Las tarjetas de crédito, ¿son buenas o malas?

Las tarjetas de crédito, ¿son buenas o malas?, eso depende de cómo la uses. Son un instrumento financiero, en el cual obtienes un crédito y un medio de pago, veámoslo como un crédito que se torna flexible ya que puedes utilizarlo en tus gustos, criterio y el momento que desees.

Existe una gran variedad de tarjetas de crédito, debes saber cuál es la más adecuada para ti, y la manera de saberlo es revisando a detalles las ventajas y desventajas que te ofrece cada una de ellas.

¿Qué debes de comparar antes de elegir una tarjeta de crédito? Podemos encontrar muchas variables para compararlas, algunas de ellas son:

– Tasas de interés. El monto que pagarás por tu deuda de no realizarse el pago completo en tiempo y forma.

– Anualidad. Algunas tarjetas no tienen anualidad, o te regalan el primer año.

– CAT (Costo Anual Total). Esto te permite conocer el costo total del crédito, ¡es de suma importancia revisar el CAT para comparar!

– Comisiones, ¡que no se te pasa ninguna!, conoce todas las comisiones que pueden llegarte a cobrar por el uso de la tarjeta.

– Promociones. Es importante comparar este punto, quizás tengan alguna promoción exclusiva que te sea de gran utilidad por tus actividades diarias, costumbres, gustos, viajes, etc.

– Qué respaldo tiene la tarjeta en caso de ser clonada, robada o extraviada. Investiga su reputación respecto a casos de clonación que se resuelven a favor del tarjetahabiente, esto es muy importante.

Estos solo son algunos aspectos a revisar, investiga más variables que puedes llegar a comparar.

Ahora que ya tendrás una tarjeta de crédito, es indispensable que conozcas estos términos que aparecerán en tu estado de cuenta:

– Fecha de corte. Este es el día del mes en el que termina y comienza un periodo (oscila en promedio 30 días). Se registrarán todos los movimientos de tu tarjeta. A partir de tu fecha de corte, tendrás 20 días para liquidar tu deuda sin pagar intereses.

– Fecha límite de pago. El día límite para realizar tu pago, en el cual tienes tres opciones: pagar el mínimo (si solo pagas el mínimo, estás generando una “bola de nieve” que será difícil de detener), abonar más del mínimo, o hacer lo mejor y pagar por completo el monto utilizado de tu crédito.

– Pago para no generar intereses. Es el monto que debes pagar para no generar intereses. Este apartado incluyen aquellas compras que realizaste a meses sin intereses, por lo cual, el monto puede no ser el total de tu deuda, a excepción de que no hayas realizado ninguna compra a meses sin intereses.

– Domiciliación. Incluyo este termino, debido a que puede ser de gran utilidad. Esto es, cuando un cargo se estará realizando automáticamente (luz, teléfono, etc.) y despreocuparte por olvidar las fechas límites de pago y traslados.

Las tarjetas de crédito pueden ser tu mejor aliado, pero ten cuidado, también pueden ser tu principal razón de estrés y aquella que arruine tus finanzas. Esto depende de ti. No olvides que NO es una extensión de tu sueldo.

Nos leemos pronto, que el dinero te acompañe.