#AlebrijesPolíticos: “Javier Lozano y otras prostituciones políticas”

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Ya decía el eterno candidato a la Presidencia, Andrés Manuel López Obrador, hace unos años que “cambiar de opinión es de sabios”, ¿esto en verdad aplica en la actual contienda electoral? Estamos ante una de las elecciones más importante en la historia de México, la más grande en su historia y claro, la más cara. Pero en esta época electoral y de “precampañas”, estamos viendo una prostitución política que ya es patético y cínico.

El ejemplo más reciente es la renuncia a su militancia en el PAN del senador poblano Javier Lozano. Lozano desde hace ya varios meses había mostrado su inconformidad con la dirigencia del ahora candidato de la coalición Por México al Frente, Ricardo Anaya, incluso recordemos que el formaba parte de este grupo llamado “los rebeldes del PAN”. La realidad es que ni tan rebelde salió, tan pronto anunció su salida fue a los brazos de Jose Antonio Meade para ser oooootro de los voceros oficiales de su campaña.

Lo más sorprendente del movimiento de Lozano, que ya se veía venir, es la foto donde posa con el dirigente nacional del PRI, Enrique Ochoa, Aurelio Nuño y claro Meade, definiendo de esa manera su priismo, sin contar que en los últimos días se a dedicado a criticar al gobernador de Chihuahua, Javier Corral y defender a capa y espada al PRI, partido que se ve involucrado en una triangulación para desviar recursos del erario público chihuahuense a favor de las campañas electorales del tricolor.

Lozano, solo demuestra un caso más de prostitución política, ¿cómo es que un panista termina siendo priista? ¿Es acaso solo un berrinche? Claro que no, Lozano obviamente vió que no le tocaría ningún “hueso” y se fue con su compadre Meade, para ver que carnita le cae.

Cabe mencionar que esta prostitución no solo se da con personajes políticos, también los partidos nos han dejado en claro, que con tal de llegar al poder, son capaces de irse a la cama con personas que son de una ideología muy distinta a la suya.

Ejemplo es la coalición formada por el PAN, PRD y Movimiento Ciudadano. ¿Quién puede olvidar que en el 2006 los panistas y los perredistas se agarraron casi a golpes? Las imágenes de esa Cámara de Diputados como olla exprés son difíciles de borrar. Ahora estos dos partidos que eran antagónicos, se unen para ir por la grande. Prostitución total.

Morena no se queda atrás, su alianza con el Partido Encuentro Social es anti natural. Un partido que se dice de izquierda con el ejemplo perfecto de un partido de ultra derecha, pero nuevamente, todo es con el objetivo de llegar al poder. Gybram Vázquez de Altius Consultores, decía en Altavoz MX Radio esta semana, que la estrategia de AMLO de unirse al PES, tenía que ver esencialmente con tapar los huecos que había dejado abiertos en el 2006 y 2012. Por más estrategia electoral, es al final del día prostitución política.

Los ciudadanos nos enfrentamos a una elección donde los partidos no tienen una ideología definida, la derecha se a prostituido con la izquierda y viceversa. Básicamente es como si en los Estados Unidos hubiéramos visto a los republicanos y demócratas compitiendo juntos, un chiste total.

Quiero cerrar esta columna, aclarando que yo critico las alianzas electorales entre partidos con ideologías diferentes, pero no estoy en contra de los consensos legislativos que llegan los partidos con frecuencia. Esto no es un partido de fútbol y esos consensos, esas negociaciones y ese cabildeo es necesario para mantener la maquina gubernamental y al país trabajando. No debemos de caer en el error.