garanticen el funcionamiento que cumpla con los objetivos definidos en esta actualización. ¿Quiénes serán los ciudadanos que podrán participar en esta iniciativa? ¿cuáles son los requerimientos mínimos que deben cumplir los ciudadanos para poder participar?.

Hace un par de semanas estuve en platicas con el Comité Vecinal Pro Defensa del Parque Ramón López Velarde que ha procurado evitar daños al espacio público que ellos defienden. Dentro de las gestiones para defenderlo y evitar la construcción de proyectos que dañaran al parque, la delegación solicitó al Comité Vecinal recabar las firmas de vecinos de todas las colonias aledañas con el propósito de imposibilitar su defensa. A pesar de los retos, el Comité lo logró gracias a que contaban con un equipo de abogados expertos que les ayudaron a atender los requerimientos impuestos, pero ¿qué hubiera pasado si no se hubiera tenido el conocimiento técnico ni las herramientas para lograrlo? ¿eso hubiera deslegitimizado los intereses y necesidades de los vecinos?

Definitivamente el tema central no es desmeritar las actualizaciones a las nuevos reglamentos de desarrollo urbano que buscan la participación ciudadana, sin embargo, es importante señalar que para garantizar el cumplimiento de este objetivo, es indispensable dotar a la ciudadanía de las herramientas necesarias para que puedan participar activa, técnica y eficientemente.

Hoy los organismos gubernamentales no sólo deben de crear objetivos románticos dentro de sus políticas, sino que deben garantizar que los instrumentos de participación sean claros, sencillos, ágiles y comprensibles para los ciudadanos, tal cuál lo mencionó el títulos de SEDUVI de la Ciudad de México.

El vagón rosa ¿solución o problema?

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Este jueves 8 de marzo arranca el programa “Vagón Rosa” en Monterrey. Durante los días pasados, la sociedad que reside en el área metropolitana de Monterrey -y no escribo usuarios del Metrorrey, porque gran parte de los opinólogos ni si quiera son usuarios- se ha dividido para expresar su sentir o pensar en torno a esta iniciativa que ahora se ha vuelto realidad.

Mis preguntas son: ¿qué postura tiene la razón? ¿por qué tenemos que llegar a estar circunstancias? ¿a caso es la única solución que tenemos para evitar el acoso hacia las mujeres? Si bien, el Vagón Rosa también podrá ser utilizado por personas con discapacidades y adultos de la tercera edad, hay que recordar que la iniciativa fue impulsada por parte de la organización civil Voces Femeninas de México y fue avalado por el Congreso de Nuevo León para evitar el acoso hacia las mujeres en el transporte público.

Quiero mencionar que durante varios años utilicé el sistema de Metrorrey mientras residía en Monterrey para diferentes traslados, a veces en hora pico y otras tantas en horas sin usuarios. Hace casi ocho meses que ahora resido en la Ciudad de México, y aunque vivo a tan solo un kilometro de mis oficinas, constantemente tengo que utilizar el transporte público de esta ciudad, siendo el metro, mi principal medio de movilidad.

Como saben, la iniciativa del Vagón Rosa en la Ciudad de México tiene ya un tiempo de haberse implementado como programa bajo la razón también de buscar la seguridad ante el acoso masculino, sin embargo, he conocido a mujeres con historias durante estos meses, en las cuáles, ellas han tenido que denunciar a otras mujeres debido al acoso que han vivido por sus acciones o actitudes. Al principio pensé que esto era poco habitual, sin embargo, con el paso del tiempo, las historias y denuncias han crecido constante. Lamentablemente, también he escuchado por parte de mujeres afectadas, que han preferido no denunciar para no perder el privilegio de tener un vagón exclusivo.

Estos hechos me hacen pensar en si esta es la mejor solución para combatir el problema del acoso hacia un sector de la población que es vulnerado, y si así fuera, esto implicaría no sólo crear espacios exclusivos para mujeres, sino también crearlos para cualquier grupo de personas que se sienta violentado y que representen una minoría en alguna ciudad de mundo. ¿Realmente necesitamos vagones o espacios exclusivos para ellos?¿esto es justo y equitativo? ¿esto es necesario? vuelvo a preguntar ¿a caso esta es la única solución? y, ¿realmente es una solución o sólo estamos evitando el problema?

Lamentablemente, las acciones en contra de las mujeres a lo largo de la historia de la humanidad, nos han obligado a crear seudo-soluciones como estas, pero esto no significa que vayamos erradicar estas problemáticas. Si estamos pensando en que esto es una solución definitiva, estoy seguro que esto solo creará más problemas. En la actualidad, en diferentes ciudades del mundo -incluyendo la Ciudad de México-, se están construyendo baños mixtos en oficinas o espacios públicos, pero el tema es que no podemos tener un transporte público en donde puedan convivir personas de cualquier genero o con cualquier ideología. Esto no me hace sentido, es como si creyéramos que el problema de la obesidad se resolverá comprándole a todos pantalones de una talla mayor. Estoy seguro que si queremos generar inclusión y seguridad para todos, la solución no es crear espacios exclusivos para cualquier grupo minoritario de la sociedad ¿o si?.

Espacios Deportivos como punto de Transformación

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Este año es fundamental para el rumbo del país, las propuestas por parte de todos los postulantes a presidente comenzarán a revelarse conforme pasen las semanas. Desafortunadamente, sexenio con sexenio, las propuestas en favor de los espacios deportivos y sobre todo, las acciones hacia estos espacios al momento de ser electos, terminan por pasar a segundo término. Y es que más que construir espacios deportivo de calidad, todos los tomadores de decisiones deben entender que un espacio deportivo también es una intervención educativa y de integración social.

El deporte se ha convertido en nuestros días en una forma muy particular de vida para quienes lo practican de una u otra forma, pero cuando no existen las condiciones o los espacios necesarios para poder llevarlas a cabo, la visión de niños, jóvenes y adultos, comienza a migrar hacia otras actividades o prioridades. ¿Un ejemplo? Que en México siempre estamos pelando los primeros lugares por tener los mayores índices de obesidad. ¿Otro ejemplo? Cuantas medallas de oro hemos logrado en los más recientes Juegos Olímpicos. Quienes han hecho deporte alguna vez en centros deportivos públicos podrán explicarlo mejor con base en su experiencia.

Implementar programas deportivos es mucho más que regalar balones u organizar eventos dominicales que incentiven la activación física. Por ello, es fundamental fomentar la apropiación de estos espacios en función de mejorar las relaciones y la seguridad de nuestras comunidades. Si bien, Nuevo León es uno de los estados en México que más invierte en infraestructura deportiva, el rezago se puede notar en los altos índices de actos delictivos por parte de menores de edad.

Los espacios deportivos son de gran importancia para el desarrollo social, pero si estos presentan carencias, daños, descuidos y un desprecio por alcaldes, gobernadores y presidentes, nuestros niños y jóvenes pensarán que estos espacios en realidad no son importantes y que todo lo que suceda allí dentro, es irrelevante para su formación personal y social. Afortunadamente, en México aún estamos en una etapa en donde podemos darle su debida importancia a los espacios deportivos, pero si continuamos bajo la misma línea, difícilmente podremos tener cambios que ayuden a mejorar las cosas en nuestro país.