#ElNidoDelGavilán: “Solidaridad”

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Vivimos en un momento donde el tema del huachicol está en boga. La gasolina escasea en algunas estaciones de servicio y el debate sobre la validad y/o efectividad de la estrategia está en el aire.

Ante ello, el transporte público es una herramienta muy importante la cual cumple con diversas funciones entre la que destaca la reducción en emisiones contaminantes y del tráfico. 

No es sólo una crisis de falta de gasolina, es una crisis de falta de acceso a otros sistemas de movilidad que no sean el carro. Estos días han sido difíciles, principalmente para los que se trasladan en grandes distancias. En el caso de la Ciudad de México, el metro va lleno, los camiones, metrobús también y básicamente todo sistema de movilidad.

Es importante señalar este enorme sacrificio tiene un fin loable que es el combate directo al robo de combustibles. Desafortunadamente es una misión bastante complicada riesgosa y tardada. Una misión con resultados a largo plazo.

La principal lección de esta crisis debe ser qué debemos de dejar de depender en el automóvil como movilidad exclusiva, hay que expandir la cobertura de diversos sistemas de movilidad, de tal forma que tener un automóvil no sea una necesidad si no una opción. 

También hay que tener cuidado con la prensa que en este preciso momento busque defender las prerrogativas de la clase privilegiada, es decir de aquellos que no les interesa el transporte público y sólo utilizan el automóvil en sus vidas por un tema de clasismo y esnobismo.

Cada uno de nosotros tiene que reflexionar sobre el rol que tenemos como ciudadanos, ponernos en el lugar del otro y sobre todo reducir nuestra huella de carbono en el mundo.

Esperemos que la estrategia contra el huachicol dé los resultados esperados y podamos decir que el sacrificio valió la pena y aún si no se lo hubieran logrado resultados, el discutir sobre otros modelos de movilidad sustentables, sobre otras maneras de llegar al trabajo, a la casa, al entretenimiento, siempre serán válidas para la ciudad.

Lo dicho, dicho está.