Demócratas dicen que ratificación del T-MEC sólo si México acepta inspecciones y otras demandas

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El presidente AMLO rechazó el planteamiento de estadunidenses para supervisar los centros de trabajo en México y así verificar que cumplan con las condiciones laborales establecidas en el Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

En lugar de inspectores, la contrapropuesta mexicana es que se constituyan paneles de expertos de los tres países, quienes se encargarían de revisar la implementación de la ley laboral.

El presidente AMLO reconoció que Estados Unidos impulsa una propuesta para que inspectores realicen verificaciones en los centros de trabajo de México para comprobar que las empresas cumplen con los compromisos laborales adquiridos en el T-MEC.

En su conferencia de prensa matutina, el Presidente dijo que la propuesta fue rechazada y que se propuso que, en lugar de los inspectores, constituir paneles de expertos de los tres países, los cuales tendrían a su cargo revisar la implementación de la norma laboral en caso de que existiera una controversia en alguna empresa.

La postura de México –estimó el Presidente–  considera que la verificación del cumplimiento de la normatividad laboral debe darse en condiciones de igualdad y en caso de que no se cumpla lo mandatado, se reponga el procedimiento y se normalice la situación.

Nosotros no aceptamos eso, el que haya una especie de inspectores para ver si una empresa cumple con lo establecido por la ley“, apuntó López Obrador al admitir que se trata de un tema complejo que divide a trabajadores y empresarios.

Esto último haría que las empresas norteamericanas se quedaran en su país, consideran los empresarios, de acuerdo con lo señalado por el Presidente de México.

El presidente también dijo que el asunto de la aprobación del Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC)  es complejo, ello ante la pregunta de que si el tema podría descarrilar su ratificación.

“Este tema es complejo, pero lo estamos atendiendo con toda claridad, con toda transparencia. Tenemos un buen negociador, Jesús Seade, que está en esto, estamos informados y él ya sabe qué sí y qué no”, explicó en la conferencia de prensa matutina.

El Presidente comentó que por la situación política y electoral que se vive en estos momentos en los Estados Unidos es que surgen estas implicaciones.

De cara a las elecciones en 2020, los demócratas han recibido presiones de los sindicatos que exigen garantías para que México no retroceda en el compromiso  de fortalecer los derechos laborales.

 

 

 

 

(Con información de Excélsior)

El T-MEC sigue siendo un dolor de cabeza para México

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– Desde Estados Unidos aumentan las presiones para que México cumpla con las condiciones plasmadas en el tratado comercial

– Se espera que esta semana se discutan y aprueben las leyes secundarias de la reforma laboral 

Si alguien creía que con la firma del nuevo tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, se daría por cerrado el capítulo tan escabroso del T-MEC, estaba equivocado. 

En los últimos días han recrudecido las declaraciones desde el vecino país del norte, para amenazar a México que EEUU no votará el T-MEC hasta que nuestro país cambie sus leyes laborales. 

Nancy Pelosi, la Presidenta de la Cámara de Representantes y una de las políticas más influyentes en Estados Unidos, ha señalado que tienen que ver que México apruebe la legislación, pero también que tenga los factores establecidos que garantizarán su implementación y demostrarán algunos compromisos con sinceridad, porque es un gran problema cómo se trata a los trabajadores en el país. 

Es interesante como desde la unión americana nos instan a mejorar las condiciones sindicales, cuando son uno de los países que menos las cumple. 

Dejando de lado el sentimentalismo patriótico, lo que Estados Unidos exige no es algo negativo para el trabajador mexicano. Democracia sindical es un precepto que debe imperar y que lamentablemente se da muy poco en los sindicatos de los trabajadores en el país. 

Sin embargo, tampoco podemos dejar de lado que lo que realmente se está imponiendo desde norteamérica, es una agenda electoral. Ni los demócratas quieren un triunfo de Trump, ni el mandatario americano quiere un triunfo de los demócratas.

Así es que, incluso con la aprobación de las reformas secundarias, estamos con un riesgo mayúsculo de no tener una ratificación por parte del Congreso Estadounidense, sobre todo si los tiempos apremian y llega la época electoral en el vecino país.

Hay que estar atentos, porque puede venir lo peor.