Futuro presidente, estos son los retos de México 2018-2024

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Estamos a menos de una semana de que termine el Primer Tiempo en las campañas para presidente de la república. Hasta el momento y como lo comenté en mi columna anterior, vemos a un claro puntero (AMLO) y a dos competidores buscando enardecidamente llegar al 30 de marzo (día en que inician las campañas) en segundo lugar. 

Hemos visto muchas acusaciones, muchas fotos pal face, mucha forma pero poca, muy poca sustancia en cuanto a propuestas se refiere. Salvo ejercicios concretos, como el Proyecto de Nación de Morena o las iniciativas de José Antonio Meade, las propuestas sobre los temas más urgentes en México han brillado por su ausencia. 

Será porque los (pre)candidatos quieren esperar a que comiencen formalmente las campañas, o será porque simplemente no existe una idea clara de cómo resolver los problemas de México. Será el sereno pero a los mexicanos nos urge que quienes aspiran a gobernarnos por los siguientes años, tengan una idea clara de cuáles son y de cómo van a intentar resolver los pendientes de la nación.

En mi opinión, el futuro presidente deberá enfocarse en tres temas concretos: la estrategia económica ante la incertidumbre del TLCAN; la estrategia integral para disminuir la violencia; y la reconstrucción social de un país cada vez más dividido.  

Sobre el TLCAN: la pregunta no es si seguirá habiendo o no un Tratado de Libre Comercio, la pregunta que debemos hacernos es ¿cuándo va a morir el TLCAN? El tono de la conversación que los equipos de México y Estados Unidos han manejado, nos dan un indicativo de que nos podemos ir olvidando del TLC, ¿pero qué tanto nos va a afectar? Y, ¿cuáles van a ser las alternativas de un país que depende sustancialmente de su comercio con su vecino del norte?

Hasta el momento no hemos visto propuestas que concreticen en los cómo México va a enfrentar una inevitable salida de los Estados Unidos del TLC.

Sobre la inseguridad: estamos en un baño de sangre. Por más que la cobertura mediática no sea la misma que en el sexenio de Calderón, la situación actual es peor. Estamos rompiendo los índices de violencia y no se ve un panorama alentador para este 2018.

La “estrategia” que inició con Felipe Calderón y que continuó con Enrique Peña Nieto solamente ha tenido como resultado el apilamiento de cadáveres en los SEMEFO de todo el país.

Es claro que el fuego con fuego no está resultando, y quien se empeñe en llevarnos por ese mismo camino, nos va a sentenciar a vivir 6 años más de sangre, muerte y lágrimas.

Sobre la reconstrucción del país: uno de los principales retos para el siguiente gobierno va a ser buscar la conciliación nacional. Y no, no estoy hablando de guerras contra el narco o pactos por México, estoy hablando de un verdadero proceso de cicatrización ante un país que va a terminar polarizado por las elecciones.

Este último reto no está nada fácil, gane quien gane, tendrá una cantidad considerable de detractores, tanto de la clase política como de la sociedad en general. Y es importante que se preste atención porque lo último que México necesita es un presidente o un gobierno con falta de legitimidad.

Así es que, futuro presidente, de todo corazón, le deseo éxito ante este y los otros retos que tiene nuestro país. Seas quien seas, no desaproveches la oportunidad de pasar a la historia como el gobernante que cambió el desánimo por la esperanza, el rumbo precipitado por el crecimiento sostenido, la sangre y las balas por las sonrisas y la paz.