En México no se es pobre porque quiere

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– México es el país de la OCDE que más horas trabaja y que menor nivel salarial tiene

– Si naces pobre, tienes un 98.3% de probabilidad de morir pobre, según el Colmex

Escribo esta columna a raíz de una discusión que tuve con un tuitero que criticaba a los llamados “ninis” y las becas del gobierno federal, por considerarlos personas sin mérito alguno y susceptibles a ser nueva clientela electoral. 

El tuitero en cuestión argumentaba que las becas se debían otorgar a aquellos estudiantes con los promedios más altos, y que los “ninis webones” se pusieran a trabajar. Ya encarrilado, me puso de ejemplo su historia de vida, como una persona que desde los 8 años trabajó y no esperó que el gobierno le arreglara las cosas. 

Primero que todo, felicito a todas aquellas personas que con base en esfuerzo han salido adelante. A la gente que tiene una cultura del trabajo y que han forjado sus propias empresas y llegado a puestos altos. 

Ahora bien, tengo que decirles que no es una regla, y menos en México, el que el esfuerzo te saque adelante. 

México es el país que más trabaja entre los países de la OCDE. El promedio de horas trabajadas por cada empleado es de 2 mil 255 horas al año, lo que lo ubica por encima de países como Costa Rica y Corea del Sur.

El esfuerzo ahí está. Día con día, millones de mexicanas y mexicanos se levantan a realizar jornadas largas de trabajo, con el único objetivo de salir adelante. ¿Pero este esfuerzo se ve recompensado? No necesariamente. 

La misma OCDE en su informe “Perspectivas del empleo 2018”, señaló que en materia de empleo y salarios nuestro país reporta los más bajos pues el promedio salarial es de 4.6 dólares diarios, mientras que el promedio entre todos los países que la conforman es de 16.8 dólares. 

Entonces hay esfuerzo pero no alcanza económicamente. ¿Qué más puede impedir que una persona consiga desarrollarse? La pobreza. 

El informe “Desigualdades en México 2018”, editado por el Colegio de México, señala que si eres pobre, tienes un 98% de probabilidad de morir sin salir de ese estatus. Así es, 98 de cada 100 personas en situación de pobreza, habrán nacido, vivido y fallecido en esa misma condición. 

Nuestro país tiene una muy baja movilidad social, y esto va más allá del esfuerzo que las personas le puedan inyectar a su día a día. No se trata de un “es pobre porque quiere” o “los ninis no estudian ni trabajan porque son guebones”. Las problemáticas de nuestro México son muchas y lamentablemente afectan a los más desprotegidos. 

Coincido completamente en que es necesario vigilar los programas de gobierno, sobre todo aquellos que implican asistencia social y económica, para evitar que sean mal utilizados con fines electorales, pero esta no puede ser una razón para eliminar el impulso que un gobierno le puede dar a sus habitantes con las condiciones de vida más precarias.

Invito a todos los que piensen como el tuitero de esta columna, a que seamos reflexivos, empáticos, abiertos a cualquier opción que positivamente ayude a disminuir la brecha de desigualdad que impera en nuestro querido México.