Ratifica EEUU el T-MEC

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El día de ayer, el tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, el T-MEC, fue aprobado por el Senado estadounidense que cuenta con una mayoría demócrata, con ello, se finalizó el costoso camino que llevó a su ratificación por parte de la Unión Americana, el cual retrasó y obligó a renegociar partes del acuerdo pero que ya está a un solo paso de su total ratificación e implementación.

Después de las renegociaciones del tratado, era de esperarse que este tuviera un gran apoyo por parte de ambos partidos pertenecientes a la cámara alta de Washington. Su aprobación tuvo una abrumadora cantidad de 385 votos a favor en la Cámara de representantes, y solamente 41 en contra; por lo que el Senado también lo aprobó con una amplia mayoría de 89 votos a favor, en contra de 10.

Entre los que votaron en contra se encuentra el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, quien analiza que a pesar de que tiene “muy buenas provisiones en materia laboral (…) no aborda el cambio climático, la mayor amenaza que enfrenta el planeta“, es también respaldado por el aspirante a la presidencia Bernie Sanders.

El acuerdo se mandará de forma inmediata a la oficina Oval para que el presidente Trump estampe su firma y oficialice la ratificación por parte de los Estados Unidos. Ya Trump, de hecho, ha comentado que lo firmará la próxima semana.

El líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, se felicitó por esta aprobación siendo que de acuerdo a él “Es la mayor actualización de la política comercial norteamericana en casi 30 años“.

Así mismo, la subsecretaria de comercio exterior de México, Luz María de la Mora, está en Washington coincidiendo con la aprobación del T-MEC y tendiendo reuniones para su posterior implementación, está previsto que ofrezca una conferencia en la embajada mexicana en la capital estadounidense en horas de la tarde para valorar el suceso.

La mayoría demócrata en la Cámara de Representantes no estaba de acuerdo en algunas de las cláusulas existentes en el texto inicial, por lo que especialmente en temas laborales y medioambientales se tuvo que hacer una renegociación. “El  texto mandado al principio nunca tuvo nuestro apoyo“, así repetía la líder demócrata Pelosi.

No fue hasta el 10 de diciembre del 2019, más de un año después de su firma en Buenos Aires, Estados y México llegaban a un acuerdo sobre el texto del T-MEC, y nueve días después fue aprobado en la cámara baja del Congreso en E.E. U.U.

El día del ayer, tocó el turno del Senado Estadounidense, quienes sin duda colocan este suceso como un triunfo para el presidente Trump, que cumple una de sus principales promesas de deshacer el “horroroso” TLCAN e impulsar un nuevo acuerdo.

México ya lo aprobó el año pasado, ahora solo falta la ratificación en Canadá, que se espera se produzca sin mucha dilatación cuando su Cámara de Comunes regrese a trabajar el 27 de enero, con su nueva composición tras las elecciones presidenciales del pasado octubre.

Con información del Universal

¿Qué es un “impeachment”? Este sería el proceso para destituir a Trump

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Este martes, la presidenta de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, Nancy Pelosi, anunció la apertura de una investigación en contra de Trump, luego de la publicación de la llamada del presidente con Ucrania, esta posibilidad ha aumentado categóricamente la posibilidad de “impeachment” (un proceso de destitución) a un presidente, vicepresidente y cualquier cargo civil consagrado en el artículo primero de la Constitución de los Estados Unidos de América desde su aprobación en 1789.

El proceso, puede impulsarse ante lo que se considere como “traición, soborno, altos delitos o faltas”. Durante la historia, solo se han activado dos procesos de destitución a un presidente, en 1868 en contra de Johnson quienes quedaron a un solo voto de destituirlo tras la guerra civil; y en 1998 a Bill Clinton, después de un escándalo inmobiliario y lo sucedido con Monica Lewinsky.

¿Cuál es el proceso?

Pelosi se ha basado en la situación que ha ocurrido con Ucrania para determinar la investigación formal en contra de Trump por la difamación del exvicepresidente Joe Biden.

El primer paso va a cargo de la Cámara de Representantes, donde se determinará una votación inicial de cualquier proceso de destitución. Si es aprobado por mayoría simple (la mitad más uno de sus 435 miembros), el proceso se traslada al Senado, donde se lleva a cabo un proceso presidido por el presidente de la Suprema Corte en el que los miembros de la Cámara actúan como fiscales y los senadores, como jurados. Después de ello, para condenar y destituir a un presidente se necesita el voto a favor de 67 senadores (dos tercios del total de 100). Esta es una decisión inapelable e irrevocable por ninguna vía.

El actual vicepresidente, Mike Pence, sería nombrado presidente por lo que resta del actual mandato, que se extiende hasta el 20 de enero de 2021.

¿Qué tan posible es que esto suceda?

En el Congreso americano hay 235 demócratas, 199 republicanos y un representante independiente. Los demócratas no necesitarían apoyo de los republicanos para sacar adelante la medida, sin embargo ya se ha intentado antes y no se ha llegado a un acuerdo como tal. Por otro lado, un recuento de The New York Times calcula que son 180 los representantes favorables a este proceso, otros 75 están en contra o no lo han decidido, y otros 180 aún no han respondido a la consulta del diario.

A la espera del último paso, en el Senado, hay mayoría republicana: 53 senadores frente a los 45 demócratas y dos independientes que suelen votar junto a los demócratas. Como se ha leído anteriormente, son necesarios 67 votos, con lo que al menos 20 republicanos y todos los demócratas e independientes tendrían que votar en contra.

Con información de El País